Monseñor Raúl Martín (y 4) prohibe arrodillarse ante Cristo. La misa es aplausos, charanga; y ¡buenos días de inicio!

Vicente Montesinos

 

 

 

En diversos artículos les hemos venido narrando la prohibición dada por Monseñor Raúl Martín, Obispo de Santa Rosa – La Pampa, de recibir a Nuestro Señor Jesucristo en la Sagrada Eucaristía de rodillas.

También los enfrentamientos con alguna comunidad parroquial por este motivo; todos ellos aspectos que tenemos documentados en vídeos que hemos puesto a su disposición:

 

PRIMER ARTÍCULO RELATIVO A MONSEÑOR RAÚL MARTÍN Y LA PROHIBICIÓN DE COMULGAR DE RODILLAS

SEGUNDO ARTÍCULO RELATIVO A MONSEÑOR RAÚL MARTÍN Y LA PROHIBICIÓN DE COMULGAR DE RODILLAS

 

 

Por informarles, hasta les hemos informado de como, tras una investigación realizada por Adoración y Liberación sobre el terreno, pudimos descubrir que Monseñor Raúl Martín no solo prohíbe la comunión de rodillas a los monaguillos, como quiso vender, sino que la hereje prohibición se extiende por toda La Pampa:

 

 

TERCER ARTÍCULO RELATIVO A MONSEÑOR MARTÍN QUE DEMUESTRA QUE LA PROHIBICIÓN DE COMULGAR DE RODILLAS SE VA EXTENDIENDO POR TODA LA PAMPA

 

 

Pues bien; vamos con la cuarta entrega.

El Obispo pampeano, que se presenta como sumo legislador litúrgico en su Diócesis y «liturgo» (título que queda muy bien para esgrimir ante el humilde pueblo que sin embargo no puede arrodillarse ante Dios Todopoderoso), a la vez que dispone y decreta que quién contraviene sus órdenes al respecto de la reverencia al Rey de Reyes comete una falta gravísima; mientras dice que lo hace por no atentar contra la «comunión y la unidad en la Iglesia», se dedica a lo siguiente…

 

… a celebrar una misa en la que, durante la procesión de entrada, entra desde el atrio y hasta el altar dando palmas sin cesar; actitud muy litúrgica, sacra y de «unidad eclesial» que continua haciendo arriba del altar, como se aprecia en el vídeo que hemos conseguido para ustedes.

Las palmas, el jolgorio y la charanga continúan, entre tanto unas monjas desaforadas gritan y tocan guitarras sin cesar; lo cual cesan de hacer para que el Obispo del lugar, tan respetuoso con la unidad, de inicio al Santísimo Sacrificio de la Eucaristía con un «Buenos días».

Sí. Así empiezan las misas del «liturgo». El que prohibe arrodillarse ante Nuestro Señor. Con ovaciones para ellos, jaranas para ellas y «Buenos días». Le faltó decir… ¡¡Buon giorno, peña!!

¿Esto no rompe la unidad eclesial, Monseñor Martín, o es que (pregunto, que preguntar no es ofender) es usted, simplemente, un caradura?

¿Usted nos toma a todos por estúpidos?

Una vez, preguntaron a Padre Pío cuál era el problema de aplaudir en la Misa. Él respondió: «En el Calvario, también había quien aplaudía la muerte de Cristo: los soldados y los demonios

Mientras usted lleve a cabo su unidad y comunión eclesial iniciando las eucaristías con estos espectáculos bochornosos, y con fórmulas tan mundanas como «Buenos días», le prohíbe su excelencia arrodillarse ante Dios a su santa tía la coja.

A mí, desde luego, de estar en La Pampa, no me lo prohibiría.

Y ahora, hermanos, les dejo el vídeo, por si albergan alguna duda:

 

 

 

 

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84 respuestas

  1. ¿ Y cómo no se sublevan y lo echan los católicos argentinos ? ¡ Basta ya de dejarse atropellar por estos infieles que sólo creen en el cambio climático !

  2. Prohiben arrodillarse ante Dios para que nos arrodillemos ante el mundo. No hay alternativa.

  3. Está demoliendo la Iglesia y pide serenidad para poder seguir haciéndolo. ¿ Cómo se llama esta conducta ? ¡ Pues eso ! https://www.religionenlibertad.com/video/111107/Mensaje-a-Irlanda-el-Papa-pide-AserenidadA.html

  4. Mons. Raúl Martín, obispo de Santa Rosa (La Pampa), merece un aplauso, tan festivo y solemne como el que que él mismo nos ofrece en este nuevo video.
    Ya habíamos hablado de este prelado: es aquél que reprendió públicamente a sus monaguillos por recibir la comunión de rodillas. Él, que se autoproclama legislador y liturgo de su diócesis, ha prohibido terminantemente semejante disparate, y quien se atreva a contravenir sus órdenes, comete una falta gravísima (sic) pues atenta contra «la comunión de la Iglesia».
    Pues bien, este mismo señor obispo, tan preocupado por mantener la comunión eclesial, no tiene reparos en celebrar una misa en la que, durante la procesión de entrada, ingresa batiendo palmas, sigue haciéndolo desde el altar mayor, y luego que unas cuantas monjas descocadas terminan la guitarreada del canto de entrada, comienza el Santo Sacrificio con un «Buenos días», al mejor estilo de animador de peñas barriales.
    Yo me pregunto si este tipo de acciones litúrgicas no rompen también la comunión eclesial. Quizás Mons. Martín debería recordar que la Iglesia no solo se extiende en el espacio -en este caso, su diócesis pampeana-, sino también en el tiempo, y a él se le exige estar en comunión con lo que la Iglesia y sus antecesores en el episcopado hicieron a lo largo de los siglos. No me imagino a San Francisco de Sales o a San Carlos Borromeo entrando en sus respectivas catedrales aplaudiendo y saludando a sus fieles con un «Bonjour» o un «Buon giorno fratelli e sorelle», según fuera el caso.
    Daría la impresión que Mons. Martín no aprendió bien su teología, o que sus estrecheses mentales no le permiten sutilezas, por lo que uno se pregunta cómo es que llegó a ser obispo. ¿Será porque tuvo las amistadas adecuadas e hizo las genuflexiones necesarias?
    ¿O será más bien que Mons. Martín nos toma a nosotros, los laicos, por estúpidos y piensa que nos tragaremos sin chistar sus camelos? Quizás no se enteró que hace cincuenta años la Iglesia celebró un Concilio que proclamó a los cuatro vientos que el clericalismo es cosa del pasado y que de ahora en más los laicos hemos alcanzado nuestra mayoría de edad.
    Pues bien señor obispo, si usted tiene la ocurrencia de batir palmas en la celebración de la Santa Misa e iniciarla con una insólito «Buenos días», no tenga la desfachatez de venir a exigirnos que no comulguemos de rodillas. Un poco de coherencia.
    https://caminante-wanderer.blogspot.com/2018/08/un-aplauso-para-monsenor-martin.html

  5. Hay que echar a los dos maritines, al Homoherético James Martin y al antilitúrgico Raul martín, a cual más perniciosos. Son ellos quienes no están en unidad eclesial. ¡ Que se vayan !

  6. Por desgracia, este modo de proceder en las celebraciones es bastante corriente, al menos esa es mi experiencia. El clero sudamericano, yo hablo de lo que conozco de Lima donde he vivido más de un año, es demasiado complaciente. No sé si lo hace por ignorancia o por maldad, pero es corriente dar palmas, el guitarreo espantoso, el desafino…
    Pero lo que creo que llama más la atención es este caso, de un obispo que niega a los fieles el arrodillarse para adorar a Nuestro Señor, y utiliza la Santa Misa para darse un baño de masas.Esta gente, cancerígena y extraña al Cuerpo Místico de Cristo,
    – NO CREE que la Misa sea la renovación incruenta del Sacrificio de la Cruz
    – NO CREE que las palabras de la Consagración convierten el pan y el vino en Cuerpo y Sangre de Jesucristo
    – NO CREE en la Transubstanciación
    – NO CREE que el Señor esté en la Eucaristía con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad
    – NO CREE que el Señor se queda en el Sagrario para acompañarnos
    – NO CREE que a ËL le debemos adoración, y sólo a Él
    Estos tíos son unos perfectos ignorantes, con ignorancia vencible, o si no, son masones..
    Contribuyen a la pérdida de lo Sagrado en la Iglesia, a la disipación, para hacerle el juego al demonio y evitar que los fieles puedan recogerse y orar en la intimidad de su corazón con el Señor, banalizan lo más importante que nos pasa a los hombres en la Santa MIsa etc etc
    He visto varios vídeos de ese señor en youtube, y he de reconocer que tiene gancho. El muy hipçocrita se hace el campechano, el asequible, cuando, como pasa con los psicópatas, esconde una recámara dictatorial y ególatra que busca el circo y la jarana, el barullo en el que, curiosamente, él es el principal centro de atención.
    No sé qué reacción tiene allí la gente fiel, pero este señor se merece que la gente se eche a la calle pidiendo su dimisión.

  7. Enhorabuena, Vicente. Tu comentario es genial, en serio.

  8. Specola nos cuenta en Infovaticana que «El ponente estrella es el jesuita americano Martin que ordena que la Iglesia pida disculpas a las personas LGBT+ y que no les pida que sean castos. Pues es lo que hay. Estamos delante de la abolición del sexto mandamiento por “inadmisible”en estos tiempos. AL reciente modificación del catecismo sobre la pena de muerte abre el camino y nos encontraremos con traducciones muchos más “maduras” de San Pablo, todo ello en perfecta “continuidad” con el magisterio bimilenario de la Iglesia. La presencia de estas lumbreras ilustradas en el encuentro de Irlanda hace pensar que esta es la opinión de los organizadores, Farrell y compañía, y que cuenta con la aprobación de la autoridad superior. El Padre James Martín podrá decir barbaridades pero no oculta su pensamiento y quien lo invita y promociona lo hace con pleno conocimiento del animal. El ministerio de Pedro es de Pedro y de nadie más. Los juegos de hacer decir a otros lo que uno no quiere o no se atreve aunque haga entender que le gusta, en esto no funciona. Todos esperamos que el Papa Francisco aclare si está o no con todo esto. Con cortinas de humo no hacen otra cosa que crear confusión y es hora de llamar a las cosas por su nombre. Por ahora, en persona tan dada a expresar sus opiniones, mantiene una inexplicable autocensura en temas fundamentales. La católica Irlanda lo es cada vez menos.»

    Querido Specola, te aclaro que Bergoglio con su ¿ quien soy yo ? ya dejó bien claro que no iba a condenar la homosexualidad y que, con el nombramiento de James Martin como asesor y estrella invitada al congreso de las familias arco iris de Dublín, la iba a promocionar, como lo está haciendo, para el que quiera verlo.

  9. !Que lastima no estar en la Diócesis de este hereje! Se iba a enterar de lo que es comulgar de rodillas.

  10. Esta gente siempre me a recordado a los mercaderes del templo, pero mucho peor porque estos impresentables lo utilizan para el sacrilegio, la herejía y la apostasía!
    Qué ira desataría esto en el Señor!

  11. me ha recordado. Perdón por el error ortográfico

  12. No os perdáis este artículo que, según creo, se entiende bastante bien. Tanto sor Lucía como san Juan Pablo II vaticinaron que la lucha final entre Dios y Satanás se desarrollaría en el terreno de la familia. La misericorditis ya sabemos de qué parte está.

