Buscar

Adoración y Liberación

Por Vicente Montesinos

Etiqueta

Amoris Laetitia

FIRMA INVITADA: PREGUNTAS DE UN CATÓLICO DEL SIGLO PASADO (II). ¿Ignorantes en el Vaticano? El caso del P.Chiodi

Rafael Ortín

 

 

 

 

Los ignorantes son peligrosos, sobre todo cuando hablan….y creen que su conocimiento parcial es suficiente y valedero.

Es el caso del P. Maurizio Chiodi. He leído una crónica sobre una conferencia en la Gregoriana, en su carácter de moralista, en la que defiende la anticoncepción, en contra de todo el Magisterio anterior.

¿Ignora el P. Chiodi todos los efectos adversos psíquicos y físicos, algunos graves, causados por la anticoncepción? Parece que sí, pues no los tiene en cuenta.

¿Ignora el P. Chiodi que entre quienes utilizan los métodos naturales para posponer o evitar un embarazo se da sólo un 4% de divorcios? ¿O es que ignora o no comprende que el acto sexual matrimonial es a la vez, inseparablemente, unitivo y procreador? (Humanae Vitae nº 12)

Cuando habla de paternidad responsable ¿conoce el concepto desarrollado en H.V nº 10? Parece que lo confunde con restringir la natalidad. ¿Ha oído algo sobre el “invierno demográfico” en Occidente?

¿Qué entiende el P. Chiodi sobre el párrafo de H.V. nº 14: “queda además excluida toda acción que, o en previsión del acto conyugal, o en su realización, o en el desarrollo de sus consecuencias naturales, se proponga, como fin o como medio, hacer imposible la procreación”?

¿Ignora en ese mismo párrafo que “Es por tanto un error pensar que un acto conyugal, hecho voluntariamente infecundo, y por esto intrínsecamente deshonesto, pueda ser cohonestado por el conjunto de una vida conyugal fecunda.”?

¿Ignora las gravísimas consecuencias de los métodos de anticoncepción artificial expuestos en H.V. nº 17 y que por desidia de muchos se han cumplido?

¿Ignora toda la doctrina expuesta en los número 28 a 35 de la “Familiaris Consortio” de San Juan Pablo II? Porque la exposición es muy clara.

¿Ignora que entre otras diferencias entre anticoncepción y recurso a los ritmos temporales, está en el primer caso dar cauce a la sensualidad y en el segundo el fortalecimiento de la voluntad que conlleva castidad y fidelidad?

Leo que su pensamiento de cambio consiste en minimizar la norma a favor de maximizar las circunstancias. ¿Ignora que las circunstancias sólo son atenuantes o agravantes de una acción? Matar a sangre fría no es lo mismo que matar en defensa propia, lógico, pero ahí queda el muerto…

Conoce, es verdad, que la “Veritatis Splendor” nº 80 habla de “actos intrínsecamente malvados” pero a continuación tergiversa apelando a criterios sociológicos. ¿Equipara el conocimiento sociológico y lo que hacen las “mayorías” con el Magisterio anterior?

Como su razonamiento pasa por la interpretación que hace de la “Amoris Laetitia” ¿es que la ha elevado a categoría de Dogma para pasar por encima de la doctrina de varios Papas anteriores? ¿Ha leído el discurso de Benedicto XVI en el 40º aniversario de la Humanae Vitae?

Me parece que el P. Chiodi se ha pasado “al lado oscuro” como dicen ahora los “frikis” pues sólo beneficia a las multinacionales de la anticoncepción y no a las personas, que tienen que vivir según el designio de Dios para el matrimonio y la familia en su camino de santidad al que todos estamos llamados.

 

¡Ah! E ignorante también quien lo nombró para la Academia Pontificia de la Vida, suponiendo, benignamente, que ignoraba el pensamiento del P. Chiodi. Porque si lo conocía lo ha hecho con mala intención.

Rafael Ortín

 

—————————————————————

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

 

 

Los hechos se precipitan, se machaca al guardián fiel; y Dios quiera que el cisma no llegue, pero si ha de llegar… ahí tienen la puerta.

Vicente Montesinos

 

 

Durante los últimos 10 días los hechos escandalosos en Nuestra Santa Madre Iglesia se han multiplicado. Cada día que uno de ellos saltaba a la palestra, o que yo mismo descubría algún otro, hubiera querido ponerme a escribir sobre él. Ni he podido, ni he querido, ni a veces me han surgido las ganas de repetir cada día el mismo argumento, que en momentos bajos, parece un clamor en el desierto: ¿Porqué hacéis esto? ¿Porqué los perseguidos somos quienes queremos ser fieles a los mandatos de Cristo, el Magisterio Bimilenario, la tradición y la Sana Doctrina? ¿Porqué calláis y nos dejáis tan solos, hermanos? Etc…

Me sorprendía así cuando mi buen hermano Rafael me remitía unas palabras del Padre Santiago Martín; valiente y certero, como casi siempre, en las que hacía un análisis muy parecido al que me había venido haciendo yo mismo, y que ya estaba recopilando para un extenso artículo sobre el asunto. Incluso alguna idea más me daba.

Y es que la gravedad de la situación no es para menos.

Los últimos días, en una loca aceleración de lo que en los últimos años venimos sufriendo, y en los últimos meses se ha acrecentado, han venido cargados de hechos sorprendentes, a la par que graves y tristes.

Aquí les dejo una muestra de solo algunos de ellos. Pero no los pierdan de vista, porque la descomposición del status eclesial actual se acelera por instantes:

 

  • El Cardenal Marx (presidente de la Confederación Episcopal alemana) ha manifestado que en determinadas condiciones,  se podrán dispensar en la Iglesias bendiciones a las parejas homosexuales.

 

  • El Vaticano hace años que prohibió a los Obispos alemanes que se expidieran los llamados “certificados para abortar”;  y esta misma semana los obispos alemanes han decidido saltarse esa prohibición a la torera (y me limito en cada caso a dar un titular, porque cada una de estas barbaridades dan para un tratado).

 

  • Hemos conocido esta semana como sólo en el mes de diciembre más de un millón de personas han emprendido una masivo éxodo a Colombia desde Venezuela, ante la gravísima situación existente en el país venezolano, que ha convertido el asunto, y hablamos solo de una frontera, en un verdadero problemas de refugiados y en una verdadera crisis humanitaria. ¿Y donde ha estado el Vaticano de los “refugiados”, los “ius soli” y los “acojamos a todos”… En silencio… Silencio absoluto ante el masivo éxodo de más de un millón de personas; que parecen ser refugiados de tercera, cuando en esta ocasión sí, en la mayoría de los casos, huyen por su condición de católicos o contrarios a los regímenes bolivarianos y populistas con los que Roma se besa en la boca.

