Vil Argentina; tiembla. Dignísima, fiel y valiente Argentina; enhorabuena y gracias por la lección. Y como siempre, gracias Señor.

Vicente Montesinos

Desgraciadamente estamos muy acostumbrados a contarles cosas en negativo de nuestra amada Argentina.

Una Argentina donde la política se ha vuelto irrespirable, y que ha visto nacer a algunos de los elementos más negativos para la Iglesia católica: desde aquellos Angelelli, pasando por los actuales Raúl Martín o Tucho Fernández, hasta el propio Bergoglio, en un camino sembrado de progremodernismo, teología de la liberación, y traición a Jesucristo y a su santa madre iglesia.

Pero igual que a veces hemos hablado de esta Argentina; por contraposición, encontramos en esta amada tierra de contrastes algunas de las cosas mejores, y algunos de los seres más valientes y fieles que hemos podido conocer.

Razón tiene un amigo mío cuando dice que en Argentina no hay término medio. O eres de los muy buenos, o eres de los muy malos.

Así pasa con una clase social entregada al sistema sin ningún pudor, y por contraposición con un valiente pueblo que ha salido a la calle y nos ha dado a todo el mundo una lección en defensa de la vida, como no habíamos visto nunca antes. Que lección la de los defensores de la vida. Que lección en la defensa de la sana doctrina de tantos y tantos hermanos de adoracionyliberacion.com entre los cuáles me viene ahora a la cabeza nuestro querido hermano colaborador Juan Donnet, valiente guerrero.

Así pasa con un clero complaciente y absolutamente alejado de la tradición de la Iglesia y la sana doctrina; y por contraposición con aguerridos, varoniles y fieles Sacerdotes, perseguidos, atribulados y sufrientes. Sin ir más lejos me viene ahora mismo a la cabeza nuestro querido colaborador, el padre Cristhian Viña, un soldado de Dios, en medio de lobos.

Así pasa con un Episcopado vergonzoso, absolutamente de rodillas ante el nuevo orden mundial, y enemigo acérrimo de cualquier cosa que suene a tradición, sana doctrina, magisterio bimilenario y sagradas escrituras. En estos últimos días hemos tenido un ejemplo, sin ir más lejos, en el nefasto obispo Raúl Martín, y su prohibición de comulgar de rodillas ante nuestro señor Jesucristo. Dios se lo demandará.

Y por contraposición, encontramos pastores valientes, aunque no muy abundantes, pero con representantes dignísimos, como Monseñor Aguer, misericordiado aún soplando las velas de los 75 años al no soportar Bergoglio su ortodoxia y fidelidad, pero que, como ha venido siempre informándoles Adoración y Liberacion, ha regalado, y sigue regalando, continuamente al mundo, una doctrina y una catequesis de la moral necesarísima en los tiempos que corren.

Pues bien, este país de contrastes, ha sido capaz de decirle que no al aborto, en una histórica votación en el Senado, que ha rechazado la vía libre para el asesinato que abrió el congreso.

De momento hemos ganado un año. Puede que pronto vuelva a la carga el mal. Sin duda volverá.

Pero una vez más se ha demostrado que, con lucha, oración, y la ayuda de Dios, todo se puede.

Que Dios todo lo puede. Que de Dios nadie se burla.

Así que, vil Argentina, tiembla.

Así que, valiente, fiel, y dignísima Argentina, enhorabuena, y gracias por vuestra lección.

Así que, una vez más, gracias Señor.



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80 respuestas

  1. Laus Deo, pero no bajemos la guardia. La cultura de la muerte, que es demoníaca, no va a tirar la toalla y hará algún retoque del texto para que sea aceptable por senadores comprables a cierto precio.

  2. Ya va habiendo versiones oficiales del Catecismo en las que la homosexualidad ya no es una tendencia objetivamente desordenada, pero, si no es desordenada, es que es ordenada, ORDENADA ¿ A QUÉ ? Esto es gravísimo y no lo está denunciando ningún obispo ni cardenal. La misericorditis no para de meternos goles a los católicos, con la excusa de que, si lo hace el papa, estará muy bien, aunque sea cambiar totalmente la doctrina y no un desarrollo. Sugiero un artículo de Adoración y Liberación y enviarlo a los obispos españoles para que eleven sus quejas a Roma. https://www.aldomariavalli.it/2018/08/06/il-misterioso-caso-del-numero-2358/

  3. !Viva Argentina!
    Los que han votado a favor, responderán ante Dios.

  4. Enhorabuena al pueblo argentino por apoyar la vida y decir “no” a la cultura de la muerte. Gracias por ser el ejemplo a todos los pueblos de latinoamerica. Que Jesus y Maria bendigan a este pueblo fiel!