    Meeting o Conferenza? A Dublino due mondi cattolici a confronto

    In alternativa al Meeting mondiale della famiglie, in corso a Dublino, l’Istituto Lumen Fidei ha organizzato una Conferenza delle famiglie cattoliche che si è tenuta il 22 e il 23 agosto, sempre a Dublino, e ha visto la partecipazione, fra gli altri, del cardinale Raymond Burke e del vescovo Athanasius Schneider, due delle voci più significative fra quelle che difendono la retta dottrina e l’eterna legge divina contro gli attacchi del modernismo e dell’eresia.
    Se al Meeting (al quale due cardinali come Wuerl di Washington e O’Malley di Boston hanno rinunciato in seguito agli sviluppi della crisi per gli abusi omosessuali) è stato possibile ascoltare il gesuita James Martin, paladino della causa Lgbt, alla Conferenza delle famiglie cattoliche ha invece parlato John-Henry Westen, co-fondatore e caporedattore di LifeSiteNews, uno dei siti più efficaci e agguerriti a difesa della cultura della vita. Ma molti altri sono stati i protagonisti di spicco: da Gerard van den Aardweg, psicologo e psicanalista cattolico olandese, a Robert Royal, presidente dell’Istituto Faith & Reason, da José Antonio Ureta, membro fondatore della Fundacion Roman, la principale organizzazione a favore della vita e della famiglia in Cile, a John Smeaton, presidente della Society for the Protection of Unborn Children e co-fondatore di Voice of the Family; da Stephane Mercier, professore cacciato dall’Università Cattolica di Lovanio in Belgio per aver osato chiedere ai suoi studenti di prendere in considerazione argomenti contro l’aborto e l’ideologia gender, al padre cappuccino Thomas Weinandy , il teologo che ha scritto al papa per segnalargli che il suo pontificato è contraddistinto da una “confusione cronica” e “una apparentemente intenzionale mancanza di chiarezza”.
    Ma fra tutti gli interventi vorrei concentrarmi qui su quello del dottor Thomas Ward, medico di famiglia inglese nonché presidente dell’Associazione nazionale delle famiglie cattoliche.
    Ward ha infatti sviluppato un parallelo fra epoche diverse e diverse rivoluzioni, per dimostrare l’obiettivo comune, e convergente, di distruggere la famiglia.
    Il primo grande attacco contro la famiglia, ha ricordato Ward, coincide, alla fine del XVIII secolo, con la rivoluzione francese e in particolare con la figura del Marchese de Sade, il campione del libertinismo, acerrimo nemico della famiglia e della morale sessuale cattolica. È in quel momento che le perversioni finiscono di essere tali e diventano “conquiste” rivoluzionarie, all’insegna di una visione diabolica e turpe della libertà.
    Poi il secondo, grande attacco: 1848, il Manifesto del partito comunista di Marx ed Engels, nel quale si sostiene che lo Stato, e non la famiglia, deve assumersi la responsabilità dell’educazione delle nuove generazioni, aprendo così la strada allo statalismo in campo educativo e scolastico e alla progressiva delegittimazione dei genitori, che non sono più considerati i primi educatori dei loro figli.
    Per Marx ed Engels la famiglia “borghese” va superata. Essa per loro è solo uno strumento che la classe dominante utilizza per la gestione della proprietà privata. Di qui le premesse per la dissoluzione della famiglia, con una quantità di conseguenze che stiamo sperimentando anche oggi, tutte all’insegna del trasferimento dei diritti relativi all’educazione e alla crescita dai genitori allo Stato, fino al caso di Alfie Evans, i cui genitori, Tom e Kate, sono stati letteralmente espropriati dal Servizio sanitario nazionale del diritto di decidere circa il destino del proprio figlio.
    La terza rivoluzione anti-famiglia, ha spiegato Ward, è arrivata con la grande contestazione degli anni Sessanta del secolo scorso, la “liberazione” della donna, il femminismo, la distruzione dell’idea di autorità, la lotta contro ogni forma di “repressione” eccetera.
    Tutte idee penetrate anche nella Chiesa cattolica, tanto che oggi, ha detto Ward, stiamo assistendo a un’altra rivoluzione, unica nel suo genere, perché arriva proprio dall’interno della Chiesa e non da forze ad essa ostili. La rivoluzione in atto si esprime nella liquidazione di Humanae vitae e nella nascita di un nuovo paradigma che di fatto legittima il permissivismo in campo morale, introduce il perdonismo e non dà precisi punti di riferimento.
    Su posizioni come quelle del dottor Ward si può naturalmente discutere ed essere più o meno d’accordo, resta il fatto che un buon numero di cattolici ha sentito il bisogno, proprio alla vigilia del Meeting ufficiale, di andare ad ascoltare lui e gli altri che la pensano in modo analogo, evitando accuratamente di andare al Meeting mondiale. Una provocazione? Forse meglio dire una forma di compensazione rispetto a posizioni ritenute troppo cedevoli rispetto alla mentalità dominante nel mondo.
    Il documento che suscita più perplessità in questi cattolici, che sarebbe troppo facile bollare semplicemente come “tradizionalisti”, continua a essere Amoris laetitia, che è invece al centro del Meeting al quale papa Francesco interverrà nella fase conclusiva.
    Tra le modalità con cui i contenuti di Amoris laetitia sono messi a disposizione delle famiglie, non solo irlandesi, in occasione del Meeting c’è anche un cartone animato, visibile nel sito amoris.ie, nel quale la famiglia è considerata nella realtà dei nostri giorni. Sei le sezioni: Families living in a digital world, Family: a living reflection of the Trinity, Love and imperfection, Consumerism and families, Love and mercy, and How families transform the world.
    La famiglia presentata nelle animazioni è alle prese con i problemi quotidiani: i figli che stanno troppo tempo sui social, il papà e la mamma che tornano distrutti dal lavoro, la mancanza di comunicazione, lo stress. Ma nel sito non mancano le famiglie in carne e ossa, attraverso una serie di contributi filmati che mostrano le connessioni tra Amoris laetitia e le loro vite.
    I due mondi, quello della Conferenza delle famiglie cattoliche e quello del Meeting mondiale delle famiglie, sembrano piuttosto lontani anche per quanto riguarda la metodologia comunicativa. Certo, i mezzi a disposizione di Lumen Fidei per l’organizzazione della conferenza “alternativa” sono stati infinitamente più limitati rispetto a quelli del grande Meeting. Si nota comunque da una parte la tendenza a puntare sulla parola e sull’approfondimento, dall’altra invece lo sforzo di utilizzare le modalità espressive dominanti nel mondo, con uno stile che cerca di essere il più possibile disinvolto, disposto a pagare un prezzo in termini di profondità pur di apparire coinvolgente e allegro.
    Ma c’è davvero da stare allegri?
    Il dottor Thomas Ward non sembra di questo avviso. Riflettiamo sul fatto, ha detto, che sia Suor Lucia di Fatima sia san Giovanni Paolo II annunciarono che lo scontro finale tra Dio e Satana si giocherà sul terreno della famiglia e della vita.
    Aldo Maria Valli

  13. Pocos, muy pocos obispos dicen la verdad: que los abusos son prevalentemente homosexales y el homosexualismo y la homoherejía no sólo no se atajan sino que se bendice y promueve. http://www.iltimone.org/news-timone/le-accuse-alla-chiesa-riguardano-abusi-prevalentemente-omosessuali/

  14. Ya está bien de repartir la porquería entre todas las autoridades eclesiásticas; la responsabilidad es de algunas, especialmente de Bergoglio. Lo que pasa es que esas algunas son todas cercanas y afines a Bergoglio y hay que diluir. ¿ A quién pretendes engañar ? ¡ Bergoglio véte ya !.

    https://infovaticana.com/2018/08/25/los-abusos-a-menores-fracaso-de-las-autoridades-eclesiasticas-segun-francisco/

  15. Marco Tosatti se pregunta porqué Bergoglio no llama a los problemas por su nombre. Yo lo tengo muy claro: Si los llamara por su nombre tendría que marcharse ya.

    OMOERESIA E OMOPRAXIA. PERCHÈ IL PAPA NON CHIAMA I PROBLEMI CON IL LORO NOME? POSSIBILI RISPOSTE.

    24 agosto 2018

    Marco Tosatti
    Qualche giorno orsono, dopo che era stata resa pubblica la lettera del papa ai vescovi sugli abusi in Cile, Stilum Curiae commentava: il papa non vede l’elefante in sagrestia, o non ne parla. L’elefante – e ogni giorno che passa appare pù chiaro – è l’omosessualità nella Chiesa. Le cifre sono evidenti: almeno quattro quinti degli abusi sono di natura omosessuale, praticati da preti omosessuali. Allora perché invece il Pontefice, e con lui tutti i corifanti a scendere, salvo qualche vescovo coraggioso, e i laici, non lo dicono; anzi sembra che vogliano evitare a ogni costo di usare quel termine? E parlano di cose vaghe e generali come clericalismo discernimento e altro bla bla? È una linea, ormai è chiaro; non si tratta di coincidenze. Riflettevano su questi argomenti così poco allegri quando un amico ci ha mandato un articolo molto interessante, firmato da una persona che non conosciamo di persona, ma che ci è stata introdotta proprio da quell’amico. E leggendolo, abbiamo trovato delle possibili risposte. Lo condividiamo con piacere, anche perché è una messe di dati e date precisi, gli uni e le altre, non smentibili. Credo che viviamo tempi veramente molto squallidi e tristi.

    Lobby gay nella Chiesa: possiamo ragionarne?

    Era il 2012 quando il prof. Dariusz Oko, docente di Teologia alla Pontificia Accademia di Cracovia, all’Università Giovanni Paolo II, pubblicò un corposo articolo sulla rivista polacca “Fronda” (n. 63, pp. 128-160) in cui parlava di “omoeresia”, intesa come “rifiuto del Magistero della Chiesa cattolica sull’omosessualità”. Rispondendo alla Nuova Bussola Quotidiana, il prof. Okoricordava che già nel 1989, don Andrew Greeley, scrittore e sociologo cattolico, aveva parlato sul National Catholic Reporterdi Kansas City di “mafia lavanda”, intesa come lobby gay all’interno della Chiesa Cattolica. Da allora, dunque in soli 6 anni, le prese di posizione omoeretiche si sono moltiplicate in maniera impressionante. Una breve e del tutto parziale carrellata conferma l’evoluzione della situazione.

    – 6 Ottobre 2016, sulla Gazet van Antwerpenil vescovo Bonnyafferma che “In nessun modo possiamo continuare ad affermare che non c’è altra forma d’amore al di fuori del matrimonio eterosessuale. Incontriamo lo stesso amore anche nella vita di un uomo e di una donna nell’esperienza di una coppia gay o lesbica”. È il tipico approccio dell’amore disincarnato, spiritualista, dove ciò che conta è la mens cogitans. Per Bonnyil corpo, col suo linguaggio e la sua capacità di esprimere nella complementarietà l’amore fecondo, pare non significare nulla.

    – 18 Luglio 2017, intervista del cardinale Blase Cupich alla rivista dei gesuiti America: “Penso che i terminigay e lesbica, LGBT, tutti quei nomi di cui le persone si appropriano per sé stesse, dovrebbero essere rispettati”, disse. Il cardinale ha mai sentito parlare dell’antilingua? Seguendo questa sua teoria sgangherata, per rispetto di chi è nell’industria dell’aborto, si dovrebbe abbandonare quel termine e sostituirlo con “interruzione di gravidanza” e se Tizio si percepisce Tizia, il rispetto della sua persona mi imporrebbe di violare il dono della mia percezione del reale e dunque di me stesso.

    – 30 Luglio 2017, il mondo apprende dal vescovo brasiliano di Caicó, Antônio Carlos Cruz Santos, che l’omosessualità è “un dono di Dio”. Lo scopo, aggiunse successivamente, è solo quello di “salvare vite”, appreso l’alto tasso di suicidi tra le persone omosessuali. “Se non è una scelta, se non è una malattia, nella prospettiva della fede può essere solo un dono”, disse nell’omelia a chiusura della festa di Santana, la Domenica successiva alla festa dei Santi Gioacchino e Anna. Ma come ragiona questo? Delle due l’una: o l’omosessualità è un male, allora non può essere un dono di Dio, ma semmai una prova che Dio permette, oppure, se è un dono di Dio, è perché lo si considera solo un modo di esprimere la propria sessualità al pari dell’eterosessualità. Delle due non saprei giudicare qual’è la proposizione più gravemente erronea.

    – 13 Ottobre 2017. LifeSiteNews riferisce che il 7 ottobre il vescovo ausiliare di San Diego John Dolanha celebrato una Messa “per le famiglie della comunità LGBT” alla presenza dei “partner sposati omosessuali” per celebrare i 20 anni del documento del Comitato per il matrimonio e la famiglia della conferenza dei vescovi USA intitolato “Sempre nostri figli: un messaggio pastorale per i genitori di figli omosessuali e suggerimenti per i ministri della pastorale”. Quel documento dovette essere modificato rispetto alla sua versione iniziale per intervento della Congregazione per la Dottrina della Fede. La Messa era stata concelebrata dall’ordinario di San Diego Robert McElroyinsieme ad altri 16 sacerdoti nella Chiesa di S. Giovanni Evangelista a Hillcrest, epicentro della vita omosessuale della città.

    – 11 gennaio 2018. Il vescovo Franz-Josef Bode, ordinario della diocesi di Osnabrucke vicepresidente della Conferenza Episcopale Tedesca, a proposito del matrimonio gay istituito in Germania, si domandava: “Non dovremmo essere più giusti, dato che in esso ci sono così tante cose positive, buone e giuste? Non dovremmo, per esempio, considerare una benedizione, qualcosa da non confondere con una cerimonia nuziale?”.

    – Non passa nemmeno un mese che la proposta viene reiterata dal cardinale Marx, presidente della Conferenza Episcopale Tedesca e nominato da papa Bergoglio nel C9, il gruppo preposto alla riforma della curia. Così il 3 febbraio 2018, intervistato dal canale B5 della radio bavarese pubblica Bayerischer Rundfunk, Marxdichiarava che Amoris Laetitiaha offerto un criterio generale di carattere pastorale da applicarsi a tante situazioni della vita comune, tra cui le relazioni omosessuali: l’attenzione “alla singola persona, alla sua storia e alle sue relazioni”. Questo criterio può permettere, aggiungeva, di benedire in alcuni casi anche le coppie omosessuali, secondo Il discernimento del sacerdote circa l’opportunità. Fatti, semplici, dannatamente i crudi fatti. Se ne sarebbero potuti evocare altri.