 

  • Para escribir un libro daría lo conocido en los últimos días en relación a uno de los hombres más cercanos al Santo Padre, el difícilmente nombrable sin condenarse ” Sanchez Sorondo”, que entre otro cúmulo de traiciones, sandeces, falsedades y bajezas, ha manifestado, sin pudor, que China es el modelo a seguir para  la aplicación de la doctrina social de la Iglesia. Mientras el mártir Zen denunciaba la represión creciente de los católicos por parte del Gobierno Comunista chino, y entre Roma y China se cuece una de las acciones más miserables emanadas por los siglos de la diplomacia vaticana, Sorondo intentaba hacernos creer que un burro vuela, sin que le tiemble el pulso al pisotear la memoria y la actualidad de los millones de mártires chinos que ahora van a quedar para eso, para coger uvas, mientras su siempre defendida Roma se casa con los herejes y excomulgados.

 

  • En estos días hemos podido ver también como  la Web de la Pontificia Academia de la Vida (curioso que hayan mantenido este nombre para este actual engendro que ha abandonado toda defensa de la vida humana desde la concepción y hasta la muerte natural, como la concibió por San Juan Pablo II), publicaba un artículo explicando como en determinadas circunstancias se aconseja el uso de la píldora anticonceptiva.

 

  • En los últimos días hemos podido leer la carta de los atribulados católicos convertidos desde el Islam, perplejos, abandonados, y explicando precisamente su desconcierto y la soledad en que se sienten. Más mártires.

 

  • Y etc…, etc…, etc…, etc… Y en este caso los etc. no son un recurso literario.

 

Amoris Laetitia planteó un claro intento de cisma. Dicho cisma estaba servido si se permitía que se diera la comunión a los llamados “divorciados y vueltos a casar”. Cisma que formalmente se frenó con aquella ambigüedad del si, pero no, y si cuando, pero entonces… Ambigüedad que no ha solucionado nada y que sigue existiendo; y que en la práctica ha supuesto un cisma real, pero que, a la vista de lo que se aceleran los acontecimientos, pareciera no ser suficiente para los herejes.

Lean por favor, sin retrotraernos a las recientes barbaridades increíbles de ni siquiera imaginar hace 6 años, la lista de estos últimos días. ¡Léanla! ¡Medítenla! ¡Es contenido esencial! ¿Qué es esto? ¿No les da la misma impresión que a mí? ¿No les dice que, por mucho que, como en mi caso, la gran parte de sacerdotes y laicos me sigan diciendo que hay que callar, que esto no ayuda, y que no escriba nada que no favorezca la común unión entre todos los cristianos; no podemos callar ante esto? ¿No tienen la sensación de que es realmente increíble que haya católicos que no vean nada, no sientan nada, no les preocupe nada, y no hagan nada?

Cierto es que es duro ser misericordiado. Es duro que te miren como un bicho raro propios y extraños. Es duro que tantos y tantos que siempre te tuvieron como una persona comprometida, espiritual, honesta y de fiar, te miren ahora por encima del hombro y no quieran saber de ti. Es duro darte cuenta de la cantidad de sacerdotes que se ponen incómodos en tu presencia, y que, creyendo que no les ves, se hacen los tontos para no pararse a hablar contigo cuando tú solo quieres defender su iglesia, la de ellos, la nuestra, y ellos prefieren mantener el “status quo”, aunque ello les lleve a perder el alma.

La situación es gravísima, hermanos, y ya no permite medias tintas ni tibiezas.

Da la impresión de que, además, y como les he desarrollado más arriba, a la vista de la precipitación de hechos, alguien «tiene prisa» por provocar en nosotros, los sectores fieles al magisterio de la Iglesia, una reacción, por hartazgo y enfado, que no tenga marcha atrás.

A lo mejor es que piensan que el tiempo se les está acabando y de ahí que se precipiten en quemar todas las naves. Porque reconozcan que, esta lista que solamente recoge cosas de los últimos días, no es normal.

O a lo mejor buscan su “casus beli” contra ese sector al que me refería, de fieles a la tradición y a la Palabra de Dios, queriendo que nos molestemos, nos enfademos y nos vayamos. Y así consumar la transformación de la Santa Madre Iglesia Católica, única, de Cristo, una y apostólica; en la Iglesia del NOM, de la religión mundial única, y del “quien soy yo..”.

Quizá, y como decía el Padre Martín; están tratando de atacar constantemente al fiel perro guardián, para que el perro se enfade, y poder decir que está rabioso. Porque ya se sabe: si quieres matar al perro, di que tiene rabia.

¿Qué hacer, fieles hermanos en Cristo? Aguantar. Aguantar mucho lo que quizá sean los últimos coletazos de un animal herido. Aguantar, rezar, y seguir denunciando, luchando, hablando y testimoniando.

Porque el cisma es una pésima solución. Sin duda.

Pero si ha de haberlo, Dios no lo quiera, que se vayan ellos. Con los protestantes, con los LGTB, con el régimen de China o con la madre que los amamantó a todos.

Nosotros, el Resto Fiel, nos quedamos. Con Cristo, con su Iglesia, con el Magisterio bimilenario, la Tradición, las Escrituras, la sana doctrina y el Ministerio Petrino.

Y al que no le guste… puerta.

 

URGENTE. Monseñor Elmar Fischer se adhiere a la Profesión kazaja. El goteo es incesable… Laus Deo!

Vicente Montesinos

 

 

Monseñor Elmar Fischer

 

 

Monseñor Elmar Fischer, obispo emérito de Feldkirch (Austria) ha dado a conocer que ha firmado la “Profesión de verdades inmutables sobre el matrimonio sacramental”, impulsada por los obispos de Kazajstán Peta, Lenga y Schneider, el pasado día 31 de diciembre de 2017, en la que  profesaron solemnemente la enseñanza y disciplina recibida de la Iglesia con respecto al matrimonio sacramental. De esta manera Fisher se suma al lento pero incesante goteo de prelados que se oponen a la traición a la Doctrina y magisterio bimilenarios que ha supuesto Amoris Laetitia.

Fisher fue ordenado sacerdote en 1961, y dirigió el Centro de Matrimonio y Familia de Feldkirch desde 1979 hasta 1990. Después de servir como vicario general de la diócesis desde 1989, en 2005 el Papa Benedicto XVI lo nombró obispo de Felkirch, donde se desempeñó hasta 2011, cuando se retiró a la edad de 75 años.

El apoyo del obispo Fischer a la profesión se produce una semana después de que el obispo Athanasius Schneider, auxiliar de Astana, invitara a los obispos del mundo a firmar el documento y unirse para alzar una voz común en defensa de la santidad y la indisolubilidad del matrimonio.

