“En aquel tiempo, Jesús dijo a la gente: «También es semejante el Reino de los Cielos a una red que se echa en el mar y recoge peces de todas clases; y cuando está llena, la sacan a la orilla, se sientan, y recogen en cestos los buenos y tiran los malos.”




En el Evangelio de hoy la advertencia de Jesús es clara, y nos invita a no quedarnos dormidos. 

Ahora hemos de optar: o buscamos a Dios y el bien, o ponemos nuestra vida en el precipicio de la muerte. O estamos con Cristo o contra Él. Convertirse significa optar totalmente por pertenecer a los justos y llevar una vida digna de hijos.

En nuestras manos está. 

                                           Vicente Montesinos

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