J.A. Quarracino: “Francisco protegió a los sacerdotes homosexuales”

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El sobrino del predecesor de Bergoglio como Arzobispo de Buenos Aires, acusó al jesuita de encubrir el abuso clerical sexual en una entrevista reciente, y criticó a “Francisco” por el estilo de liderazgo “de un déspota”.

El Dr. Quarracino dijo que corría en los mismos círculos que el futuro Papa, el Padre Jorge Mario Bergoglio. “De 1995 a 2002 trabajé en el ambiente de Bergoglio”, agregó Quarracino. “Era rector de la Universidad del Salvador, donde yo trabajaba”.

En ese momento, Bergoglio, que fue nombrado arzobispo en 1998, “mantenía un perfil muy jesuita, muy piadoso, muy pastoral”, según Quarracino.

Pero afirmó a Gloria.tv que el arzobispo Bergoglio encubrió repetidamente los abusos sexuales y las malas conductas “porque esto a menudo afectaba a personas cercanas a él”.

“Se habló mucho del caso de un sacerdote en quien confiaba mucho y que era conocido por sus tendencias homosexuales”, dijo Quarracino. “Bergoglio lo ‘ayudó’ enviándolo a Roma unos años antes de convertirse en Papa, entre otras cosas porque eso le permitió conocer mucha información confidencial de la Santa Sede”.

“No hay que olvidar que este tipo de personalidades suelen recopilar información de todo tipo, información que le interesaba a Bergoglio”.

Quarracino también recordó que un funcionario “muy cercano” a Bergoglio siguió trabajando en la Universidad del Salvador incluso después de que el arzobispo fuera informado de que el hombre distribuía pornografía a los universitarios.

“En abril de 2001, pocos meses después de su elevación a Cardenal, un empleado de la Universidad del Salvador, de la que era Gran Canciller, le informó que una persona muy cercana a Bergoglio, que no sólo trabajaba en esta casa de estudios sino que era también funcionario, había repartido fotos pornográficas a miembros de la universidad por diversión”, relató Quarracino. “Esta persona pudo continuar trabajando durante varios años sin ningún problema, mientras que la persona que le había señalado esto a Bergoglio fue despedida sin causa unos meses después”.

Sin embargo, el homosexualismo mostrado por Bergoglio durante su papado no era visible públicamente en Argentina, dijo Quarracino. “Eso habría hecho imposible que él fuera elegido Papa”.

Pero hubo “casos conocidos de sacerdotes que mostraron tal comportamiento y siempre pudieron contar con la protección discreta de Bergoglio”, dijo. “Recién comenzó a hacer esto abiertamente cuando llegó a la Cátedra de Pedro, por ejemplo, cuando le dio refugio y protección política y eclesiástica a alguien como el obispo Zanchetta”.

El ex obispo argentino Gustavo Zanchetta, uno de los primeros designados por Bergoglio, fue acusado en 2019 de abusar sexualmente de dos seminaristas.

Después de la renuncia de Zanchetta dos años antes,  Bergoglio creó un puesto especialmente para él en una agencia del Vaticano que supervisa los bienes y propiedades inmobiliarias de la Santa Sede. La relación de Francisco con Zanchetta provocó indignación en 2019 cuando se reveló que el Vaticano había sido notificado ya en 2015 sobre las acusaciones de que el obispo atacó a los seminaristas.

Bergoglio también ha enfrentado críticas por su manejo de varios sacerdotes abusadores homosexuales como arzobispo de Buenos Aires.

A lo largo de su carrera, Bergoglio eligió deliberadamente a colaboradores escandalosos “a todos los niveles”, dijo Quarracino, “aparte de que siempre se ha rodeado de personalidades mediocres, sumisas y serviles”.

“El estilo de liderazgo de Bergoglio es el de un déspota que no permite la contradicción ni el juicio independiente”.

Quarracino también discutió cómo Bergoglio, quien había cultivado la apariencia de piedad y ortodoxia, “cambió su enfoque por completo” después de su elevación como arzobispo de Buenos Aires.

“Empezó por distanciarse de todos los que no conocía y que no pertenecían a su círculo de amigos, y se destacó por el hecho de que nadie sabía lo que realmente pensaba, ya que siempre le decía a cada interlocutor lo que quería escuchar, dijo Quarracino.

