NUEVAS Y DRAMÁTICAS REVELACIONES SOBRE EL CASO “VIGANÓ”; DE COMO SABEMOS QUE DICE LA VERDAD; Y DE CÓMO SE VE OBLIGADO A HUIR AL EXTRANJERO

Vicente Montesinos

 

 

 

En los últimos minutos hemos podido conocer como Aldo Maria Valli fue otro de los bloggers al que Viganó proporcionó el material que demuestra que Francisco conocía todo lo llevado a cabo por McCarrick y que aún así le levantó las sanciones impuestas por Benedicto XVI; y como junto a Marco Tosatti, y otros bloggers estadounidense y canadiense fue receptor de dicha información, que también se publicaría en La Verità.

También hemos podido saber que la fecha de publicación no fue elegida al azar, ya que Viganó pretendía que los periodistas del vuelo de regreso del Papa de Dublin a Roma pudieran preguntarle sobre ello.

Y por otra parte, hemos podido comprobar como Viganó dice la verdad; ya que no tiene absolutamente nada que ganar, y todo que perder, en lo que al mundo se refiere; y de hecho, estamos en disposición de confirmarles que Viganó se ve obligado, y no debemos dar más datos, a ausentarse y marchar al extranjero, con destino incierto.

Saquen ustedes las conclusiones de porqué esta ausencia a sus 77 años de edad.

Ni falta hace mencionar que su dossier hubiera alcanzado cifras millonarias en manos de cualquier medio (bien fuera para publicarlo, o para taparlo) y que él lo dio a bloggers de forma gratuita; y marchó… O marcha… O marchará… Pero de forma inmediata. Y hasta aquí podemos leer.

Por su interés para ilustrar todo o parte de lo que estamos contándoles en este momento; les comparto la traducción que Adoración y Liberación ha realizado para ustedes de lo publicado en las últimas horas por Aldo Maria Valli.

No tiene desperdicio.

Sigamos adelante. Por Cristo. Por la Verdad. Por su Iglesia.

 

 

 

Blog de Aldo Maria Valli (traducción de Adoración y Liberación)

 

El tono de voz es tranquilo, pero noto cierta ansiedad. Al teléfono Monseñor Carlo Maria Viganò, ex nuncio en Estados Unidos.

Me sorprendo. Nos hemos visto pocas veces, en actos públicos, pero no podemos decir que nos conozcamos.

Me explica que es un lector habitual, que valora mi valentía y mi claridad, así como mi ironía. Le agradezco y pregunto: ¿pero por qué quiere verme?

La respuesta es que no puede decirlo por teléfono.

De acuerdo, entonces vamos a vernos, pero ¿dónde?

Ingenuamente propongo mi despacho, o el bar a de al lado.

“No, no, por el amor de Dios. Lo más lejos posible del Vaticano,  sin miradas indiscretas”.

No me gusta conspirar, pero aprecio la seria preocupación de Monseñor.

“¿En mi casa? ¿En la cena?  Estará mi esposa y habrá algunas de mis hijas”.
“En casa está bien”.
“¿Debo ir a buscarte?”.
“No, no, iré, con mi coche”.
Y así fue.

Cuando llega el arzobispo, en una cálida noche, veo a un hombre más viejo de lo que alcanzaba a redordar. Él sonríe, pero pronto se vuelve claro que algo le preocupa. Tiene un peso en el alma.

Después de las presentaciones de mi esposa e hijas, y después de haber bendecido la mesa, para aliviar la tensión un poco bromeamos acerca de nuestras raíces lombardas comunes (él es de Varese, y nosotros de Rho). El monseñor llegó a la hora señalada, al minuto: en Roma es muy extraño que esto suceda.

Entonces Viganò inmediatamente entra en el tema. Está preocupado por la Iglesia, temiendo que en su cima haya personas que no trabajen para llevar el Evangelio de Jesús a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, sino para confundir y someterla a la lógica del mundo.

Luego comienza a hablar sobre su larga experiencia en la Secretaría de Estado, a la cabeza de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano y como nuncio, en Nigeria y en los Estados Unidos. Él dice muchos nombres y cita muchas circunstancias. No es fácil para mi esposa y mis hijas seguirlo. A pesar de que he sido vaticanista por más de veinte años, me resulta difícil centrarme. Pero no lo interrumpimos porque entendemos que quiere hablar. La impresión es que él es un hombre solitario y triste por lo que ve a su alrededor, pero no nervioso. En sus palabras, nunca hay una mala sobre las personas que menciona. Los hechos son elocuentes. A veces sonríe y me mira, como diciendo: “¿Qué hacemos? ¿Hay salida?”.