Dios decide el tiempo, y llegará el momento en que el Papa y el episcopado nuevamente proclamen, con toda claridad, sin ambigüedades y belleza, la santidad del matrimonio y de la familia, y de la Eucaristía“, dijo Schneider a LifesiteNews en un entrevista exclusiva el pasado 15 de enero.

Schneider afirmó que un mayor apoyo por los obispos al documento sería “una voz más fuerte para profesar las verdades constantes de la Iglesia, y una hermosa voz común que defendería la santidad y la indisolubilidad del matrimonio en medio de una sociedad neopagana donde el divorcio se ha convertido en una plaga y donde la depravación sexual se está extendiendo cada vez más “.

El apoyo de Fisher nos deja pues a un nuevo prelado al rescate de la doctrina tradicional y el magisterio bimilenario sobre el matrimonio y el acceso a la Eucaristía, conculcados por Amoris Laetitia.

Suiza, Holanda, Austria… Países en los que la Iglesia católica no está para tirar cohetes, van dando, sin embargo, pastores valientes… ¿Para cuando uno solo de los obispos españoles alzará la voz?

Entre tanto, les actualizamos esta gozosa lista, y encomendamos a estos valientes pastores y a todos los laicos que les apoyan a sus oraciones.

Y, por cierto… sí Jesucristo conquistó el mundo con 12 apóstoles… ¡Ya vamos por 15! 

Laus Deo!

 

 

  1. Cardenal Walter Brandmüller (dubia)
  2. Cardenal Raymond Leo Burke (dubia)
  3. Cardenal Carlo Caffarra (R.I.P) (dubia)
  4. Cardenal Joachim Meisner (R.I.P) (dubia)
  5. Obispo Athanasius Schneider (auxiliar de Astana, Kazajistán) (declaración kazaja)
  6. Arzobispo Tomash Peta (Metropolitano de Astana, Kazajistán) (declaración kazaja)
  7. Arzobispo Jan Pawel Lenga (Karaganda, Kazajistán) (declaración kazaja)
  8. Arzobispo Carlo María Viganó (ex nuncio en EE.UU) (declaración kazaja)
  9. Arzobispo Emérito Luigi Negri (Ferrara-Comacchio) (declaración kazaja)
  10. Cardenal Janis Pujats (Arzobispo Metropolitano de Riga) (declaración kazaja)
  11. Obispo Andreas Laun (ex-Obispo Auxiliar de Salzburgo) (declaración kazaja)
  12. Cardenal Wim Eijk, Arzobispo de Utrecht (exigencia fin de confusión)
  13. Monseñor Marian Eleganti (Obispo auxiliar de Chur, en Suiza) (declaración kazaja)
  14. Monseñor René Henry Gracida (Obispo emérito de Corpus Christi, Texas) (corrección filial y apoyo a la Profesión)
  15. Monseñor Elmar Fisher (Obispo Emérito de Feldrich, en Austria) (declaración kazaja)

 

 

—————————————————————

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com. Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

 

URGENTE: Monseñor Marian Eleganti y Monseñor René Henry Gracida, nuevos apoyos frente a Amoris Laetitia

Vicente Montesinos

 

 

En las imágenes superiores podemos ver a Monseñor Marian Eleganti; y a Monseñor René Henry Gracida, junto a un joven Wojtyla

 

 

Monseñor Marian Eleganti, Obispo Auxiliar de la Diócesis suiza de Chur, se ha sumado a los firmantes de la “Profesión de Fe sobre las verdades inmutables del matrimonio”, promovida por los Obispos kazajos; según una información que ha adelantado Edward Pentin, corresponsal en Roma de National Catholic Register; y que adelantamos desde Adoración y Liberación para Infovaticana.

Atendiendo a la firma previa de la corrección filial por parte del Obispo emérito de Corpus Christi, Monseñor René Henry Gracida, que asume ahora la profesión kazaja; hablamos de dos nuevos prelados al rescate de la doctrina tradicional y el magisterio bimilenario sobre el matrimonio y el acceso a la Eucaristía; conculcada por Amoris Laetitia.

Les actualizamos esta gozosa lista, y encomendamos a estos valientes pastores y a todos los laicos que les apoyan a sus oraciones.

Y, por cierto… sí Jesucristo conquistó el mundo con 12 apóstoles… ¡Ya vamos por 14! 

Laus Deo!

 

 

  1. Cardenal Walter Brandmüller (dubia)
  2. Cardenal Raymond Leo Burke (dubia)
  3. Cardenal Carlo Caffarra (R.I.P) (dubia)
  4. Cardenal Joachim Meisner (R.I.P) (dubia)
  5. Obispo Athanasius Schneider (auxiliar de Astana, Kazajistán) (declaración kazaja)
  6. Arzobispo Tomash Peta (Metropolitano de Astana, Kazajistán) (declaración kazaja)
  7. Arzobispo Jan Pawel Lenga (Karaganda, Kazajistán) (declaración kazaja)
  8. Arzobispo Carlo María Viganó (ex nuncio en EE.UU) (declaración kazaja)
  9. Arzobispo Emérito Luigi Negri (Ferrara-Comacchio) (declaración kazaja)
  10. Cardenal Janis Pujats (Arzobispo Metropolitano de Riga) (declaración kazaja)
  11. Obispo Andreas Laun (ex-Obispo Auxiliar de Salzburgo) (declaración kazaja)
  12. Cardenal Wim Eijk, Arzobispo de Utrecht (exigencia fin de confusión)
  13. Monseñor Marian Eleganti (Obispo auxiliar de Chur, en Suiza)
  14. Monseñor René Henry Gracida (Obispo emérito de Corpus Christi, Texas)

 

 

—————————————————————

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com. Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

Monseñor Schneider remite a todos los Obispos del Mundo la “Profesión de Fe sobre las verdades inmutables del matrimonio”.

 

Vicente Montesinos

 

scheider-810x392
Monseñor Athanasius Schneider

 

Monseñor Schneider, el “Atanasio del siglo XXI”, santo con el que no sólo comparte nombre; no se ha conformado, visto el escaso caso que le han hecho sus hermanos en el episcopado, con redactar a conciencia la “Profesión de Fe sobre las verdades inmutables respecto del matrimonio sacramental“; sino que en otro alarde de valentía y fidelidad a Cristo ha remitido por correo electrónico a todos los obispos del mundo dicho documento; para que, como el propio obispo kazajo ha dicho, “puedan declarar públicamente su apoyo al texto, o emitir un texto similar“. De tal manera, Schneider ha manifestado que “la reacción pública del cardenal Eijk, Arzobispo de Utrecht ,podría ser un excelente ejemplo“.