“Primero se deshizo de los colaboradores más importantes de mi tío, como monseñor José Erro, rector de la Catedral de Buenos Aires, un santo sacerdote, a quien le dijo por teléfono que renunciara y se retirara sin consideración, sin agradecimiento”, señaló. “Creo que hizo esto para mostrarle al clero de Buenos Aires que el liderazgo de la Arquidiócesis iba a cambiar radicalmente. Barrió todo lo que sugiriera continuidad con el período anterior, aunque tuvo cuidado de preservar algo del legado de mi tío”.

La heterodoxia de Bergoglio no se hizo evidente inmediatamente después de su nombramiento, pero se hizo evidente en un año y medio, según Quarracino. “Pero a medida que pasaba el tiempo, comenzó a mostrar signos de cierta ‘laxitud’, no tanto en lo que decía sino en lo que hacía”.

En diciembre de 1999, por ejemplo, Bergoglio ordenó a la arquidiócesis que celebrara una “Misa del Milenio”, en desacuerdo con el próximo Año Jubilar proclamado por el Papa San Juan Pablo II y celebrado por la Iglesia universal. “Creo que hizo esto para mostrarle al ‘mundo de los poderosos’ que él era lo suficientemente independiente para actuar independientemente de la Iglesia universal, respetando la forma”, dijo Quarracino.

La carrera de Bergoglio estuvo marcada durante mucho tiempo por el conflicto. En el momento en que el cardenal Quarracino presionó para que lo nombraran obispo auxiliar de Buenos Aires a principios de la década de 1990, los jesuitas habían “desterrado” al ex provincial a Córdoba “para mantenerlo alejado de Buenos Aires”. “El final de su mandato estuvo marcado por grandes divisiones internas entre sus amigos y opositores”, dijo Quarracino a Gloria.tv.

La promoción “resolvió el gran problema de Bergoglio, a saber, el enorme conflicto que tenía con muchos jesuitas que habían sido sus amigos y de los que se había distanciado”, dijo Quarracino. Pero como obispo auxiliar, agregó, Bergoglio aún podría ser “duro, incluso cruel”.

“El obispo auxiliar Bergoglio supo ganarse la estima de una gran parte del clero joven con su sencillez, piedad, cuidado y orientación psicológica, que ejerció como ningún otro, a menudo para bien, en algunos casos para mal. Con aquellos que cayeron en desgracia con él, a menudo era duro, incluso cruel. Sutilmente dejó de lado al clero mayor para promover a sus amigos y jóvenes protegidos”, atestigua Quarracino.

“No conozco los detalles, pero desde la distancia creo que fue su personalidad lo que lo puso en conflicto con sus hermanos, porque siempre aspiró al poder”, dijo.

 

 

 

 


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5 comentarios
  1. H. R. Pacios says

    Todas estas acusaciones, curiosamente, son las mismas que han tenido que padecer Benedicto XVI, san Juan Pablo II, Pio VI, Juan XXIII, Pío XII, Pío XI, etc., además de innumerables cardenales, arzobispos, obispos, sacerdotes e incluso fieles y catequistas católicos. A todos sin excepción se les ha acusado de todo esto e incluso de cosas aún mucho peores sobre pertenencia a la masonería, corrupción, escándalos, etc. El demonio no parará hasta ser enviado como un meteoro al fondo del infierno para siempre.

    Pero estas acusaciones suelen venir de judíos, protestantes, anglicanos, masones, testigos de geová y viene, sectas, islamistas, herejes, blasfemos, satanistas, cismáticos, homosexuales, pervertidos de todo tipo, degenerados, políticos (estos son los que más acusan, sobre todo los rojos, los de izquierda o marxistas, socialdemócratas, socialistas, comunistas y progresistas), sindicalistas, ciertos empresarios de antros de perversión sobre todo, narcotraficantes y drogadictos, perturbados mentales, periodistas sensacionalistas al servicio de lucifer y de sus pocilgas políticas, organizaciones lgtbi, feministas, traficantes de seres humanos, proxenetas, violadores de niños y niñas, etc.

    Por todo ello, y por el bien de la transparencia y la Verdad, hay que aportar pruebas contundentes para expulsar de la Iglesia a todo infiltrado sin contemplaciones o bien excomulgar, dejando en evidencia, a todo el que acuse con falsedad. Que no haya nada encubierto que no deba ser descubierto.

  2. Anónimo says

    El proteje a los de su misma condición!!!

    1. H. R. Pacios says

      MÁS ACUSACIONES DEMONÍACAS:

      Y a los que somos católicos se nos atribuye:

      Que somos unos violadores de niños y niñas, depravados, pedófilos y pederastas perdidos todos sin excepción. Es decir, el árbol rojo e invertido infiltrado cayendo haciendo más ruido que el millón creciendo, definiendo la salud del bosque.