    Si sarebbe potuto raccontare della partecipazione alla parata di San Patrizio come gran maresciallo del Cardinale di New York Timothy Dolan e della suaapprovazione alla partecipazione con tanto di logo dell’associazione omosessualista “Out @ NBC Universal”, gruppo di attivisti della NBC che riprendeva la parata. Si sarebbe potuto dire della mancata partecipazione e anzi, della pubblica presa di distanza, del vescovo di Rimini, mons. Francesco Lambiasi, alla processione e rosario in riparazione degli oltraggi durante il gay pride promosso dal Comitato Beata Giovanna Scopelli. Si potrebbe dire delle pressioni esercitate per annullare la veglia di riparazione al gay pride a Bergamo. Si sarebbe potuto raccontare dell’Università dei gesuiti Marquette che aveva sospeso dall’insegnamento il prof. McAdamsper avere preso le parti pubblicamente di uno studente bullizzato dalla propria insegnante per avere difeso la visione cristiana del matrimonio. È dovuta intervenire la Corte Suprema dello Stato del Wisconsin per ristabilire la giustizia obbligando l’Università a reintegrare nel suo ruolo il docente, privato dai gesuiti della Marquette del diritto alla libertà di espressione e d’insegnamento. Avrei potuto raccontare del licenziamento di un’impiegata della Loyola Marymount University, anch’essa dei gesuiti, per avere detto a tre membri dell’associazione LGBT del campus impegnati ad appendere i manifesti della settimana arcobaleno, che ci sono solo due generi: maschio e femmina. L’espressione per l’Università è un’espressione di “hate speech”. Il segretario, il gesuita p. Allan Figueroa Deck, gli altri 6 gesuiti che siedono nel consiglio direttivo insieme alle due suore di S. Giuseppe e al membro delle religiose del Sacro Cuore di Maria Vergine Immacolata, non hanno sentito il dovere d’intervenire, se non altro per difendere la parola di Dio del capitolo 1 della Genesi. Oh, quanto altro avrei potuto purtroppo scrivere!

    Questi esempi rendono evidente che il pensiero non cattolico, per usare l’espressione del beato Paolo VI, non si è limitato a corrompere il basso clero, ma è pervasivo in coloro che, uniti al Papa, sono i maestri della fede, i vescovi e i membri del senato della Chiesa.

    A questo punto è lecito domandarsi: “Ma costoro sono uniti al Papa?”. Oppure, detto altrimenti, i cardinale Müller Sarah e Burke, i vescovi Schneidere Chaput che dicono cose diametralmente opposte ai prelati omofilici sono fuori dalla comunione col Papa? Attestato che una Chiesa coriandolizzata sulla morale e la pastorale (oltre che sulla teologia sacramentale e dogmatica), non ha più niente di cattolico, cioè di universale, sarebbe logico attendersi che per la salvezza delle anime, la legge suprema della Chiesa, il garante dell’unità della Chiesa indicasse al gregge con chiarezza chi è in comunione con la Sacra Scrittura e la Tradizione della Chiesa e chi no, ma si deve prendere atto che ad oggi così non è stato. Per dirla tutta, i gesti, le nomine e le rimozioni attuate non si può dire che non lascino intendere quale schieramento il Pontefice prediliga, avendo cura di non esporre direttamente la sua persona in un pronunciamento. D’altra parte a Spadaronella sua prima intervista, era l’agosto 2013, Bergogliodisse: “Sono un po’ furbo, so muovermi, ma è vero che sono anche un po’ ingenuo”. Se tutto questo è più che bastevole a scandalizzare e segno evidente di un male che corrode nel profondo il tessuto della Chiesa, la difesa da ogni patologia non può non partire dall’individuazione della sua eziologia. E i fatti hanno da dire qualcosa a riguardo.

    – Si comincia col caso di mons. Battista Ricca, nominato da Bergoglioprelato della sua casa pontificia. Lo scoppio dello scandalo di un uomo messo in una tale posizione nonostante fosse stato colto in fragrante intimità sodomitica, viene sedato dall’icastico ed assolutorio verdetto papale: “Se un gay ha buona volontà e cerca Dio, chi sono io per giudicare?”. E fu così che la distinzione del magistero precedente tra persona con radicata attrazione omosessuale e gay (l’attivista della rivendicazione omosessualista) fu cancellato con un sol fiato in quota.

    – Prima del sinodo sulla famiglia monsignor Charamsa, consultore della congregazione per la Dottrina della Fede, fa il suo coming out ed accusa il clero di essere composto per il 70% da omosessuali.

    – Era invece il 27 giugno 2017 quando le cronache raccontano che i gendarmi vaticani facevano irruzione nell’appartamento di monsignor Luigi Capozzi, 50 anni, beccandolo fatto di cocaina nel bel mezzo di un festino gay. Il monsignore era segretario personale del Cardinale Coccopalmerio, viveva in un appartamento del palazzo della dottrina della fede che per il suo rango non gli sarebbe spettato, ma si legge che spesso lavorasse fino a tardi col suo superiore il quale lo avrebbe segnalato per la nomina vescovile, provvidenzialmente non giunta a compiersi.

    – A fine novembre dello stesso anno scoppia lo scandalo del preseminario San Pio X, il collegio situato a palazzo San Carlo, dentro le mura leonine, dove alloggiano i cosiddetti ‘chierichetti’ del Papa. Anche lì, pare, rapporti omosessuali a go go.

    – A fine febbraio 2018 i giornali parlavano di “Preti in tutta Italia protagonisti di festini hard omosessuali” dando conto di un dossier preparato dall’escort gay Francesco Mangiacapradi oltre 1.200 pagine fitte di screenshot di chat e foto pornografiche.

    – Il 16 Maggio il quotidiano dei Vescovi Avvenire titolava: “Giornata internazionale. Superare l’omofobia, veglie e preghiere guidate dai vescovi”. A fare da capofila è Palermo, dove, scrive Luciano Moia, “nelle comunità è stata diffusa la preghiera composta dall’arcivescovo e dove è prevista una fiaccolata”. Insieme al capoluogo siciliano anche a Parma, Sanremo, Lucca, Alessandria, Siracusa, Firenze, Torino, Cagliari, Napoli, Reggio Emilia, Genova, Milano, Cremona, si sono svolte veglie anti-omofobia con l’assenso e talora la partecipazione dei vescovi locali.

    Così, senza colpo ferire, il movimento LGBT ha portato il mondo cattolico impegnato a pregare con leggiadra evanescenza culturale contro il suo stesso catechismo, considerato omofobico.

    – Manco il tempo di tornare da Roma dopo le dimissioni di tutti i vescovi cileni (accettate per tre di questi) a causa dello scandalo di don Karadima, che il vescovo di Rancagua, il 78enne Alejandro Goic, deve sospendere ben 15 dei suoi 68 preti perché sospetti di fare parte di un gruppo che aveva rapporti omosessuali con giovani di 16-19 anni.

    – Quasi in contemporanea dagli USA è scoppiato lo scandalo del Cardinale progressista ed arcivescovo emerito di Washington, Theodore McCarrick, accusato di adescamento in rapporti omosessuali con seminaristi. Tutti quelli della costa est degli Stati Uniti sapevano, ha scritto Rod Dreher. Già, tutti sapevano, ma il protetto di McCarrick, Kevin Joseph Farrell, al tempo vescovo ausiliare a Washington e successivamente fatto cardinale da Francesco, si dice scioccato, non si era accorto di nulla nei 6 anni in cui aveva vissuto nello stesso appartamento. Ma se non si è accorto di una roba del genere che gli avveniva sotto il naso quando era 15 anni più giovane, si può essere scettici che saprà accorgersi di ciò che avviene a distanza oggi che ha 70 anni. Poi però ti ricordi che proprio Farrell, il capo del nuovo dicastero su laici, famiglia e vita, ha scritto la prefazione del libro del gesuita James Martin, quello del bisogna cambiare il catechismo perché l’espressione “intrinsecamente disordinato” riferito all’orientamento omosessuale è inutilmente offensiva, quello che invita a gettare ponti alla comunità LGBT e augura un buon pride, nonostante questi sfilino per le strade irridendo i simboli della religione cattolica. E poi leggi da Rocco Palmo, commentatore di cose vaticane tra i più informati e attendibili, tanto da essere nominato dallo stesso Vaticano nel 2011 come co-presidente della conferenza su blogosfera e social media e membro del consiglio pastorale della diocesi di Philadelphia, che due anni fa egli aveva scritto che Joseph Tobin, vescovo di Newark, deve la sua carriera al cardinale Theodore McCarrick. Secondo Palmo, che racconta di avere l’informazione da due fonti direttamente coinvolte, nel settembre 2016 il cardinale McCarrick aveva inviato una lettera a Papa Francesco segnalando Tobin, un nome fino al momento mai spuntato tra le nomine. A novembre Tobinè stato nominato a Newark e lo stesso mese è stato elevato alla porpora. E poi ti ricordi che che Tobin è quello cheper condurre alla salvezza i gay convenuti nella Chiesa del Sacro Cuore a Newark ha detto loro un bel “Benvenuti”, solo un avvilente “Welcome!”. Insieme a Farrell e al vescovo di San Diego Robert McElroy che è stato già ricordato, monsignor Tobin ha lodato il libro di Martin definendolo “coraggioso, profetico, ispiratore”.

    – Il 25 luglio il direttore del National Catholic Register, Edward Pentin, ha dato conto di una lettera scritta da 48 seminaristi della diocesi di Tegucigalpa che hanno denunciato una diffusa rete di pratiche omosessuali nel seminario maggiore con la protezione del rettore. Il vescovo della diocesi, il cardinale Honduregno Oscar Rodriguez Maradiaga, un altro del C9 di Francesco, ha accusato i firmatari di mormorazione, ma lo stesso Cardinale deve difendersi dall’accusa per avere ignorato un mare di prove che denunciavano la condotta omosessuale del suo vescovo ausiliare Pineda, le cui dimissioni sono state accettate da Papa Francescoil 20 Luglio. Maradiagaaccusa di falsità i seminaristi estensori della denuncia, ma risulta difficile credere che per il seminario abbia occhi migliori di quelli avuti per il suo vicario generale. Tanto più che il Register ha scritto “di avere ottenuto prove fotografiche di pornografia omosessuale scambiata su Whatsapp tra seminaristi che non hanno sottoscritto la lettera insieme ad altri messaggi osceni”. “Gli scambi”, si aggiunge, “sono stati verificati come autentici da specialisti informatici all’Universitàcattolica dell’ Honduras che hanno perquisito la memoria del computer e hanno consegnato gli scambi ai vescovi del Paese”.

    – La commissione d’indagine ha concluso il suo rapporto sugli abusi di minori e seminaristi da parte del clero in 6 delle 8 diocesi della Pennsylvania in un arco temporale di 70 anni: 301 preti coinvolti, oltre 1.000 vittime, una sistematica opera di occultamento attuata dalle gerarchie documentati in 1.356 pagine che hanno suscitato uno scandalo enorme in tutto il popolo dei credenti. Bene, la risposta di Papa Francescoè stata una lettera in cui, al di là di parole di circostanza, non viene mai menzionata la parola “omosessualità”, nonostante i risultati del gran giurì mostrino in maniera incontrovertibile quanto rilevante sia l’omosessualità nel generare quelle condotte (su un totale di 247 attività predatorie, in 189 casi, il 76,5%, le vittime erano di sesso maschile; di questi 155 in età adolescenziale), né si annunciano misure operative concrete atte a sradicare l’indecente profanazione della castità consacrata.

    – Nel rapporto della commissione della Pennsylvania il cardinale Wuerl è citato 200 volte. Secondo la ricostruzione contenuta a pagina 233, nel 1996 padre George Zirwas aveva scritto alla diocesi di Pittsburgh, il cui ordinario era Wuerl, di essere a conoscenza di altri preti coinvolti in attività sessuali illecite. In cambio di queste informazioni Zirwaschiedeva un aumento del suo assegno di sostentamento. Wuerl gli ordinò di documentare per iscritto i nomi dei sacerdoti coinvolti, oppure di dichiarare che non era a conoscenza di ciò che aveva precedentemente affermato. Wuerl avvisò Zirwas di farlo prima di potere ricevere qualsiasi ulteriore aiuto. Zirwasscrisse dunque una lettera di ritrattazione in cui negava di avere conoscenza di altri casi di abusi in diocesi e così ricevette l’aumento richiesto. Con quei soldi ricevuti con regolarità, nonostante avesse abbandonato l’abito, Zirwas si mantenne per anni a Cuba, dove visse in un appartamento dell’Avana con il suo giovane fidanzato cubano, agendo da collegamento per gli stranieri che cercavano uomini prostituti nell’isola. Il 27 maggio 2001 il corpo di Zirwasfu trovato assassinato, ad ucciderlo era stato il prostituto Abel Medina Valdes. Zirwas, di cui la diocesi aveva ricevuto 6 distinte denunce quale abusatore dal 1987, era parte di una cerchia composta da altri 4 preti di Pittsburgh che usavano fruste e catene su chierichetti adolescenti, resi inermi con droghe e alcol e poi abusati a turno sessualmente.

    – E quale segnale della lotta che si intende avviare, pochi giorni fa è arrivata la nomina episcopale del portoghese José Tolentino Calaça de Mendonça, vice-rettore dell’Università Cattolica di Lisbona, il quale a settembre assumerà l’incarico di archivista e bibliotecario di Santa Romana Chiesa. Mendonça, il quale in passato si è dedicato alla cura pastorale delle persone omosessuali, ha scritto la prefazione al libro della suora spagnola Teresa Forcades, “Teologia femminista nella storia”, paragonandola a Santa Ildegarda di Bingham. Piccolo particolare: la Forcades è favorevole alle leggi abortiste a garanzia dell’auto-determinazione e al matrimonio gay. Ancora nel 2016, alla presentazione del suo libro “Verso una teologia dei sensi” Mendonçasi fece affiancare dalla Forcades. Quest’anno Mendonça era stato prescelto da Bergoglio come predicatore del suo ritiro quaresimale.