En los días previos, Schneider ya había manifestado en una entrevista de la que dimos cuenta en Infovaticana como  “Dios decide el tiempo, y llegará el momento en que el Papa y el episcopado proclamarán nuevamente, con toda claridad, adecuación y belleza, la santidad del matrimonio, de la familia y de la Eucaristía“.

El obispo Schneider declaró que la Profesión se expresa “ante Dios que nos juzgará“, en respuesta a algunas normas pastorales, emitidas por numerosas conferencias episcopales, dirigidas a la implementación del Capítulo 8 de la Exhortación Apostólica Amoris Laetitia, algunas de los cuales constituyen una “aprobación implícita” del divorcio y de la actividad sexual fuera de un matrimonio válido.

Los Obispos de Kazajistán de esta forma van más allá, en su celo apostólico, de su limitada jurisdicción canónica territorial, y hablan directamente a la Iglesia universal como Sucesores de los Apóstoles. Su autoridad y mandato no provienen de la Ley Canónica, sino de Cristo mismo que los colocó en la Iglesia para proclamar el Evangelio.

El último paso dado por Schneider deja cuatro opciones a los obispos del mundo:

  1. Rechazar públicamente la Profesión kazaja.
  2. No decir nada
  3. Emitir una Profesión similar
  4. Unirse a la Profesión

Sigamos esperando pues nuevos pasos. Al menos de la opción 3; sino la 4; que sería la deseable.

Aunque mucho me temo que veremos (o mejor dicho, no veremos) a manadas de Obispos acogerse a la opción 2.

Porque ni siquiera de la 1 son capaces.

Y porque hasta el cielo no paramos… ¡Que Dios os bendiga!

 

 

—————————————————————

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com. Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

 

Monseñor Munilla y resto de obispos españoles… ¿ dónde están?

Vicente Montesinos.

Munilla ayer con Francisco

Ayer difundía en las redes Monseñor Munilla una foto en la que se le podía ver de espaldas agasajando al Santo Padre, mientras éste le saludaba con afecto.

En el texto que acompañaba a las imágenes, Munilla decía: ¡¡Esta mañana he pedido a Francisco una bendición para todos vosotros!! La frase, como aquí mismo se muestra, se acompañaba de diversas y enfáticas admiraciones.

Doy mi enhorabuena a don José Ignacio por el encuentro con su santidad. Lo celebro. Es normal, y aún debiera serlo más, y para todos los casos; que los miembros del colegio episcopal se vean con frecuencia con el Papa y trabajen en permanente comunión.

Lo que no sé si es tan normal es que estas tan afectuosas imágenes no se puedan ver con el obispo Schneider, Peta o Viganó; o más aún, con príncipes de la iglesia como Burke o Brandmüller, entre otros.

Y lo que tampoco sé si es tan normal es que en esa lista de obispos y cardenales que, sin perder la unidad con el Papa, humildemente y de forma fraternal, le han solicitado que aclare las tremendas dudas, que ya ni siquiera son tales, sobre Amoris Laetitia; no encontremos a ni uno solo de los obispos españoles. ¡Ni uno!.

Monseñor Munilla; entre los poquísimos obispos españoles de los que estamos esperando ese paso que confirme en la fe a todos los católicos de España y nos ayude a asirnos de la mano de nuestros pastores en esta etapa de confusión; está usted.

O estaba. Y no porque haya ido a ver al Papa, faltaría más. Si no porque entre tanta sonrisa, abrazo y petición de bendición; no hubiera estado mal que le hubiera pedido también que ponga fin a la confusión y nos ayude a seguir firmes en la fe y unidos con Pedro, y a que no se pierdan más almas en el camino.

Bueno. Parece que habrá que seguir esperando.

Ánimo.

Y porque hasta el cielo no paramos, que Dios les bendiga.

—————————————————————

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com. Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

URGENTE: El Cardenal Eijk exige al Papa que ponga fin a la confusión

Vicente Montesinos

 

ejik5
S.E.R Cardenal Eijk, Arzobispo de Utrecht

 

La lista aumenta, lenta pero inexorablemente.

El Cardenal Arzobispo de Utrech, Wim Eijk, ha declarado en los medios que hay una gran confusión en la Iglesia en relación al asunto de la comunión de los “divorciados vueltos a casar”,  y ha exigido al Papa que de luz y claridad sobre este tema.

El Cardenal ha afirmado en una entrevista a Trow que la gente está confundida, y eso no es bueno; y que el le diría al Papa: “simplemente traiga claridad. Respecto a este punto. Quite esa duda. En forma de documento, por ejemplo. Por supuesto, tenemos las palabras de Cristo mismo: que el matrimonio es uno e indisoluble. Nos aferramos a eso en la archidiócesis. Si tu matrimonio ha sido declarado nulo por un tribunal eclesiástico, se ha confirmado oficialmente que nunca has estado casado, y solo entonces serás libre de casarte y recibir la confesión y la comunión».

Con este nuevo Cardenal en activo,  que alza la voz contra la confusión reinante en la Iglesia, y además lo hace desde la complicada Iglesia holandesa; tenemos 12 prelados que o bien han firmado las dubia; han firmado el documento de los Obispos kazajos; o han elevado la voz exigiendo al Papa el fin de la tremenda confusión reinante; venciendo el temor a lo que en círculos eclesiales se viene conociendo durante el pontificado de Bergoglio con “ser misericordiados”, en clara referencia a las represalias o consecuencias negativas que sufren quienes se atreven a cuestionar la errática línea de Francisco (lo cual de una forma o de otra sufrimos prelados, consagrados y seglares)

Pero la lista de valientes prelados crece.

Con las palabras de Wim Eijk son ya 12 los valientes Obispos y Cardenales que siguen dando esperanza al atribulado pueblo de Dios, confuso por la errática Amoris Laetitia.

Les actualizamos esta gozosa lista, y encomendamos a estos valientes pastores y a todos los laicos que les apoyan a sus oraciones.

Y aprovechamos para remarcar: dejen de intentarlo: no nos callarán. Cuando está en juego la fidelidad a Cristo y a su Santa Iglesia Católica y Apostólica, el miedo no tiene valor.

Laus Deo!