      Que «robamos» niños para entregárselos a los ricos engañando a las madres pobres diciéndoles que han muerto en el parto (aunque todavía no hay ni un solo caso probado pericial y científicamente con la prueba del ADN y si innumerables pruebas en contra de esa atribución y de la caridad cristiana ejemplar de las almas que salvaron a las criaturas de un aborto seguro).

      Que «engañamos» a mujeres embarazadas para que no ejerzan su «derecho» democrático y marxista a triturar, ahogar, envenenar y asesinar a su bebé aún no nacido en mataderos llamados clínicas abortistas, ahora incluso haciendo eso que tanto atormenta y acosa a la gente, rezar en público. Como si hace muchas décadas, nuestros abuelos fueran más ricos que nosotros hoy para sacar adelante familias de tantos hijos como hoy media docena de ellas, con pañales de picos y todo. Como si hoy fuera muy difícil comer y no pasar hambre si se tiene un niño o una niña, que son un regalo de Dios para el mundo entero y que debería alegrar al más abatido de por vida corazón de padre y madre cualquiera.

      Que somos unos reaccionarios por no «aprobar» el matriDEMONIO homosexual, la adopción de niños y niñas huérfanos por sodomitas o lesbianas, el aborto, la eutanasia, el divorcio, la píldora del día después, las relaciones promíscuas y prematrimoniales, el adulterio, los vientres de alquiler, los métodos abortivos contraceptivos de exclusión de Dios de la relación hombre mujer, la pornografía, la «educación» o escandalización «sexual» para «liberar» incluso a los niños de ser «reprimidos» fieles en el amor a Jesucristo, pobre y virgen, por encima de todo y de todos, etc., todo ello tan progre y democrático.

      Que rezamos como mujeres el Santo Rosario, porque se atribuye rezar a las mujeres en exclusiva ya desde los tiempos del santo cura de Ars, estratagema demoníaca típica de creación de complejos y del “qué dirán” en los hombres.

      Que somos unos ingenuos porque se nos atribuye creer en lo que se atribuye no existencia (como pudo comprobar fatalmente el rico Opulón entre tormentos de testimonio del propio Abraham, en cuyo seno gozaba eternamente el pobre Lázaro de sus desdichas terrenales).

      Que somos unos pendencieros y que nos metemos en unos líos y fregaos de no te menees, por amar la Verdad y rechazar la mentira, como si eso de que para vivir no hiciese falta saber la verdad, que la mentira puede ser “placentera”, que “no merece la pena meterse en líos”, que “qué le vamos a hacer, la “vida” es así, el mundo está así montado” y que “para qué nos vamos a comer el coco, si son cuatro días” y semejantes subnormaladas.

      Que somos unos sosos y aburridos porque no aceptamos ser esclavos de las drogas: alcohol, tabaco, cannabis, heroína, cocaína, drogas de diseño, porque no vamos a esos asquerosos antros satánicos de perversión llamados discotecas y pubs, porque no solemos frecuentar los bares, porque no solemos acudir a casas de apuestas, bingos, casinos, prostíbulos, fiestas hasta altas horas de la noche, botellones, orgías, juergas, cenas de “navidad” con los colegas, y que nos pasamos la vida yendo a misa en lugar de tener una vida de hedonismo y ocio, como gusta a lucifer. Como si no hubiese formas de descanso en las que podríamos disfrutar todos como si a ellas acudiésemos con nuestros más distinguidísimos invitados, Nuestro Señor Jesucristo y con la Santísima Virgen María, con la intención de que ellos, a quienes más queremos, disfruten aún más que nosotros (como en las bodas de Caná, por ejemplo), aunque no les veamos ni oigamos (ni dignos somos de ello) pero sabemos que siempre están ahí para lo bueno y lo malo (y que sea así siempre, que nunca nos alejemos de ellos ni en nuestras horas de descanso, con lo que no deseemos un descanso contrario a lo que agrade a Dios mismo, santificando siempre las fiestas).

