Vicente Montesinos

 

JCS_by_MVA
El Padre Juan Claudio Sanahuja; fallecido en diciembre de 2016 a los 69 años. 

 

Dice mi hermano Arturo que tenemos un ejemplo de otro gran profeta de los últimos tiempos, que no se cansó de denunciar la reingeniería social y las mentiras de la ONU: Juan Claudio Sanahuja. No se equivoca.

Yo no quiero dejar de hacerle mi pequeño homenaje a Monseñor Sanahuja (​por su empeño, en 2011, Benedicto XVI le otorgó el título de Capellán de Su Santidad) fallecido el pasado diciembre. Porque es necesario, en estos tiempos revueltos, que no olvidemos el legado de estos hombres de Iglesia, que, literalmente, y si se me permite la expresión, se partieron la cara por ella.

Este cura argentino (querido hermano Juan; de Argentina llegaban cosas muy buenas…) llegó a ser, desde su sencillez, consultor del Vaticano, sin buscarlo, y sobre todo, especialista en lo que podríamos llamar la “ideología” de las Naciones Unidas. Además fue un incansable defensor, desde la sana doctrina, de la vida humana y la familia; sobre las que se nos pide apostatar, justamente para entrar en ese “orden”, que el padre Sanahuja ya preveía, y denunciaba.

Su libro; visionario, audaz, clarividente, y adelantado a su tiempo, llamado  “Poder Global y Religión Universal”; explica a las mil maravillas lo que se nos venía encima y tantos temíamos, y como Sanahuja bien sabía, ya está aquí: el intento de crear un Gobierno Mundial y una nueva religión universal (que no es la cristiana, se lo aseguro, aunque desde dentro de nosotros mismos parece que a veces trabajemos en ello).

Ordenado sacerdote en 1972; pertenecía al clero de la Prelatura del Opus Dei; y fue profesor del Studium Generale de la Prelatura del Opus Dei en Argentina; además, entre otras cosas, de asesor del Vaticano con Juan Pablo II y Benedicto XVI.

 

Ordenado sacerdote en 1972; pertenecía al clero de la Prelatura del Opus Dei; y fue profesor del Studium Generale de la Prelatura del Opus Dei en Argentina; además, entre otras cosas, de asesor del Vaticano con Juan Pablo II y Benedicto XVI.

 

Fue un ejemplo claro para todos los que pensamos que se puede ceder, pero hasta donde empieza la traición a Cristo.

Padre Juan Claudio. ¡Cuanta falta nos hacen hombres como usted! Desde la Gloria Eterna, desde donde contempla esos pasos terribles hacia el Nuevo Orden Mundial; ayúdenos, con su intercesión, a los que queremos luchar contra ello; y poco sabemos, a no cesar en la batalla.

E interceda mucho por los pastores que no luchan contra los proyectos malévolos de la ONU, omitiendo su deber de denunciarlos. Para que dejen de confundir a la Iglesia que prometieron defender y santificar.

Porque como bien señalaba Arturo… “de Dios nadie se burla”. (Gal.6,7)

 

 

 

 

 

 

Anuncios