 

  1. Cardenal Walter Brandmüller (dubia)
  2. Cardenal Raymond Leo Burke (dubia)
  3. Cardenal Carlo Caffarra (R.I.P) (dubia)
  4. Cardenal Joachim Meisner (R.I.P) (dubia)
  5. Obispo Athanasius Schneider (auxiliar de Astana, Kazajistán) (declaración kazaja)
  6. Arzobispo Tomash Peta (Metropolitano de Astana, Kazajistán) (declaración kazaja)
  7. Arzobispo Jan Pawel Lenga (Karaganda, Kazajistán) (declaración kazaja)
  8. Arzobispo Carlo María Viganó (ex nuncio en EE.UU) (declaración kazaja)
  9. Arzobispo Emérito Luigi Negri (Ferrara-Comacchio) (declaración kazaja)
  10. Cardenal Janis Pujats (Arzobispo Metropolitano de Riga) (declaración kazaja)
  11. Obispo Andreas Laun (ex-Obispo Auxiliar de Salzburgo) (declaración kazaja)
  12. Cardenal Wim Eijk, Arzobispo de Utrecht (exigencia fin de confusión)

Carta abierta a mis amigos sacerdotes (y a algún que otro monseñor)

Vicente Montesinos

 

 

 

Mis muy queridos y reverendos amigos.

Mis respetados y obedecidos monseñores.

Durante los últimos tiempos me he visto compelido a tratar en mi portal, (adoracionyliberaciom.com), y posteriormente también en mi blog en Infovaticana (https://infovaticana.com/blogs/adoracion-y-liberacion) sobre dolorosos y espinosos temas, que, como ya les he repetido en numerosas ocasiones, a modo de lo que pareciera una justificación que ya me he cansado de dar, siempre escribo en conciencia, y ante el Santísimo Sacramento; y convencido del deber de hacerlo, humildemente, pero con la paz y seguridad de estar trabajando por el Reino de Cristo, la Santa Madre Iglesia y la Verdad.

No hace falta que me alargue mucho en todos esos temas en esta ocasión. Ya saben que he alzado la voz, siempre con respeto y amor filial, sobre muchas cosas: las confusiones creadas por Francisco a bordo de los aviones (no cabrían en este artículo, pero valga como ejemplo el tratamiento de conejas a las madres católicas fieles que abiertas a la vida han recibido amorosamente de Dios los hijos que éste les ha mandado); el tremendo error y herejía que está suponiendo el falso ecumenismo, con ensalzamiento del mayor hereje de la historia como fue Lutero como “testigo fiel del Evangelio“; la confusión creada por el Vaticano con los nuevos valores en alza como el ecologismo radical, el tratamiento confuso del tema de la natalidad, etc…; el progremodernismo que ha copado todas y cada una de las instituciones que dependen de Roma; el relativismo en el tratamiento de la mayoría de los asuntos de moral personal, familiar y social; el encumbramiento a los puestos de responsabilidad en la Iglesia de personajes de toda calaña y afiliación a los lobbys pro LGTB, abortista, populista, marxista, etc…; la persecución y ostracismo de los pocos seglares, sacerdotes, obispos y cardenales que se han atrevido a alzar la voz contra la flagrante persecución de los que vienen en llamar “católicos tradicionales, carcas o fanáticos”, y que yo llamo simplemente católicos; es decir, fieles de conciencia recta y amantes de nuestra sana doctrina y tradición; el acoso y derribo a la institución familiar y a su sagrada unión a la vida sacramental, que con globos sonda se fue preparando hasta la promulgación del gravísimo error que es Amoris Laetitia y en especial del capítulo en cuestión que aborda los temas más delicados, y de ese 303, que es lo más grave que se ha escrito oficialmente en la Iglesia desde hace muchos siglos; el apoyo como magisterio pontifical a esa terrible declaración argentina; el inicio ya, consolidado el tema del matrimonio y la comunión de los llamados “divorciados y vueltos a casar” de la nueva campaña en favor del uso de los anticonceptivos, lanzada ya desde la Academia Pontificia de la Vida, etc, etc, etc, etc… (no acabaría, y no quiero que dejen de leer este artículo hasta el final, por lo que corto esta terrible lista)

Mis Estimados Padres y Excelencias Reverendísimas: saben también muchos de ustedes que, queriendo ser siempre transparente y sin doblez, todo lo he publicado con mi nombre; todo se lo he remitido además en innumerables ocasiones a todos los que tengo el gusto de conocer  de forma personal; y siempre manifestando mi sumisión a la Verdad de Cristo, a las Sagradas Escrituras, al Magisterio Bimilenario y a la Sagrada Doctrina. También saben que siempre invitándoles a que me saquen del error doctrinal en el que haya podido caer en todas y cada una de las ocasiones.

Jamás; y digo jamás, han podido ninguno de ustedes corregirme una coma de lo manifestado.

Sí que han podido unos pocos, manifestarme su apoyo, de forma discreta.

Y una gran mayoría callar, y no responderme ni con un “hola”, “gracias”, “saludos”, o “mi bendición”, no sé… Algo.

Aparte de esta gran mayoría, no han faltado tampoco quienes entre ustedes me han recriminado, me han amonestado, me han retirado su afabilidad, e incluso me han amenazado e impelido a retirar diversos y variados artículos.

Pero eso sí: sin nunca dar razones de su fe, doctrina y enseñanza ni indicarme ni un sólo aspecto en que me haya equivocado.

Yo soy únicamente un  umile lavoratore nella vigna del Signore“; y ustedes grandes teólogos, biblistas, doctores,  etc… (sus títulos tampoco caben en este artículo). Luego doy por seguro y sentado que ustedes saben mucho más que yo. Por lo que si no me han corregido; puede ser por dos cosas: o porque ignoran absolutamente lo que transmito, y ni se molestan en rebatirlo; a pesar de que les puedo asegurar que, de una manera o de otra, recoge la inquietud de miles y miles de almas católicas sanas y devotas que están atribuladas por la deriva actual de la Iglesia (esto sería malo); o por que saben que tengo razón, y quieren seguir viviendo en la cruel mentira que está llevando a gran parte de la Iglesia a mirar hacia otro lado, con el consiguiente peligro por sus almas, y todas las que a ustedes hemos sido encomendadas (esto sería aún peor)

Es por ello que he decidido que ya no voy a remitir ningún artículo a nivel personal a ninguno de los reverendos padres y monseñores a los que se los he venido remitiendo; ya que si han optado por preferir su paz personal a la dolorosa verdad que vive Nuestra Santa Madre Iglesia (y digo, en ese caso, que no lo sé…), no voy a ser yo quién les “presione” más con mis escritos para cambiar de parecer; y en otro caso, si a alguno de ustedes les interesa seguir leyéndome, ya saben donde escribo y pueden encontrarme (de hecho me consta que muchos de ustedes lo hacen, y sin manifestarme a mí nada, se re-envían unos a otros los artículos para “avisarse” del peligro que supone este católico, pecador, pero amante profundo de Cristo y de su única Iglesia; al que antes trataban con cariño, y ahora con frialdad, cuando no desprecio)

Así pues, esta va a ser la útima comunicación que reciban a nivel personal y en privado todos y cada uno de los consagrados a los que tengo acceso (que son, gracias a Dios y a ustedes mismos, muchos); y descansen, que por mi parte, no recibirán perturbación alguna más.

