En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos”





Jesús nos invita a ir más allá del mero cumplimiento de la ley. Nuestra justicia ha de ser una justicia mayor; porque ha de ser una justicia basada en la caridad.

El amor al prójimo y a Dios sobre todas las cosas, es lo que nos define. Y, más allá de los formalismos, que, siempre que ayuden a la recta conciencia y a la verdadera fe, también han de ser cumplidos, pero con un plus  en nuestro caso.

Dice el entrañable refrán que “tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión”.

Precisamente, hoy jueves celebramos la Solemnidad del Corpus Christi, donde palpamos el amor hasta el extremo de Nuestro Señor, que se queda con nosotros, eucarísticamente, hasta el final de los tiempos.

No perdamos de vista esta perspectiva, de que nuestra caridad ha de ser la máxima que como criaturas humanas podamos dar, y así glorifiquemos a Jesús sacramentado con nuestras vidas.

Adorado sea el santísimo Sacramento del altar.

Vicente Montesinos

Anuncios