Dios, el espacio, el tiempo, el libre albedrío y la eternidad. Por Abraham García

Abraham García González
Corresponsal AyL
España
10 de enero de 2024

Hace unos meses me encontré con una pregunta que alguien hizo en un foro muy conocido de Internet en donde la gente deja muchas preguntas y los usuarios responden. En dicho foro cuyo nombre no mencionaré para no hacer propaganda porque lo considero desaconsejable, las veces que he entrado he observado que hay bastante gente que dice ser atea. Además me he encontrado bastantes veces con respuestas muy desagradables llenas de necedad y argumentos pobres.
El usuario en cuestión dejó una pregunta que ya de por sí es absurda, puesto que parte de una afirmación falsa. Decía lo siguiente: «¿Por qué Dios creo al Diablo si sabía de antemano que lo iba a traicionar y ser el causante de tanto mal en el mundo?».


Efectivamente, como todo católico debería saber, Dios no creó ningún diablo, ya que todo lo que Él crea es bueno, y al crear a los ángeles, todos eran buenos, pero les dio el libre albedrío, como luego nos lo dio a nosotros, y un tercio de ellos se rebelaron arrastrados por Lucifer y se convirtieron en los ángeles caídos, expulsados del Cielo.
La pregunta me pareció interesante para dejar un comentario a modo de respuesta, y lo hice porque lo consideré necesario para tratar de arrojar luz a quien tenga una mínima voluntad de pensar y entender. También con la esperanza de que pueda servir de alguna manera para salvar almas. La respuesta que dí es la siguiente:
«Nuestra mente limitada dependiente del espacio-tiempo hay cosas que jamás podrá llegar a comprender. Lo que sí que diré es que he visto aquí muchas respuestas que adolecen de un craso error, y es razonar acerca de Dios dentro de un marco espacio-temporal. Lo primero que hay que comprender es que Dios no depende del espacio-tiempo porque de hecho es Él quien crea el espacio y el tiempo. Él existe en un eterno presente, y para Él es lo mismo 1.000 años que 1 millón de años que 1 milésima de segundo. Desde nuestro punto de vista en el que razonamos dentro de un marco espacio-temporal, tendemos a razonar como si Dios estuviese sujeto a las leyes del espacio y el tiempo, pero eso no es así, ya que Dios simplemente es el que es, como le dijo a Moisés, y existe como digo en un eterno presente, de tal manera que todo lo sabe en ese eterno presente y ve la línea del tiempo como si uno pintase una línea con una cronología en un papel y viera todo lo que sucede en el pasado, el presente y el futuro, pero ESTO NO SIGNIFICA QUE LOS ACONTECIMIENTOS HAYAN SIDO PREPROGRAMADOS POR ÉL NI QUE HAYA PREDESTINACIÓN YA QUE NOS HA DADO EL LIBRE ALBEDRÍO. Desde un punto de vista espacio-temporal con nuestra mente finita esto parece una contradicción, pero no es contradictorio desde el punto de vista de la eternidad (concepto que no es espacio-temporal) y que geométricamente se podría representar como un punto geométrico que se refiere al eterno presente en contraposición al espacio-tiempo, que quedaría representado por un segmento muy largo con un principio (inicio del espacio-tiempo con el big bang) y un fin (fin del espacio-tiempo en el fin del Universo).
Respecto a Satanás, los demás demonios, Judas o cualquier otro personaje malvado de la Historia, pues claro que Dios sabía (o mejor dicho, SABE, EN SU ETERNO PRESENTE) sobre la forma de actuar de dichos personajes y su destino, pero no porque Él lo hubiera programado así, ya que nos dio el libre albedrío precisamente por su INFINITO E INEFABLE AMOR hacia nosotros, su obra cumbre de la creación, con espíritu, hechos a su imagen y semejanza.
El habernos dado el libre albedrío es lo que deja abierta la posibilidad a hacer el bien o el mal libremente, sin ninguna programación ni predestinación programada por parte de Dios. Puede parecer incongruente todo lo que he comentado, pero si uno lo piensa en profundidad desde una perspectiva que no sea espacio-temporal, lo puede llegar a “comprender”, aunque sea de forma imperfecta o limitada por nuestra mente finita sujeta al espacio-tiempo.».

Como comentario adicional a esta respuesta que dejé en el susodicho foro, me parece lógico indicar que la eternidad en si misma ha de ser un atributo de Dios, y no algo de lo que Él dependa. De no ser así, tendríamos que decir que Él depende de la existencia de ésta, lo que no tendría sentido puesto que no puede haber nada superior a Dios, ni nada de lo que Él dependa. Como decía el gran santo, teólogo y doctor de la Iglesia, Santo Tomás de Aquino en su «Summa Theologica» (*1), ha de haber un ser necesario del que dependen los seres contingentes, y ese ser es Dios.

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(*1) Santo Tomás de Aquino, filósofo, teólogo y doctor de la Iglesia escribió entre 1265 y 1274 la “Summa theologica”, considerada una de las más grandes obras teológicas jamás escritas. Es un compendio de catecismo en forma de suma de todas las principales enseñanzas teológicas de la Iglesia Católica que concibió como un manual para la educación teológica de los estudiantes de Teología, incluidos seminaristas y laicos que sabían leer. La obra presenta razonadamente casi todos los puntos de la teología cristiana occidental siguiendo como ciclo Dios, la Creación del hombre, el propósito del hombre, Cristo, los sacramentos y de regreso a Dios. La Summa es muy popular por incluir un artículo en el que Santo Tomás de Aquino expone cinco argumentos a favor de la existencia de Dios conocidos como las “cinco vías”.

Hermano Abraham, felicitaciones por sus escritos, por favor siganos ilustrando con ellos.