  5. La lucha por la vida recien comienza, lamentablemente los que tienen hambre de sangre , no van a detenerse, el demonio no descansa, ya sabemos, pero nuestra Madre tampoco

  6. Os lo decía. Cuando gana el aborto no hay ya nada de que dialogar. Cuando gana la vida ¿ hay que dialogar ? ¿Andan muy justitos de cerebro los obispos argentinos ?http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=32863

  7. Coccopalmerio sigue manipulando los textos para conseguir la intercomunión sin necesidad de confesión. Seguimos en caída libre. http://lanuovabq.it/it/coccopalmerio-saccheggia-i-testi-della-chiesa

  8. Os lo decía. Vuelve de nuevo al senado dentro de una reforma de mayor envergadura del código penal. Las élites siguen adelante y el episcopado pide diálogo, pero las víctimas no pueden hablar. http://lanuovabq.it/it/aborto-vittoria-di-popolo-ma-il-governo-prepara-la-trappola

  9. Iglesia casual

    La semana pasada el Papa Francisco regaló a la Iglesia algunas de sus acostumbradas sorpresas. Como ya comentamos en este blog, se erigió en dueño de la doctrina y dispuso el cambio del Catecismo de la Iglesia católica que desde ahora dice: ”La Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que la pena de muerte es inadmisible, porque atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona”. El problema es que algo que atenta contra la inviolabilidad y la dignidad de la persona es siempre inmoral, es malum per se. En consecuencia, la doctrina católica de estos últimos dos mil años ha sido inmoral. Apenas un detalle; bobadas que solamente interesan a los teóricos y no a los hombres de acción y de voluntad como Bergoglio.
    En un orden menos trascendente pero no menos significativo, se erigió en juez de la moda y el buen gusto. El 1 de agosto recibió a un numeroso grupo de jesuitas jóvenes a los que dirigió un mensaje que comenzó que estas palabras: “Cuando yo era estudiante, y debíamos ir a ver al General, o cuando con el General debíamos ir a ver al Papa, debíamos usar sotana y manteo. Veo que esta moda ya no existe; ¡gracias a Dios!”. Se entiende. Muchos de los sacerdotes presentes estaban en mangas cortas, o en mangas de camisa, y ninguno con sotana. El Santo Padre, que nunca se dignó a usar el hábito coral que le corresponde por su cargo, no solamente ha establecido la moda casual en la Iglesia, sino que se ríe de la moda de su época y, a la vez, de todos sus predecesores y de todos los sacerdotes que usaron, y aún usan sotana. Gracias a Dios, el ridículo traje talar ha desaparecido de los escaparates de las tiendas de moda. Gammarelli quebrará y cerrará sus centenario negocio del Pantheon. Los sacerdotes de Francisco se visten en Primark.
    El Papa Francisco nos regaló la Iglesia casual; desde el modo de vestirse en las audiencias pontificias hasta la doctrina, pasando por las personas que lo rodean.

    ¡Fuera las rigideces! ¡Fuera las formalidades! ¡Fuera la seriedad! ¡Fuera los monaguillos con las manos unidas! ¡Fuera el roquete y la muceta pontificia! ¡Fuera la uniformidad! ¡Bienvenida sea la diversidad de clérigos con camisas celestes, grises, blancas y negras rodeando al pontífice! ¡Bienvenida sea la diversidad en el acceso a los sacramentos! ¿Quién soy yo para negarle el bautismo al hijo made in USA del coreógrafo pública y escandalosamente homosexual Flavio Mendoza que fue cristianado ayer en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires, y a la que llegó en brazos de su padre y del novio de su padre?
    ¡Fuera la uniformidad de monseñores y cardenales piadosos ocupando los puestos jerárquicos de la Curia vaticana! ¡Bienvenidos a la colina del martirio de San Pedro los clérigos abiertos a la diversidad gay ! ¡Bienvenido el cardenal Kevin Farrell, autor del prólogo del libro del jesuita James Martin S.J., “Construyendo un puente. Cómo la Iglesia Católica y la Comunidad LGBT pueden entrar en una relación de respeto, compasión y sensibilidad” (HarperCollins, 2018)! ¡Fuera los sacerdotes sabios y eruditos de la venerable Biblioteca Vaticana! ¡Bienvenidos los poetas mimosones y cariñosos! ¡Bienvenido el P. José Tolentino Mendonça, nombrado arzobispo y archivista y bibliotecario de la Santa Iglesia Romana! ¡Viva la diversidad y la desestructuración de las rigideces! ¡Qué importa que este portugués sea el autor del prólogo del libro de la monja Forcades “Teología feminista en la historia”, o que varios sitios de Internet de su país lo señalen como un promiscuo practicante de conductas homosexuales, expulsado en su momento de su diócesis en la isla de Madeira por esa razón! ¡Viva la diversidad!

    La Iglesia casual, el legado del Papa Francisco.

  10. ¿ Es tan difícil concluir que la mafia gay eclesial goza de la protección y hasta el impulso de Bergoglio ?https://www.aldomariavalli.it/2018/08/08/quella-rete-che-andrebbe-sradicata/

  11. https://infovaticana.com/2018/08/10/cupich-tira-balones-fuera-la-homosexualidad-no-es-el-problema/
    Cabe cinismo mayor que el de estos especímenes ateos y masones?
    De veras que los hemos tenido siempre en nuestra Iglesia sin enterarnos?