      Que estamos locos de atar por afirmar que “la muerte para mí es una ganancia”, por llamar “hermana” a la muerte, por la “locura de la cruz” o que “vivo sin vivir en mí, y tan alta dicha espero, que muero porque no muero” y por creer lo que el Señor nos transmitió: “El que pierda su vida por Mí, la ganará. El que gane su vida, la perderá”. Nos dicen los “atribuidores” que no estamos bien de la cabeza porque no “merece la pena” morir, incluso horriblemente martirizado, antes que apostatar, blasfemar, escupir un crucifijo, renegar de Jesucristo y la Santísima Virgen, negar la “divinidad” del César, obedecer antes al gobierno democrático y constitucional, abortista y eutanasiador, antes que a Dios Nuestro Señor, etc.

      Que somos unos fundamentalistas y que se «ha derramado mucha sangre» por «culpa» de la «religión» (solo hay una, la de Jesucristo Nuestro Señor, Dios y Hombre Verdadero, la católica apostólica), a la que se atribuye mucha maldad frente al ateísmo, el islamismo, el judaísmo, las sectas orientales, los rebeldes hijos pródigos protestantes y ortodoxos (que siguen como las vírgenes negligentes a la espera del novio y les va a pillar el toro como no espabilen), la ciencia, la «diosa» razón y el jacobinismo liberal, y demás ídolos, tan progresistas y “bondadosos” todos ellos, como bien ha quedado comprobado por la historia de los últimos siglos para el que quiera ver y no permanecer en la ceguera.

      Que no nos hemos dejado exterminar a lo largo de la historia, lanzando cruzadas por nuestra supervivencia, como si el derecho y el deber de defenderse no alcanzase a los católicos y sus seres queridos, incluso los no católicos.

      Que envenenamos las fuentes y damos caramelos envenenados a los niños y disparamos con sotana desde los campanarios y qué se yo que barbaridades propagandísticas luciferinas.

      Que somos unos «carcas» totalmente fuera de «onda» y pasados de moda, como si se pudiese adaptar a nuestros caprichos, placeres, arbitrariedades y egocentrismo el Sabio mensaje de Dios contenido en la Biblia y que es para toda criatura de Dios, hombre y mujer, de todos los tiempos y en toda latitud.

      Que no queremos someternos a los dictados del cuerpo y sus caprichos, sino sojuzgarlo a las aspiraciones del alma y su íntimo deseo de bienes espirituales, en lugar de buscar los placeres, vanidades y riquezas de este mundo, todos vanos y pasajeros, como bien nos enseñó la doctora Santa Teresa de Jesús de Ávila, nuestra gran compatriota a la que tantos y tantos ateos presuponen superar en sabiduría.

      Que somos unos “raritos” ya que queremos ser castos y fieles a nuestras esposas (y ellas a sus maridos) durante toda nuestra vida, sin cometer adulterio ni siquiera por deseo de mujer ajena, que defendemos el celibato hasta el matrimonio porque es bueno para toda la humanidad, no por capricho, que tendemos a ser pudorosos con nuestro cuerpo en piscinas, playas, vestuarios, que creemos firmemente que el amor es para toda la vida y que si no es para toda la vida no es amor (tal vez sí prostitución), etc. Y porque creemos que el amor es negación de uno mismo, rechazo de la vanidad y donación plena y búsqueda de la felicidad en la felicidad del otro, algo totalmente inverosímil para el mundo y sus hijos.

      Que incendiamos Roma provocando su reducción a cenizas y que no respetamos al «dios» (falso, por supuesto) Nerón, ni a ningún César, ni rey, emperador (que se lo dijeran a Napoleón), magnate, político, soberano, presidente del gobierno elegido democráticamente, sino que ADORAMOS solo a DIOS y guardamos gran devoción a la Santísima Virgen María, Excelsa e Inmaculada Madre de Dios y Madre nuestra del Cielo, que no han sido elegidos en las urnas ni tienen sangre azul.

      Que creemos en lo que no vemos o captamos con los “sentidos” físicos, como si a los fariseos les hubiese servido de algo ver con sus ojos mismos al propio Señor Jesucristo hacer innumerables milagros, como devolver a la vida a la hija de Jairo, sacar vivo del sepulcro al difunto Lázaro, devolver la vista a ciegos, curar leprosos, paralíticos, endemoniados, etc. Como si todos necesitásemos la prueba de la Gloriosa Resurrección del Señor que precisó Santo Tomás metiendo su mano en el costado del Señor y en las llagas de sus santísimas manos, como si solo pudiésemos “confiar” en los sentidos físicos y no en lo que no sabemos explicar que llevamos dentro de nosotros, en el corazón de nuestro ser, lo que sincera y verdaderamente nos mueve e impulsa a desear vivir intensamente e ir al encuentro de Dios a cada momento, lo que es Verdad aunque no la sepamos explicar (tarea muy difícil sino casi imposible), lo que constatamos a cada instante de nuestras vidas, pues nuestra Fe, nuestra confianza plena en Dios se VIVE.

