Vicente Montesinos

 

“No temo a lo que los hombres puedan hacerme por decir la verdad. Solo temo a lo que Dios me haría si mintiese” (SAN JUAN BOSCO)

 

 

El Cardenal Schönborn presidió un servicio litúrgico hace dos días en la Catedral de Viena, con motivo del “Día mundial sobre el SIDA”; en un evento organizado al alimón con Gerry Keszler, conocido homosexual, que dirige el “Life Ball” de Viena (uno de los principales actos homosexuales de Europa) El Cardenal y el líder LGTB acostumbran a reunirse con cierta asiduidad.

El príncipe de la Iglesia salió a recibir a Keszler en la puerta de la Catedral; para a continuación proferir unas palabras en las que daba la bienvenida a Keszler y a todos los que “cargan con responsabilidades por el Baile de la Vida” (el evento gay al que hacíamos referencia)

En el momento de la oración de los fieles en la Santa Catedral, el “transformista” Thomas Neuwirth (a quien todos conocen como Conchita Wurst) denunció la persecución de los que “viven su identidad diferente”.

Para concluir el acto (en la Santa Iglesia Catedral de Viena, sí, y presidido por el Cardenal, sí, sí) Keszler manifestó que “no es importante a quien amas ni lo que crees”. Y el Cardenal Schönborn le agradeció sus palabras.

Y a seguir…

Pero no digan ustedes que comulgan de rodillas y en la boca, por si son excomulgados…

Ya está Vicente Montesinos, de Adoración y Liberación, con otros de sus artículos retrógrados…

 

 

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