  12. Aintzane, la ventaja de estos tiempos es que todos los malvados y cínicos con responsabilidades eclesiales elevadas se van quitando la careta. La cuestión es resistir a sus asechanzas continuas para que no tengan más remedio que irse con los suyos, los protestantes.

  13. Ojalá pase lo que dices. Para serte sincera, veo dos dificultades, aunque en absoluto insuperables con la gracia de Dios:
    1- para echar a Bergoglio y sus secuaces haría falta un grandísimo frente común. No sé si el tal frente existe, aunque para Dios no hay nada imposible.Seria maravilloso que todo sucediera como con la muralla de Berlín. Claro que para eso se nos tiene que pelar la lengua de rezar.
    2-? Cómo explicar a los pusilánimes estos años de Bergoglio salvando la infalibilidad papal y la inmutabilidad de la doctrina? Habría que dejarles claro que Bergoglio es un falso papa.? Será eso posible?

  14. Me sigue preocupando lo que va a pasar cuando muera Benedicto XVI.

  15. Este obispo denuncia el silencio de tantos que conocían y callaron, pero ese silencio es pacata minuta comparado con el terrible silencio ante la demolición programada de la Iglesia Católica que está llevando a cabo el mismísimo Bergoglio. Ahí le quiero ver a este obispo. http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=32871

  16. Homosexualizar la Iglesia no va a atraer ni un sólo joven, pues eso ya lo tienen los jóvenes a su alcance al margen de la Iglesia. Por el contrario va a espantar, como está espantando ya, a tantos adolescentes y jóvenes, que no quieren ser víctimas del acoso de tanto cura gay que se sabe amparado por el quien soy yo y por la figura de James Martin, el mayor impulsor del homosexualismo propiciado desde Roma. http://lanuovabq.it/it/la-chiesa-va-incontro-ai-giovani-ha-gia-deciso-come

  17. Yo creo que ha pasado con creces el tiempo de presionar a nuestras autoridades eclesiásticas para que se definan YA

  18. Ayer vi a Mons Iceta en la capilla de la Adoración Perpetua. Estaba haciendo de guía, si no lo hubiera abordado. No sería la primera vez.

  19. Algo es algo, pero el diagnóstico es muy pobre. ¿ No se dan cuenta estos jóvenes de que es Bergoglio el gran timador, el gran embaucador, el que está recortando el evangelio y desfigurando a Jesucristo hasta dejarlo irreconocible ? Prometer el cielo sin necesidad de conversión es el mayor engaño de la historia. https://infovaticana.com/2018/08/11/carta-abierta-de-jovenes-catolicos-a-la-jerarquia-si-no-actuais-el-mal-proseguira/

  20. REL ha dado un paso, notoriamente insuficiente, pues no cita al responsable de la beatificación de Angelelli, quien abrazó la misma teología de la liberación que bendecía esos asesinatos. https://www.religionenlibertad.com/america_latina/568698132/Catolicos-victimas-del-terrorismo-en-Argentina-Carlos-Sacheri-Jordan-Bruno-Genta-Raul-Amelong.html

  21. Aintzane, con todo, Iceta y Munilla es de lo mejor del episcopado español, que duerme una plácida siesta en medio de la tormenta que sacude a la Iglesia.

  22. ¿ No se dan cuenta esos jóvenes que el homosexualismo que condenan está bendecido por la misericorditis que ha sentado sus reales en la cátedra de Pedro, mancillada casi todos los días ?

  23. El mejor retrato del Bergoglio cínico hasta la fecha:

    L’uomo al posto di Dio. Così Benson cent’anni fa vide l’oggi

    Saved in: Blog by Aldo Maria Valli
    Sono usciti in un’unica edizione i due grandi romanzi distopici di Robert Hugh Benson, Il padrone del mondo e L’alba di tutto. La nuova edizione – che può essere acquistata qui: https://www.edizionigondolin.com/2016/04/blog-post_12.html#!/I-grandi-romanzi-distopici/p/111591737/category=18911001 – ha la mia prefazione.
    Le edizioni Gondolin sono collegate a Fede & Cultura: shop.fedecultura.com
    Qui di seguito il testo della prefazione.
    Buona lettura!

    ***

    L’uomo al posto di Dio. Così Benson, cent’anni fa, vide l’oggi

    E così finiva questo mondo,
    così passava la sua gloria
    R. H. Benson, Il padrone del mondo

    Ma… ma non capisco. Se tutto il mondo
    è praticamente cristiano, cos’è rimasto da fare?
    R. H. Benson, L’alba di tutto

    Uno scrittore che abbia a cuore, molto a cuore, alcune idee, una fede e una verità per lui determinanti ha davanti a sé una domanda: meglio un saggio o un romanzo? La strada della saggistica è quella della ragione, la strada della narrativa è quella dell’emozione. Non che le due non possano andare insieme, ma si tratta di decidere su quale tasto si vuole premere di più. Sapendo comunque che la narrativa, almeno in linea generale, è in grado di coinvolgere un pubblico più vasto.
    Robert Hugh Benson (1871 – 1914), prete cattolico convertito dall’anglicanesimo, per dire ciò che gli sta a cuore, e per esprimere le sue preoccupazioni circa i rischi che vede all’orizzonte, nell’Inghilterra dei primi anni del Novecento sceglie la strada sia della saggistica sia della narrativa, ma se oggi lo ricordiamo, e lo leggiamo ancora con gusto, è soprattutto per la seconda, e in particolare per due romanzi fantapolitici e apologetici, Il padrone del mondo e L’alba di tutto, che catturano con il fascino del presagio, il gusto del paradosso e, per chi ha orecchie per intendere, la forza dell’avvertimento.
    Consideriamo le date. Benson scrive Il padrone del mondo nel 1907 e L’alba di tutto nel 1911. La prima guerra mondiale (1914 – 1918) non è ancora scoppiata e per arrivare all’altro sconvolgimento epocale che segnerà il Novecento, la rivoluzione d’ottobre in Russia (1917), mancano alcuni anni. L’inaffondabile Titanic, simbolo della più avanzata tecnologia del tempo, non è ancora colato a picco (lo farà nel 1912) e in Inghilterra il diritto di voto è assicurato solo a una minoranza di cittadini maschi (verrà esteso a tutti nel 1918). Guglielmo Marconi ha da poco realizzato la sua prima trasmissione radio transatlantica (1901), nelle città incominciano a circolare automobili che non hanno più la forma di carrozze e nel 1908 il signor Ford, con il Modello T, inventa la prima auto costruita in serie. Finito il lungo regno della regina Vittoria, l’Inghilterra è nell’età edoardiana, segnata da rigido classismo, esplorazioni avventurose (il comandante Scott salpa per l’Antartide nel 1901 e nel 1910) e passione crescente per gli sport (i giochi olimpici di Londra sono del 1908). La Belle Époque sta per vivere gli ultimi sussulti e il mito del progresso incomincia a mostrare crepe ed aspetti perversi, come si vedrà durante il conflitto mondiale, l’«inutile strage», secondo la celebre definizione di Benedetto XV.
    È in questo contesto che Robert Hugh, quarto e ultimo figlio dell’arcivescovo di Canterbury Edward White Benson, scrive i due libri che Fede & Cultura opportunamente propone in coppia al lettore italiano. Siamo nel campo di quella che oggi chiamiamo christian fiction o, meglio ancora, ucronia, cioè la storia alternativa, che si sviluppa secondo la logica del «che cosa sarebbe successo se…».
    Mentre la storia non si fa con i se, l’ucronia vive di ipotesi, e Benson è un maestro nel tenerle assieme in modo che formino universi coerenti. Però i due libri partono da premesse opposte: mentre infatti Il padrone del mondo descrive una società futura (siamo attorno all’anno duemila) nella quale i cattolici sono emarginati e perseguitati, nell’altro libro, L’alba di tutto (ambientato alla metà degli anni Settanta del XX secolo), lo scenario è completamente diverso: il mondo è quasi interamente cattolico, le leggi della Chiesa sono alla base della morale e del diritto, il latino è la lingua internazionale e il Papa sta per avere il controllo su ogni regno.
    L’alba di tutto nasce, come spiega lo stesso Benson, come una sorta di atto di riparazione. Dopo aver letto Il padrone del mondo, che ha avuto un successo immediato, molti lettori ci sono rimasti male: troppo pessimismo, troppi scenari da incubo. E allora ecco la nuova opera, che dovrebbe deliziare i buoni cattolici con la visione di un mondo ideale, nel quale la fede proposta e trasmessa secondo i canoni di Santa Romana Chiesa ha il predominio su tutto (se si eccettua la strenua opposizione dell’imperatore di Germania e dei socialisti).
    Ma Benson, da buon inglese, ha un certo senso dell’umorismo che si nutre di paradossi. Ed ha anche il gusto per il coupe de théâtre, per cui l’eventuale lettore cattolico esaltato da un futuro tanto appetibile è bene che non si lasci andare a troppo facili entusiasmi.
    Di certo Benson sa tenere desta l’attenzione di chi decide di giocare con lui. Lo fa con un’immaginazione sfrenata, che riguarda sia le cose sia il pensiero ed è lo strumento da lui utilizzato per dire: attenti a ciò che fate e vi fanno fare, attenti a ciò che pensate e vi fanno pensare, attenti alle verità in cui credete di credere o non credere. In ballo non ci sono dettagli di poco conto: c’è l’uomo stesso, c’è il suo destino eterno.
    Quando scrive Il padrone del mondo Benson ha trentasei anni ed è prete cattolico da tre. Dopo essere stato ordinato nella Chiesa anglicana (1895), è incominciato per lui un cammino di conversione. Durante un viaggio in Egitto scopre che gli anglicani non solo sono pochissimi, ma, al di fuori dell’Inghilterra, non sono nemmeno considerati una vera Chiesa. Ma soprattutto, col passare del tempo e gli studi sempre più approfonditi, avverte in modo chiaro che tra anglicanesimo e cattolicesimo c’è un abisso: da una parte soggettivismo e mancanza di punti fermi, dall’altra sana dottrina e unità, garantite proprio da colui che per gli anglicani è la pietra dello scandalo, ovvero il Papa. La multiformità che ha riscontrato in seno alla Chiesa anglicana, per quanto riguarda sia le dottrine sia i riti, lo ha sconcertato. Si è accorto che tra gli anglicani l’insegnamento sulla presenza reale di Cristo nell’Eucaristia è trascurato e il sacramento della riconciliazione emarginato. Evidenti nella Chiesa anglicana sono poi i sintomi del classismo: tutto l’opposto di quanto avviene (anche se non sempre) tra i cattolici. Così, attraverso un percorso che ricorda quello di altri grandi convertiti, come John Henry Newman e, più ancora, Henry Edward Manning, il giovane pastore, spinto dalla ricerca della verità, ha chiesto di essere accolto nella Chiesa cattolica e il 12 giugno del 1904, a Roma, nella chiesa di San Silvestro, è stato ordinato sacerdote.
    Quando leggiamo Benson non dobbiamo mai dimenticare questa vicenda spirituale. La sua ucronia nasce non dalla ricerca dell’eccentrico e dalla voglia di stupire, ma dal desiderio di condividere un senso di turbamento e apprensione: se il tesoro della fede è trascurato, svenduto, non custodito, se l’uomo, e non Dio, è messo al primo posto, le conseguenze sono pesanti. E lui, Robert Hugh, lui che è nato fuori dal gregge cattolico ed ha avvertito il bisogno di rientrarci, lui che per questo ha pagato e paga un prezzo, le conseguenze le conosce bene. Ecco dunque che le storie che immagina, sebbene ambientate in un futuro lontano, parlano di noi e ci chiedono di aprire gli occhi, anche se può costare sofferenza.
    In uno degli episodi più significativi de Il padrone del mondo il protagonista, il prete cattolico londinese Percy Franklin, si trova ad assistere alle conseguenze devastanti di un incidente aereo. In quanto sacerdote, si prodiga per cercare di confortare i feriti, per assicurare il viatico ai moribondi. Ma ecco che arrivano i solerti addetti alla sanità dello Stato, i quali, anziché soccorrere e curare, che cosa fanno? Praticano l’eutanasia. Si tratta solo di un frammento di un romanzo complesso, ma forse qui c’è il succo: un regime formalmente pietoso ed umanitario, ispirato ai buoni sentimenti, si rivela in realtà portatore di morte. Perché? Perché ha abbandonato Dio e i suoi comandamenti, che sono per il nostro autentico bene, e al suo posto ha messo l’uomo e le sue leggi, che sono al servizio non del vero bene ma dell’utile, non della verità che tutto illumina, ma del relativismo che tutto giustifica, non della vera felicità ma di una felicità falsa e illusoria.
    Il contrasto tra il prete che si china sul ferito con amore, per curare le ferite del corpo e dell’anima, e il ministro statale dell’eutanasia che fa altrettanto, ma per procurare una rapida morte, non potrebbe essere più eloquente.
    Qualcuno dirà: ma dalle ucronie di Benson ai nostri giorni è passato più di un secolo; possibile che siano ancora attuali?
    La risposta è che Benson è non solo attuale, ma attualissimo. E lo è proprio perché scrive un secolo fa.
    Come detto, l’autore vive prima dei due grandi conflitti mondiali, prima dell’avvento del comunismo in Russia, prima dell’irrompere del nazismo in Germania. Non avendo ancora conosciuto questi drammi senza precedenti e le loro sconvolgenti conseguenze (sul punto sono illuminanti le riflessioni di Luca Fumagalli, forse il nostro più acuto studioso di Benson), è in grado di delineare il conflitto tra bene e male, tra verità e menzogna, tra libertà e tirannia, con una radicalità che in seguito non sarà più possibile, perché quei terremoti politici, sociali, culturali e spirituali avranno inevitabilmente un’influenza (pensiamo all’opera di George Orwell, di Aldous Huxley) su ogni utopia e distopia. In una parola: libero dal peso dell’ideologia, Benson può andare al nocciolo della questione. E il nocciolo è che se l’uomo si mette al posto di Dio, se rifiuta Dio per adorare se stesso, si condanna al disastro, alla perdizione.In più, proprio perché a-ideologico, Benson si trova in una condizione molto simile alla nostra. Anche noi, che abbiamo assistito al crollo delle grandi ideologie, siamo privi di una concezione del mondo forte e vincolante. Anche noi, che viviamo nella cosiddetta postmodernità e nell’epoca del pensiero debole, non abbiamo una fede politica e una filosofia in grado di leggere e interpretare il presente. Anche noi riponiamo speranza e fiducia incondizionata nella scienza e nella tecnica, uniche «religioni» che ci restano. E se tutto ciò ci procura incertezza e disorientamento, ci permette anche, se lo vogliamo, di cogliere i problemi nella loro essenza, al di là delle letture imposte dalle ideologie.
    Non a caso ne Il padrone del mondo il nemico non è un partito e il male non è impersonato da un dittatore o da un capopopolo. Giuliano Felsemburgh, il cattivo, è niente meno che l’Anticristo. E, in quanto tale, non si presenta con le caratteristiche perverse del male politico: non alza la voce, non si mostra aggressivo, non lancia invettive, non fa proclami. Al contrario, sembra proprio la bontà in persona. Si accredita come il pacificatore, come l’uomo del dialogo, equilibrato e saggio, sempre in grado di dominare le proprie emozioni e di governare al meglio. Elegante e istruito, parla quindici lingue. Di lui ci si può, ci si deve fidare.
    In questo quadro la fede cristiana non è più necessaria e la Chiesa cattolica non ha più senso. Al posto della carità ecco la filantropia, al posto della fede in Dio ecco l’umanitarismo, la fede nell’uomo. In un’epoca in cui scienza e tecnologia assicurano comodità e certezze prima inconcepibili, non resta che affidarsi al nuovo Padrone del mondo: lui saprà dove condurci.
    Dal suo punto di osservazione di cent’anni fa Benson vede l’oggi: l’eutanasia come atto necessario, i matrimoni a scadenza, il benessere psicofisico elevato a religione, la fede religiosa considerata alla stregua di una barbara superstizione, la coscienza umana come contenitore da riempire con la competenza tecnica e non con i valori morali, un governo mondiale che, in nome della pace, elimina le differenze. Su tutto e tutti c’è lui, Giuliano Felsemburgh, il salvatore del mondo, che inneggia alla «grande fratellanza universale» e supera ogni vecchia divisione in virtù di una pace che è in realtà uniformità e asservimento.
    Solo Franklin e pochi altri, ragionando con la propria testa alla luce della fede cattolica, riescono a vedere oltre le apparenze, a scorgere il falso profeta che si cela dietro il simbolo della bontà e della pace. Ma la lotta è impari.
    Qualche anno prima di Benson, un avvertimento simile era arrivato da Oriente, dal russo ortodosso Vladimir Solov’ev, che con il suo Il racconto dell’Anticristo aveva a sua volta delineato la figura di un imperatore apparentemente benevolo, ma in realtà diabolico. E proprio le parole rivolte all’imperatore dallo starets Giovanni, capo spirituale del piccolo gregge ortodosso, sono forse le migliori per riassumere anche ciò che Benson ci vuole ricordare: «Grande sovrano! Quello che abbiamo di più caro nel cristianesimo è Cristo stesso. Lui e tutto ciò che viene da Lui, perché sappiamo che in Lui dimora corporalmente tutta la pienezza della divinità». Ovviamente il sovrano farà uccidere il vecchio Giovanni, ma Dio non abbandonerà il suo popolo.
    Se l’obiettivo è divinizzare l’uomo, il peccato originale va tolto di mezzo. Occorre dire, al contrario, che l’uomo è naturalmente buono. Ed è proprio ciò che fa l’umanitarismo. Evidentemente si tratta di una grande illusione; dunque è di fondamentale importanza che le coscienze siano dominate, asservite e debitamente cloroformizzate: nessuno deve scoprire il trucco. Di qui il culto dell’uomo, allo scopo di rafforzare la visione generale, e di qui la persecuzione dei cattolici, questi ostinati che non vogliono piegarsi e continuano a credere che il castello di carte possa crollare.
    Giuliano Felsemburgh, l’Anticristo, porta il nome di Giuliano l’apostata perché condizione e risultato del suo trionfo è l’apostasia, il generale rinnegamento della fede. Che non deve avvenire mediante atti eclatanti ma, semplicemente, con la caduta nell’indifferenza, alleata decisiva dell’ostilità e della persecuzione ai danni dei cattolici.
    Il quadro è ora veramente completo e davvero noi ci possiamo specchiare in esso.
    Resta da segnalare che tra gli ammiratori di Benson c’è Papa Francesco, il quale in più di un’occasione ha raccontato di aver letto Il padrone del mondo e di esserne rimasto colpito. Ma l’interpretazione che ne dà Jorge Mario Bergoglio sembra tutta orizzontale. Secondo Francesco, infatti, l’opera di Benson ci mette in guardia dalla «colonizzazione ideologica» voluta da chi, per interessi personali e sete di potere, persegue lo scopo di eliminare le peculiarità dei popoli e abbattere le differenze per imporre un pensiero unico. Il che è vero, ma è solo uno dei pericoli indicati da Benson, e non quello che sta alla radice di tutto. Perché la colonizzazione ideologica è in realtà solo uno dei frutti avvelenati di un progetto ben più ampio, il cui obiettivo principale è togliere di mezzo Dio. Il che non si può fare senza togliere di mezzo la Chiesa cattolica, colpendola duramente (come ai tempi di Benson) oppure annettendola (come oggi).
    Bergoglio avrà letto tutto Benson? La domanda sembra legittima dal momento che mentre Benson (il quale, non lo dimentichiamo, scrive durante il pontificato di Pio X) segnala la netta divaricazione tra Chiesa e mondo, la predicazione di Francesco è invece incentrata sull’abbraccio conciliante.
    Che un Papa di Santa Romana Chiesa potesse un giorno raccomandare appassionatamente l’osservanza di quegli autentici dogmi del politicamente corretto laicista che sono il rispetto reciproco, il dialogo e la comprensione, il buon Benson, nonostante la sua sfrenata fantasia, non riuscì a immaginarlo. E che poi, in sovrappiù, lo stesso Papa potesse consigliare di leggere proprio Il padrone del mondo, ma ridotto a una specie di anticipazione della Teología del pueblo, beh, ecco, tutto ciò avrebbe probabilmente lasciato il buon prete inglese senza parole.
    Aldo Maria Valli

  24. Es verdad que ya nada de lo que hace este personaje triste y siniestro nos sorprende, pero no dejemos por eso de reconocer la gravedad de esta nueva ocurrencia. Frente a un hecho concreto -el ajusticiamiento de un reo-, la Iglesia siempre reclamó que el mismo era legítimo cuando se daban las condiciones requeridas. Ahora, ya no lo es más porque la conciencia eclesial “está más viva” y porque hemos llegado a “una nueva comprensión”. Y así, lo que antes era bueno, ahora el Papa Francisco determina que es malo y, además, compromete a la Iglesia en la proclamación y abolición de ese mal.
    Yo me pregunto si a la vista de todos los escándalos que están saltando y a la vista también del voluntarismo jesuítico de Bergoglio llevado ya al extremo de pretender que lo bueno y justo es justo e injusto porque a él se le ocurre, no estará mucho más cerca de lo que pensamos el día en que debamos leer un comunicado de este tipo:
    “Durante mucho tiempo, la Iglesia consideró que la unión sexual de personas del mismo sexo, aún cuando se diera en un ámbito de amor y fidelidad mutuas, era contrario a la moral cristiana. Sin embargo, hoy está cada vez más viva la conciencia de que la persona posee múltiples vías y modos de expresar su amor y de canalizar su afectividad a través de la sexualidad, que siempre es un don de Dios y regalo a la comunidad que vive del Evangelio. Además, se ha extendido una nueva comprensión acerca de la familia, según la cual pueden también participan de esta comunidad doméstica otras manifestaciones de la diversidad humana, más allá de la conformada por un hombre y una mujer, lo cual refleja la multifacética riqueza divina. […] Por tanto, la Iglesia enseña, a la luz del Evangelio, que las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo son aceptables cuando se dan en un marco de amor, respeto y fidelidad mutua, y se comprometen con determinación para que está aceptación sea respetada en todo el mundo.”

    Hace algunos años, este texto no habría pasado de ser una broma sin mucha gracia. Hoy, con Bergoglio como papa, ya no lo es.

  25. Solo Franklin e pochi altri, ragionando con la propria testa alla luce della fede cattolica, riescono a vedere oltre le apparenze, a scorgere il falso profeta che si cela dietro il simbolo della bontà e della pace. Ma la lotta è impari.

    Yo no sé si el día que muera Benedicto XVI , Francisco quedará sin obstáculos para demolerlo todo, tal vez prepara las cosas para “el otro”.
    Pero él se ve demasiado firme, digan lo que digan. Y el mundo le apoya, o por lo menos odia a la Iglesia y gusta de Francisco, que parece decir “yo no estoy con ella, no comparto sus dogmas ni tradiciones” . Pero los pobres católicos le creen, se tragan lo correcto que pueda decir ( aunque él no se lo crea y haga cosas contrarias), sufren y tapan los”errorcitos” y no reclaman.
    Otros están tan decepcionados que quieren vengaza y pueden terminar destruyendo su propio barco.
    Aparte de todo eso , como síntoma no causa, Israel ya no para, Rusia junta armas como nunca antes, Estados Unidos arma lío, China se prepara…

  26. Echenique, mí me parece que la carta de los jóvenes está muy bien. Por supuesto que sabrán más de lo que dicen, pero por algo se empieza.
    Además, aseguran que no pararán hasta que se esclarezca lo Mac Carrick ( no sé si lo escribo bien).
    Aquí ni siquiera llegamos a eso. Por cierto, no aparece ningún español. Estamos amordazado s por lo políticamente correcto

  27. Pienso que el falso profeta es la ciencia, el conocimiento humano (filosofia) ,la tecnología (Fuego del cielo?), que son buenos , pero al apartarse de Dios dejan de serlo.
    Especialmente la teología que corrupta , que intenta destruir a Dios , que viene desde antes de Francisco .

  28. Misa masiva por la Vida en Luján.

    http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=32653

  29. El mundo que aplaude a Bergoglio no se imagina, porque no cree, que Dios puede derrotarlos de un plumazo. Pero está esperando nuestra actuación valiente, está deseando repetirnos como a la hemorroisa “oh mujer, grande es tu fe’ No podemos fallarle.

  30. Hope, la ciencia, la tecnología son abstracciones. El falso profeta y sus secuaces son personas bien concretas, son lobos en medio de ovejas
    Pero Él y SOLO Él es el Buen Pastor. Ellos no tienen ni idea de lo que el Señor puede hacer si le somos fieles

  31. Gracias por aclarme, yo también pienso que Dios va a solucionar esto de una.
    No le tengo miedo a Francisco.
    Aunque a veces quisiera que esto se arreglara ya.(fe y paciencia).

  32. Fuertes críticas de un Müller envalentonado a Bergoglio. Son de agradecer, pues son luminosas y certeras. http://medias-catholique.info/le-cardinal-muller-evoque-un-schisme-de-facto/15447

  33. Hope, la ciencia, la tecnología son abstracciones. El falso profeta y sus secuaces son personas bien concretas, son lobos en medio de ovejas
    Pero Él y SOLO Él es el Buen Pastor. Ellos no tienen ni idea de lo que el Señor puede hacer si le somos fieles.
    El mundo que aplaude a Bergoglio no se imagina, porque no cree, que Dios puede derrotarlos de un plumazo. Pero está esperando nuestra actuación valiente, está deseando repetirnos como a la hemorroisa “oh mujer, grande es tu fe’ No podemos fallarle.

    Comparto ambas apreciaciones, tan certeras, al 100%.

  34. Echenique, gracias por el enlace de la Santa Misa en Luján
    La homilía del Presidente de la Conferencia Episcopal me ha parecido preciosa
    Estas son las noticias a las que hay que dar publicidad

  35. Tendrá todas las limitaciones que se quiera, pero esto que dice y hace en pro de la familia natural es lo que más molesta al pensamiento único y, lamentablemente, a la misericorditis de espalda encorvada, ante el mundo claro. https://infovaticana.com/2018/08/11/salvini-ya-esta-bien-de-progenitor-a-y-b-he-recuperado-padre-y-madre/

  36. Salvini: “Ya está bien de Progenitor A y B: he recuperado ‘padre’ y ‘madre’
    Salvini ni tiene pelos en la lengua, ni está amordazado por lo políticamente correcto, ni teme que le llamen neonszi ni de extrema derecha ni fascista etc etc
    Sería interesante ver qué pasaría si varios cientos pregonaramos en bloque cosas parecidas y nos amenazaran con no sé qué cosas, nos hiciéramos las víctimas y organizáramos el lío del siglo, obligando a estos masones a enseñar su verdadera cara.

  37. ¿ Qué ha pasado con la investigación encargada y ultimada por Benedicto XVI y entregada públicamente a Bergoglio ? ¿ Porqué no se hace pública si no hay nada que ocultar ?http://chiesaepostconcilio.blogspot.com/2018/08/lomoeresia-ancora-salda-nella-chiesa.html

  38. Es un asco eso de tirar la piedra y hacerse la víctima.
    No va para un verdadero católico.No es para nosotros.

    P.D.
    Francés , naca la pirinaca.

  39. Hope, creo que no me he explicado bien
    Lo mío no es tirar la piedra y esconderme.
    De todas formas no me refería a ninguna piedra.
    Es difícil explicarse en un mensaje.

  40. Si esto es cierto, como parece, pues no ha sido desmentido, es la locura, de alguien que dice ser pontífice, aunque cada vez resulta menos verosímil que lo sea. En cualquier caso, el daño a la Iglesia Católica es inconmensurable. http://www.marcotosatti.com/2018/08/12/il-papa-inacio-lula-perseguitato-come-giovanni-battista-gesu-cristo-e-la-casta-susanna/

  41. Es absolutamente impresentable

  42. Vittorio Messori ya se anticipó al efecto devastador de la declaración de la pena de muerte como antievangélica. Decir totalmente lo contrario de lo que se ha declarado durante 20 siglos es devastador. Atribuye al papa , sin necesidad además de sínodos o concilios, el poder de decir lo contrario en todo, absolutamente en todo. Hay que rebelarse. La cuestión es gravísima, por mucho que Ariel S. Levi di Gualdo le reste importancia.
    http://chiesaepostconcilio.blogspot.com/2018/08/la-pena-di-morte-vittorio-messori.htmlhttp://isoladipatmos.com/la-pena-di-morte-ed-i-nuovi-dogmidella-chiesa-perche-non-affidare-adolf-hitler-e-pol-pot-ai-servizi-sociali-diretti-dal-presbitero-antonio-mazzi/

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