Me dice que me llamó porque, a pesar de no conocerme en persona, me estima, sobre todo por el coraje y la libertad que demuestro. Agrega que mi blog es leído y apreciado incluso en los “palacios sagrados”, aunque no todos pueden decirlo firmemente.

Él es un hombre con un profundo sentido del deber. Al menos eso nos parece. En unos minutos, se establece una buena armonía entre todos.

Mi esposa, catequista en la parroquia, y las chicas, están sin palabras frente a ciertas historias. Siempre digo, bromeando pero no demasiado, que los buenos católicos no deberían saber cómo funcionan las cosas en las jerarquías, y lo confirmo en esta noche. Sin embargo, no me arrepiento de haber invitado al arzobispo a casa. Creo que el doloroso testimonio de este hombre,  anciano servidor de la Iglesia, nos dice algo importante. Algo que, incluso en el dolor y la confusión, puede ayudar a nuestra vida de fe.

El monseñor dice: “Tengo setenta y siete años, estoy al final de mi vida. No me importa el juicio de los hombres. El único juicio que importa es el del Buen Dios . Me preguntará qué he hecho. para la Iglesia de Cristo y quiero poder responder que la he defendido y servido hasta el final “.

La velada pasa así. Tenemos la clara sensación de que su excelencia ni siquiera se dio cuenta de lo que tenía en su plato. Entre un bocado y otro nunca dejó de hablar.
Cuando lo llevo de vuelta a su coche, me pregunto: pero, al final, ¿por qué quería verme? Por respeto, y por falta de confianza, no le hago la pregunta, pero antes de despedirme, él me dice: “Gracias, nos volveremos a encontrar. No me llames”. Y sube al coche.

Soy periodista y, por lo tanto, en estos casos, el primer impulso es ponerme en el ordenador y escribir todo lo que me dijo, pero me contengo. No me prohibió escribir. Por el contrario, él no me dijo nada al respecto. Pero está fuera de cuestión que me ha hecho algunas revelaciones. (…) El arzobispo quería comprobar si podía confiar en mí. Después de un mes me llama nuevamente. La petición es la misma que la última vez: “¿Podemos vernos?”. “Por supuesto que sí. Volvamos a mi casa. Sin embargo, le advierto que habrá una hija más, la mayor, y también estarán sus dos hijos, nuestros nietos”. “No importa”, dice. Viganò. “Lo importante es que en cierto momento tengamos un espacio para hablar”. Y así, su excelencia el ex nuncio en los Estados Unidos vuelve a visitarnos. Y esta vez parece un poco menos nervioso. (…)

Nuestro nieto de tres años corre alrededor del monseñor y lo llama Carlo María. Viganò se divierte y parece que por unos momentos olvida sus preocupaciones. Pero, nuevamente, después de la bendición de la mesa, el arzobispo es un río desbordado. Tantas historias, tantas circunstancias, tantos nombres. Pero esta vez se enfoca más en los años estadounidenses. Cita el caso McCarrick, el ex cardenal declarado culpable de abusos graves, y deja claro que todo el mundo lo sabía, en los Estados Unidos y en el Vaticano, durante años. Sin embargo, lo cubrieron. Pregunto: ¿todos? Con un asentimiento, el arzobispo responde que sí: todos. Me gustaría hacer otras preguntas, pero no es fácil entrar en el río ininterrumpido de fechas, noticias, reuniones, nombres…

Incluso el Papa Francisco, según Viganò, lo sabía. Sin embargo, dejó que McCarrick funcionara sin ser molestado, burlándose de las prohibiciones que le impuso Benedicto XVI. Francisco sabía al menos desde marzo de 2013, cuando el propio Viganò, respondiendo a una pregunta del Papa durante una reunión cara a cara, le dijo que hay un gran expediente sobre McCarrick en el Vaticano. En comparación con nuestra reunión anterior, han salido las noticias de los resultados de la investigación por parte del gran jurado de Pensilvania, y Viganò confirma que la conclusión del mismo es correcta. El abuso sexual es un fenómeno más extenso de lo que uno podría imaginar, y no es correcto hablar de pedofilia, porque en la gran mayoría de los casos se trata de clérigos homosexuales que buscan varones adolescentes. Más correcto, dice Monseñor, es hablar de efebofilia.

