¡Urgente! Los signos astronómicos de los tiempos
Los signos astronómicos de los tiempos. ¿Tenemos el alma preparada para presentarnos ante la divina majestad del altísimo?
por Abraham García González
Corresponsal AyL España

9 de enero de 2026
Amados hermanos, he decidido expresar algo importante con la esperanza en Cristo de que sirve para avivar la fe, la esperanza y la caridad de muchas almas.
Sentí el impulso tras la publicación del mensaje de Navidad de 2025 de nuestro amado padre Chabelo diciendo que la Navidad de 2025 muy probablemente sería la última porque el remanente fiel ha reconocido y proclamado al Petrus Romano, signo de que la Iglesia muerta con la muerte del papa Benedicto XVI, casi a los tres años ha resucitado con el regalo que Dios nos dio con la llegada del Petrus Romano. Y estas palabras son introducción con las que después dice que ya nos queda esperar el arrebatamiento, y que no nos dejemos tocar por la duda, el cisma, el mundo de vicios, la tristeza, el desánimo, la confusión, los incrédulos, los que les gusta volver atrás (mujer de Lot), el pseudopapa León XIV, los herejes de la Roma caída que no quieren a María y le quitan sus títulos y dogmas, la iglesia falsa anatematizada ya por el Petrus Romano y las provocaciones de la misma familia que te juzga de loco.
Siento un gozo enorme cuando alguien tiene la fe tan inquebrantable que tiene él. Es evidente que cree todo lo que dice de una manera difícil de encontrar en muchos hermanos, por desgracia.
Lo que dice el padre Chabelo es prácticamente lo mismo que está hace tiempo en mis esquemas. Yo lo creo al 100%, sin dudas, y deseo con toda mi alma que suceda cuanto antes porque ya estoy cansado de este mundo triste enfermo, que como le escuché al padre Chabelo en una homilía, tiene fecha de caducidad, y desde 2022 creo cada vez con más seguridad que caduca el 25/12/2026. Sí, sea o no sea así, yo lo creo al 100%. ¿Por qué?
Aquellos de ustedes que hayan prestado atención a mis aportaciones en vídeo o por escrito, sabrán que llevo tiempo viviendo experiencias sobrenaturales extraordinarias. Un primer viaje que hice a Garabandal en 2022, de hecho, marcó un antes y un después en mi vida. Algunas las he testimoniado —por ejemplo las de los latidos del Sagrado Corazón de Jesús— y otras aún no.
Es imprescindible creer en el arrebatamiento para poder ser arrebatados. Si no tienen suficiente fe para creerlo, les exhorto a hacerlo en oración. ¡Pidan esa fe! ¡Ser arrebatados es lo mejor que nos puede suceder! ¡Si somos arrebatados seremos transfigurados, eternamente felices en cuerpo y alma con el Señor Dios Uno y Trino, con María Santísima, con todos los santos y ángeles del Cielo, y ójalá que con nuestros seres queridos que ya se fueron!
La resurrección de la carne y el arrebatamiento son palabra de Dios —lean por ejemplo I Corintios 15:51-55—. Nadie lo puede negar. Quien lo niegue no tiene suficiente fe, la falta de fe es falta de confianza, y la falta de confianza es ofensiva. ¿Creemos o no creemos en las promesas del Señor? Llevo meses teniendo experiencias con el Señor en las que me insiste una y otra vez en la resurrección de la carne. He perdido la cuenta de las veces que me ha insistido con esto, de formas impactantes, y estoy seguro de que lo hace para que lo crea, y para avivar la fe de muchos para lo crean al dar testimonio de ello. Doy fe.
Importante que oremos para que el Señor resucite a nuestros seres queridos que ya se fueron, y a nosotros en caso de fallecer antes de que suene la trompeta de la que habla I Corintios 15:51-55.
Creo que la «Gran tribulación» empezó el 30/4/2023 y que ya estamos llegando al final. Creo que lo que el padre Chabelo llama «Gran tribulación» es lo que yo llamo dolores de parto, de una duración inferior a un año, y me baso en ese concepto de San Mateo 24.
Creo que la bestia del mar ya hizo su trabajo entre 2001 y 2013, y la bestia de la tierra lo está haciendo entre 2013 y 2026 —con su par de cuernos, el primero Bergoglio y el segundo Prevost—, periodos de 13 años ambos —total 13 + 13 = 26—.
