FIRMA INVITADA: Iglesias vacías

 

 

 

 

Angel R. Boya Balet

 

Sin pretender otra cosa que aportar mi granito de arena a este penoso asunto, me atrevo a escribir estas líneas con la esperanza de que personas más capacitadas las corrijan y desarrollen.

Empezaré por definir el punto de vista desde el que escribo: el de un católico, apostólico y romano, ejerciente.

Se observa que desde la década de los ochenta del pasado siglo la asistencia a los templos católicos se ha reducido al extremo de que su ocupación no pasa en la actualidad en las misas de precepto de un escaso 10% o 20% de su capacidad. Desertización que está muy lejos de haber tocado suelo.

Sociológicamente, los hechos más significativos de la segunda mitad del siglo XX han sido el Concilio Vaticano II (CVII) y la Revolución de Mayo del 68.

Con el objetivo aparente de conseguir un nuevo florecimiento de la Iglesia Católica (IC), Juan XXIII, del que expertos en masonería como el sacerdote Manuel Guerra Gómez afirman que era masón (“El árbol masónico”. Madrid 2017. Página 317), convocó el CVII.

Objetivo de la masonería desde su fundación en 1717 ha sido destruir la Iglesia Católica (IC) por todos los medios posibles y entre otros por equipararla a otras religiones (Parlamento de las Religiones, frecuentado por el cardenal argentino Jorge Mario Bergoglio) o bien pretendiendo que la IC dialogue con el mundo, lo que en realidad supone que adapte su doctrina y estructura a las modas de cada época, renunciando a la existencia de verdades absolutas y al concepto de pecado como algo objetivo.

El mundo, es decir la masonería, espera de la IC que flexibilice sus posicionamientos doctrinales y morales EN TODO y en concreto respecto a: curas casados, sacerdocio femenino, aceptación de la homosexualidad como una situación de normalidad psíquica, supresión de todos los dogmas, supresión del pecado y del infierno etc. etc. Es decir que adopte el relativismo masónico.

El resultado del CVII fue la eclosión de tendencias surgidas en la Revolución Francesa, fomentadas por la masonería (véanse los documentos requisados al órgano director de la obediencia de los carbonarios: la Alta Venta) y que ya habían aflorado previamente al CVII.

Controlado el CVII de principio a fin por cardenales masones, entre otros: Lienart, Bea y Bugnini, los tres poderes de la IC: magisterio, jurisdicción y sacramental se adaptaron al «espíritu» del Concilio y con ellos la Liturgia y la Pastoral. Recuérdese que la palabra conciliar llegó a ser sinónimo de anti Tradición, una de las fuentes de la Fe católica.

La liturgia entre otros cambios adoptó las lenguas vernáculas, rechazando el lenguaje tradicional de la IC, el latín, que contribuía a la universalidad de la misma. En la Celebración de la Eucaristía se cambió radicalmente la posición del celebrante. Pasó de estar pendiente de Dios a estarlo de los asistentes.

La Pastoral constituida entre otros instrumentos por las homilías y la catequesis mediante las que la Jerarquía comunica a sus fieles las verdades a creer y las actitudes a tomar para su salvación trastocó el mensaje de Cristo. Ya no se trata de convertir al mundo sino de agradar al mundo.

Así que desapareció el pecado en general y especialmente proscrito fue el pecado mortal. Muy frecuentemente se niega la existencia del infierno. Se ha suprimido todo lo que no sea Misericordia Divina interpretada en sentido humano y todo lo que tenga relación con la justicia Divina. Todo debe ser suave y amerengado.

Resulta pues. que el hombre no tiene obligaciones, sólo derechos. Decir que es obligatorio para los católicos ir a misa las Fiestas de Guardar y su incumplimiento, pecado mortal, supondría, para la Jerarquía católica, violentar la voluntad de los feligreses, que deben estar libres de amenazas. ¡Cómo si el riesgo de condenación eterna no fuera una amenaza y su ocultación por parte de la Jerarquía un GRAVÍSIMO PECADO.

Es la IC la que debe adaptarse al mundo. A pesar de que, como dice el cardenal Sarah: «La Iglesia no está hecha para escuchar, está hecha para enseñar: ella es madre y educadora». «Algunos han adoptado las ideologías del mundo actual con el pretexto falaz de abrirse al mundo; …”

Así que las homilías se han convertido en una ocasión para desarrollar el arte de no decir nada. Lo máximo que se atreven los conferenciantes a decir en ellas es que no conviene murmurar. Y como es lo único a lo que se atreven lo repiten decenas de veces. No pueden correr el riesgo de decir algo políticamente incorrecto.

Algunos curas para ser políticamente correctos llegan a repetir en ellas que si los musulmanes realizan actos de terrorismo se debe a que los cristianos, en cuyas comunidades viven, les mantienen en condiciones económicas vejatorias. Con ese mensaje se solidarizan con los políticos vendidos al capitalismo que promueven la invasión musulmana y se solidarizan también con las mafias que organizan y se lucran con dicha invasión, uno de cuyos objetivos es bajar el nivel de los salarios de las zonas de llegada. Aunque no es el único.

Esta hipersensibilidad hacia los inmigrantes se contradice con el olvido de la ética cristiana que manifiestan con las vergonzosas emisiones de 13 TV, la cadena televisiva de la Conferencia Episcopal Española (CEE), donde todos los días del año se emiten unos combates de boxeo hombre/hombre y/o mujer/mujer, repulsivos tanto por la violencia que reflejan como por las huellas que en los cuerpos de los combatientes quedan. Probablemente la CEE crea que esos combates responden al espíritu derivado del CVII y que se debe mantener esa programación a pesar de las multimillonarias pérdidas económicas que anualmente produce la cadena. Pérdidas que se saldan con las aportaciones de los ignorantes fieles.

Para completar el panorama del magisterio, conviene recordar que en reiteradas ocasiones y por diferentes motivos Francisco I ha equiparado las diversas religiones con la IC, negándole a ésta así su origen divino, pues Dios no puede crear como verdaderas dos o más religiones. Manifestaciones que se confirman cuando los templos católicos se profanan prestándolos para realizar actos banales: discotecas o para celebrar actos litúrgicos de otras religiones.

A lo que hay que añadir las recientes declaraciones del cardenal Ladaria, prefecto de la Congregación de la Fe afirmando que no son preocupantes los posibles errores doctrinales. Es decir que no son preocupantes las posibles herejías, es decir las posibles modificaciones del mensaje de Cristo. ¿Puede desear algo más el relativismo masónico, que la supresión del Dogma?

Prohibido prohibir, el famoso símbolo del Mayo del 68 fue adoptado por la Jerarquía. Si la indumentaria de algunas mujeres es inmoral, por ejemplo porque enseñan parte de los pechos y provocan la lascivia de los varones sanos, para no coartar la voluntad de dichas señoras y/o señoritas el párroco de turno y/o el obispo hacen como que no se enteran permitiendo su acceso a la comunión, aunque en privado tienen la DESVERGÜENZA de comentarlo y lamentarlo.

Si en las parroquias se producen mensualmente centenares de comuniones sacrílegas con ocasión de celebraciones litúrgicas: bodas, bautismos, comuniones, funerales, etc. etc. el cura las permite, aunque él sabe que la inmensa mayoría de los comulgantes en esa celebración, a los que conoce por ser del mismo pueblo, no van a misa los domingos. Sacrilegios en los que él evidentemente participa.

Otra forma de no_ejercer el poder de jurisdicción es el silencio ante la inmoralidad de la mayoría de los programas televisivos y espectáculos.

Este pasotismo tanto en lo moral como en lo doctrinal (magisterio) ha tenido que condicionar el valor del sacerdocio. ¿Para qué ser sacerdote?

Esa pregunta hecha por los que pueden serlo les lleva a abstenerse de serlo. Respecto de los que lo son, les lleva a convertirse en funcionarios, pendientes fundamentalmente de su carrera profesional, el «cursus honorum» de los romanos : acumular ascensos y premios.