Pero el tema es que la red de complicidad, silencio, cobertura y favores mutuos se extiende más allá de todas las palabras e involucra a todos los líderes, tanto en América como en Roma. Seguimos, una vez más, confundidos. Debido a mi trabajo, es algo que habíamos intuido, pero para los católicos como nosotros, nacidos y criados en el seno de la Madre Iglesia, es realmente difícil digerir tal mordisco. Mi pregunta es por lo tanto tan ingenua como es posible: ¿por qué? Y la respuesta de Monseñor congela la sangre: “Porque esas grietas mencionadas por Pablo VI, de las cuales el humo de Satanás se habría deslizado en la casa de Dios, se han convertido en abismos.

El diablo está funcionando con toda libertad. Y no admitirlo, o volver la cara a otro lado, sería nuestro mayor pecado “. 

Le pregunté si quería que yo y él nos mudemos a otra habitación, sin esposa, hijas o nietos, pero dijo que no. Entendimos que se estaba bien. Para nosotros era como escuchar a un anciano que nos cuenta historias sobre mundos distantes, y nos hubiera gustado mucho que en algún momento dijera que era solo ficción. En cambio, el mundo del que está hablando es el nuestro. Es nuestra Iglesia. Son nuestros pastores.

La pregunta básica sigue siendo: ¿por qué el monseñor me dice todo esto? ¿Que quiere de mi?

Esta vez le pregunto y la respuesta es que él escribió un memorandum en el que están todas las circunstancias de las que nos habla. Incluida la reunión del 23 de junio de 2013 con el Papa, cuando él, Viganò, informó a Francisco sobre el dossier de McCarrick.

¿Asi que?

“Entonces – dice él – si me lo permites, te dejaré tener mi memorandum, que muestra que el Papa lo sabía y no actuó. Y luego, después de evaluarlo, decidirás si publicarlo o no en tu blog, que es tan popular. No lo hago a la ligera, pero creo que es el único camino que queda para intentar un cambio, una auténtica conversión “.

“Ya veo. ¿Me lo darás sólo a mí?”

“No. Se lo daré a otro blogger italiano, a un inglés, a un estadounidense y a un canadiense. Las traducciones se harán en inglés y español”.

Una vez más, el monseñor no me pide confidencialidad. Entiendo que confía. Por lo tanto, acordamos que, a petición suya, nos volveremos a encontrar y me pasará el memorial.

De hecho, después de unos días me llama y quedamos. No puedo decir dónde nos vimos, porque di mi palabra.

El monseñor se presenta con gafas de sol y una gorra de béisbol. Pide que mi primera lectura del documento tenga lugar frente a él, por lo que dice: “si algo no te convence, podemos debatirlo de inmediato”.

Lo leo todo. Once páginas. Él se sorprende de mi velocidad y me mira: “¿Y?”

Digo: “Es fuerte. Detallado. Bien escrito. Una imagen dramática”.

Él pregunta: “¿Lo publicarás?”.

“Monseñor, ¿te das cuenta de que es una bomba? ¿Qué deberíamos hacer?”.

“Te lo encomiendo a ti. Piénsalo”.

“Monseñor, ¿sabes lo que van a decir?”, Que quieres vengarte, que estás atormentado por el resentimiento de haber sido despedido  y otros temas. Que eres el cuervo que sacó los papeles de Vatileaks. Dirán que eres un inestable, así como un rigorista del peor tipo “.

“Lo sé. Pero no me importa. Lo único que me importa es sacar la verdad a la superficie, para que pueda comenzar una purificación. En el punto donde estamos no hay otra salida”.

No estoy angustiado. En el fondo, ya he tomado la decisión de publicarlo, porque siento que puedo confiar en este hombre. Pero me pregunto: “¿Qué efecto tendrá en las almas más simples? ¿En los buenos católicos? ¿No nos arriesgamos a hacer más daño que bien?”.

Me doy cuenta de que hice la pregunta en voz alta y el monseñor respondió: “Piénsalo. Evalúalo con calma”. Nos damos la mano. Se quita las gafas oscuras y nos miramos directamente a los ojos.

El hecho de que no me fuerce, de que no parezca ansioso de verme publicar todo, hace que confíe aún más en él. ¿Es una de sus maniobras? ¿Me está manipulando?

En casa hablo con Serena (mi mujer) y con mis hijs. Para mí, su consejo siempre es muy importante. ¿Qué hacer?

Estos son días de preguntas. Releí el documento. Es circunstancial, pero por supuesto es la versión de Viganò. Creo que los lectores lo entenderán. Propondré la versión del arzobispo después de lo cual, si alguien tiene argumentos en la dirección contraria, propondré otras versiones.