Creo que el Viernes Santo de la Iglesia comenzó en 2013, que el Sábado Santo comenzará en febrero de 2026 y que el Domingo sin Ocaso comenzará en diciembre de 2026, pero para los arrebatados en realidad antes —para unos antes y para otros después, siendo el tope el 25/12/2026—.
Creo que la bestia del mar podría aparecer de nuevo durante los meses de Sábado Santo de la Iglesia, pero de eso tengo dudas. En caso de aparecer, sería de forma cruenta y totalitaria, entendiendo que sus intensas actividades entre 2001 y 2013 fueron principalmente propagandísticas, de adoctrinamiento para la Agenda 2030, y metieron a la bestia de la tierra en el Vaticano cuando la gente ya tenía la mentalidad corrompida, para perder a muchas almas en comunión con el Averno.
Creo que el 3I/ATLAS es un vehículo de arrebatamiento. Una nave de Yahweh movida por el Espíritu Santo. Posiblemente lo que I Reyes 2:11 llama carro de fuego en el que se llevó al profeta Elías.
Creo que el 3I/ATLAS (o alguno de los pequeños astros que lo acompañan de cerca) es algo así como un zigoto para los Nuevos Cielos y la Nueva Tierra.
La Astronomía es la ciencia que más me ha gustado siempre desde niño, siempre la he vivido con entusiasmo y estoy familiarizado con toda su terminología. Los científicos y los aficionados a la Astronomía que están haciendo observaciones con sus telescopios están absolutamente desconcertados con todo lo que está pasando con 3I/ATLAS. El astro hace justo lo contrario de lo que espera la Ciencia. ¡Lógico! Se trata de un astro con un comportamiento sobrenatural. Cuando dan cifras de las mediciones o incluso señales de radio recibidas durante el perihelio, me que quedado anonadado porque son bíblicas. Son números como 144, 888 u otros números diosidentes, todos ellos divinos y bíblicos.
El 3I/ATLAS apareció en el firmamento el 1 de julio de 2025, víspera de la festividad de la Virgen del Carmen de Garabandal.
El astrofísico de de la Universidad de Harvard, Avi Loeb, de enorme reputación, muy serio, de los mejores, está siendo una molestia para las élites y para muchos científicos, porque está diciendo las cosas incómodas para ellos, pero son la realidad de lo que está sucediendo. Lo hace sin pelos en la lengua, y las fuentes oficiales se esfuerzan mucho en desmentirlo. La información que da me está siendo de mucha utilidad porque veo en ella impactantes signos de Dios, pero ellos no se dan cuenta y no creo que se les pase por la cabeza ni por lo más remoto.
Dicen las fuentes oficiales, según cálculos, que a la velocidad actual, 3I/ATLAS llegará a las inmediaciones de Júpiter en marzo de 2026, pero creo posible que llegue antes porque se ha detectado que acelera, que cada vez está más activo y que se mantiene indestructible, violando todas las leyes de la física porque los cometas se van deshaciendo.
IO es una de las decenas de lunas de Júpiter, volcánicamente muy activa —266 volcanes activos, y León de María es el papa 266º de la Iglesia Católica—. Según la profecía Misión IO Eros, un cometa chocará con la luna IO, y se desprenderán varios trozos que chocarán con el asteroide Eros 433 y se formará una gran cruz azul que yo entiendo como la señal del hijo del hombre que aparece en San Mateo 24.
Sabiendo la velocidad y la trayectoria que lleva el astro, viendo de dónde viene, Avi Loeb calculó su ubicación en el pasado y se dio cuenta de que procede exactamente de la misma coordenada del firmamento —muy lejos del Sistema Solar— del que procedía una señal de radio desconocida que duró exactamente 1’ 12” y la detectaron los radiotelescopios de la Tierra el 15/8/1977. El hombre que se encontró con la señal en el momento de imprimirse el papel, quedó tan asombrado que escribió encima la palabra “Wow!”, además de poner un redondel sobre los números correspondientes a la misma, que de ninguna manera se correspondian con el ruido de fondo natural que procede del vacío del espacio. Los científicos no se dan cuenta de que esa fecha se corresponde con la solemnidad de la Asunción de María Santísima a los Cielos. ¿No es significativo? ¿Qué es la Asunción? Un arrebatamiento. ¿Me entienden por dónde voy? Respecto a la duración de 1’ 12”, si juntan los números tenemos 112, que si se fijan se corresponde con el papa 112º de la profecía de los papas de San Malaquías de Armagh. ¿Y quién es el papa 112º de esa lista? León de María. Y si pasamos el número a segundos, son 72, número apostólico que representa a los apóstoles que envió Jesús de dos en dos según San Lucas 10:1: “Después de esto, designó el Señor a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.”.