    15.000 firme sono state raccolte per chiedere al papa di bloccare l’intervento di James Martin alla Giornata Mondiale delle Famiglie. Che ieri ha tenuto la sua conferenza, consigliando tutti di non usare il termine sodomia perché ferisce… In occasione dello scandalo pedosessuale cileno papa Francescoscrisse: “Sono stato parte del problema”. Molti oggi si chiedono se egli non continui ad essere parte del problema.

    Il 12 Giugno 2005, davanti agli studenti della Stanford University, Steve Jobs, il geniale fondatore di Apple, tenne un discorso in cui disse: “Non puoi mai unire i puntini guardando avanti, li puoi unire solo guardando indietro”. L’ho fatto e il disegno che ne esce fuori è a un tempo chiaro e spaventoso. L’omoeresia ha nella omopraxia il suo carburante principale. Miasmi pestilenziali fuoriescono dalle finestre del palazzo, anche da quelle più alte. Paul Bourget scrisse che bisogna sforzarsi di vivere come si pensa, altrimenti, prima o poi, si finisce per pensare come si è vissuto. La norma che vieta l’ammissione all’ordine sacro per gli omosessuali è in vigore da decenni, ma se siamo in questo stato significa che essa è stata totalmente disattesa. Si è proceduto a nastro nel condurre al sacerdozio candidati evidentemente effemminati nella vana e scellerata convinzione che qualsiasi sia l’orientamento sessuale ciò che importa è non praticare la sessualità. Come se l’omosessualità anche solo psichica non influisse comunque sulla persona di cui il corpo sessuato è parte imprescindibile. La norma è stata reiterata ancora una volta, ma se non verrà implementata attraverso una sorveglianza attiva generale, questa sì da affidarsi a viri probati immuni, con poteri di commissariamento, essa sarà solo una grida manzoniana. A mali estremi, estremi rimedi. I bubboni esplosi mostrano che la presenza di un omosessuale in seminario attrae altri omosessuali più del miele le formiche. Quando gli anglicani e i luterani aprirono alla contraccezione, accadeva che i loro i ministri uxorati avevano un numero di figli medio che era la metà di quello della popolazione generale. Con quella decisione essi ammisero teologicamente ciò che già praticavano con le loro donne. Un sacerdote in privato mi ha rivelato che lui certe cose in seminario le ha viste, aggiungendo poi che quelle cose, durante la notte, fanno rumore. Di fronte alla decadenza dei costumi e alla sirena protestante, la Chiesa seppe rispondere sigillando le proprie orecchie al mondo come Ulisse; giunsero Trento e la controriforma e la Chiesa prosperò. Bisogna essere consapevoli che il recinto è stato abbattuto, i lupi sono dentro e scorrazzano non più camuffati da pecore, ma direttamente da pastori. Per conservare la vita di fede e potere continuare a trasmetterla ai nostri figli dobbiamo combattere i mercenari senza farci ingannare dalle loro vesti. Come ha detto un vescovo, “Sono tra noi, ma non sono di noi”.

    Achille Benedettini

  16. Me sigue extrañando la actitud de los fieles.
    Si monseñor perdió la chaveta no tienen por qué obedecer.
    Tal vez , si nadie le hace caso, se dé cuenta de que hace el ridículo.

  17. Yo creo que aquí lo diabólico es que no ha perdido la chaveta, y que además hay gente joven que le sigue, como se puede apreciar en el vídeo. Los que aperecen en primer plano son gente joven que aplaude a rabiar. Estos Martines y compañía son maestros en engatusar a gente o bien ignorante, o que se siente sola, o gente mundana que tiene una vela encendida a Dios y otra al diablo, y el discurso de estos masones les viene como anillo al dedo.

  18. Bergoglio, el mayor hereje desde Lutero.

  19. Pero Lutero dejó la Iglesia Católica y fundó la suya. Bergoglio es peor, porque está en la Iglesia Católica
    sólo pata destruirla

  20. Aintzane, muy acertado su último comentario sobre el Cisma de Lutero. Pero ya veremos donde termina Bergoglio, porque nosotros no nos vamos a ir de la Iglesia.

  21. ¿ No se da cuenta Bergoglio que, si no adopta medidas efectivas, algún caso le acabará salpicando en su propia cara, como el caso Barros, en el que no podrá alegar ignorancia ? ¿ Se sabe respaldado todavía por los media laicistas ?

  22. Los Martines no son otra cosa que meros mastines que hacen lo que les indica su amo.

  23. Va habiendo titulares de decepción. Pero ¿ qué esperan de quien predica el homosexualismo y la homoherejía por boca propia y de sus mastines ?https://www.diariodenavarra.es/noticias/actualidad/internacional/2018/08/25/las-victimas-los-abusos-irlanda-decepcionadas-con-mensaje-del-papa-607305-1032.html

  24. Me parece que no os entiendo cuando habláis de Bergoglio como si fuera alguien a quien hubiera que hacer recapacitar sobre lo que hace y hubiera que pedirle que reaccione. O yo estoy muy equivocada o creo que os equivocáis de medio a medio. Es como pedir a Satanás que no sea tan malo.
    Pienso que la única solución va a ser que se vaya, no sólo del Vaticano sino de la lglesia Católica.

  25. Carlos María Bacaicoa, creo que me entiendes.

  26. ¿ Las comparaciones son odiosas ? Sí, para quien resulta perjudicado en la comparación. https://caminante-wanderer.blogspot.com/2018/08/las-comparaciones-son-malas.html

  27. Que salga a la luz toda la porquería, no sólo sexual, también la económica, litúrgica, doctrinal, de ausencia de espiritualidad, etc. De otro modo no se puede limpiar lo que se cree limpio o hasta se oculta. http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=32965

  28. Un Viganó, que no tiene nada que ver con el manipulador, pone al papa contra las cuerdas. Le acusa de encubrir a Mc Carrick. La misericorditis irá a por él. http://www.marcotosatti.com/2018/08/26/mccarrick-il-papa-sapeva-tutto-dal-2013-lha-coperto-per-cinque-anni-la-denuncia-del-nunzio-in-usa-vigano/

  29. Y la parte tal vez más importante concierne a Jorge Mario Bergoglio: “La mañana del jueves 20 de junio de 2013 me dirigí a la Domus Sanctae Marthae, para unirme a mis compañeros, que estaban allí alojados. En cuanto entré en el hall me encontré con el cardenal McCarrick, que llevaba puesto el hábito talar con esclavina fileteada. Le saludé con respeto, como había hecho siempre. Él me dijo inmediatamente, con un tono entre ambiguo y triunfante: ’El Papa me ha recibido ayer; mañana me voy a China’”. McCarrick tenía una larga amistad con Bergoglio y había jugado un papel importante en su elección.

    Viganò, Nuncio de los Estados Unidos, en esos días fue recibido por el Pontífice. “El Papa me preguntó con tono muy cordial: “¿Cómo es el cardenal McCarrick?”. Le respondí con total franqueza y, si lo desean, con mucha ingenuidad: “Santo Padre, no sé si usted conoce al cardenal McCarrick, pero si le pregunta a la Congregación para los Obispos, hay un dossier así de grande sobre él. Ha corrompido a generaciones de seminaristas y sacerdotes, y el Papa Benedicto le ha impuesto retirarse a una vida de oración y penitencia”. El Papa no hizo el más mínimo comentario a mis graves palabras y su rostro no mostró ninguna expresión de sorpresa, como si ya conociera la situación desde hace tiempo, y cambió enseguida de tema”. En realidad, McCarrick fue durante años un gran consejero del Papa en las cuestiones americanas: “Los nombramientos de Blase Cupich en Chicago y de William Tobin en Newark fueron orquestados por McCarrick, Maradiaga y Wuerl. […] También el nombramiento de McElroy a la diócesis de San Diego fue orquestada desde arriba”. Y, afirma Viganò, “También McElroy era consciente de los abusos cometidos por McCarrick, como demuestra una carta que le dirigió Richard Sipe el 28 de julio de 2016”.

    Una vez vistos los hechos, el arzobispo Viganò saca las conclusiones. “El Papa Francisco ha pedido en numerosas ocasiones total transparencia en la Iglesia, y a los obispos y fieles que actúen con parresía. Los fieles de todo el mundo se la exigen también a él de manera ejemplar. Que diga desde cuándo tenía conocimiento de los crímenes cometidos por McCarrick abusando de su autoridad con seminaristas y sacerdotes. En cualquier caso, el Papa tuvo conocimiento de ellos por mí el 23 de junio de 2013 y siguió encubriendo a McCarrick, sin tener en cuenta las sanciones que le había impuesto el Papa Benedicto y haciendo de él su fiel consejero junto con Maradiaga. […] En este momento extremamente dramático para la Iglesia universal tiene que reconocer sus errores y, en coherencia con el proclamado principio de tolerancia cero, el Papa Francisco tiene que ser el primero en dar ejemplo a los cardenales y obispos que han encubierto los abusos de McCarrick y tiene que dimitir con todos ellos”.

    Por último, el arzobispo dirige un mensaje a sus hermanos en el episcopado:

    “Imploro a todos, sobre todo a los obispos, para que rompan el silencio y, así, derrotar esta cultura de omertà tan difundida, denunciando a los medios de comunicación y a las autoridades civiles los casos de abuso de los que tengan conocimiento.

    Escuchemos el mensaje más potente que nos ha dejado en herencia san Juan Pablo II: ¡No tengáis miedo! ¡No tengáis miedo!”.

  30. Francisco, lamenta Viganó, “está abdicando del mandato que Cristo dio a Pedro de confirmar a sus hermanos. Es más, con su acción los ha dividido, los induce en error, anima a los lobos a seguir destrozando a las ovejas del grey de Cristo”. En el caso de McCarrick, recuerda Viganó, “Francisco no sólo no se ha opuesto al mal, sino que se ha asociado para llevar a cabo el mal con quien sabía que estaba profundamente corrompido, ha seguido los consejos de quien sabía que era un perverso, multiplicando así de manera exponencial, con su autoridad suprema, el mal actuado por McCarrick. ¡Y cuántos malos pastores Francisco sigue apoyando en su acción de destrucción de la Iglesia!”

    Por ello, Viganó pide al Papa que sea el primero en dar ejemplo a los cardenales y obispos que han encubierto los abusos de McCarrick, reconozca sus errores y, en coherencia con el proclamado principio de tolerancia cero, dimita con todos ellos.

  31. Humildemente pienso que el tal Vigano es de ingenuos si piensa que a estas alturas hay que reconvenir a Bergoglio. Ese tiempo ya ha pasado, hay que actuar.
    Y dónde ha estado el mismo Vigano sin destapar públicamente a Francisco durante tantos años?

    • Al menos ha hablado. Más vale tarde que nunca. Ya era hora. Que se rompa la omertá mafiosa que prevalece en la Iglesia por temor a las represalias de la misericorditis perseguidora de los católicos. Yo creo que hay que felicitarle por haber dado el paso y así se lo pido a AYL, para que lo haga vía Facebook o tWiter o la más más eficaz. .

    • Viganó dijo en su momento lo que tenía que decir y a quien se lo tenía que decir: a Francisco en persona. Ahora lo hace público porque no se tomen las medidas para acabar con la homoherejía y el homosexualismo en la Iglesia, sino todo lo contrario. Para mí tiene muchísimo mérito, muchísimo.

  32. ¿ Casualidad ? Yo nunca he creído en las casualidades. Gracias, muchas gracias Señora; gracias, muchas gracias san Juan Pablo II. Oggi è la festa della Madonna di Czestochowa. Bisogna pregare che lei e san Giovanni Paolo II intercedano per la Chiesa, che in queste ore è nella tempesta. Perché torni fedele alla sua missione.

