En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento”





Hoy Jesús nos aclara que el Antiguo Testamento es parte de la Revelación, y que fue Dios el que se dió a conocer a los hombres primeramente por medio de los profetas , para finalmente enviarnos a su Hijo a dar plenitud a dicha Revelación. 

Jesús viene a nosotros para darnos a conocer como nos ama Dios, y para pedirnos una respuesta de amor filial. “Si guardáis mis palabras, y como hermanos os amais…”

Jesús no abole. Da cumplimiento pleno. Y ahora, somos nosotros, los que hemos de cumplir con nuestro papel de hijos de Dios, o libremente rechazarlo.

Pidamos al Espíritu Santo su asistencia constante, y a la virgen María su intercesión para que nos ayude en la única labor importante de nuestra vida: ser fieles a Dios y a su mensaje. 

                                Vicente Montesinos

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