Vicente Montesinos

Desgraciadamente estamos muy acostumbrados a contarles cosas en negativo de nuestra amada Argentina.

Una Argentina donde la política se ha vuelto irrespirable, y que ha visto nacer a algunos de los elementos más negativos para la Iglesia católica: desde aquellos Angelelli, pasando por los actuales Raúl Martín o Tucho Fernández, hasta el propio Bergoglio, en un camino sembrado de progremodernismo, teología de la liberación, y traición a Jesucristo y a su santa madre iglesia.

Pero igual que a veces hemos hablado de esta Argentina; por contraposición, encontramos en esta amada tierra de contrastes algunas de las cosas mejores, y algunos de los seres más valientes y fieles que hemos podido conocer.

Razón tiene un amigo mío cuando dice que en Argentina no hay término medio. O eres de los muy buenos, o eres de los muy malos.

Así pasa con una clase social entregada al sistema sin ningún pudor, y por contraposición con un valiente pueblo que ha salido a la calle y nos ha dado a todo el mundo una lección en defensa de la vida, como no habíamos visto nunca antes. Que lección la de los defensores de la vida. Que lección en la defensa de la sana doctrina de tantos y tantos hermanos de adoracionyliberacion.com entre los cuáles me viene ahora a la cabeza nuestro querido hermano colaborador Juan Donnet, valiente guerrero.

Así pasa con un clero complaciente y absolutamente alejado de la tradición de la Iglesia y la sana doctrina; y por contraposición con aguerridos, varoniles y fieles Sacerdotes, perseguidos, atribulados y sufrientes. Sin ir más lejos me viene ahora mismo a la cabeza nuestro querido colaborador, el padre Cristhian Viña, un soldado de Dios, en medio de lobos.

Así pasa con un Episcopado vergonzoso, absolutamente de rodillas ante el nuevo orden mundial, y enemigo acérrimo de cualquier cosa que suene a tradición, sana doctrina, magisterio bimilenario y sagradas escrituras. En estos últimos días hemos tenido un ejemplo, sin ir más lejos, en el nefasto obispo Raúl Martín, y su prohibición de comulgar de rodillas ante nuestro señor Jesucristo. Dios se lo demandará.

Y por contraposición, encontramos pastores valientes, aunque no muy abundantes, pero con representantes dignísimos, como Monseñor Aguer, misericordiado aún soplando las velas de los 75 años al no soportar Bergoglio su ortodoxia y fidelidad, pero que, como ha venido siempre informándoles Adoración y Liberacion, ha regalado, y sigue regalando, continuamente al mundo, una doctrina y una catequesis de la moral necesarísima en los tiempos que corren.

Pues bien, este país de contrastes, ha sido capaz de decirle que no al aborto, en una histórica votación en el Senado, que ha rechazado la vía libre para el asesinato que abrió el congreso.

De momento hemos ganado un año. Puede que pronto vuelva a la carga el mal. Sin duda volverá.

Pero una vez más se ha demostrado que, con lucha, oración, y la ayuda de Dios, todo se puede.

Que Dios todo lo puede. Que de Dios nadie se burla.

Así que, vil Argentina, tiembla.

Así que, valiente, fiel, y dignísima Argentina, enhorabuena, y gracias por vuestra lección.

Así que, una vez más, gracias Señor.

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