Debido a mi amor por las ciencias, y muy especialmente por la Astronomía, yo conozco la historia de esa señal desde niño, desde muy temprana edad. Del papel de impresora donde quedó registrada la señal hay muchas fotografías en libros y páginas web. Es muy popular entre los amantes de la Astronomía y en su momento causó mucho impacto en los medios. Hay científicos y aficionados que llevan años estudiando la señal, tratando de entender lo que significa y darle alguna explicación, pero nadie ha logrado entenderlo. Si la señal hubiera sido artificial, de alguna civilización de otro planeta, habría sido permanente, y no habría durado solamente 1’ 12”.
Entonces, ¿quién envió esa señal? Mi respuesta es que Dios. Yo no tengo ninguna duda porque al estar ahora viviendo todo lo que estamos viviendo, me dio por estudiarla y mirando con sumas en el código ASCII he encontrado en ella referencias a los dolores de parto, a Jesús, a San Juan Bautista, al Aviso, al año de la parusía como 2026, a la resurrección de los muertos o a la sanación de los enfermos en el «Gran milagro» de Garabandal, entre otras cosas. Incluso cuando Avi Loeb hizo un comentario sobre la forma del objeto, que dijo que tiene forma de cilindro, comprobé eso con otra suma en el código ASCII y me encontré con un número característico de León de María, pero un tiempo después, también lo encontré en los números de la señal. Y también otra cosa sorprendente es que el ángulo de declinación de la coordenada desde la que se recibió fue de -26º que a mi conduce a pensar justamente en el año 2026. ¡No bromeo!
Respecto a 1977, ¿por qué llegó en ese año? En 2027 se cumplen 50 años de la señal junto a los 100 del nacimiento de San Benedicto XVI en 1927, y 50 es número de Pentecostés. En cuanto al 77, es número asociado a María, ya que la letra M mayúscula en el código ASCII tiene valor 77, y 7 + 7 = 14, las generaciones transcurridas desde la deportación a Babilonia hasta el nacimiento de Jesús.
Las explicaciones técnicas del porqué, números, sumas, etc. Son absolutamente impactantes e incontestables matemáticamente hablando, pero no las incluyo aquí porque eso es para el trabajo con datos proféticos inesperados que sigo escribiendo ya desde hace mucho tiempo, Dios mediante, y no es el propósito de este artículo. Eso sí, doy fe.
Creo que el eje de la Tierra va a volcar —lo dice la Biblia y lo dice la profecía Misión IO-Eros—.
Creo que no es lo mismo el Aviso (Garabandal) que el Gran Aviso (Misión IO Eros). Creo que el primero es la iluminación de la conciencia, lo que explican las videntes de Garabandal, así como santos y místicos del pasado que han tenido revelaciones sobre tal acontecimiento. Creo que el Gran Aviso anuncia acontecimientos posteriores —probablemente la parusía—.
Creo que el Aviso vendrá anunciado por la explosión —supernova— de las estrellas Betelgeuse y/o Rigel, pertenecientes a la constelación de Orión. Ambas son estrellas supermasivas muy brillantes y viejas. Conchita dijo que el Aviso se produciría tras algo que ella entendía como el choque de dos estrellas o algo así. Creo que pasarán unos días desde la supernova o supernovas hasta que se produzca el Aviso. La última supernova que se produjo visible a simple vista desde la Tierra y que impactó a las distintas civilizaciones de aquel entonces, fue en el año 1054, unos días antes del Gran Cisma de Oriente y Occidente, del que nació la cismática Iglesia Ortodoxa.
Creo que la supernova de una o de las dos estrellas se podría producir en cualquier momento, pero en ningún caso antes del sábado 10 de enero de 2026. Esto lo digo por las interpretaciones que hago de las experiencias que llevo tiempo teniendo, y más concretamente las relacionadas con la información hallada en las matrices numéricas que expuse en el vídeo “El latido de Dios”. Dios no me dice las cosas directamente, sino que me empuja a hacer esfuerzos intelectuales, y con los dones que me ha dado trato de darle gloria ofreciendo esos esfuerzos para bien de las almas.