Procura comportarse por tanto la jerarquía como eficientes funcionarios para llegar lo más lejos posible en su escalafón: obispo, arzobispo, cardenal y llegado el caso, Sumo Pontífice. Y con el profesionalismo se ha creado el espíritu de cuerpo, el clericalismo, al que aludía Francisco I. Clericalismo que lleva la protección del grupo incluso a la ocultación de los delitos, lo que es otro delito. Lo que pase con las almas de sus feligreses, qué más les da a ellos. ¡El muerto al hoyo y el vivo al bollo!

Como buenos funcionarios, que no pastores, la primera regla que deben respetar es no crear problemas a sus superiores jerárquicos lo que implica adaptarse al poder eclesiástico, al poder civil y no molestar a la grey que tienen encomendada: parroquia o diócesis. Como decía Alfonso Guerra: «el que se mueva, no sale en la foto». De modo que nuestros funcionarios eclesiásticos, me resisto a llamarles sacerdotes, tragan con carros y carretas para salir en la foto y poder progresar en el escalafón. A lo mejor alguno llega a Papa.

De modo que ni enseñan la doctrina (magisterio) ni corrigen los errores (jurisdicción). Respecto al tercer poder, el sacramental, sólo comentaré que el acceso al sacramento de la confesión en algunas parroquias es casi imposible.

¿Con una religión tan merengue para que ir a misa?

¿Para qué aprender los mandamientos si no sirven para nada?

¿Para qué cumplir los mandamientos, si todo el mundo se salva?

¿Qué opinarían los innumerables mártires, que a lo largo de la historia ha habido, ante el merengue con que los domingos sí o sí nos obsequia el jerarca de turno?

Las iglesias están vacías. ¿Será tal vez porque los curas y obispos les han quitado su finalidad?

P.D. Evidentemente no todos los miembros de la Jerarquía actúan de igual manera, describo el comportamiento observable en general.



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34 respuestas

  1. Añado por su actualidad, que antes de comenzar la asamblea (perdón, sínodo) de la parte de la Iglesia que reside en la zona del Amazonas, deberían leer con detenimiento la vida y obras de Santo Toribio de Mogrovejo, Obispo de Lima en el siglo XVI, para enterarse cómo se evangeliza de verdad.

  2. Ni teólogo dotado de razón que no se diluya en lo intrascendente. En la apocatástasis. En el vicio intelectual del infeliz de Juan Pablo II expuesto de manera exhaustiva por el P. Johannes Dörmann en tres volúmenes dedicados a tres de sus encíclicas.

    Lo que demuestra la pseudo teología modernista es una urgencia evasiva al castigo. La pseudo teología modernista es una teología evasiva, y por ese solo hecho anticristiana. La esencia de la fe está fundada en la Cruz; Cruz que no fue evadida; Cruz implacable tormento de todo un Dios que predicó como incentivo la Gloria eterna o el Infierno eterno, padeciendo un tormento tal como para compararlo con el Infierno para salvarnos del Infierno. Ante tal argumento la apocatástasis es triplemente blasfema.

    https://radiocristiandad.wordpress.com/2010/07/12/zibaldone-lo-nuevo-de-romano-amerio/

  3. Excelente resumen de todos los males que vemos en la Iglesia y en la sociedad

  4. Con un Papa como Juan Pablo segundo no pasaría.

    • Todos los síntomas que expongo se daban ya con Juan Pablo II. Ningún incremento.

      Un análisis de las actuaciones de Juan Pablo II mostraría aspectos poco positivos de su gestión

      • Y las actuaciones responden a un fondo herético y no precisamente a una cuestión casual.

  5. ¡Cómo si el riesgo de condenación eterna no fuera una amenaza y su ocultación por parte de la Jerarquía un GRAVÍSIMO PECADO.

    ¡Correcto! que ellos no hablen no anula la real posibilidad de condenación.
    Y por último agrego que traten de no engañarse con Sarah que además de no denunciar las herejías del vaticano dos piensa que esto se arregla sólo con volver al ofertorio del Rito Romano, de lo que ellos llaman vetus ordoe. ¿Se habrá dado cuenta de que el nuevo ofertorio es cainita?