  33. IL DOCUMENTO
    «Ecco chi guida la lobby gay. E il Papa ne è complice»
    ECCLESIA26-08-2018
    Riportiamo il testo integrale del lungo documento in cui l’ex nunzio apostolico negli Stati Uniti, monsignor Carlo Maria Viganò, svela tutti i retroscena dello scandalo McCarrick e accusa papa Francesco di aver coperto questi crimini.
    Monsignor Carlo Maria Viganò
    TESTIMONIANZA
    di Mons. Carlo Maria Viganò
    Arciv. tit. di Ulpiana
    Nunzio Apostolico

    In questo tragico momento che sta attraversando la Chiesa in varie parti del mondo, Stati Uniti, Cile, Honduras, Australia, ecc., gravissima è la responsabilità dei Vescovi. Penso in particolare agli Stati Uniti d’America dove fui inviato come Nunzio Apostolico da papa Benedetto XVI il 19 ottobre 2011, memoria dei Primi Martiri dell’America Settentrionale. I Vescovi degli Stati Uniti sono chiamati, ed io con loro, a seguire l’esempio di questi primi martiri che portarono il Vangelo nelle terre d’America, ad essere testimoni credibili dell’incommensurabile amore di Cristo, Via, Verità e Vita.
    Vescovi e sacerdoti, abusando della loro autorità, hanno commesso crimini orrendi a danno di loro fedeli, minori, vittime innocenti, giovani uomini desiderosi di offrire la loro vita alla Chiesa, o non hanno impedito con il loro silenzio che tali crimini continuassero ad essere perpetrati.
    Per restituire la bellezza della santità al volto della Sposa di Cristo, tremendamente sfigurato da tanti abominevoli delitti, se vogliamo veramente liberare la Chiesa dalla fetida palude in cui è caduta, dobbiamo avere il coraggio di abbattere la cultura del segreto e confessare pubblicamente le verità che abbiamo tenuto nascoste. Occorre abbattere l’omertà con cui vescovi e sacerdoti hanno protetto loro stessi a danno dei loro fedeli, omertà che agli occhi del mondo rischia di far apparire la Chiesa come una setta, omertà non tanto dissimile da quella che vige nella mafia. “Tutto quello che avete detto nelle tenebre… sarà proclamato sui tetti” (Lc. 12:3).
    Avevo sempre creduto e sperato che la gerarchia della Chiesa potesse trovare in se stessa le risorse spirituali e la forza per far emergere la verità, per emendarsi e rinnovarsi. Per questo motivo, anche se più volte sollecitato, avevo sempre evitato di fare dichiarazioni ai mezzi di comunicazione, anche quando sarebbe stato mio diritto farlo per difendermi dalle calunnie pubblicate sul mio conto anche da alti prelati della Curia romana. Ma ora che la corruzione è arrivata ai vertici della gerarchica della Chiesa la mia coscienza mi impone di rivelare quelle verità che con relazione al caso tristissimo dell’arcivescovo emerito di Washington Theodore McCarrick sono venuto a conoscenza nel corso degli incarichi che mi furono affidati, da S. Giovanni Paolo II come Delegato per le Rappresentanze Pontificie dal 1998 al 2009 e da Papa Benedetto XVI come Nunzio Apostolico negli Stati Uniti d’America dal 19 ottobre 2011 a fine maggio 2016.
    Come Delegato per le Rappresentanze Pontificie nella Segreteria di Stato, le mie competenze non erano limitate alle Nunziature Apostoliche, ma comprendevano anche il personale della Curia romana (assunzioni, promozioni, processi informativi su candidati all’episcopato, ecc.) e l’esame di casi delicati, anche di cardinali e vescovi, che venivano affidati al Delegato dal Cardinale Segretario di Stato o dal Sostituto della Segreteria di Stato.
    Per dissipare sospetti insinuati in alcuni articoli recenti, dirò subito che i Nunzi Apostolici negli Stati Uniti, Gabriel Montalvo e Pietro Sambi, ambedue deceduti prematuramente, non mancarono di informare immediatamente la Santa Sede non appena ebbero notizia dei comportamenti gravemente immorali con seminaristi e sacerdoti dell’arcivescovo McCarrick. Anzi, la lettera del P. Boniface Ramsey, O.P. del 22 novembre 2000, secondo quanto scrisse il Nunzio Pietro Sambi, fu da lui scritta a richiesta del compianto Nunzio Montalvo. In essa P. Ramsey, che era stato professore nel Seminario diocesano di Newark dalla fine degli anni ’80 fino al 1996, afferma che era voce ricorrente in seminario che l’arcivescovo “shared his bed with seminarians”, invitandone cinque alla volta a passare il fine settimana con lui nella sua casa al mare. Ed aggiungeva di conoscere un certo numero di seminaristi, di cui alcuni furono poi ordinati sacerdoti per l’arcidiocesi di Newark, che erano stati invitati a detta casa al mare ed avevano condiviso il letto con l’arcivescovo.
    L’ufficio che allora ricoprivo non fu portato a conoscenza di alcun provvedimento preso dalla Santa Sede dopo quella denuncia del Nunzio Montalvo alla fine del 2000, quando Segretario di Stato era il Card. Angelo Sodano.
    Parimenti, il Nunzio Sambi trasmise al Cardinale Segretario di Stato Tarcisio Bertone una Memoria di accusa contro McCarrick da parte del sacerdote Gregory Littleton della diocesi di Charlotte, ridotto allo stato laicale per violazione di minori, assieme a due documenti dello stesso Littleton, in cui raccontava la sua triste storia di abusi sessuali da parte dell’allora arcivescovo di Newark e di diversi altri preti e seminaristi. Il Nunzio aggiungeva che il Littleton aveva già inoltrato questa sua Memoria a circa una ventina di persone, fra autorità giudiziarie civili ed ecclesiastiche, di polizia ed avvocati, fin dal giugno 2006, e che era quindi molto probabile che la notizia venisse presto resa pubblica. Egli sollecitava pertanto un pronto intervento della Santa Sede.
    Nel redigere l’Appunto su questi documenti che come Delegato per le RR.PP. mi furono affidati il 6 dicembre 2006, scrissi per i miei superiori, il Card. Tarcisio Bertone e il Sostituto Leonardo Sandri, che i fatti attribuiti a McCarrick dal Littleton erano di tale gravità e nefandezza da provocare nel lettore sconcerto, senso di disgusto, profonda pena e amarezza e che essi configuravano i crimini di adescamento, sollecitazione ad atti turpi di seminaristi e sacerdoti, ripetuti e simultaneamente con più persone, dileggio di un giovane seminarista che cercava di resistere alle seduzioni dell’arcivescovo alla presenza di altri due sacerdoti, assoluzione del complice in atti turpi, celebrazione sacrilega dell’Eucaristia con i medesimi sacerdoti dopo aver commesso tali atti.
    In quel mio Appunto che consegnai quello stesso 6 dicembre 2006 al mio diretto superiore, il Sostituto Leonardo Sandri, proponevo ai miei superiori le seguenti considerazioni e linea d’azione:
    Premesso che a tanti scandali nella Chiesa negli Stati Uniti, sembrava che se ne stesse per aggiungere uno di particolare gravità che riguardava un cardinale;
    e che in via di diritto, trattandosi di un cardinale, in base al can. 1405 § 1, n. 2˚, “ipsius Romani Pontificis dumtaxat ius est iudicandi”;
    proponevo che venisse preso nei confronti del cardinale un provvedimento esemplare che potesse avere una funzione medicinale, per prevenire futuri abusi nei confronti di vittime innocenti e lenire il gravissimo scandalo per i fedeli, che nonostante tutto continuavano ad amare e credere nella Chiesa.
    Aggiungevo che sarebbe stato salutare che per una volta l’Autorità ecclesiastica avesse ad intervenire prima di quella civile e se possibile prima che lo scandalo fosse scoppiato sulla stampa. Ciò avrebbe potuto restituire un po’ di dignità ad una Chiesa così provata ed umiliata per tanti abominevoli comportamenti da parte di alcuni pastori. In tal caso, l’Autorità civile non si sarebbe trovata più a dover giudicare un cardinale, ma un pastore verso cui la Chiesa aveva già preso opportuni provvedimenti, per impedire che il cardinale abusando della sua autorità continuasse a distruggere vittime innocenti.
    Quel mio Appunto del 6 dicembre 2006 fu trattenuto dai miei superiori e mai mi fu restituito con un’eventuale decisione superiore al riguardo.
    Successivamente, intorno al 21-23 aprile 2008, fu pubblicato in internet nel sito richardsipe.com lo Statement for Pope Benedict XVI about the pattern of sexual abuse crisis in the United States, di Richard Sipe. Esso fu trasmesso il 24 aprile dal Prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede Card. William Levada, al Cardinale Segretario di Stato Tarcisio Bertone, e fu a me consegnato un mese dopo, il successivo 24 maggio 2008.
    Il giorno seguente consegnavo al nuovo Sostituto Fernando Filoni il mio Appunto, comprensivo del mio precedente del 6 dicembre 2006. In esso facevo una sintesi del documento di Richard Sipe, che terminava con questo rispettoso ed accorato appello a Papa Benedetto XVI: “I approach Your Holiness with due reverence, but with the same intensity that motivated Peter Damian to lay out before your predecessor, Pope Leo IX, a description of the condition of the clergy during his time. The problems he spoke of are similar and as great now in the United States as they were then in Rome. If Your Holiness requests I will submit to you personally documentation of that about which I have spoken”.

