Juan Donnet

El II Concilio Vaticano no fue encabezado con la fórmula Solemne de invocación de la prerrogativa de Infalibilidad, la de hablar a toda la Iglesia Ex Cáthedra sobre materia de Fe de manera obligatoria de creer.

Fue un Concilio de intención Pastoral. Esto lo admiten tanto Juan XXIII como Pablo VI.

Sin embargo, de manera fáctica, se cambió Doctrina en varios puntos capitales.

Se dejó explícitamente ya en su Discurso de apertura, de penalizar y corregir la Herejía: si iniciaba una éra de Misericordia…..Bueno, ahora vemos los frutos de tanta ternura…

Se dió cabida al Laicismo: separación de Iglesia y Estado, libertad religiosa y privatización de la religión católica, renunciando a la implantación del reinado sociopólitico y cultural de Cristo Rey.

El Ecumenismo: se patrocinó un falso ecumenismo irenista, donde se claudica de la Verdad para estar de acuerdo con herejes, cismáticos y apóstatas.

Los judíos, siempre llamados pérfidos por la Iglesia, por su permanente conspiración desde el principio de la Cruz, durante 1962 años, pasaron a ser Hermanos Mayores y a adorar el mismo Dios que nosotros.

Los musulmanes, bárbaros carniceros y torturadores de cristianos por 1200 años, que mataron millones de cristianos, con el mandato de Alá, pasaron a adorar el mismo Dios que nosotros. Que raro, a ellos ese Dios los manda que nos conquiste a espada y nos haga claudicar de la Fe so pena de tortura y muerte.

Se cambió la liturgia: se hizo antropocentrista, se vació de entidad sacrificial, se horizontalizó y se protestantizó.

Se adoptó la teología de Rhaner y Theilard y se cambió la relación y el concepto de la realidad llamada Mundo. Se dió vuelta de manera diametral; ahora el Mundo era bueno y un amiguito genial; dejó de ser el Mundo bajo el Maligno que hay que vencer, y que dice Cristo y los Apóstoles.

Se adoptó la teología modernista-personalista, con el subjetivismo y la disolución del concepto serio de Ley de Dios, para diluirlo simplemente en el de norma; norma de nivel humano.

Se cambió la Eclesiología, y ahora si hay salvación fuera de la Iglesia.

Todo esto no estaba explícitamente en las intenciones del Concilio, supuestamente, pero la ambigüedad y la vaguedad de sus escritos lo posibilitaron.

Todo esto apunta a una sola dirección: aplacar el malestar del Sistema con la Iglesia y hacerse esclavo de él, abandonando la Verdad de Cristo y aterrizando la Iglesia en el mundo con un Nuevo Humanismo.

Lo que se busca primeramente es paz y libertad; entendiendo paz como entrega de todo al Sistema enemigo para que no se enoje, y libertad, como no estar sujeto a la odiosa Ley de Dios. Y hacer una iglesia mas humana……

Se ha logrado todo esto. Los frutos los vemos cláramente.

Esperemos que un Pontífice católico, Santo, firme y viril, ponga en claro de nuevo todo esto, aunque sea desde las catacumbas.

El Señor esté con nosotros!

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