  6. INTERVISTA/MÜLLER
    «Sinodo Amazzonia, un pretesto per cambiare la Chiesa»

    Il cardinale Gerhard Müller, già prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede, boccia senza appello l’Instrumentum Laboris del Sinodo per l’Amazzonia: «Nasce da una visione ideologica che nulla ha a che fare con il cattolicesimo». «Trattano il nostro Credo come se fosse una nostra opinione europea, ma il Credo è la Rivelazione di Dio in Gesù Cristo, che vive nella Chiesa. Non ci sono altri credo».«Dobbiamo rifiutare in modo assoluto espressioni come “conversione ecologica”. C’è solo la conversione al Signore, e come conseguenza c’è anche il bene della natura». «I sacramenti non sono riti che ci piacciono e il sacerdozio non è una categoria sociologica». «La Rivelazione di Dio in Cristo si fa presente nei sacramenti, e la Chiesa non ha alcuna autorità per cambiare la sostanza dei sacramenti».
    Il cardinale Müller
    «Il Sinodo dell’Amazzonia è un pretesto per cambiare la Chiesa, e il fatto che si faccia a Roma vuole sottolineare l’inizio di una nuova Chiesa». Il cardinale Gerhard Müller, già prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede, non usa mezze parole nel giudicare quanto sta avvenendo in preparazione del Sinodo dell’Amazzonia che si svolgerà il prossimo ottobre in Vaticano. Dalla sua abitazione, a due passi da piazza San Pietro, scruta preoccupato quanto sta avvenendo e accetta di esaminare con noi l’Instrumentum Laboris, ovvero il documento che servirà da base alla discussione durante il Sinodo, fonte di molte polemiche e per il quale anche il nostro quotidiano ha chiesto che venga rigettato dai padri sinodali (clicca qui): «È soltanto un documento di lavoro che non ha alcun valore magisteriale – premette il cardinale Müller – quindi solo degli ignoranti possono dire che chi lo critica è un nemico del Papa. Purtroppo questo è il loro trucco per evitare qualsiasi dialogo critico, se provi a porre un’obiezione sei subito etichettato come nemico del Papa». Precisazione più che opportuna perché il testo dell’Instrumentum Laboris è sconcertante nel descrivere l’Amazzonia e i popoli che la abitano come un modello per tutta l’umanità, un esempio di armonia con la natura, una perfetta sintesi di cosa si intende per ecologia integrale. È un documento che presenta un quadro idilliaco dell’Amazzonia, comprese le religioni indigene, tanto da rendere inutile il cristianesimo, se non per l’appoggio “politico” che può dare per mantenere incontaminati questi popoli e difenderli dai predatori che vogliono portare sviluppo e “rubare” risorse.
    Eminenza, lei dice “vogliono cambiare la Chiesa”, ma quali sono i segnali chiari di questa volontà?
    L’approccio dell’Instrumentum Laboris è una visione ideologica che non ha nulla a che fare con il cristianesimo. Vogliono salvare il mondo secondo la loro idea, magari utilizzando alcuni elementi della Scrittura. Non a caso, sebbene si parli di Rivelazione, di Creazione, di sacramenti, di rapporti con il mondo, non si fa quasi nessun riferimento ai testi del Concilio Vaticano II che definiscono questi aspetti: Dei Verbum, Lumen Gentium, Gaudium et Spes. Non si parla della radice della dignità umana, della universalità della salvezza, della Chiesa come sacramento di salvezza. Ci sono solo idee profane, su cui si può anche discutere, ma non c’entrano nulla con la Rivelazione.
    A questo proposito mi sembra importante citare il no. 39 dell’Instrumentum Laboris, laddove parla di «un ampio e necessario campo di dialogo tra le spiritualità, i credo e le religioni amazzoniche che richiede un avvicinamento amichevole alle diverse culture». E dice: «L’apertura non sincera all’altro, così come un atteggiamento corporativo che riserva la salvezza esclusivamente al proprio credo, sono distruttivi di quello stesso credo».
    Trattano il nostro Credo come se fosse una nostra opinione europea. Ma il Credo è la Rivelazione di Dio in Gesù Cristo, che vive nella Chiesa. Non ci sono altri credo. Ci sono invece altre convinzioni filosofiche o espressioni mitologiche, ma nessuno ha mai osato dire, ad esempio, che la Sapienza di Platone è una forma della rivelazione di Dio. Nella creazione del mondo, Dio manifesta solo la sua esistenza, il suo essere punto di riferimento della coscienza, del diritto naturale, ma non c’è altra rivelazione fuori di Gesù Cristo. Il concetto di Lógos spermatikòs (i “semi del Verbo”), ripreso dal Concilio Vaticano II, non significa che la Rivelazione in Gesù Cristo esiste in tutte le culture indipendentemente da Gesù Cristo. Come se Gesù fosse solo uno di questi elementi della Rivelazione.
    Allora lei è d’accordo con il cardinale Brandmüller, quando parla di “eresia” a proposito di questo documento (clicca qui).