      Que no creemos en quiromantes, horóscopos ni horroróscopos del fin del mundo, de los tiempos o de la era de no sé qué, ni en lectura de manos, ni en bolas de cristal tipo rapel, ni en adivinos y adivinas vestidos de lagarteranas, ni cartas echadas, ni en extraterrestres, ni en ovnis de otros planetas, ni guijas, ni velas, veletas o vasos que se mueven solos, ni psicofonías, ni en tocar madera, ni en no pasar bajo una escalera, ni en no cruzarnos un gato negro, ni en fantasmas (bueno, excepto los de la política, claro está), ni en los chacras de las posturas raras del yoga y de la gente que se hace un nudo “para experimentar no sé que paz interior” rompiéndote varios tendones, ni en taichis, ni taichás, ni en testigos de geová y viene, ni en nuevas eras de acuario como canta Rafaél, ni en comunas hippies, ni en la solidaridad del proletarios del mundo uníos, ni en perroflautismos diversos, ni en drogas que “te trasportan a una nueva forma de ver la vida”, ni en el haz el sexo promíscuo guarro cochino a más no poder y no la guerra a pedradas con la policía y atiborrándose de condones, pastillas abortivas y abortos a granel, ni en logias de iluminatis que quieren cambiar el mundo con su filantrovanidad, ni mamandurrias de cualquier tipo esotéricas, supersticiones, etc.

      Que la Edad Media fue muy «oscura», vamos que no había día, que no salía el sol, que la vida era en “blanco y negro” según estos “atribuidores” propaganderos, porque la Iglesia mandaba mucho según los que nos atribuyen «oscurantismo» «cerril» y «cavernario». Y ya hemos podido comprobar en los últimos siglos el producto de la “iluminación” de los iluminados con las antorchas infernales del ateísmo masón que ha tratado de suplantar a la Iglesia.

      Que la Iglesia ha sido muy, pero que muy rica, que debería repartirlo todo (autodisolverse) entre los pobres, como cuando Judas Iscariote reprochó al Señor Jesucristo, nada menos, no vender el ünguento caro que le trajo María Magdalena y el Señor pidió guardarlo para su santa sepultura, y sí dar el importe del mismo a los “pobres” (como si Judas Iscariote y los suyos, los escribas y fariseos de ayer y hoy, estuviesen realmente preocupados por los “pobres” de los que tantísimo hablan, a los que tantísimo adulan falsamente, pero por los que nada bueno hacen, sí malo, pero nada bueno). Eso sí, sin reparar en qué sería de millones de personas que viven directa o indirectamente del turismo más culto, el religioso, el de catedrales, monasterios, camino de Santiago, etc., que no existiría si se hubiese seguido tal “consejo” propio del demonio.

      Que el Santo Oficio quemó la friolera de un par de docenas de «brujas» pirujas en la hoguera en el transcurso de tres siglos de existencia en España e Hispanoamérica, aunque el Santo Oficio o Inquisición católica fue una petición popular del celo de hombres y mujeres no consagrados, para preservar la fe por parte de un pueblo celoso de su amadísimo Señor Jesucristo, no como ahora, que en buena medida pasa con insensatez extrema de Él. Por cierto, «brujas» pirujas seguramente que endemoniadas en un tiempo en el que el exorcismo no se sabía aplicar ni por parte de sacerdotes u obispos, y la persona endemoniada causaba un gran mal a toda la comunidad (de la pena de muerte en masa en la comunista China contra católicos nadie levanta ni un susurro). Y, por supuesto, nada se dice de tan santa institución, nada que ver con lo que de ella cuentan los enemigos de Jesucristo, acerca de las decenas de miles de personas a las que salvó de ser víctima de supersticiones, pues sus miembros eran la luz, la sal y la cordura del mundo, nada que ver con supersticiones de personas alejadas de Dios, como las de hoy.