Mi esposa me recuerda: “Pero si lo publicas, pensarán que, por el solo hecho de publicarlo, estás de su lado. ¿Quieres?”.

Sí, me gusta. ¿Me juzgarán parcial? Paciencia. Después de todo, soy parcial. Cuando soy periodista solo soy periodista, intento ser lo más aséptico posible, pero en mi blog ya me he alineado bastante y los lectores saben cómo pienso sobre  el giro que la Iglesia ha tomado en los últimos años. Si alguien me propone documentos que prueben que la versión de Viganò es incompleta o incorrecta, me complacerá publicarlo también.

Escucho al Monseñor por teléfono. Le digo mi decisión. Estamos de acuerdo el día y la hora de la publicación. Él dice que el mismo día y al mismo tiempo también lo publicarán los otros. Decidió que fuera el domingo 26 de agosto porque el Papa, al regresar de Dublín, tendrá la oportunidad de responder a las preguntas de los periodistas en el avión. Me advierte que entre quienes publicarán se agregará el periódico “La Verità”.

Él me dice que ya ha comprado un boleto de avión. Se irá al extranjero Él no puede decirme dónde. No tendré que buscarlo. El viejo número de móvil ya no servirá. Nos despedimos por última vez.

Así fue. No es que las dudas dentro de mí hayan terminado. ¿Hice bien? Sigo preguntandome. Pero estoy sereno. Y leí las palabras que Monseñor Vigano escribió al final de su memorial: “Recemos por la Iglesia y por el Papa, recordemos cuántas veces nos pidió que oremos por él. Renovemos nuestra fe en la Iglesia”. nuestra Madre: ¡Yo creo en la Iglesia, una, santa, católica, apostólica! ¡Cristo nunca abandonará a su Iglesia! ¡La ha generado en su sangre y la revive continuamente con su Espíritu! María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros! Virgen María Reina, Madre del Rey de la gloria, ruega por nosotros! “.

 

 

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28 respuestas

  1. Pues, caramba, parece una novela, me quedo con la reflexión final de monseñor.
    Nuestra Señora de la Salette, de Fátima , de Akita, ruega por nosotros que recurrimos a Tí.

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  2. Dios lo bendiga, don Vicente, por dar a conocer esta información que otros, por cobardía, callan.

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  3. “THE NEW YORK TIMES” E LE DIMISSIONI DI BERGOGLIO
    .
    Sul New York Times l’editoriale di Matthew Schmitz inizia così: “Papa Francesco deve dimettersi. Questa conclusione è inevitabile se le accuse contenute nella lettera scritta dall’arcivescovo Carlo Maria Viganò sono vere”.
    .
    https://www.nytimes.com/…/pope-francis-catholic-church-lett…

    Antonio Socci Facebook

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  4. Esto está al rojo vivo.

    “L’ho letto questa mattina. Devo dirvi questo: leggete voi attentamente e fatevi un giudizio. Non dirò una parola su questo. Credo che il comunicato parli da sé. Avete la capacità giornalistica per fare le conclusioni. È un atto di fiducia in voi. Vorrei che la vostra maturità professionale facesse questo lavoro”.

    Esta es la respuesta del Papa Francisco a las graves acusaciones que contiene el testimonio de Carlo Maria Viganò. Creemos que se comentan por si solas. Se han terminado las sonrisas y las bromas y las cosas se ponen serias. Las acusaciones son gravísimas por quien las hace y por quien las recibe. No se nos puede olvidar que estamos hablando de delitos penales gravísimos en las legislaciones de todos los países. Esto no es un juego de “progres y carcas”. McCarrick tenía que estar en la carcel por lo que ha hecho. Abusos terribles y asquerosos de todo tipo y ,lo que es más grave, usando y abusando del poder que la iglesia le había confiado. “No diré una palabra sobre esto” es una respuesta que deja en muy mal lugar porque es la única vez que la locuacidad pontificia, sobre todo en las alturas, se ve sumida en el más absoluto, buscado y rotundo silencio.