    Eresia? Non solo, è anche stupidità. L’eretico conosce la dottrina cattolica e la contraddice. Ma qui si fa solo una grande confusione, e il centro di tutto non è Gesù Cristo ma loro stessi, le loro idee per salvare il mondo.
    Nel documento si pone come modello di ecologia integrale la “cosmovisione” dei popoli indigeni, che sarebbe una concezione per cui spiriti e divinità agiscono «con e nel territorio, con e in relazione alla natura». E la si associa al «mantra di Francesco: “tutto è collegato”» (no. 25)
    La “cosmovisione” è una concezione materialista, simile a quella del marxismo, alla fine possiamo fare ciò che vogliamo. Ma noi crediamo nella Creazione, la materia è forma dell’essenza della natura, non possiamo fare ciò che vogliamo. La Creazione è per la glorificazione di Dio ma è anche una sfida per noi, chiamati a collaborare con la volontà salvifica di Dio per tutti gli uomini. Nostro compito non è conservare la natura così come è, ma abbiamo la responsabilità per il progresso dell’umanità, nell’educazione, nella giustizia sociale, per la pace. Per questo i cattolici costruiscono scuole, ospedali, questa è anche la missione della Chiesa. Non si può idealizzare la natura come se l’Amazzonia fosse una zona del Paradiso, perché la natura non è sempre amorevole verso l’uomo. Nell’Amazzonia ci sono predatori, ci sono infezioni, malattie. E anche questi bambini, questi giovani hanno diritto a una buona educazione, di fruire della medicina moderna. Non si può idealizzare, come si fa nel documento sinodale, solo la medicina tradizionale. Un conto è trattare un mal di testa, altra cosa quando ci sono malattie serie, operazioni complicate. L’uomo non solo ha il diritto, ma anche il dovere di fare di tutto per conservare o restituire la salute. Anche il Concilio valorizza la scienza moderna, perché grazie a questa abbiamo sconfitto tante malattie, abbiamo abbassato la mortalità infantile e anche i rischi per la madre.
    Le culture e le religioni tradizionali dei popoli indigeni amazzonici vengono però descritte come modello di armonia con la natura.
    Dopo il peccato originale non c’è alcuna armonia con la natura. Molte volte essa è nemica dell’uomo, in ogni caso è ambivalente. Pensiamo ai quattro elementi: terra, fuoco, acqua, aria. Terremoti, incendi, alluvioni, tempeste sono tutte manifestazioni della natura, pericoli per l’uomo.
    Tutto è letto nella chiave di una doverosa “conversione ecologica”….
    Dobbiamo rifiutare in modo assoluto espressioni come “conversione ecologica”. C’è solo la conversione al Signore, e come conseguenza c’è anche il bene della natura. Non possiamo fare dell’ecologismo una nuova religione, qui siamo in una concezione panteista, che va rifiutata. Il panteismo non è solo una teoria su Dio ma è anche disprezzo dell’uomo. Dio che si identifica nella natura non è una persona. Dio creatore invece ci ha creato a Sua immagine e somiglianza. Nella preghiera abbiamo un rapporto con un Dio che ci ascolta, che capisce cosa vogliamo dire, non un misticismo in cui possiamo dissolvere l’identità personale.
    …E si considera la Terra madre.
    La nostra madre è una persona, non la Terra. E la nostra madre nella fede è Maria. Anche la Chiesa è descritta come madre, in quanto sposa di Gesù Cristo. Ma non si devono inflazionare queste parole. Un conto è avere rispetto di tutti gli elementi di questo mondo, un altro idealizzarli o divinizzarli. Questa identificazione di Dio con la natura è una forma di ateismo, perché Dio è indipendente dalla natura. Costoro ignorano totalmente la Creazione.
    Già all’inizio degli anni ’80 dello scorso secolo, l’allora cardinale Ratzinger vedeva che nelle chiese non si predicava più sulla Creazione e ne prevedeva le drammatiche conseguenze.
    Infatti tutti questi sbagli nascono dalla confusione tra Creatore e creatura, dall’identificazione della natura con Dio, che tra l’altro genera il politeismo, perché a ogni elemento naturale viene associata una divinità. L’essenza del monoteismo biblico è la differenza ontologica tra Creatore e creato. Dio non fa parte della sua opera, è sovrano sopra tutte le cose create. Questo non è disprezzo, ma elevazione della natura. E gli uomini non sono più schiavi degli elementi, non devono più adorare il dio del fuoco, o fare sacrifici al dio del fuoco per pacificarci con un elemento che ci fa paura. L’uomo è finalmente libero.
    In questa visione panteistica che viene sposata dall’Instrumentum Laboris si sottende anche una critica all’antropocentrismo, che la stessa Chiesa dovrebbe correggere.