Creo que la Nueva Jerusalén es absolutamente real —en esto doy gracias a Dios por tener la Biblia Straubinger, cuyas notas me han ayudado mucho con este tema y me quedé tranquilo al leer lo que leí—. Creo que aterrizará en la Tierra y que su tamaño es exactamente de 1.200 kilómetros cúbicos. Creo que en el lugar donde aterrice la Nueva Jerusalén se producirá un maremoto previamente —después de que la Iglesia haya sido arrebatada— y que Marsella será inundada —profetizado por la Virgen en La Salette—. Y creo que la Ciudad Santa, basada en la belleza de la Santísima Virgen María, estará ubicada en el que creo que será el nuevo Polo Sur de la Nueva Tierra.
Creo que dentro de la Nueva Jerusalén vivirá la gente que tenga cuerpos gloriosos, y fuera de ella la gente que tenga cuerpos mortales de gran longevidad, como Matusalén, Noe y demás personajes antediluvianos. Creo que los habitantes de la Nueva Jerusalén se podrán mover a voluntad por la Nueva Tierra al igual que lo hicieron Jesús y los santos resucitados para el arrebatamiento del año 33.
Creo que no habrá un sólo arrebatamiento, sino varios, en distintas fechas, todos en 2026, en cada una de ellos primero de resucitados y luego de vivos —que es el orden descrito en la Biblia—. Esto vendría a explicar lo de que nadie sabe ni el día ni la hora, si no es el mismo para todos. Es la única manera de conciliar la profecía de la semana 70 con la parusía. La profecía de la semana 70 es matemáticamente precisa, todo lo que dice la palabra de Dios tiene un propósito y nadie lo debería despreciar. Cada punto, cada coma y cada palabra es importante en la Biblia porque es palabra de Dios, y yo doy por hecho que forma parte de sus planes revelar el significado de las cosas que aún no entendemos a quién o quienes quiera, cuando quiera, donde quiera y como quiera. Entonces, una de esas cosas es saber, por ejemplo, cuándo comienza y cuándo termina la semana 70. Si no, ¿para qué dicen las Sagradas Escrituras lo de los 1.335 días en Daniel 12:12? ¿Qué utilidad tendría si Dios lo hubiera inspirado para que nunca sepamos lo que significa?
Estas creencias nacen de las experiencias que tengo, y son producto de inspiraciones que percibo cristalinas, estímulos sobrenaturales de distintas formas, tiempo de discernimiento y por encima de todo mucha fe basándome en la Sana Doctrina, el Magisterio Bimilenario, las Sagradas Escrituras y la Santa Tradición. Doy gracias a Dios por esa fe, porque tenerla es una gracia que Él nos da por su infinita misericordia, por su infinito Amor, sin ningún merecimiento. No me siento digno de las gracias que estoy recibiendo.
Creo realmente que estás cosas van a suceder muy pronto, y sinceramente a mi me parecería sumamente extraño que no fuera así. ¡Es una cuestión de fe! No obstante, supongamos que no suceden. Si se quieren salvar les ruego que tengan misericordia de mi porque por santo temor de Dios yo no estoy asegurando nada a nadie, pero también por santo temor de Dios estoy exponiendo todo esto porque entiendo que Él quiere que lo haga, y no hacerlo por miedo a ser criticado por equivocarme, sería ego, y además, un pecado de omisión. ¡No quiero cometer un pecado de omisión, que son muy comunes! Dependemos de Dios. Sólo estoy tratando de exponer de forma agradable a Dios lo que yo creo al 100%, con la esperanza de avivar la fe de muchas almas debido a la gracia que estoy recibiendo y que me hacen sentir una gran responsabilidad.
Si no hubiera tenido estas vivencias que estoy teniendo desde 2022, supongo que también creería que el fin está cerca porque no hay más que ver la situación del mundo, y el Señor siempre cumple sus promesas. Si no viniera pronto, nos perderíamos todos, y el Señor no quiere eso.
Si quieren aceptar un consejo, éste es que se olviden de las cosas del mundo, que no se dispersen con ellas. Creo que ya no hay apenas tiempo. Creo que queda menos de medio año para que la Iglesia sea arrebatada. Creo que queda poco tiempo para las bodas del Cordero. Cuando digo poco, es muy poco, poquísimo.
Y por último, lo más importante de todo. Es imprescindible que vivamos en estado de gracia para alcanzar la eterna bienaventuranza porque sucedan o no sucedan pronto estas cosas, lo que sucede todos los días en el mundo entero es que mueren muchas personas, y puede ser cualquiera el día en que nosotros seamos una de ellas. ¿Tenemos el alma preparada para presentarnos ante la divina majestad del altísimo?
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