Vicente Montesinos

Celebramos hoy la festividad de este gigante de la fe, al que quien les escribe tiene una especial devoción.

Conocido es que este gran santo fue obispo de Ginebra. Tiene el título de Doctor de la Iglesia, es titular y patrono de la Familia Salesiana y también patrono de los escritores y periodistas. Pero más relevante es si cabe lo que menos se conoce del llamado “dulce obispo” o “dulce doctor”.

Incansable predicador, apologeta, y conquistador de almas para Dios, con una extrema dulzura, que tuvo que trabajar y corregir día día durante su vida desde siempre, ya que se cuenta que de joven gastaba genio fuerte.

No se lo pensaba dos veces en escribir hojas, que el mismo colocaba por debajo de las puertas, para atraer almas a Dios; lo que le valió el título de patrón de los periodistas.

Sus obras, de una devoción y de teología práctica exquisitas, fueron ya traducidas a múltiples idiomas en su vida; e históricamente han formado parte de la principal biblioteca espiritual de la iglesia católica.

No en vano es un reconocido Doctor de la Iglesia; e imperdible, y libro de cabecera para todos los católicos su “Introducción a la vida devota”.

Quizá alguno no sepa que los salesianos deben su nombre a este gran santo, ya que San Juan Bosco los puso bajo su patronazgo. De hecho los Salesianos se llaman a oficialmente sociedad de San Francisco de Sales.

Gran bien haría a nuestra Iglesia retomar de nuevo las sendas de Santos como él; de igual modo que a la sociedad salesiana retomar de nuevo las sendas del gran San Juan Bosco.

Sigamos rezando por ello.

¡Y porque hasta el cielo no paramos, que Dios os bendiga!

Anuncios