 

Así pues, esta va a ser la útima comunicación que reciban a nivel personal y en privado todos y cada uno de los consagrados a los que tengo acceso (que son, gracias a Dios y a ustedes mismos, muchos); y descansen, que por mi parte, no recibirán perturbación alguna más.

 

Ya saben donde estoy, y que sigo a su servicio y al de la Santa Madre Iglesia; como he hecho desde que tengo uso de razón, y como espero hacer hasta el día que me muera.

Y aprovechando el canal de difusión que suponen estos medios digitales que Dios nos ha concedido para contribuir a evangelizar (no a hacer proselitismo, como dice nuestro Papa; sino a predicar el Evangelio y convertir a todos los pueblos y naciones, que es al fin y al cabo el mandato divino) hago extensiva esta carta a todos los sacerdotes que no conozco, y a todos los fieles laicos; ya que miles, de unos y otros, sé que me siguen, por la gracia de Dios; y muchos (más de los que piensan) de unos y otros, se dirigen a mí mostrando, a Dios gracias, su fidelidad a la sana doctrina y su regocijo porque, algunos pocos, no temamos ser su voz y  arriesgar honor, vida y hacienda, en esta causa; ya tan urgente, de salvar, sea como fuere, almas; dados los tiempos que nos ha tocado vivir.

Ahora, antes de despedirme de ustedes, quiero hacerles unas pequeñas matizaciones finales, en relación a los graves temas que nos acechan; y muy especialmente a Amoris Laetitia, ya que, como todo lo demás, ustedes manifiestan que no existe (aunque esté poco a poco socavando nuestros cimientos y destruyendo nuestra Iglesia), me limitaré a lo que está escrito, publicado, autentificado y pontificado, para que no se coja ninguno de ustedes al infantil argumento de que todo esto son imaginaciones.

Verán:

No puedo compartir de ninguna de las maneras la forma de tratar que tienen muchos de ustedes la grave confusión que sufre la Iglesia motivada por el Pontificado de Francisco, a la que, y con caridad, amor y desde dentro de la Iglesia, algunos laicos nos sentimos obligados a contribuir a aclarar.

Con dolor, y humildemente, muchos de nosotros vemos que en la Iglesia las cosas se están enfocando mal; y están sirviendo (se lo digo con conocimiento de causa) para apartar muchas almas; sin atraer a otras, lo que pareciera ser el objetivo de estas “aperturas doctrinales”, que están actuando en clara contradicción con el Magisterio bimilenario, la Tradición, las Sagradas Escrituras y la Sana Doctrina.

 

Con dolor, y humildemente, muchos de nosotros vemos que en la Iglesia las cosas se están enfocando mal; y están sirviendo (se lo digo con conocimiento de causa) para apartar muchas almas; sin atraer a otras, lo que pareciera ser el objetivo de estas “aperturas doctrinales”, que están actuando en clara contradicción con el Magisterio bimilenario, la Tradición, las Sagradas Escrituras y la Sana Doctrina.

 

Padres; tras la publicación de Amoris Laetitia, han sido muchos los obispos, así como las Conferencias Episcopales, que han publicado directrices “pastorales” que conciernen a los llamados “divorciados que se han vuelto a casar”.

Saben ustedes mejor que yo que para los católicos no hay tal divorcio; porque el vínculo sacramental válido de un matrimonio ratificado y consumado es indisoluble; y que para un católico hay un solo matrimonio válido cuando el cónyuge sigue vivo. Por ello hablar de  “divorciado y vuelto a casar” es un engaño en toda regla. De ahí, y puesto que se utiliza esta falaz expresión con tal alegría y profusión, que nos veamos obligados a entrecomillarla e iniciarla por la palabra “llamados”.

Dichas directrices a las que hacía mención, prevén, en última instancia, la admisión de “los divorciados que se han vuelto a casar” a la Sagrada Comunión, sin la exigencia de la condición indispensable y establecida de manera divina de no violar el sagrado vínculo del matrimonio a través de una relación sexual con una persona que no es el cónyuge legítimo.

Todo este largo y doloroso proceso ha alcanzado el momento más álgido cuando Francisco ha dado orden de que se publique en las Acta Apostolicae Sedis su propia carta de aprobación de las directrices de los obispos de Buenos Aires. Y no sólo eso, sino que de seguido vino la declaración por la que esta aprobación pontificia pertenecería al “Magisterio auténtico de la Iglesia”.

¿Qué ustedes no saben todo esto? ¿Cómo pueden o no saberlo, o no denunciarlo? ¿Qué les dicen a las personas que acuden a sus confesionarios confusas con esta cuestión?

Estas directrices, aprobadas por el Papa, contradicen de pleno la Revelación divina que desaprueba por completo el divorcio, así como la enseñanza y la práctica sacramental del Magisterio ordinario y universal infalible de la Iglesia. Y no me lo pueden negar.

 

Estas directrices, aprobadas por el Papa, contradicen de pleno la Revelación divina que desaprueba por completo el divorcio, así como la enseñanza y la práctica sacramental del Magisterio ordinario y universal infalible de la Iglesia. Y no me lo pueden negar. 

 

Por lo tanto, este humilde servidor, y les aseguro que junto a él muchos más, y de una forma cada vez más clara; se siente en conciencia obligado a no callar y a volver de nuevo a corroborar su adhesión a la inmutable doctrina y práctica de la Santa Madre Iglesia Católica sobre la indisolubilidad del matrimonio sacramental.

Pero es que acaso, mis queridos padres, ¿la Iglesia nos pertenece? ¿Pertenece siquiera al Papa? ¿O somos, y especialmente el Papa es, guardianes, y él el primer guardián, de un depósito de fe de 2000 años que nos ha sido confiado y sobre cuyo cuidado responderemos cada uno de nosotros, según su responsabilidad, el día del juicio? ¿O es que ya tampoco se puede hablar de juicio? Que por cierto, otra de las cosas que me hubiera gustado comentar es el destierro de la enseñanza de los novísimos, y el que en esta época del ensalzamiento de la falsa misericordia (que ya muchos llaman “misericorditis”) no se hable a los católicos del pecado, del juicio, del purgatorio, del cielo, del infierno y de tantos otros aspectos que han llevado a que la conciencia del mal sea cada vez más laxa y relativa, a que todo se deje en manos de la “conciencia personal”, y por tanto, a empujar cada vez a más almas, por su ignorancia, y la responsabilidad de todos, hacia el abismo del averno.

