Salmo 86: oración de ayuda y orientación en la angustia

El Salmo 86 es una poderosa oración para pedir al Señor ayuda y orientación en momentos de abatimiento, angustia y desesperanza

0 920

 

 

 

Salmo 86: oración de ayuda y orientación en la angustia

 

 

 

Por Abraham García

Corresponsal de Adoración y Liberación España 

 

 

Salmo 86, para pedir ayuda y orientación al Señor en momentos de abatimiento, angustia, desesperanza,… Salmo que nos conduce a la adoración, y por lo tanto a la liberación. Una plegaria de David muy necesaria en estos tiempos de tribulación en donde estamos rodeados de corazones cada vez más endurecidos.

 

 

Tiende tu oído, Yahveh, respóndeme, que soy desventurado y pobre, guarda mi alma, porque yo te amo, salva a tu siervo que confía en ti. Tú eres mi Dios, tenme piedad, Señor, pues a ti clamo todo el día; recrea el alma de tu siervo, cuando hacia ti, Señor, levanto mi alma.

Pues tú eres, Señor, bueno, indulgente, rico en amor para todos los que te invocan; Yahveh, presta oído a mi plegaria, atiende a la voz de mis súplicas.

En el día de mi angustia yo te invoco, pues tú me has de responder; entre los dioses, ninguno como tú, Señor, ni obras como las tuyas.

Vendrán todas las naciones a postrarse ante ti, y a dar, Señor, gloria a tu nombre; pues tú eres grande y obras maravillas, tú, Dios, y sólo tú.

Enséñame tus caminos Yahveh, para que yo camine en tu verdad, concentra mi corazón en el temor de tu nombre.

Gracias te doy de todo corazón, Señor Dios mío, daré gloria a tu nombre por siempre, pues grande es tu amor para conmigo, tú has librado mi alma del fondo del seol.

Oh Dios, los orgullosos se han alzado contra mí, una turba de violentos anda buscando mi alma, y no te tienen a ti delante de sus ojos.

Mas tú, Señor, Dios clemente y compasivo, tardo a la cólera, lleno de amor y de verdad, ¡vuélvete a mí, tenme compasión! Da tu fuerza a tu siervo, salva al hijo de tu sierva.

Haz conmigo un signo de bondad: Que los que me odian vean, avergonzados, que tú, Yahveh, me ayudas y consuelas.

 

 

 

No olvidemos tampoco pedir la intercesión de la Madre de Dios y Madre nuestra, la Santísima Virgen María. Pidamos su intercesión, y también la de Santa Bernardita:

 

Ntra. Sra. de Lourdes, ruega por nosotros y nunca nos abandones. Ruega por nuestra salud física, mental y espiritual.

Salud de los enfermos, ruega por nosotros.

Santa Bernardette Soubirous, ruega por nosotros.

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

 

 

Y finalmente, tampoco olvidemos pedir la intercesión de San Juan Pablo II, papa realmente mariano, y la de su sucesor, nuestro amado katejon, San Benedicto XVI, poderoso intercesor:

 

San Juan Pablo II, ruega por nosotros.

San Benedicto XVI, santo súbito y mártir, ruega por nosotros.

 

 

 

 

 

Genusdei
http://www.genusdei.es

 

 

 

Los Mensajes Originales de la Virgen Pura y Dolorosa de Umbe

 

Deja un comentario

Descubre más desde Adoración y Liberación

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo