El Cardenal Burke nos envía la actualización sobre su estado de salud

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Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Agradeciéndoles una vez más, de todo corazón, sus fieles y generosas oraciones por la recuperación de mi salud, les escribo para informarles sobre el progreso de mi rehabilitación. Al agradecerles, agradezco, sobre todo, a Nuestro Señor, que, en respuesta a sus oraciones, me ha preservado en la vida. Agradezco también a Nuestra Señora de Guadalupe y a todos los santos por cuya intercesión habéis ofrecido y ofrecéis oraciones por mí.

El pasado 3 de septiembre salí del hospital para instalarme en una casa cercana a donde viven los miembros más cercanos de mi familia. La casa está bien adaptada para el programa de rehabilitación que estoy siguiendo. Mi sacerdote secretario ha venido ahora desde Roma para quedarse conmigo para ayudarme con mi programa de rehabilitación. También me está ayudando a responder a la correspondencia y a lidiar con los muchos cambios de horario necesarios por el tiempo que estuve en el hospital y ahora para las varias semanas que necesitaré para recuperarme lo más completamente posible de la enfermedad. 

Aunque estoy haciendo un progreso constante, es lento. Los médicos y terapeutas que dirigen el programa de rehabilitación me aseguran que es necesariamente así y que lo estoy haciendo bien. Por mi parte, estoy tratando de ganarme la paciencia. Mis principales desafíos, en la actualidad, son recuperar ciertas habilidades físicas fundamentales necesarias para mi vida diaria, y superar una fatiga general y dificultad para respirar, que son típicas de quienes han sufrido el contagio del virus Covid-19. No puedo predecir cuándo podré volver a mis actividades normales. Al parecer, serán varias semanas más.

 

 

 

Lamento no poder responder a sus comunicaciones individualmente, ya que debo concentrar mi energía limitada en recuperar mis fuerzas. Por eso también debo limitar el número de llamadas telefónicas y visitas personales que recibo. Estoy profundamente agradecido por su comprensión.

Nuestro Señor me ha preservado en vida para alguna obra que Él desea que realice, con la ayuda de Su gracia, por amor a Él y a Su Cuerpo Místico, la Iglesia. Estoy decidido a utilizar el tiempo presente de rehabilitación de la mejor manera posible, de modo que esté preparado para llevar a cabo Su obra. A lo largo del tiempo en el hospital y ahora, sigo poniéndome al cuidado de Nuestra Santísima Madre, para que mi corazón, uno con su Inmaculado Corazón, descanse siempre seguro en el Sacratísimo Corazón de Nuestro Señor. Como padre espiritual de la Iglesia, he contado en gran medida con la ayuda de San José, cuyo Purísimo Corazón abrazó el Corazón de María, su verdadera Esposa, y de Jesús, su Divino Hijo confiado a su cuidado paternal.

Continúe orando por mi completa recuperación. Por mi parte, cada día ofrezco mis oraciones y sufrimientos por tus muchas intenciones. Oremos todos y ofrezcamos sacrificios por el mundo y la Iglesia, que están acosados ​​por tanta confusión y error para el gran y hasta mortal daño de muchas almas.

Pidiendo a Dios que los bendiga a ustedes, sus hogares y todas sus labores, sigo siendo

Tuyo en el Sagrado Corazón de Jesús y en el Inmaculado Corazón de María, y en el Purísimo Corazón de San José,

 

Raymond Leo Cardenal Burke
25 de septiembre de 2021

1 comentario
  1. Tulia Inés Benavides says

    Que Dios lo siga bendiciendo y acompañando en estos momentos de recuperación, nosotros seguiremos orando por usted, bendiciones y que nuestra madre santísima lo cuide y proteja

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