La Iglesia, padres, es de Cristo Todopoderoso; y por Él hemos de luchar (y yo lo voy a seguir, desde su seno, haciendo) para reparar este daño. ¡Aún hay tiempo! ¡Únanse por favor a nuestras súplicas, nuestro humilde testimonio, nuestra sana denuncia, nuestras peticiones, oraciones y sacrificios, para que de una forma u otra nuestro Santo Padre ponga fin a esta confusión! ¿Porqué no pedirle que de una vez responda a la filial y humilde dubia presentada por los Cardenales que, van falleciendo, sin ni siquiera ser escuchados, recibidos o contestados? ¿Porque no pedirle aclare a los miles de sacerdotes y laicos que firmaron la correctio filialis tanta confusión que debe repararse para que no siga sufriendo la Esposa de Cristo? ¿Qué miedo tienen ustedes? ¿Perder? ?¿El que? Yo soy un pobre pecador y hace tiempo que dejé de temer perder nada, si podía perder mi alma. La prueba es esta carta que les remito y publico abiertamente. ¿Acaso no son ustedes mejores que yo? ¿Entonces porque no aparcan el miedo? ?¿No corrigió San Pablo a San Pedro de forma caritativa, y este lo aceptó de forma humilde?

Sí; Dios ha permitido todo esto. Él sabrá porqué. Está claro que  “Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” (Rm 5, 20), y que Dios ha permitido esta extraordinaria confusión moral y doctrinal para que, después de la crisis, la verdad brille aún más y la Iglesia sea espiritualmente más hermosa, sobre todo en los matrimonios, las familias y los papas. Pero… ¿No requiere eso de nuestro esfuerzo y de nuestro sacrificio, además de nuestra oración?

Actualmente el Magisterio papal en muchos aspectos, pero especialmente en temas de moral sexual, familiar y matrimonial, está eclipsado. Luego nuestro deber es asistir al Papa en su deber magisterial de profesar de forma pública las verdades inmutables del Magisterio universal. Y si ustedes no quieren hacerlo, muchos lo vamos a hacer. A lo mejor, quién sabe, es la hora de los laicos.

¿Es que en 5 años vamos a cambiar lo que todos los papas y todos los obispos de todos los tiempos han enseñado sobre la doctrina y la práctica sacramental del matrimonio?

“Prima sedes a nemine iudicatur” (como bien recordaba recientemente Monseñor Schneider), luego, cuando le recordamos respetuosamente al papa la verdad y disciplina inmutable de la Iglesia; no estamos juzgando la primera cátedra de la Iglesia, sino comportándonos como hijos amantes del papa. Hacia el que nuestra actitud, por cierto, no lo olviden, ha de ser filial, pero no servil. El servilismo sólo a Cristo; porque lo que no podemos es dejar de seguir profesando la fe inmutable. ¿O acaso ya no recuerdan que San Pablo ordenó que si alguien, fuera incluso uno de ellos o los propios ángeles, les presentara un Evangelio distinto, fuera anatema?

Hemos de rezar aún más por el papa; y hemos de testimoniar con valentía la verdad, sin miedo a lo que los hombres puedan pensar sobre ello. Y finalmente, sólo Dios puede intervenir y lo hará, sin duda alguna. A ver donde nos encuentra a cada uno. Yo en mi caso me someto a su sumarísimo juicio.

No caigamos en la actual papolatría ramplona. El Papa no crea la verdad, ni la fe ni la disciplina. “No está sobre la palabra de Dios, sino que la sirve, enseñando solamente lo que le ha sido confiado” (Concilio Vaticano II, Dei Verbum, n. 10).

Y por ello no debemos abandonar el estudio (todos, incluidos los laicos) del inmutable Catecismo. Y por ello debemos seguir profundizando en los grandes documentos doctrinales de la Iglesia; que deben mantenernos formados para ayudar a nuestra Iglesia a estar formada en la verdadera doctrina.

Como recientemente nos recordaban los obispos kazajos que han sido valientes dirigiéndose a al pueblo de Dios con caridad, con el posterior apoyo de otros obispos y cardenales, como Pujals, Negri, Viganó o Laun; no podemos dejar de estudiar y aplicar documentos tan relevantes y tan en continuidad con el derecho divino y el Magisterio bimilenario como los decretos del Concilio de Trento sobre los sacramentos; las encíclicas Pascendi, de Pío X; Casti Connubii, de Pío XI; Humani Generis, de Pío XII; Humanae Vitae, de Pablo VI; el Credo del Pueblo de Dios, de Pablo VI; la encíclica Veritatis Splendor, de Juan Pablo II y su exhortación apostólica Familiaris Consortio; etc… Porque, acaso… ¿estos documentos reflejan una opinión personal y momentánea de un papa o un sínodo pastoral? Evidentemente no. Su fidelidad y continuidad dejan claro que reflejan y reproducen el Magisterio infalible ordinario y universal de la Iglesia.

El Papa, conforme fija la Pastor Aeternus, en su capítulo 4, no ha de enseñar una nueva doctrina, sino que se pide a los pontífices que, “con la ayuda del Espíritu Santo, custodien religiosamente y expongan fielmente la revelación o depósito de la fe transmitida por los apóstoles

Además, y retomando al arriba mencionado Obispo Scheneider, el papa no puede ser el centro de la vida diaria de fe de los fieles católicos. El centro debe ser Cristo. De lo contrario, nos convertimos en víctimas de un “papacentrismo” insano, de una especie de “papalatría”, una actitud que es ajena a la tradición de los Apóstoles, de los Padres de la Iglesia y de la gran tradición de la Esposa de Cristo. El llamado “ultramontanismo” de los siglos XIX y XX ha alcanzado la cima en nuestros días y ha creado un “papacentrismo” y una “papalatría” insanos. Es indiscutible.

La verdadera actitud que hay que tener respecto al papa según la tradición católica es de una sana moderación, inteligente, lógica, con sentido común, con espíritu de fe y, desde luego, con una devoción sincera. Sin embargo, todas estas características tienen que estar en una síntesis equilibrada.

Creo que ya hay bastante por hoy, aunque podría seguir extendiéndome de forma casi incesante, como incesante es la doctrina de Cristo.

Ya saben quien soy, donde estoy y lo que pienso; por si en todas mis publicaciones anteriores no les había quedado meridianamente claro.

Les ruego, con todo el cariño,  por favor,  que mediten, siquiera una vez, ante el Santísimo, esta humilde aportación; y que luego hagan lo que tengan que hacer.