    Terminavo questo mio Appunto ripetendo ai miei superiori che ritenevo si dovesse intervenire quanto prima togliendo il cappello cardinalizio al Card. McCarrick e che gli fossero inflitte le sanzioni stabilite dal codice di diritto canonico, le quali prevedono anche la riduzione allo stato laicale.
    Anche questo secondo mio Appunto non fu mai restituito all’Ufficio del Personale e grande era il mio sconcerto nei confronti dei superiori per l’inconcepibile assenza di ogni provvedimento nei confronti del cardinale e per il perdurare della mancanza di ogni comunicazione nei miei riguardi fin da quel mio primo Appunto del dicembre 2006.
    Ma finalmente seppi con certezza, tramite il Card. Giovanni Battista Re, allora Prefetto della Congregazione per i Vescovi, che il coraggioso e meritevole Statement di Richard Sipe aveva avuto il risultato auspicato. Papa Benedetto aveva comminato al Card. McCarrick sanzioni simili a quelle ora inflittegli da Papa Francesco: il cardinale doveva lasciare il seminario in cui abitava, gli veniva proibito di celebrare in pubblico, di partecipare a pubbliche riunioni, di dare conferenze, di viaggiare, con obbligo di dedicarsi ad una vita di preghiera e di penitenza.
    Non mi è noto quando papa Benedetto abbia preso nei confronti di McCarrick questi provvedimenti, se nel 2009 o nel 2010, perché nel frattempo ero stato trasferito al Governatorato dello Stato della Città del Vaticano, così come non mi è dato sapere chi sia stato responsabile di questo incredibile ritardo. Non credo certo papa Benedetto, il quale da Cardinale aveva già più volte denunciato la corruzione presente nella Chiesa, e nei primi mesi del suo pontificato aveva preso ferma posizione contro l’ammissione in seminario di giovani con profonde tendenze omosessuali. Ritengo che ciò fosse dovuto all’allora primo collaboratore del papa, Card. Tarcisio Bertone, notoriamente favorevole a promuovere omosessuali in posti di responsabilità, solito a gestire le informazioni che riteneva opportuno far pervenire al papa.
    In ogni caso, quello che è certo è che papa Benedetto inflisse a McCarrick le suddette sanzioni canoniche e che esse gli furono comunicate dal Nunzio Apostolico negli Stati Uniti Pietro Sambi. Mons. Jean-François Lantheaume, allora primo Consigliere della Nunziatura a Washington e Chargé d’Affaires a.i. dopo la morte inaspettata del Nunzio Sambi a Baltimora, mi riferì quando giunsi a Washington – ed egli è pronto a darne testimonianza – di un colloquio burrascoso, di oltre un’ora, del Nunzio Sambi con il Card. McCarrick convocato in Nunziatura: “la voce del Nunzio – mi disse Mons. Lantheaume – si sentiva fin nel corridoio.”
    Le medesime disposizioni di papa Benedetto furono poi comunicate anche a me dal nuovo Prefetto della Congregazione per i Vescovi, Card. Marc Ouellet, nel novembre 2011 in un colloquio prima della mia partenza per Washington fra le istruzioni della medesima Congregazione al nuovo nunzio.
    A mia volta le ribadii al Card. McCarrick al mio primo incontro con lui in Nunziatura. Il cardinale, farfugliando in modo appena comprensibile, ammise di aver forse commesso l’errore di aver dormito nello stesso letto con qualche seminarista nella sua casa al mare, ma me lo disse come se ciò non avesse alcuna importanza.
    I fedeli si chiedono insistentemente come sia stata possibile la sua nomina a Washington e a cardinale ed hanno pieno diritto di sapere chi era a conoscenza, chi ha coperto i suoi gravi misfatti. È perciò mio dovere rendere noto quanto so al riguardo, incominciando dalla Curia Romana.
    Il Card. Angelo Sodano è stato Segretario di Stato fino al settembre 2006: ogni informazione perveniva a lui. Nel novembre 2000 il Nunzio Montalvo inviò a lui il suo rapporto trasmettendogli la già citata lettera di P. Boniface Ramsey in cui denunciava i gravi abusi commessi da McCarrick.
    È noto che Sodano cercò di coprire fino all’ultimo lo scandalo del P. Maciel, rimosse persino il Nunzio a Città del Messico Justo Mullor che si rifiutava di essere complice delle sue manovre di copertura di Maciel ed al suo posto nominò Sandri, allora Nunzio in Venezuela, ben disposto invece a collaborare. Sodano giunse anche a far fare un comunicato alla sala stampa vaticana in cui si affermava il falso, che cioè Papa Benedetto aveva deciso che il caso Maciel doveva ormai considerarsi chiuso. Benedetto reagì, nonostante la strenua difesa da parte di Sodano, e Maciel, fu giudicato colpevole e irrevocabilmente condannato.
    Fu la nomina a Washington e a cardinale di McCarrick opera di Sodano, quando Giovanni Paolo II era già molto malato? Non ci è dato saperlo. È però lecito pensarlo, ma non credo che sia stato il solo responsabile. McCarrick andava con molta frequenza a Roma e si era fatto amici dappertutto, a tutti i livelli della Curia. Se Sodano aveva protetto Maciel, come appare sicuro – non si vede perché non lo avrebbe fatto per McCarrick, che a detta di molti aveva i mezzi anche finanziari per influenzare le decisioni. Alla sua nomina a Washington si era invece opposto l’allora Prefetto della Congregazione per i Vescovi, Card. Giovanni Battista Re. Alla Nunziatura di Washington c’è un biglietto, scritto di suo pugno, in cui il Card. Re si dissocia da detta nomina e afferma che McCarrick era il 14mo nella lista per la provvista di Washington.
    Al Card. Tarcisio Bertone, come Segretario di Stato, fu indirizzato il rapporto del Nunzio Sambi, con tutti gli allegati, e a lui furono presumibilmente consegnati dal Sostituto i miei due sopra citati Appunti del 6 dicembre 2006 e del 25 maggio 2008. Come già accennato, il cardinale non aveva difficoltà a presentare insistentemente per l’episcopato candidati notoriamente omosessuali attivi – cito solo il noto caso di Vincenzo di Mauro, nominato Arcivescovo-Vescovo di Vigevano, poi rimosso perché insidiava i suoi seminaristi – e a filtrare e manipolare le informazioni che faceva pervenire a papa Benedetto.
    Il Card. Pietro Parolin, attuale Segretario di Stato, si è reso anch’egli complice di aver coperto i misfatti di McCarrick, il quale dopo l’elezione di papa Francesco si vantava apertamente dei suoi viaggi e missioni in vari continenti. Nell’aprile 2014 il Washington Times aveva riferito in prima pagina di un viaggio di McCarrick nella Repubblica Centroafricana, per giunta a nome del Dipartimento di Stato. Come Nunzio a Washington, scrissi perciò al Card. Parolin chiedendogli se erano ancora valide le sanzioni comminate a McCarrick da papa Benedetto. Ça va sans dire che la mia lettera non ebbe mai alcuna risposta!
    Lo stesso si dica per il Card. William Levada, già Prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede, e per i Cardinali Marc Ouellet, Prefetto della Congregazione per i Vescovi, e Lorenzo Baldisseri, già Segretario della medesima Congregazione per i Vescovi, e l’Arcivescovo Ilson de Jesus Montanari, attuale Segretario della medesima Congregazione. Essi in ragione del loro ufficio erano al corrente delle sanzioni imposte da papa Benedetto a McCarrick.
    I Cardinali Leonardo Sandri, Fernado Filoni e Angelo Becciu, come Sostituti della Segreteria di Stato, hanno saputo in tutti i particolari la situazione del Card. McCarrick.
    Così pure non potevano non sapere i Cardinali Giovanni Lajolo e Dominique Mamberti, che come Segretari per i Rapporti con gli Stati, partecipavano più volte alla settimana a riunioni collegiali con il Segretario di Stato.
    Per quanto riguarda la Curia Romana per ora mi fermo qui, anche se sono ben noti i nomi di altri prelati in Vaticano, anche molto vicini a papa Francesco, come il Card. Francesco Coccopalmerio e l’Arcivescovo Vincenzo Paglia, che appartengono alla corrente filo omossessuale favorevole a sovvertire la dottrina cattolica a riguardo dell’omosessualità, corrente già denunciata fin dal 1986 dal Card. Joseph Ratzinger, allora Prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede, nella Lettera ai vescovi della Chiesa cattolica sulla cura pastorale delle persone omosessuali. Alla medesima corrente, seppur con una ideologia diversa, appartengono anche i Cardinali Edwin Frederick O’Brien e Renato Raffaele Martino. Altri poi, appartenenti a detta corrente, risiedono persino alla Domus Sanctae Marthae.
    Vengo ora agli Stati Uniti. Ovviamente, il primo ad essere stato informato dei provvedimenti presi da papa Benedetto fu il successore di McCarrick alla sede di Washington, il Card. Donald Wuerl, la cui situazione è ora del tutto compromessa dalle recenti rivelazioni sul suo comportamento come vescovo di Pittsburgh.
    È assolutamente impensabile che il Nunzio Sambi, persona altamente responsabile, leale, diretto ed esplicito nel suo modo di essere da vero romagnolo, non gliene abbia parlato. In ogni caso, io stesso venni in più occasioni sull’argomento con il Card. Wuerl, e non ci fu certo bisogno che entrassi in particolari perché mi fu subito evidente che ne era pienamente al corrente. Ricordo poi in particolare il fatto che dovetti richiamare la sua attenzione perché mi accorsi che in una pubblicazione dell’arcidiocesi, sulla copertina posteriore a colori, veniva annunciato un invito ai giovani che ritenevano di avere la vocazione al sacerdozio ad un incontro con il Card. McCarrick. Telefonai subito al Card. Wuerl, che mi manifestò la sua meraviglia, dicendomi che non sapeva nulla di quell’annuncio e che avrebbe provveduto ad annullare detto incontro. Se come ora continua ad affermare non sapeva nulla degli abusi commessi da McCarrick e dei provvedimenti presi da papa Benedetto come si spiega la sua risposta?
    Le sue recenti dichiarazioni in cui afferma di non aver nulla saputo, anche se all’inizio furbescamente riferite ai risarcimenti alle due vittime, sono assolutamente risibili. Il cardinale mente spudoratamente e per di più induce a mentire anche il suo Cancelliere, Mons. Antonicelli.
    Del resto già in altra occasione il Card. Wuerl aveva chiaramente mentito. A seguito di un evento moralmente inaccettabile autorizzato dalle autorità accademiche della Georgetown University, avevo richiamato l’attenzione del suo Presidente Dr. John DeGioia, indirizzandogli due successive lettere. Prima di inoltrarle al destinatario, per correttezza, ne consegnai personalmente copia al cardinale con una mia lettera di accompagnamento. Il cardinale mi disse che non ne era al corrente. Si guardò bene però di accusare ricevimento delle mie due lettere, contrariamente a quanto puntualmente era solito fare. Poi seppi che detto evento alla Georgetown aveva avuto luogo da sette anni. Ma il cardinale non ne sapeva nulla!
    Il Card. Wuerl inoltre, ben sapendo dei continui abusi commessi dal Card. McCarrick e delle sanzioni impostegli da papa Benedetto, trasgredendo l’ordine del papa, gli permise di risiedere in un seminario in Washington D.C. Mise così a rischio altri seminaristi.
    Il Vescovo Paul Bootkoski, emerito di Metuchen, e l’Arcivescovo John Myers, emerito di Newark, coprirono gli abusi commessi da McCarrick nelle loro rispettive diocesi e risarcirono due delle sue vittime. Non possono negarlo e devono essere interrogati perché rivelino ogni circostanza e responsabilità al riguardo.
    Il Card. Kevin Farrell, intervistato recentemente dai media, ha anch’egli affermato di non avere avuto il minimo sentore degli abusi commessi da McCarrick. Tenuto conto del suo curriculum a Washington, a Dallas e ora a Roma, credo che nessuno possa onestamente credergli. Non so se gli sia mai stato chiesto se sapeva dei crimini di Maciel. Se dovesse negarlo, qualcuno forse gli crederebbe atteso che egli ha occupato compiti di responsabilità come membro dei Legionari di Cristo?
    Del Card. Sean O’Malley mi limito a dire che le sue ultime dichiarazioni sul caso McCarrick sono sconcertanti, anzi hanno oscurato totalmente la sua trasparenza e credibilità.
    * * *
    La mia coscienza mi impone poi di rivelare fatti che ho vissuto in prima persona, riguardanti papa Francesco, che hanno una valenza drammatica, che come vescovo, condividendo la responsabilità collegiale di tutti i vescovi verso la Chiesa universale, non mi permettono di tacere, e che qui affermo, disposto a confermarli sotto giuramento chiamando Dio come mio testimone.

