Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a Él día y noche, y les hace esperar? Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?».
Señor, sé que la oración se puede hacer alabandote o dandote gracias, o reconociendo mi propia debilidad, o implorando tu misericordia, y muchas veces será de petición de alguna gracia o favor. Y, aunque no consiga de momento lo que pido, sólo el poder dirigirme a Dios, el hecho de poder contarte la pena o la preocupación, ya será la consecución de algo, y seguramente —aunque no de inmediato, sino en el tiempo—, obtendré respuesta, porque «Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a Él día y noche (…)?» Ayúdame a tener fe y orar sin desfallecer. 

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