    È un’idea assurda, pretendere che Dio non sia antropocentrico. L’uomo è il centro della Creazione, e Gesù si è fatto uomo, non si è fatto pianta. Questa è un’eresia contro la dignità umana. Al contrario la Chiesa deve sottolineare l’antropocentrismo, perché Dio ha creato l’uomo a sua immagine e somiglianza. La vita dell’uomo è infinitamente più degna della vita di qualsiasi animale. Oggi c’è già un rovesciamento di questo principio: se un leone viene ucciso in Africa è un dramma mondiale, ma qui si uccidono i bambini nel ventre della madre e tutto va bene. Anche Stalin sosteneva che bisognasse togliere questa centralità alla dignità umana; così poteva chiamare tanti uomini per costruire un canale e farli morire per il bene delle generazioni future. Ecco a cosa servono queste ideologie, a far sì che alcuni dominino su tutti gli altri. Ma Dio è antropocentrico, l’Incarnazione è antropocentrica. Il rifiuto dell’antropocentrismo viene solo da un odio verso se stessi e verso gli altri uomini.
    Altra parola magica dell’Instrumentum Laboris è l’inculturazione, spesso associata all’Incarnazione.
    Usare l’Incarnazione quasi come sinonimo di inculturazione è la prima mistificazione. L’Incarnazione è un evento unico, irripetibile, è il Verbo che si incarna in Gesù Cristo. Dio non si è incarnato nella religione ebraica, non si è incarnato in Gerusalemme. Gesù Cristo è unico. È un punto fondamentale, perché i sacramenti dipendono dall’Incarnazione, sono presenza del Verbo incarnato. Non si può abusare di certi termini che sono centrali nel cristianesimo.
    Torniamo all’inculturazione: dal documento sinodale si capisce che si devono adottare tutte le credenze dei popoli indigeni, i loro riti e le loro usanze. Si fa anche un riferimento a come il Cristianesimo delle origini si è inculturato nel mondo greco. E si dice che come si è fatto allora si deve fare oggi con il popolo amazzonico.
    Ma la Chiesa cattolica non ha mai accettato i miti greci e romani. Anzi ha rifiutato una civiltà che con la schiavitù disprezzava gli uomini, ha rifiutato la cultura imperialista di Roma o la pederastia tipica dei greci. Il riferimento della Chiesa era al pensiero della cultura greca, che era arrivata a riconoscere elementi che aprivano la strada al cristianesimo. Aristotele non ha inventato le dieci categorie: queste esistono già nell’essere, lui le ha scoperte. Così come accade nella scienza moderna: non è qualcosa che riguarda solo l’Occidente, è invece la scoperta di alcune strutture e meccanismi che esistono nella natura. Stesso discorso vale per il diritto romano, che non è un qualsiasi sistema arbitrario. È invece la scoperta di alcuni princìpi giuridici, che i Romani hanno trovato nella natura di una comunità. Certamente altre culture non hanno avuto questa profondità. Ma noi non viviamo nella cultura greca, il cristianesimo ha trasformato totalmente la cultura greca e romana. Certi miti pagani possono avere una dimensione pedagogica verso il cristianesimo ma non sono elementi che fondano il cristianesimo.
    In questo processo di inculturazione, l’Instrumentum Laboris “rilegge” anche i sacramenti, soprattutto per quel che riguarda gli ordini sacri, con il pretesto che ci sono pochi sacerdoti in un territorio tanto vasto.
    È qui che si dimostra ulteriormente che l’approccio usato non ha niente a che vedere con il cristianesimo. La Rivelazione di Dio in Cristo si fa presente nei sacramenti, e la Chiesa non ha alcuna autorità per cambiare la sostanza dei sacramenti. Questi non sono alcuni riti che ci piacciono, e il sacerdozio non è una categoria sociologica per creare un rapporto nella comunità. Qualsiasi sistema culturale ha i suoi riti e i suoi simboli, ma i sacramenti sono mezzi della Grazia divina, per questo non ne possiamo cambiare né contenuto né sostanza. E neanche possiamo cambiare il rito quando questo rito è costituito da Cristo stesso. Non possiamo fare il battesimo con qualsiasi liquido, si fa con l’acqua naturale. Nell’Ultima cena Gesù Cristo non ha preso qualsiasi bevanda o cibo, ha preso vino d’uva e pane di grano. Loro dicono: ma il grano non cresce in Amazzonia, prendiamo un’altra cosa. Ma questo non è inculturazione. Non vogliono cambiare solo ciò che è diritto ecclesiastico, ma anche ciò che è di diritto divino.
    Eminenza, un’ultima cosa, lei fa spesso riferimento a “loro” che vogliono cambiare la Chiesa. Ma chi sono questi “loro”?
    Non dipende da una sola persona o un gruppo specifico di persone. È un sistema, un pensiero cui partecipano, ad esempio, quanti stanno indirizzando il Sinodo. Ci si vuole adattare al mondo: matrimonio, celibato, donne sacerdote, tutto deve essere cambiato nella convinzione che così ci sarà una nuova primavera della Chiesa. Come se non bastasse l’esempio dei protestanti a smentire questa illusione. Costoro non vedono che invece distruggono la Chiesa, sono come ciechi che cadono nella fossa. Ma se qualcuno dice qualcosa, viene subito emarginato, bollato come nemico del Papa.