    Negli ultimi mesi del suo pontificato papa Benedetto XVI aveva convocato a Roma una riunione di tutti i Nunzi Apostolici, come avevano già fatto Paolo VI e S. Giovanni Paolo II in più occasioni. La data fissata per l’Udienza con il Papa era venerdì 21 giugno 2013. Papa Francesco mantenne questo impegno preso dal suo predecessore. Naturalmente anch’io venni a Roma da Washington. Si trattava del mio primo incontro con il nuovo papa eletto solo tre mesi prima dopo la rinuncia di papa Benedetto.
    La mattina di giovedì 20 giugno 2013 mi recai alla Domus Sanctae Marthae, per unirmi ai miei colleghi che erano ivi alloggiatati. Appena entrato nella hall mi incontrai con il Card. McCarrick, che indossava la veste filettata. Lo salutai con rispetto come sempre avevo fatto. Egli mi disse immediatamente con un tono fra l’ambiguo e il trionfante: “Il Papa mi ha ricevuto ieri, domani vado in Cina”.
    Allora nulla sapevo della sua lunga amicizia con il Card. Bergoglio e della parte di rilievo che aveva giocato per la sua recente elezione, come lo stesso McCarrick avrebbe successivamente rivelato in una conferenza alla Villanova University ed in un’intervista al Catholic National Reporter, né avevo mai pensato al fatto che aveva partecipato agli incontri preliminari del recente conclave, e al ruolo che aveva potuto avere come elettore in quello del 2005. Non colsi perciò immediatamente il significato del messaggio criptato che McCarrick mi aveva comunicato, ma che mi sarebbe diventato evidente nei giorni immediatamente successivi.
    Il giorno dopo ebbe luogo l’Udienza con papa Francesco. Dopo il discorso, in parte letto e in parte pronunciato a braccio, il papa volle salutare uno ad uno tutti i Nunzi. In fila indiana, ricordo che io rimasi fra gli ultimi. Quando fu il mio turno, ebbi appena il tempo di dirgli “sono il Nunzio negli Stati Uniti”, che senza alcun preambolo mi investì con tono di rimprovero con queste parole: “I Vescovi negli Stati Uniti non devono essere ideologizzati! Devono essere dei pastori!” Naturalmente non ero in condizione di chiedere spiegazioni sul significato delle sue parole e per il modo aggressivo con cui mi aveva apostrofato. Avevo in mano un libro in portoghese che il Card. O’Malley mi aveva consegnato per il papa qualche giorno prima, dicendomi “così ripassa il portoghese prima di andare a Rio per la Giornata Mondiale della Gioventù”. Glielo consegnai subito liberandomi così da quella situazione estremamente sconcertante e imbarazzante.
    Al termine dell’Udienza il papa annunziò: “Chi di voi domenica prossima è ancora a Roma è invitato a concelebrare con me alla Domus Sanctae Marthae”. Io naturalmente pensai di restare per chiarire quanto prima cosa il papa aveva inteso dirmi.
    Domenica 23 giugno, prima della concelebrazione con il papa, chiesi a Mons. Ricca, che come responsabile della casa ci aiutava ad indossare i paramenti, se poteva chiedere al papa se nel corso della settimana seguente avrebbe potuto ricevermi. Come avrei potuto ritornare a Washington senza aver chiarito ciò che il papa voleva da me? Terminata la Messa, mentre il papa salutava i pochi laici presenti, Mons. Fabian Pedacchio, il suo segretario argentino, venne da me e mi disse: “Il papa mi ha detto di chiederle se lei è libero adesso!” Naturalmente gli risposi che ero a disposizione del papa e che lo ringraziavo per ricevermi subito. Il papa mi condusse al primo piano nel suo appartamento e mi disse: “Abbiamo 40 minuti prima dell’Angelus”.
    Iniziai io la conversazione, chiedendo al papa che cosa avesse inteso dirmi con le parole che mi aveva rivolto quando l’avevo salutato il venerdì precedente. Ed il papa, con un tono ben diverso, amichevole, quasi affettuoso, mi disse: “Sì, i Vescovi negli Stati Uniti non devono essere ideologizzati, non devono essere di destra come l’arcivescovo di Filadelfia, (il papa non mi fece il nome dell’arcivescovo) devono essere dei pastori; e non devono essere di sinistra – ed aggiunse, alzando tutte e due le braccia – e quando dico di sinistra intendo dire omosessuali”. Naturalmente mi sfuggì la logica della correlazione fra essere di sinistra e essere omosessuali, ma non aggiunsi altro.
    Subito dopo il papa mi chiese con tono accattivante: “Il card. McCarrick com’è?” Io gli risposi con tutta franchezza e se volete con tanta ingenuità: “Santo Padre, non so se lei conosce il card. McCarrick, ma se chiede alla Congregazione per i Vescovi c’è un dossier grande così su di lui. Ha corrotto generazioni di seminaristi e di sacerdoti e papa Benedetto gli ha imposto di ritirarsi ad una vita di preghiera e di penitenza”. Il papa non fece il minimo commento a quelle mie parole tanto gravi e non mostrò sul suo volto alcuna espressione di sorpresa, come se la cosa gli fosse già nota da tempo, e cambiò subito di argomento. Ma allora, con quale finalità il papa mi aveva posto quella domanda: “Il card. McCarrick com’è?”. Evidentemente voleva accertarsi se ero alleato di McCarrick o no.
    Rientrato a Washington tutto mi divenne molto chiaro, grazie anche ad un nuovo fatto accaduto solo pochi giorni dopo il mio incontro con papa Francesco. Alla presa di possesso della diocesi di El Paso da parte del nuovo vescovo Mark Seitz il 9 luglio 2013 inviai il primo Consigliere, Mons. Jean-François Lantheaume, mentre io quel medesimo giorno andai a Dallas per un incontro internazionale di Bioetica. Di ritorno, Mons. Lantheaume mi riferì che a El Paso aveva incontrato il Card. McCarrick, il quale, presolo in disparte, gli aveva detto quasi le stesse parole che il papa aveva detto a me a Roma: “I Vescovi negli Stati Uniti non devono essere ideologizzati, non devono essere di destra, devono essere dei pastori…”. Rimasi esterrefatto! Era perciò chiaro che le parole di rimprovero che papa Francesco mi aveva rivolto quel 21 giugno 2013 gli erano state messe in bocca il giorno prima dal card. McCarrick. Anche la menzione da parte del papa “non come l’arcivescovo di Filadelfia” conduceva a McCarrick, perché fra i due c’era stato un forte diverbio a riguardo dell’ammissione alla comunione dei politici favorevoli all’aborto: McCarrick aveva manipolato nella sua comunicazione ai vescovi una lettera dell’allora Card. Ratzinger che proibiva di dare loro la comunione. Di fatto poi sapevo quanto certi cardinali come Mahony, Levada e Wuerl, fossero strettamente legati a McCarrick, avessero osteggiato le nomine più recenti fatte da papa Benedetto, per sedi importanti come Filadelfia, Baltimora, Denver e San Francisco.
    Non contento della trappola che mi ha aveva teso in 23 giugno 2013 chiedendomi di McCarrick, solo qualche mese dopo, nell’udienza che mi concesse il 10 ottobre 2013, papa Francesco me ne pose una seconda, questa volta a riguardo di un suo secondo protetto, il Card. Donald Wuerl. Mi chiese: “Il Card. Wuerl com’è, buono o cattivo?” “Santo Padre – gli risposi – non le dirò se è buono o cattivo, ma le riferirò due fatti”. Sono quelli a cui ho già sopra accennato, che riguardano la noncuranza pastorale di Wuerl per le deviazioni aberranti alla George Town University e l’invito da parte dell’arcidiocesi di Washington a giovani aspiranti al sacerdozio ad un incontro con McCarrick! Anche questa seconda volta il papa non manifestò alcuna reazione.
    Era poi evidente che a partire dalla elezione di papa Francesco McCarrick, ormai sciolto da ogni costrizione, si era sentito libero di viaggiare continuamente, di dare conferenze e interviste. In un gioco di squadra con il Card. Rodriguez Maradiaga era diventato il kingmaker per le nomine in Curia e negli Stati Uniti ed il consigliere più ascoltato in Vaticano per i rapporti con l’amministrazione Obama. Così si spiega che come membri della Congregazione per i Vescovi il papa sostituì il Card. Burke con Wuerl e vi nominò immediatamente Cupich fatto subito cardinale. Con tali nomine la Nunziatura a Washington era ormai fuori gioco per la nomina dei vescovi. Per giunta, nominò il brasiliano Ilson de Jesus Montanari – il grande amico del suo segretario privato argentino Fabian Pedacchio – Segretario della medesima Congregazione per i Vescovi e Segretario del Collegio dei Cardinali, promuovendolo in un sol balzo da semplice officiale di quel dicastero ad Arcivescovo Segretario. Cosa mai vista per un incarico così importante!
    Le nomine di Blaise Cupich a Chicago e di William Tobin a Newark sono state orchestrate da McCarrick, Maradiaga e Wuerl, uniti da un patto scellerato di abusi del primo e quantomeno di coperture di abusi da parte degli altri due. I loro nominativi non figuravano fra quelli presentati dalla Nunziatura per Chicago e per Newark.
    Di Cupich non può certo sfuggire l’ostentata arroganza e sfrontatezza nel negare l’evidenza ormai palese a tutti: che cioè l’80% degli abusi riscontrati è stato nei confronti di giovani adulti da parte di omosessuali in rapporto di autorità verso le loro vittime.
    Nel discorso che fece alla presa di possesso della sede di Chicago, a cui ero presente come rappresentante del papa, Cupich disse, come battuta di spirito, che certo non ci si doveva aspettare dal nuovo arcivescovo che camminasse sulle acque. Sarebbe forse sufficiente che fosse capace di restare con i piedi per terra e che non cercasse di capovolgere la realtà, accecato dalla sua ideologia pro gay, come ha affermato in una recente intervista ad America. Ostentando la sua particolare competenza in materia essendo stato Presidente del Committee on Protection of Children and Young People della USCCB, ha asserito che il problema principale nella crisi degli abusi sessuali da parte del clero non è l’omosessualità e che affermarlo è solo un modo per distogliere l’attenzione dal vero problema che è il clericalismo. A sostegno di questa sua tesi, Cupich ha fatto “stranamente” riferimento ai risultati di una ricerca fatta nell’apice della crisi di abusi sessuali nei confronti di minori dell’inizio degli anni 2000, mentre ha ignorato “candidamente” che i risultati di quell’indagine furono totalmente smentiti dai successivi Rapporti indipendenti del John Jay College of Criminal Justice del 2004 e del 2011, in cui si concludeva che nei casi di abusi sessuali l’81% delle vittime erano maschi. Infatti, P. Hans Zollner, S.J., Vice-Rettore della Pontificia Università Gregoriana, presidente del Centre for Child Protection, Membro della Pontificia Commissione per la Protezione dei minori, ha recentemente dichiarato al giornale La Stampa, che “nella maggior parte dei casi si tratta di abusi omosessuali”.
    Anche la nomina poi di McElroy a San Diego fu pilotata dall’alto, con un ordine perentorio cifrato, a me come Nunzio, dal Card. Parolin: “Riservi la sede di San Diego per McElroy”. Anche McElroy ben sapeva degli abusi commessi da McCarrick, come risulta da una lettera indirizzatagli da Richard Sipe il 28 luglio 2016.
    A questi personaggi sono strettamente associati individui appartenenti in particolare all’ala deviata della Compagnia di Gesù, purtroppo oggi maggioritaria, che già era stata motivo di gravi preoccupazioni per Paolo VI e per i successivi pontefici. Basti solo pensare a P. Robert Drinan, S.J., eletto quattro volte alla Camera dei Rappresentanti, accanito sostenitore dell’aborto, o a P. Vincent O’Keefe, S.J., fra i principali promotori del documento The Land O’ Lakes Statement del 1967, che ha gravemente compromesso l’identità cattolica delle Università e dei Collegi negli Stati Uniti. Si noti che anche McCarrick, allora Presidente dell’Università cattolica del Portorico, partecipò a quell’infausta impresa così deleteria per la formazione delle coscienze della gioventù americana, strettamente associato com’era all’ala deviata dei Gesuiti.
    P. James Martin, S.J., osannato dai personaggi sopra menzionati, in particolare da Cupich, Tobin, Farrell e McEnroy, nominato Consultore del Dicastero per le Comunicazioni, noto attivista che promuove l’agenda Lgbt, prescelto per corrompere i giovani che si raduneranno prossimamente a Dublino per l’Incontro mondiale delle Famiglie, non è se non un triste recente esemplare di quell’ala deviata della Compagnia di Gesù.
    Papa Francesco ha chiesto più volte totale trasparenza nella Chiesa e a vescovi e fedeli di agire con parresia. I fedeli di tutto il mondo la esigono anche da lui in modo esemplare. Dica da quando ha saputo dei crimini commessi da McCarrick abusando della sua autorità con seminaristi e sacerdoti.
    In ogni caso, il papa lo ha saputo da me il 23 giugno 2013 ed ha continuato a coprirlo, non ha tenuto conto delle sanzioni che gli aveva imposto papa Benedetto e ne ha fatto il suo fidato consigliere insieme con Maradiaga.
    Quest’ultimo si sente così sicuro della protezione del papa che può cestinare come “pettegolezzi” gli appelli accorati di decine di suoi seminaristi, che trovarono il coraggio di scrivergli dopo che uno di loro aveva cercato di suicidarsi per gli abusi omosessuali nel seminario.
    Ormai i fedeli hanno ben capito la strategia di Maradiaga: insultare le vittime per salvare se stesso, mentire ad oltranza per coprire una voragine di abusi di potere, di cattiva gestione nell’amministrazione dei beni della Chiesa, di disastri finanziari anche nei confronti di intimi amici, come nel caso dell’ambasciatore dell’Honduras Alejandro Valladares, già Decano del Corpo Diplomatico presso la Santa Sede.
    Nel caso del già vescovo ausiliare Juan José Pineda, dopo l’articolo apparso sul settimanale L’Espresso nel febbraio scorso, Maradiaga aveva dichiarato al giornale Avvenire: «È stato il mio vescovo ausiliare Pineda a chiedere la visita, in modo da “pulire” il suo nome a seguito di molte calunnie di cui è stato oggetto». Ora, di Pineda si è pubblicato unicamente che le sue dimissioni sono state semplicemente accettate, facendo così sparire nel nulla qualsiasi eventuale responsabilità sua e di Maradiaga.
    In nome della trasparenza dal papa tanto conclamata, si renda pubblico il rapporto che il Visitatore, il vescovo argentino Alcides Casaretto, ha consegnato più di un anno fa solo e direttamente al papa.
    Infine, anche la recente nomina a Sostituto dell’Arcivescovo Edgar Peña Parra ha una connessione con l’Honduras, cioè con Maradiaga. Peña Parra infatti dal 2003 al 2007 ha prestato servizio presso la Nunziatura di Tegucigalpa in qualità di Consigliere. Come Delegato per le RR.PP. mi erano pervenute informazioni preoccupanti a suo riguardo.
    In Honduras si sta per ripetere uno scandalo immane come quello in Cile. Il papa difende ad oltranza il suo uomo, il Card. Rodriguez Maradiaga, come aveva fatto in Cile con il vescovo Juan de la Cruz Barros, che lui stesso aveva nominato vescovo di Osorno, contro il parere dei vescovi cileni. Prima ha insultato le vittime degli abusi, poi solo quando vi è stato costretto dal clamore dei media, dalla rivolta delle vittime e dei fedeli cileni ha riconosciuto il suo errore e si è scusato, pur affermando che era stato mal informato, provocando una situazione disastrosa nella Chiesa in Cile, ma continuando a proteggere i due cardinali cileni Errazuriz e Ezzati.
    Anche nella triste vicenda di McCarrick, il comportamento di papa Francesco non è stato diverso. Sapeva perlomeno dal 23 giugno 2013 che McCarrick era un predatore seriale. Pur sapendo che era un corrotto, lo ha coperto ad oltranza, anzi ha fatto suoi i suoi consigli non certo ispirati da sane intenzioni e da amore per la Chiesa. Solo quando vi è stato costretto dalla denuncia di un abuso di un minore, sempre in funzione del plauso dei media, ha preso provvedimenti nei suoi confronti per salvare la sua immagine mediatica.
    Ora negli Stati Uniti è un coro che si leva specialmente dai fedeli laici, a cui ultimamente si sono uniti alcuni vescovi e sacerdoti, che chiedono che tutti quelli che hanno coperto con il loro silenzio il comportamento criminale di McCarrick o che si sono serviti di lui per fare carriera o promuovere i loro intenti, ambizioni e il loro potere nella Chiesa si devono dimettere.
    Ma ciò non sarà sufficiente per sanare la situazione di gravissimi comportamenti immorali da parte del clero, vescovi e sacerdoti. Occorre proclamare un tempo di conversione e di penitenza. Occorre ricuperare nel clero e nei seminari la virtù della castità. Occorre lottare contro la corruzione dell’uso improprio delle risorse della Chiesa e delle offerte dei fedeli. Occorre denunciare la gravità della condotta omosessuale. Occorre sradicare le reti di omosessuali esistenti nella Chiesa, come ha recentemente scritto Janet Smith, Professoressa di Teologia Morale nel Sacred Heart Major Seminary di Detroit. “Il problema degli abusi del clero – ha scritto – non potrà essere risolto semplicemente con le dimissioni di alcuni vescovi, né tanto meno con nuove direttive burocratiche. Il centro del problema sta nelle reti omosessuali nel clero che devono essere sradicate”. Queste reti di omosessuali, ormai diffuse in molte diocesi, seminari, ordini religiosi, ecc., agiscono coperte dal segreto e dalla menzogna con la potenza dei tentacoli di una piovra e stritolano vittime innocenti, vocazioni sacerdotali e stanno strangolando l’intera Chiesa.
    Imploro tutti, in particolare i Vescovi, a rompere il silenzio per sconfiggere questa cultura di omertà così diffusa, a denunciare ai media ed alle autorità civili i casi di abusi di cui sono a conoscenza.
    Ascoltiamo il messaggio più potente che ci ha lasciato in eredità S. Giovanni Paolo II: Non abbiate paura! Non abbiate paura!
    Papa Benedetto nell’omelia dell’Epifania del 2008 ci ricordava che il disegno di salvezza del Padre si è pienamente rivelato e realizzato nel mistero della morte e risurrezione di Cristo, ma richiede di essere accolto dalla storia umana, che rimane sempre storia di fedeltà da parte di Dio e purtroppo anche di infedeltà da parte di noi uomini. La Chiesa, depositaria della benedizione della Nuova Alleanza, siglata nel sangue dell’Agnello, è santa ma composta di peccatori, come scrisse Sant’Ambrogio: la Chiesa è “immaculata ex maculatis”, è santa e senza macchia pur essendo composta nel suo itinerario terreno da uomini macchiati di peccato.
    Voglio ricordare questa verità indefettibile della santità della Chiesa ai tanti che sono rimasti così profondamente scandalizzati dagli abominevoli e sacrileghi comportamenti del già arcivescovo di Washington, Theodore McCarrick, dalla grave, sconcertante e peccaminosa condotta di papa Francesco e dall’omertà di tanti pastori, e che sono tentati di abbandonare la Chiesa deturpata da tante ignominie.
    Papa Francesco all’Angelus di domenica 12 agosto 2018 ha pronunciato queste parole: “Ognuno è colpevole del bene che poteva fare e non ha fatto… Se non ci opponiamo al male, lo alimentiamo in modo tacito. È necessario intervenire dove il male si diffonde; perché il male si diffonde dove mancano cristiani audaci che si oppongono con il bene”. Se questa giustamente è da considerarsi una grave responsabilità morale per ogni fedele, quanto più grave lo è per il supremo pastore della Chiesa, il quale nel caso di McCarrick non solo non si è opposto al male ma si è associato nel compiere il male con chi sapeva essere profondamente corrotto, ha seguito i consigli di chi ben sapeva essere un perverso, moltiplicando così in modo esponenziale con la sua suprema autorità il male operato da McCarrick. E quanti altri cattivi pastori Francesco sta ancora continuando ad appoggiare nella loro azione di distruzione della Chiesa!
    Francesco sta abdicando al mandato che Cristo diede a Pietro di confermare i fratelli. Anzi con la sua azione li ha divisi, li induce in errore, incoraggia i lupi nel continuare a dilaniare le pecore del gregge di Cristo.
    In questo momento estremamente drammatico per la Chiesa universale riconosca i suoi errori e in coerenza con il conclamato principio di tolleranza zero, papa Francesco sia il primo a dare il buon esempio a Cardinali e Vescovi che hanno coperto gli abusi di McCarrick e si dimetta insieme a tutti loro.
    Seppur nello sconcerto e nella tristezza per l’enormità di quanto sta accadendo, non perdiamo la speranza! Ben sappiamo che la grande maggioranza dei nostri pastori vivono con fedeltà e dedizione la loro vocazione sacerdotale.
    È nei momenti di grande prova che la grazia del Signore si rivela sovrabbondante e mette la sua misericordia senza limiti a disposizione di tutti; ma è concessa solo a chi è veramente pentito e propone sinceramente di emendarsi. Questo è il tempo opportuno per la Chiesa, per confessare i propri peccati, per convertirsi e fare penitenza.
    Preghiamo tutti per la Chiesa e per il papa, ricordiamoci di quante volte ci ha chiesto di pregare per lui!
    Rinnoviamo tutti la fede nella Chiesa nostra madre: “Credo la Chiesa, una, santa, cattolica e apostolica!”
    Cristo non abbandonerà mai la sua Chiesa! L’ha generata nel suo sangue e la rianima continuamente con il suo Spirito!
    Maria, Madre della Chiesa, prega per noi!
    Maria Vergine Regina, Madre del Re della gloria, prega per noi!