Yo quiero quedarme tranquilo sabiendo que por mi parte no ha quedado en exponerles lo que pienso tan relevante para el bien de las almas; esperando no lo tomen como falta de humildad, sino como caridad y celo apostólico. Y también asegurándome una vez más y para siempre de que saben cómo pienso y de, como muchos de ustedes afirman en desafortunada expresión, “que pie cojeo”. Con muchos de ustedes participio o tengo que ver en tareas de Nuestra Iglesia que les conciernen; y para mí, ante todo, está la autenticidad, la sinceridad y la coherencia. Sin dobleces. Sin políticas. Sin oportunismos. Sin circunloquios. Yendo de cara. Como me enseñó Cristo, muchas veces por medio de usteeds, y siempre por medio de su Santa Madre Iglesia, por cuya defensa dejo la comodidad y la mediocridad del anonimato, el silencio y la complacencia para salir a esta “periferia”.

Para mí lo más triste seria que se quedaran en la negativa de entrada a valorar siquiera lo que aquí les expongo; y en la crítica a mi persona, o el contubernio entre ustedes sobre lo que aquí escribo. Si simplemente lo disciernen, con el mismo cariño que yo lo escribo y se lo envío, me doy por más que satisfecho. A Dios gracias. 

Y, quién se  niega a condenarse mirando para otro lado; acaba esta carta manifestando una vez más su fidelidad absoluta a Jesucristo y a su Santa Madre Iglesia, una, cátolica y apostólica; a la que sirve torpemente y quiere servir hasta el final; y su cariño y devoción filial hacia sus obispos y sacerdotes.

Y porque hasta el cielo no paramos, que Dios les bendiga.

 

Y AHORA A POR LA HUMANAE VITAE: Un miembro de la Academia Pontificia de la Vida defiende que las parejas puedan usar anticonceptivos.

Vicente Montesinos

 

Chiodi2_645_406_55
P. Maurizio Chiodi ofrece una charla titulada “Relectura de Humanae Vitae a la luz de Amoris Laetitia”, el 14 de diciembre de 2017 en la Pontificia Universidad Gregoriana, Roma.

 

La persecución a quienes hemos denunciado la exaltación de la reforma protestante, el constante modernismo y relativismo de este pontificado, y aspectos tan graves como la destrucción doctrinal bimilenaria en tan sólo 5 años por medio, entre otras, de Amoris Laetita, arrecia.

No quieren ver, o quieren que no veamos; pero la verdad es que este Pontificado de la “misericorditis” no se lo está poniendo fácil. Porque, pisoteada la santa doctrina sobre el Matrimonio y la Eucaristía en la Iglesia, ahora van a por la Humanae Vitae; para seguir con esta guerra sin cuartel contra los valores familiares, morales y sociales tradicionales; en la que sólo falta por saber para cuándo los sacerdotes, obispos y laicos de bien van a abrir los ojos.

Y esperando ya que disparen al mensajero; en vez de asumir de una vez por todas la Verdad, para poder ponerse a trabajar en dar soluciones para Nuestra Santa Madre Iglesia, que pasa, sin duda, por uno de los peores momentos de su Historia; vamos con la última:

El Padre Maurizo Chiodi, nombrado por el Papa Francisco como miembro de la Academia Pontificia de la Vida (sí, de la vida, que ironía…); es quién se ha encargado de abrir la veda, y manifestar públicamente, y con luz y taquígrafos, que ahora ya, y bajo “ciertas circunstancias”, se “requiere el uso de anticonceptivos”.

 

El Padre Maurizo Chiodi, nombrado por el Papa Francisco como miembro de la Academia Pontificia de la Vida (sí, de la vida, que ironía…); es quién se ha encargado de abrir la veda, y manifestar públicamente, y con luz y taquígrafos, que ahora ya, y bajo “ciertas circunstancias”, se “requiere el uso de anticonceptivos”.

 

Me váis a permitir que os tutee, por la familiaridad que nos está propocionando esta tribulación constante, y además, me váis a permitir que os diga: ¡Toma ya!

En la conferencia “Una nueva lectura de la Humanae Vitae (1968) a la luz de Amoris Laetita (2016)” (ya me diréis que podíamos esperar con esos focos) que tuvo lugar en la Pontificia Universidad Gregoriana hace escasas fechas, el Padre Chiodi habló de la necesidad de tener una “nueva y más amplia visión” de la encíclica de Pablo VI, ya que ahora son “tiempos de cambio” y “más complicados”. ¿Se puede hacer mayor homenaje a un relativismo falaz y ramplón?

El teólogo nombrado por el Papa para la Academia de la Vida, afirma que “en situaciones donde los métodos naturales son imposibles o inviables, se deben encontrar otras formas de responsabilidad“.

Chiodi afirmó también sin pudor que las normas morales “tienen una cualidad simbólica y universal porque apuntan al bien que presentan, pero también apuntan a la conciencia que guardan y que instruyen“. Ahora, queridos hermanos, la norma moral es simbólica.

El padre afirmó también que quería repensar la “antropología del matrimonio” desde la perspectiva de las diferencias de género y la “fertilidad responsable”. Y que nos tenemos que preguntar si los métodos naturales pueden y deben ser la única forma de paternidad responsable.

Insistió en la idea de que en situaciones donde los métodos naturales son imposibles o no ejecutables, se deben encontrar otras formas de responsabilidad; y en que “la tecnología, en ciertas circunstancias, puede posibilitar la protección de la responsabilidad de un acto sexual, incluso si se toma la decisión de no tener un niño. ¿Algo más que añadir?

 

Insistió en la idea de que en situaciones donde los métodos naturales son imposibles o no ejecutables, se deben encontrar otras formas de responsabilidad; y en que “la tecnología, en ciertas circunstancias, puede posibilitar la protección de la responsabilidad de un acto sexual, incluso si se toma la decisión de no tener un niño. ¿Algo más que añadir?

 

Así empezó el Vaticano a lanzar globos sonda hace unos años para abonar el terreno hacia la Amoris Laetitia. Hoy la barbaridad que supone el 303 de la misma; y prácticamente todo su capítulo, está consumada. La doctrina sobre el matrimonio y la comunión aniquilada.

Pues ya tenemos el siguiente capítulo abierto; el de la contracepción. El camino se ha iniciado, y otro de los ascendidos a nuevos puestos por Francisco, el padre Chiodi, ha sido el encargado de romper el hielo. Preparaos para otra nueva encíclica que se “cargue” la Humanae Vitae y toda la tradición anterior, el magisterio y la sana doctrina.

Y ahora, los que me presionan para que calle, miren hacia otro lado; y no se preocupen. Como mucho de mandar nuevas amonestaciones a este humilde plumilla. Y si quieren; de paso, de contarme que van a decir en los confesionarios cuando vayan jóvenes a preguntarles sobre el uso de los anticonceptivos. Yo entre tanto seguiré, con perdón, defendiendo a la Santa Madre Iglesia Católica; aunque tenga, en su caso, que defenderla de su propio Pontífice.

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