🇪🇸 Oración de liberación para el final de los tiempos por Abraham García González
Oración de liberación para el final de los tiempos
Por Abraham García González
Corresponsal AyL

Santo y bendecido día del Señor.
Oración de liberación para el final de los tiempos
por Abraham García González
6 de marzo de 2026
Comparto con ustedes una oración de liberación basada en una fórmula ya conocida, con modificaciones y varios añadidos propios, actualizada para los tiempos actuales, y precedida por una jaculatoria inicial recientemente inspirada.
La oración puede ser recitada por quienes padecen los efectos de algún maleficio o hechizo, o simplemente para invocar la protección del altísimo a la vez que se reniega de toda práctica reprobable peligrosa para el alma. “El es mi Dios y Salvador: confiaré y no temeré, porque mi fuerza y mi poder es el Señor, Él fue mi salvación” (Isaías 12:2). También está indicada para quienes hayan recibido vacunas, para cuantos han realizado algún maleficio o hayan estado en contacto con magos, magnetizadores, la Inteligencia Artificial, videntes y/o con el mundo del ocultismo y, en especial, con el espiritismo. Realmente la oración es buena para todos, para liberarse de todo tipo de infestación, teniendo en cuenta toda amenaza espiritual que nos rodea por tierra, mar y aire que trata de someternos a los demonios. Nótese que en la oración aparece el símbolo (+) en diversos puntos de la misma. Esto significa que debemos santiguarnos.
Padre eterno, bendice nuestras almas, y venga a nosotros tu Reino.
Rezamos esta oración por el papa, los sacerdotes fieles, nosotros, nuestros seres queridos, todo el resto fiel y el mundo entero.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible e invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre.
Quien por nosotros fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato, padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su Reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Padre eterno, líbranos de una hora menguante, de un mal pensamiento y de quien mal nos quiera. Danos la gracia de la humildad y líbranos del yugo de los pecados capitales. Aumenta nuestra fe, esperanza y caridad. No dejes que se endurezca jamás nuestro corazón. Al contrario, líbranos de toda dureza de corazón. Líbranos de la fe sin caridad, danos una fe viva y sobrenatural, el don de lágrimas, el desapego de la material y la salud eterna.
Padre nuestro que estás en el Cielo, te amamos, te alabamos, te adoramos. Te damos GRACIAS por haber enviado a tu Hijo Jesucristo para salvarnos: Él, que es el vencedor del pecado y de la muerte. Te damos gracias por María, nuestra Madre del Cielo, que intercede por nosotros con los Ángeles y los Santos.
Padre Nuestro del Cielo, que el agua que nos lavó en el Bautismo remonte el curso del tiempo a través de las generaciones de nuestro padre y de nuestra madre para que NUESTRA FAMILIA ENTERA SEA PURIFICADA de todos sus pecados y de las maléficas influencias de Satanás y de los espíritus malignos.
Por nosotros, por nuestros padres y por nuestros antepasados hoy te pedimos perdón, y también por todas las INVOCACIONES A LOS PODERES OCULTOS hechas en ofensa del santo Nombre de Jesús. Por el poder de este Nombre, declaramos hoy que ponemos bajo la soberanía del Señor Jesús cuanto nos pertenece, material y espiritual, y haya estado infestado o sometido a la acción de Satanás y sus secuaces.
¡Oh, Padre Eterno!, infunde tu Santo Espíritu en nuestro corazón e ILUMINA las oscuridades de nuestro ser donde todavía no alcanza tu luz: muéstranos a toda persona que necesite nuestro perdón y todo pecado que no hayamos confesado, descubre cuanto en nuestras vidas te ha desagradado y las torpezas que dieron a Satanás la posibilidad de manejar nuestro espíritu. Te entregamos hoy todas las puertas abiertas que permitieron al maligno introducirse en nuestra existencia. A tus pies ponemos todas las ocasiones en que hemos rehusado perdonar. Te entregamos todos nuestros pecados. Y te damos gracias por tu perdón y por tu amor.
Señor Jesús, al pie de tu Santa Cruz nos arrodillamos, y te rogamos que LAVES nuestro corazón con tu Preciosísima Sangre, la que brotó de tu Sagrado Corazón y de tus Santas Llagas.
Purifícanos con esa agua viva y envuélvenos en tu luz. Señor Jesús, por tu santo Nombre: (+) ATA a todos los espíritus malignos del aire, del agua, de la tierra, de los abismos y del mundo infernal; (+) pon también ataduras a todos los emisarios de Satanás que buscan pervertir la belleza y el bien de tu creación; (+) ordena a todos esos espíritus maléficos que se arrojen inmediatamente a tus pies, sin hacernos daño, para que Tú puedas disponer de nosotros según tu santa voluntad.
Señor Jesús, con tu Santa Cruz (+) rompe, (+) quiebra, (+) ANULA toda maldición, traición, desviación e influencia de los malos espíritus, toda maldición, bloqueo hereditario, conocido o desconocido, todo encantamiento, sortilegio, trampa, mentira, atadura, obstáculo. Predicción y deseo diabólico, así como todo desorden y enfermedad, incluidos los provocados por nuestros propios pecados y faltas. Señor Jesús, con tu Santa Cruz (+) rompe la transmisión de todo compromiso satánico, de toda promesa, de toda atadura, de todo vínculo de orden espiritual urdido por el Infierno.
Con tu Santa Cruz (+) CORTA y cercena toda posible atadura y sus consecuencias con la Inteligencia Artificial, vacunas o fármacos satánicos, alimentos malos, amuletos u otros objetos paganos, astrólogos, adivinos, videntes, médiums, curanderos, quiromantes, jeques, adeptos a la macrobiótica, a la meditación trascendental o a las sectas de Nueva Era, y con cuantos practican el ocultismo o adivinación en bolas de cristal, hojas de té, posos de café, líneas de la mano, cartas, tarot, y toda atadura con espíritus guías, magos, brujos, y todos aquellos que se entregan a cualquier forma de magia, vudú, macumba y similares.
En tu Nombre, Señor Jesús, rechazamos todas estas prácticas y rogamos al Padre que DESTRUYA todas las consecuencias cuyo origen sea la participación en sesiones espiritistas o mediúmnicas, consultas de horóscopos, radiestesia (o péndulo), escritura automática y todo tipo de recetas o preparados ocultos (rá, wé, kitab, hijab o maleficio), así como toda clase de superstición que no rinda a Jesucristo el honor y la gloria que le son debidos.
¡Ven, Espíritu Santo! ¡Que el fuego de tu Amor inunde nuestros corazones! SANA las heridas de nuestro desamor y purifica nuestro ser de toda mancha maligna. Haz libres nuestros corazones, regenerados en la intimidad de la Santa y Omnipotente Trinidad.
María Santísima, Madre Corredentora, ruega por nosotros para que el Señor atienda nuestras súplicas para quedar protegidos contra toda asechanza maligna. Cúbrenos bajo tu manto haciéndonos invisibles a las fuerzas del mal y condúcenos hacia la eterna alegría.
AMÉN, AMÉN, AMÉN.
DESCARGA ESTE ARTÍCULO EN PDF
Otros artículos del autor:
🇪🇸 Tengamos al menos la fe del tamaño de un grano de mostaza. Por Abraham García.
Ya no hay apenas tiempo. Estamos llegando al final, a la parusía. Por Abraham García
El Señor nos presenta la solución. ¡Escuchémosle! Por Abraham García
La oración que asegura la salvación de nuestros seres queridos y aún más. Por Abraham García