    Roma, 22 Agosto 2018
    Beata Maria Vergine Regina

  34. Bergoglio renunciará o nó. Personalmente, no creo que renuncie, pues perdería la inmunidad vaticana, salvo que se quedara como emérito. Pero ha quedado tocado de ala. Antes se presentaba como el impecable que quería acabar con la corrupción. Ahora, ese cuento ha pasado a la historia.

  35. Si Bergoglio forma parte de la jerarquía, es el principal jerarca y reconoce el fracaso, lo que tiene que hacer es marcharse, máxime con la gravísima acusación de Viganó. https://www.religionenlibertad.com/papa_francisco/823802756/El-Papa-reconoce-el-AfracasoA-de-la-jerarquia-de-la-Iglesia-al-afrontar-la-crisis-de-los-abusos.html

  36. Dios mío, Dios mío, que este sea el fin de la pesadilla.

  37. Y no el comienzo de otra peor.

  38. Vicente, te ruego invites a quienes comentan en tu blog de Infovaticana a comentar simultáneamente en éste. He visto muy buenos comentarios, a los que no puedo responder porque Infovat me vetó por adelantarme.

  39. Cuando llegó Bergoglio las sanciones a heterodoxos y sodomitas se retiraron. ¿ Porqué ? ¿ Es necesario responder ?. http://chiesaepostconcilio.blogspot.com

  40. Dopo il «Rapporto Viganò» la Chiesa dovrà voltare pagina. Il pontificato di papa Bergoglio è obiettivamente finito (e lo era già prima dell’uscita di questa testimonianza). Si riparte da Cristo, dalla fede cattolica finalmente riaffermata e difesa.
    http://www.ncregister.com/…/ex-nuncio-accuses-pope-francis-…

    Antonio Socci en facebook

  41. Esta vez no puedo felicitar a Carlos Esteban. El clericalismo es meterse los clérigos en asuntos de los laicos y los laicos en asuntos de los clérigos. El problema de los abusos no es de clericalismo, sino de la existencia de una potentísima lobby gay extendida por toda la Iglesia para practicar y extender la sodomía principalmente y, si se tercia, la pederastia y la pedofilia. La cabeza de esa lobby gay se llama Bergoglio, cabeza también de la lobby de la misericorditis. Me temo que son la misma lobby. Ellos delinquen y ellos se absuelven con la excusa de la misericordia, aunque creo que ya no son conscientes de pecar ni de delinquir. https://infovaticana.com/2018/08/26/el-santo-padre-acertaba-era-el-clericalismo-lo-que-le-protegia/

  42. Ni se habla de pecado original ni de pecado personal ni de necesidad de conversión ni de los novísimos. Vas a un funeral y te encuentra con el difunto en el cielo por la vía rápida sin necesidad de un expediente de canonización ordinario o exprés, tan de moda últimamente.

  43. ¿ DÓNDE ESTÁ EL DOSSIER ? ¡ QUEREMOS EL DOSSIER ! SEGURO QUE EN ÉL ESTÁ CONTENIDO TODO LO QUE AHORA AFLORA Y QUE BERGOGLIO NO SÓLO NO HA HECHO NADA POR ACABAR CON EL HOMOSEXUALISMO SINO QUE LO HA INCREMENTADO.

    El misterioso dossier y la pregunta que no se ha hecho, la pregunta que nadie está haciendo.
    ¿Dónde está ese dossier de 300 páginas que se presentó al Papa Benedicto XVI días antes de que él renunciara? Este es el mismo informe que, hay buenas razones para creer, proporciona detalles sobre una gran red homosexual que opera en el Vaticano.
    Según una declaración emitida por la Oficina de Prensa de la Santa Sede el 26 de febrero de 2013:
    El Santo Padre [Benedicto] ha decidido que los actos de esta investigación, conocidos sólo por él mismo, quedan únicamente a disposición del nuevo Papa.
    Desde hace más de cinco años que le pusieron el expediente en sus manos, ¿qué ha hecho Francisco respecto al problema homo-clerical de la Iglesia?
    -Él casi inmediatamente nombró a un marica flamígero, el Padre Battista Ricca, como Prelado del IOR (Banco del Vaticano) y luego declaró a quien le preguntó sobre la homosexualidad de este mismo hombre, “¿Quién soy yo para juzgar?”
    -Se rodeó de hombres en el Consejo C9, los Cardenales O’Malley y Maradiaga, hombres que “no desenmascaran el mal” en lo que respecta a los sodomitas clericales de sus diócesis.
    -Publicó un informe provisional para el Sínodo 2014 que dice: “Los homosexuales tienen dones y cualidades para ofrecer a la comunidad cristiana”.
    -Siguió adelante con el nombramiento del obispo Juan Barros en Chile, a pesar de la protesta de personas que atestiguaban su homosexualidad.
    -Él nombró al activista LGBT, el jesuíta James Martin, consultor de la Secretaría de Comunicaciones del Vaticano.
    etc
    Francisco ha dejado muy en claro que no pretende representar una amenaza de ningún tipo para los homo-desviados clericales, ya sea en el Vaticano o en otro lugar; de hecho, los ha elevado a posiciones de poder y prestigio.
    ¿Esto fue quizás parte del trato que lo llevó al trono petrino ?
    Benedicto, por su parte, declaró en su memoria de 2016, “el último testamento”, que era consciente de un “lobby gay” del Vaticano que estaba compuesto por cuatro o cinco personas, pero que logró romper el grupo durante su pontificado.
    Entonces, las personas que viven y trabajan en la Curia romana sin duda lo deben saber mejor. ¿No hay nadie que ame a la Iglesia lo suficiente para hablar?
    Quizás una pregunta mejor sería si hay o no hay hombres en la Curia que no teman ser chantajeados, o algo peor. Parece bastante probable que el lobby sodomítico haya intervenido para convencer a Benedicto de que se haga a un lado.
    En su patética carta sobre la crisis homo-clerical del 20 de agosto, Francisco habló en numerosas ocasiones de la necesidad de apertura. Entonces, tengamos algo de apertura ¿Dónde está ese dossier y, lo que es más importante, qué contiene?¿alguien con acceso a la Oficina de Prensa de la Sta Sede, clerigo o laico, tiene agallas para siquiera preguntar?
    De hecho, es dudoso, pero no olvidemos que Benedicto y Fco. no son las únicas personas que conocen de primera mano los contenidos del dossier. Sus autores, los cardenales Julián Herranz, Salvatore De Giorgi y Jozef Tomko, también saben lo que revela el dossier; de hecho, cada uno puede tener y seguramente tendrá una copia propia.
    Dado el presente estado de cosas en la Iglesia , estos cardenales también deberían ser presionados para revelar, a la luz purificadora de la verdad, la podredumbre que descubrieron.
    Hacerlo puede arrojar luz, no solo sobre la crisis homo-clerical, sino sobre las misteriosas circunstancias que rodean la renuncia de Benedicto.
    Entonces, ¿dónde está exactamente ese dossier y qué contiene?

  44. El País bastante objetivo para lo que es habitual en él.

    ¿Salvar a la Iglesia o destruir a Francisco?
    El hecho de que el cardenal Viganò forme parte del corazón de la lucha interna contra Francisco no restan trascendencia o veracidad a sus acusaciones

    DANIEL VERDÚ

    Un consejero directo del Papa Francisco, en una conversación reservada hace dos meses, se mostraba asombrado por la fuerte oposición interna que el Pontífice ha tenido en estos últimos años. Lo más sorprendente, señalaba, es que proceda de los sectores más conservadores de la Iglesia, tradicionalmente alineados con el Vaticano. Se trata de una facción liderada al principio por el cardenal estadounidense Raymond Burke, que genera simpatía en Italia y ha recibido un gran apoyo de los sectores más conservadores y pudientes de la Iglesia en Estados Unidos. Justo donde pasó los últimos años el arzobispo Carlo Maria Viganò, autor de la denuncia contra Francisco y nuncio del Vaticano en Washington entre 2011 y 2016. Los años en los que se cocinó la sucesión de Benedicto XVI y empezó este Pontificado (2013).

    Las acusaciones de Viganò en su carta de 11 páginas, donde asegura que el Papa conoció los abusos del cardenal Theodore McCarrick en 2013, son de una gravedad insólita. Si se confirmasen, Francisco se encontraría en una delicadísima situación en un momento crucial para el papado. El hecho de que Viganò forme parte del corazón de la lucha interna contra Francisco –participó recientemente en una reunión de prelados en un hotel de Roma en la que se debatía el momento idóneo para desobedecer a un Pontífice- no restan trascendencia o veracidad a sus acusaciones. Pero es interesante conocer el entorno desde el que llegan para descifrar los motivos y el momento elegido: el viaje a Irlanda, zona cero de los abusos, y horas antes de su habitual rueda de prensa a bordo del avión papal.

    Viganò, nombrado arzobispo por Juan Pablo II, no es un ingenuo, como él mismo se califica en la misiva. Curtido en la carrera diplomática y en la secretaría general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano, algo así como el Ayuntamiento, fue apartado de su cargo. Tarcisio Bertone, entonces secretario de Estado de Benedicto XVI -a quien ahora acusa de promover sistemáticamente a “homosexuales”- fue quien pilotó esa patada hacia arriba. Viganó fue el protagonista de la primera noticia de Vatileaks a través de la divulgación de una carta en la que avisaba al Papa de diversos casos de corrupción y le suplicaba no ser apartado para llegar hasta el fondo del asunto. La realidad tiene más que ver con su propensión a las intrigas, a las mentiras, a su falta de lealtad y a unas imprudentes cartas que estuvieron en el origen del escándalo de filtraciones.

    Viganò, obsesionado con la lucha contra la homosexualidad en la Iglesia –cree que es la causa de los abusos- y el aborto tejió una red de relaciones ultraconservadoras en EE UU. A su regreso en 2016 –Francisco le relevó de su puesto después de que estuviera a punto de arruinar el viaje a EE UU exponiéndolo a un encuentro con una juez que se negaba a casar a homosexuales- frecuentó los ambientes tradicionalistas antifrancisco de Roma. En esa época la ciudad llegó a amanecer con carteles pegados en las paredes contra el Pontífice y el Papa libró varios pulsos con miembros destacados de esta facción como el cardenal Burke. Desde entonces, este sector puso en duda oficialmente la exhortación apostólica más importante del Papa (Amoris Laetitia) en la famosa Dubia, su capacidad teológica y unos 60 historiadores, teólogos y sacerdotes le acusaron de cometer siete herejías. En plena tormenta por los escándalos de abusos en Pensilvania, Viganó ha lanzado el ataque más agresivo y calculado.

  45. ALLA MESSA PAPALE IN IRLANDA ERANO ATTESI 500 MILA MA SONO ARRIVATI APPENA 130 MILA. LA WATERLOO DI BERGOGLIO CONTINUA.
    https://www.facebook.com/197268327060719/photos/a.210315405756011/1845356435585225/?type=3&theater

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