Juan Donnet

 

 

 

 

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

LA PRIMACÍA DE LO VERTICAL

(comentario luego de la Palabra y Oraciones de la Misa)

 

COLECTA

Te rogamos, Señor, concedas a tu pueblo que, evitando las asechanzas del Diablo, te siga a tí, único Dios, con corazón puro Por Nuestro Señor Jesucristo….

 

EVANGELIO (Mt. 22 34-46)

34″Mas los fariseos, al enterarse de que había tapado la boca a los saduceos, se reunieron en grupo, 35. y uno de ellos le preguntó con ánimo de ponerle a prueba: 36. «Maestro, ¿cuál es el mandamiento mayor de la Ley?» 37. El le dijo: «Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente. 38. Este es el mayor y el primer mandamiento. 39. El segundo es semejante a éste: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40. De estos dos mandamientos penden toda la Ley y los Profetas.» 41. Estando reunidos los fariseos, les propuso Jesús esta cuestión: 42. «¿Qué pensáis acerca del Cristo? ¿De quién es hijo?» Dícenle: «De David.» 43. Díceles: «Pues ¿cómo David, movido por el Espíritu, le llama Señor, cuando dice: 44. Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies? 45. Si, pues, David le llama Señor, ¿cómo puede ser hijo suyo?» 46. Nadie era capaz de contestarle nada; y desde ese día ninguno se atrevió ya a hacerle más preguntas.”

 

POSCOMUNIÓN

Oh Dios omnipotente, haz que con tus sacramentos, se curen nuestros vicios, y consigamos los remedios eternos. Por Nuestro Señor Jesucristo….

 

 

DECIMOSÉPTIMO DOMINGO DESPUÉS DE PENTECOSTÉS

LA PRIMACÍA DE LO VERTICAL

 

El antropocentrismo e inmanentismo que han cundido en el post concilio por obra de Rhaner, Theilard y la Nouvelle Théologie, los personalistas, el Novus Ordo, ha oscurecido el principio que es lo mas elemental de la Fe, la Religión y la relación con Dios; este principio es tan importante que si no se vive como Dios manda las derivaciones a la praxis son devastadoras. Que es precisamente lo que ha ocurrido.

El Principio de la primacía de lo Vertical, de lo Trascendente, del Teocentrismo.
La relación con Dios, que está primero que todo, es lo que da vida a todo. El cristiano debe tener relación con Dios antes de pretender servir y dar amor al prójimo. De otra manera, cae en el abismo que mencionamos: activismo inmanentista, horizontalismo craso vaciado de sobrenaturalidad y trascendencia.

Jesús Nuestro Señor es claro en el Evangelio sobre cual es el Primer Mandamiento: Amáras al Señor tu Dios con toda tu fuerza….

El segundo es semejante: Amarás a tu prójimo.

Hay un Primero y un segundo; el segundo es semejante, pero depende del Primero.

Sin recibir del Señor las virtudes teologales, en vano será nuestro esfuerzo en el servicio. Vanidad y correr tras el viento.

Luego hay un feed back entre ambos, PERO HAY UN PRIMERO Y UN SEGUNDO; Y EL PRIMERO DA VIDA AL SEGUNDO, A TODOS LOS DEMÁS.

Así lo ha sabido siempre la Tradición y el Magisterio de la Iglesia, hasta antes del Modernismo invasor.

Dios está primero y el hombre después. Sin Dios primero no hay bien para el hombre.

Esto se ve cláramente en el episodio de Marta y María, (Lc 10 38ss): María es la que contempla y escucha, quieta, al Señor, enfocando su atención en Él. Marta, por el contrario, absorbida por el servicio (comillas disponible), no repara en que primero debe cargar las baterías con el amor del Señor, para después entregarse a un servicio fructífero.

¿El Señor hace diferencia entre ambas? ¡Claro que la hace! Reprende a Marta por su activismo y elogia a María por su contemplación, POR DARLE PRIMACÍA A LO VERTICAL: A ÉL MISMO.

MARÍA, la enfocada hacia el Señor, la que da prioridad a lo Vertical, a lo Trascendente, a lo Sobrenatural de la relación con el Señor, TIENE LA MEJOR PARTE QUE NO LE SERÁ QUITADA.

En cambio Marta, recibe las serias palabras: ¡Marta, Marta! ¡Te afanas por muchas cosas, pero una sola es la importante!

Marta -el servicio horizontal, el segundo mandamiento- debe ubicarse, armonizarse, dependiente de María: la relación vertical con Dios: el Primer Mandamiento y solo así será fructífera.

Por otro lado, citemos al genial y eternalmente actual San Juan de la Cruz, sobre este tema:

<<Adviertan, pues, aquí los que son muy activos, que piensan ceñír al mundo con sus predicaciones y obras exteriores, que mucho más progreso harían […] si gastasen siquiera la mitad de este tiempo en estarse con Dios en oración… Cierto entonces harían más y con menos trabajo con una hora que con mil, mereciéndolo su oración, y habiendo cobrado fuerzas espirituales con ella; porque de otra manera, todo es martillar y hacer poco más que nada, y a veces nada, y aún a veces daño.>>

La cosa debería estar clara: Primero el Primer Mandamiento; si ese mandamiento es cumplido, el segundo saldrá como por un tubo (expresión argentina que denota eficacia, expeditividad, lubricación de engranajes de la máquina….)

Una vez cargados de amor e inspiración por el Amor a Dios, el amor al prójimo y un servicio eficaz van juntos.

Si se pierde este principio elemental, se cae en el activismo vacuo y dañino, vacío de bien y de Dios; en el oenegenismo, en el mero llevar sonrisas a la periferia….Nadie puede dar amor y servicio cristiano en serio, si lo no consiguió primero del Señor en una relación vertical auténtica. Nadie puede dar lo que no tiene.

Lo decimos una vez mas: Primero lo primero; luego lo segundo sale naturalmente.

Un cristiano que ama a Dios y vive este amor en un culto sano; que conoce la Palabra, -en Escritura, Tradición y Magisterio- la lee y medita permanentemente con rectitud de intención buscando la Verdad, que vive los Sacramentos, que ora privadamente con fervor y seriedad, SIEMPRE VA A OFRECER UN SERVICIO VALIENTE, EFICAZ Y DESINTERESADO AL PRÓJIMO, AL MUNDO.

Luego ese servicio refuerza y es indicador de que el Primer Mandamiento se cumple. Hay una retroalmientación entre ambos: entre la verticalidad, que permite la difusión del amor de Dios en lo horizontal, y esto último que refuerza el amor vertical y la relación con Dios.

Las tendencias de activismo vacío, dañino, el oenegenismo tan característico de estos tiempos, se debe al oscurecimiento del Principio elemental de la Prioridad de Dios; del Teocentrismo.

Centremos nuestra atención y fervor, como María de Betania, en el Señor, que Él nos inspirará y fortalecerá en el servicio y el amor al prójimo.

Anuncios