      Que la Iglesia ha sido un impedimento a la “ciencia”, al “progreso” y la “razón”, ignorando los «atrubuidores» de semejantes mamarrachadas muy malintencionadas que las universidades, colegios e institutos, así como la investigación y los cimientos de la ciencia actual, fueron obra EXCLUSIVA de la Iglesia Católica, la de Jesucristo Nuestro Señor y San Pedro, durante nada menos que quince siglos, muchos de los más prestigiosos DEL MUNDO hoy perduran (Oxford, Cambrigde, Salamanca, UCM, la Sorbona, Ratisbona, etc., así como la inmensa mayoría de universidades de América y Europa, fundadas por órdenes católicas), siendo la EDUCACIÓN en el sentido estricto del término, casi monopolio de la Santa Iglesia Católica Apostólica y vía de humanización cristiana de los más pobres y desheredados además de los reyes, ricos y nobles. Lo demás es manipulación o adoctrinamiento de satánicos “atribuidores” contra la Iglesia del Señor Jesucristo, para acercar a la humanidad a las tinieblas de la ignorancia infernal, esa con la que mejor manipulan y esclavizan a los no creyentes.

      Que la Iglesia mantuvo en el analfabetismo a la población, por supuesto que obviando que los padres pobres metían en seminarios a sus hijos para que saliesen educados, pero de verdad (no adoctrinados, atontonados y malcriados, como hoy), aunque no tuviesen vocación religiosa, y menos aún, dinero. Y así, el eufemismo de civilización “occidental” encierra la verdad de la civilización católica, que ha hecho de Europa, América (continente español por excelencia), Australia (también descubierta y evangelizada por españoles) y extremo oriental de Asia, lo que son en el orden material y espiritual (por herencia impagable, hoy despreciada para mal del mundo), frente a África y Asia, que no salen de la barbarie por faltarle herencia católica misionera evangelizadora verdadera.

      Que la Iglesia no es democrática porque no ha sometido a “votación qué tipo de DIOS quiere”, como sí «han hecho» los herejes rebeldes a Dios y protestantes del «dios» hecho a medida de la libre interpretación de adáptate tú a mí que yo a tí ni de coña, como si a Dios se le pudiese votar frente a la NADA, como si no fuera Verdad el ¿Quién como Dios?, como si no nos tuviésemos que arrodillar ante el Señor toda criatura en Cielos, tierra, purgatorio e infierno. Como si el tiempo en años no tuviese el añadido de “(año xxxx) de Nuestro Señor Jesucristo” en todas las latitudes (y menudo ridículo harán los ateos si quieren cambiar la fecha). Como si a Dios se le “eligiese” como al fariseo de turno en la presidencia de gobierno, en lugar de ser Él el que nos ha elegido para la Vida Eterna, para ser sus amigos, a pesar de no merecer ni ser polvo bajo sus santísimos pies. Como si no hubiese ridiculez mayor (y esto sí que es de “jilis”) en esta vida que la soberbia de tratar de “equipararse”, despreciar y “rebatir” al que vive y reina por los siglos de los siglos, a nuestro amadísimo Señor Jesucristo.

      Que la Iglesia está formada de parásitos, de personas que no hacen nada y viven del cuento, aunque no dicen nunca que si la Iglesia no hubiese existido, la humanidad se hubiese autodestruido ya en el siglo I de nuestra era porque nadie soporta el peso del pecado del mundo como sus miembros consagrados (no es más el siervo que el amo, y la Iglesia también ha de pasar un calvario para dar cumplimiento al plan de Salvación de Dios), labor impagable por siempre jamás (aunque ellos, como buenos católicos y siervos fieles de Dios, no se quieran atribuir buena obra alguna, instrumentos como somos, la mayoría de veces inútiles, del Supremo Hacedor de todo lo Bueno y Santo), pues con sus oraciones y mortificaciones sacan almas del purgatorio, convierten incluso a los más perversos, transforman saules en san pablos, etc por legiones, todos los días y a todas horas, aunque nadie quiera (que poder sí que puede si quiere) percatarse de ello. Nada ni nadie ha hecho más bien por los pobres, desahuciados, desamparados, enfermos, ancianos, huérfanos, iletrados, marginados, pecadores, descarriados que la Santa Iglesia Católica Apostólica y sus santos, santas y misioneros, actuando como instrumentos de Aquél al que aman y han consagrado sus vidas, almas, corazones y todo su ser, Jesucristo, que es Dios Nuestro Señor y Hombre verdadero, pero también para la prosperidad de las naciones (llevaría un libro o más explicarlo claramente), prosperidad casi exclusiva gracias a la Cristiandad y por los sabios verdaderos del mundo, los que viven la fe en Cristo Jesús, los que llevan a la práctica sus mandamientos contenidos en los Santos Evangelios. Como si más del 95% PIB acumulado mundial (solo bienes y servicios para bien de hombres y mujeres, no maldad interior bruta) de los últimos dos milenios no tuviese su origen en personas cumpliendo la Santísima Voluntad de Dios (que hace llover para que haya pastos para el ganado y crezcan las cosechas que nos alimentan todos los días, que pone minerales y materiales para que el hombre los trasforme en bienes, que hizo la naturaleza y sus procesos de regeneración natural sin ayuda del hombre, que puso peces en el mar y aves en el Cielo, etc., que sin Él no existiría la oferta total mundial por mucho que los economistas sin Dios digan lo contrario).