    http://www.lanuovabq.it/it/sinodo-amazzonia-un-pretesto-per-cambiare-la-chiesa

  7. La inmigración descontrolada en Europa no tiene su raíz en el capitalismo sino en la masonería con el plan Kalergi. La masonería es la ramera de babilonia que hizo fornicar a las naciones, y es un brazo de la usura plutocrática internacional sionista.

    En el año 1219 en plena quinta cruzada al sultán de Egipto San Francisco le dijo: los cristianos obran con justicia cuando invaden vuestras tierras y os combaten porque vosotros BLASFEMAIS EL NOMBRE DE CRISTO y os esforzáis en alejar de la religión verdadera a la mayor cantidad posible de gente.

    • Y la masonería que otra cosa es que la criada del capitalismo o del NOM, como más le guste

      • No me gustan ninguna de las dos cosas, pero la élite que quiere imponer el nom no es capitalista, en todo caso capitalismo de Estado, que es comunismo, que avanza sobre los bienes de los ciudadanos y les dice que tiene que hacer en su propia casa o familia, ¿o usted no estudió o leyó sobre lo que es la nomenclatura soviet?
        por ejemplo Canadá ¿cree ud que es una nación capitalista? sin embargo si un padre no quiere que su hijo menor de edad reciba un tratamiento hormonal, es penalizado ¿a ud le parece que eso es capitalismo?
        En todo caso el capitalismo es una pantalla que ellos usan para apoderarse de los recursos de las naciones, ese dinero que obtienen lo utilizan para comprar voluntades y dictar leyes que son contrarias a las soberanías, donde luego impondrán sin resistencia el nuevo orden mundial.

  8. Me resulta imposible seguir el hilo de su razonamiento.

    Si me indica cuál es la conclusión a la que quiere llegar se lo agradeceré

    • La masonería es criada de la élite o brazo del pulpo sionista, esta élite no es capitalista sino más bien comunista. El nom va a ser una tiranía comunista.
      ¿vió en youtobe la historia de la dinastía Rothschild? una conferencia del uruguayo Luis Ravizza.

  9. Como Ud. sabe a veces, como en este caso, el lenguaje incomunica

    • ¿El capitalismo va en general de la mano de la democracia y «respeta» las «libertades», o no?

      • Ud le echa la culpa al capitalismo por lo que hace la masonería y eso es un error.
        El nom es un plan de la sinarquía más allá del capitalismo, ellos lo implementan en todos los ámbitos sean capitalistas o no. Pero en el fondo la élite no es capitalista sino comunista y tiránica sólo que todavía no ha mostrado del todo sus garras. Y la masonería es un brazo ejecutor de la élite,
        La élite y la masonería se esconden detrás del capitalismo, pero es un capitalismo distorsionado por la usura.

      • Si Ud. así se aclara estupendo.

      • La democracia participativa ¿capitalismo o neomarxismo?

  10. Respondiendo a Part y Aperies

    Si fueran capaces de definir las palabrejas que escriben les podría responder.

    Por ejemplo qué quieren decir con «democracia participativa» o qué quieren decir con «sinarquía», «capitalismo» «capitalista»

    Me da la impresión de que no significan más que verborrea barata»

    • Para eso puse el video.

      Y nada más voy a decir porque no vale la pena ya más tratar de abrirles los ojos a ustedes que insultan (palabreja: término DESPECTIVO) sin antes ver el video o de leer los links con las explicaciones del caso, igual a la tal María José, atacan sin antes supervisar el material..

      • El vídeo dura 27 minutos. ¿Cree Ud. que uno puede arriesgarse a perder casi media hora?

        Si tuviera Ud. las ideas claras, cosa que dudo, habría puesto los conceptos y en cinco frases se hubiera explicado.

        Es significativamente negativo que otros expliquen lo que Ud. no quiere/puede decir.

  11. Part, yo también diría palabreja…eso es lo que utilizáis en el » forito caótico «, que si «conciabulo , neo-curas, obispon » , esto sí que me parece MUY despectivo.👎🏻👎🏻👎🏻

    En cuanto al tiempo que tarda un video o un enlace en verse o leerlo , pues ya Ángel R. se lo ha dicho muy claro.

    ✞Ave María Purísima

    • Gracias María José

      • Aperies, nos toman examen, a ver alumnito haga un resumen….ja
        me encanta la caridad de los neocones, brutal.

      • Pues tal parece que así es part, quien no quiera ver el video que no lo vea y pos ya está, que problema, nadie los obliga, pero que no se pongan a mandonear como si fueran nuestros jefes de la oficina, mejor dejemos que sigan en su monólogo o conversando entre ellos que es más o menos lo mismo.

  12. Ahora se ha identificado. Ud. no es más que un chupatintas, que habla de lo que no entiende

    • Sin embargo los que se quejan de no entender han sido ustedes todo el tiempo. Necesitan una y otra vez aclaraciones, resúmenes y demás yerbas. Como que tal para cual ¿no?

      • Intelligenti pauca.

        No volveré a responder a ningún comentario que no se ciña al contenido del artículo

      • Aquí son ustedes los que no entienden ni lo que copian y pega…no culpes a nadie de vuestros errores,si realmente no saben resumir o seguir con un tema .👎🏻👎🏻👎🏻

  13. ¡muy bueno!

  14. Pasearon el Corpus por nuestros solares
    los hombres que luego fundaban ciudades
    Espigas dan Hostias
    y leños Altares…..

    • En Cataluña existe un refrán que dice «hablar como los burros spets». Aplíquese el cuento.

      Su discurso es absolutamente incoherente. «Ha oído campanas y no sabe donde».

      ¿Por qué no se calla y deja de arrastrar y exhibir su incultura?

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