      Que la Iglesia no aporta nada al mundo moderno, claro que no pasa una hora sin que se produzca un milagro inexplicable e imposible para la humanidad pero no para Dios (la Vida misma de todo cuanto existe es un milagro continuo que ni las más agudas inteligencias de los “sabios” de este mundo pueden explicar en lo referente a su imposible acaecimiento por puro azar, pero sí por una Suprema Voluntad de Bien, que es la de Dios mismo creador y que nos la regala para nuestra eterna felicidad en su compañía, porque donde está Él, también quiere llevarnos a nosotros), en el mundo gracias a la intercesión de la Santísima Virgen María, los santos y santas (todos católicos, ni uno solo protestante, ortodoxo, anglicano, etc., y no digamos musulmán, budista, hinduista, etc.) o la fe de los hombres y mujeres justos y de Dios en la tierra y en el Cielo.

      Etc., etc., etc., y sigue y seguirá hasta el fin de los tiempos la cantinela y el “dar la brasa” de los «atribuidores» satánicos y acusadores de los que quieren ser fieles a Jesucristo, Dios verdadero.

      Así que señores obispos, sacerdotes y católicos laicos en general, déjense de prestar la más mínima atención a esas atribuciones-acusaciones del demonio y su estirpe, y vayan a la VERDAD si se tienen por católicos verdaderos. Y con respecto a las acusaciones “atribuidoras”, aplíquense esta medicina inmunizadora frente a las maledicencias y rumores diabólicos que el Señor Jesucristo nos regaló y que tanto odia el demonio al que se las repite y medita en su interior día a día:

      Mt 5, 11-12: “Bienaventurados seréis cuando os injurien y os persigan, y cuando, por mi causa, os acusen en falso de toda clase de males. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en los cielos; pues de la misma manera persiguieron a los profetas anteriores a vosotros.”

      Y el Señor no falla ni defrauda jamás, como todos sabemos por nuestra propia experiencia vital. Jesucristo es el Camino, la Verdad y la Vida.

  3. H. R. Pacios says

    El partido republicano de USA defiende a los homosexuales, no solo no los encubre, sino que los encumbra, incluso en redes sociales, independientemente de lo que prescribe Dios Nuestro Señor por medio de San Pablo (Gn 19, 5 y ss., Lv 18, 22 aparte):

    https://youtu.be/AvuZyKFi-rg

    1 Co 6, 9-10: ¿No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? ¡NO OS ENGAÑÉIS! Ni impuros, ni idólatras, ni adúlteros, ni AFEMINADOS, ni HOMOSEXUALES, ni ladrones, ni avaros, ni borrachos, ni ultrajadores, ni explotadores heredarán el Reino de Dios.

    Así que, ¿condenáis ahora a Donald Trump con su Gays for Trump o preferís seguir siendo HIPÓCRITAS FARISEOS como los judíos acusando a otros por lo mismo? ¿Con Cristo o contra Él?

  4. H. R. Pacios says

    Por cierto, espero que los autores de este artículo, así como toda Adoración y Liberación involucrada, estén brindando y celebrando con alegría satánica la furiosa persecución que, por causa de las cuatro manzanas podridas de la Iglesia en un manzanar gigantesco (siempre hace más ruido un árbol cayendo que un millón creciendo en el bosque), están desencadenando ahora en España POLÍTICOS de todo signo (especialmente antiespañoles, terroristas de ETA y marxistas, socialistas, socialdemócratas y comunistas, aunque también liberal conservadores en menor número), esos que se dedican a la profesión de mentir, engañar, manipular, ser hipócritas a reventar, ejercer todo tipo de crimen y corrupción, los que seducen a las masas y hablan como serpientes, los lobos con piel de cordero que son la fiel imagen de la bestia satánica, los POLÍTICOS, sean del signo que sean. No hay ladrón bueno, porque robar es pecado mortal. Menos aún hay político bueno, porque la política no es caridad, sino todo lo contrario, la más abyecta servidumbre mundana a satanás, padre de la mentira y homicida desde el principio.

    Eso sí, los POLÍTICOS, como fariseos hipócritas judíos de nuestro tiempo, encubren el ilimitadamente satánico escándalo actual de niños y niñas salvajemente violados, prostituidos, corrompidos de por vida y drogados en organismos públicos de “custodia” de menores bajo responsabilidad y colaboración de POLÍTICOS en ciertas regiones de España (Islas Baleares, Valencia y Madrid, de momento, conforme a lo que hasta ahora se ha destapado por la acción policial). Un escándalo infernal de dimensiones horrorosas que incluso abarca al extranjero, caso de USA con ex presidentes tan idolatrados de ese país, magnates empresariales y financieros, parlamentarios, jueces, burócratas, miembros de la realeza británica, actores de Hollywood, etc. Vamos, toda la morralla infernal de la tierra, toda la estirpe de lucifer, que ahora, para tapar sus asquerosas y satánicas perversiones al mundo, acusan infundadamente a los miembros de la Santa Iglesia Católica, la Esposa de Jesucristo Nuestro Señor, Dios verdadero, de lo que ellos llevan perpetrando décadas con total impunidad, incluso asesinando y comprando a los que tratan de sacar a la luz lo que está oculto. Y, por supuesto, en esas acusaciones nos incluyen a TODOS los católicos, como siempre. No hay un crimen o maldad, no hay un insulto o infamia recogido en el diccionario de la RAE, de la que no se nos acuse. Hoy toca que nos acusen a todos de pederastas, eso que hacen a diario los POLÍTICOS y magnates de la tierra, y que los niños y niñas, dicen, corren peligro con nosotros, en la Iglesia Católica (a la que incluso se le quiere expoliar aún más sin compensarle nada por las pérdidas del pasado). Quien hoy niegue que un político no es más que un demonio encarnado, la imagen viva de la bestia, es que no distingue entre Verdad y mentira, y, por tanto, entre bien y mal, entre Dios y el demonio.

    Claro, satanás se defiende siempre acusando a los demás de lo que siempre hace su estirpe sibilina, incluso la infiltrada como humo de satanás en la Iglesia Católica por el error de acoger “piadosamente” a ciertos colectivos en los seminarios (y provocando además la huida de las vocaciones verdaderas, doble error). Ahora resulta que los POLÍTICOS españoles, corruptos como todos los del mundo en cuerpo y alma hasta el extremo de demonios encarnados, atacan a la Iglesia por escándalos sexuales ya aclarados sobre menores que, contados en número y perpetrados por homosexuales admitidos con gran error al sacerdocio (un caso entre más de 10000) como bien nos ha enseñado el fiel Benedicto XVI, nuestro papa, ellos (los políticos) han perpetrado con total impunidad de jueces tan corrompidos como ellos, durante décadas de democracia (porque con Franco no hubiesen podido ni sobrevivir un segundo si es que entonces había esta perversión, que lo dudo muchísimo, pues entonces los niños y niñas jugaban en las calles sin preocupación alguna de sus padres).

    En fin, qué pena que personas de Adoración y Liberación hayan sido vilmente engañadas y seducidas también, como Francisco, por satanás para colaborar, espero que inconscientemente, con él en intentar destruir la indestructible Iglesia de Jesucristo Nuestro Señor, la Católica Apostólica, la de san Pedro, la de los santos, santas y mártires. Pierdan toda esperanza, ni las puertas del Infierno prevalecerán sobre la Santa Esposa de Jesucristo que espera la boda con creciente fervor, la comunidad de los fieles a Él y de los santos, arcángeles y ángeles triunfante, la Santa Iglesia Católica Apostólica, la única que bautiza en el Nombre de Jesucristo Nuestro Señor y en cuyo nombre administra todos los demás santos Sacramentos, y no la “iglesia” a conveniencia de cada POLÍTICO y sus obispos, de derechas o izquierdas, todos satánicos e imagen fiel de satanás, padre de la mentira y homicida desde el principio.

    Y a los que habéis escrito el artículo de arriba, sed coherentes con vuestras “creencias”. Ahí tenéis a Bildu, ERC, IU, Podemas, Podemes y Podemxs, PSOE, PP y demás mierda farisea, para militar en su persecutoria secta tipo Nerón contra nosotros, los católicos.

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