    Es cierto que Viganò no tiene grandes simpatías por el pontífice y parece que tampoco el pontífice por Viganò. Aquí no se trata de simpatías o antipatías sino de acusaciones penales de encubrimiento de delitos graves. Nos suponemos que las víctimas de abusos no tienen mucha simpatía por sus abusadores y eso no invalida su testimonio. Creemos que Viganò, considerado hombre de gran inteligencia, está intentando dejar muy clara su responsabilidad en todo esto. Es evidente que toda la cadena de mando, lo diga o no Viganò, sabia los de McCarrick y mucho más. Lo contrario sería tomarnos el pelo. Es evidente que no se ha actuado ante delitos gravísimos. Las actividades de McCarrick son públicas. La pregunta es quien es el responsable de todo este desaguisado. En el Vaticano son maestros en hacer pasar los temas delicados de una mesa a otra escarbando en los reglamentos para encontrar argumentos con los quitarse el muerto de encima. El dilatar la solución suele ser el sistema para esperar a que el tiempo lo resuelva. Cuando hablamos de delitos tan graves las víctimas esperan una respuesta y si esta no llega el recurrir a la publicación de lo sucedido entra dentro de lo normal como una forma de presionar para que a quien corresponda tome una decisión.

    Viganò se ha encontrado en medio de una complicada situación que tiene repercusiones penales muy serias en Estados Unidos. La inmunidad diplomática existe pero no es muy justificada si viene utilizada para cubrir semejantes delitos. Es cierto que se ha producido una violación, que el justifica, del secreto de oficio y del pontificio que lleva unidas penas muy graves. También es cierto que no es legítimo escudarse en los secretos para no denunciar situaciones de tal gravedad. El conocimiento de un delito en el ejercicio de la profesión conlleva la obligación de denunciarlo. El Vaticano tiene un sistema jurídico peculiar al ser la única monarquía absoluta existente que hace que una denuncia, como la entendemos en los sistemas jurídicos modernos, sea muy complicada. El monarca puede hacer lo que quiera y su palabra es la ley. Esto es lo que a nuestro entender está cambiando. Si el papa se equivoca en temas tan graves y el mismo ha reconocido que “hemos” actuado mal, alguna consecuencia tiene que tener.

    ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que cerráis a los hombres el reino de los cielos!

    Specola

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  5. Este pontificado está totalmente tocado de ala y voy a hacer una rectificación. Los abusos sexuales están vinculadísimos al homosexualismo, a la homoherejía, a la herejía , a la doctrina, esa doctrina que este pontificado se ha empeñado en despreciar y pisotear. https://www.aldomariavalli.it/2018/08/27/cosi-monsignor-vigano-mi-ha-dato-il-suo-memoriale-ed-ecco-perche-ho-deciso-di-pubblicarlo/

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  6. Ya se ve que mons. Viganó no es uno cualquiera. http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=32988

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  7. BERGOGLIO MESSO ALLE STRETTE
    .
    I vescovi americani prendono molto sul serio il Memoriale dell’arcivescovo Viganò, già Nunzio negli Stati Uniti, sul quale NON C’E’ STATA NESSUNA SMENTITA.
    Infatti la Conferenza episcopale degli USA tramite un comunicato del suo presidente, card. Di Nardo, chiede un’udienza a papa Bergoglio perché “le domande poste (da mons. Viganò) meritano risposte conclusive e basate su prove”
    Altro che “non dirò una parola”, come ha pensato di rispondere papa Bergoglio in aereo. Stavolta non potrà eludere il problema facendo finta di nulla come per i Dubia, né potrà negare l’udienza come fece con i 4 cardinali.
    E sarà lui a doversi giusitifcare….
    .
    https://www.ncronline.org/…/cardinal-dinardo-seeks-papal-au…

    Antonio Socci Facebook.

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  8. Monseñor Schneider: No hay motivos razonables para poner en duda las revelaciones de Viganò sobre el Papa
    28/08/18 2:29 AM por Mons. Athanasius Schneider
    27 de agosto de 2018 (LifeSiteNews) –Monseñor Athanasius Schneider, de Astaná (Kazajistán), uno de los obispos que hablan con más franqueza sobre la crisis de fe que vive la Iglesia con el papa Francisco, ha escrito un documento en respuesta al testimonio del arzobispo Carlo Maria Viganò.

    Según Schnedier, «no hay motivos razonables y verosímiles para dudar de la veracidad del contenido del documento publicado por el arzobispo Carlo Maria Viganò».

    Monseñor Viganò, que fue nuncio apostólico en Washington entre 2011 y 2016, expuso con todo detalle la semana pasada en una carta de 11 páginas que el papa Francisco encubrió los abusos del ya depuesto cardenal McCarrick.

    Scheneider reconoce que es sumamente grave y excepcional que un obispo haga una acusación pública contra un papa reinante, pero señala que «el arzobispo Viganò ratificó su declaración con un juramento sagrado poniendo a Dios por testigo».

    Seguidamente reproducimos el texto íntegro del documento de Schneider:

    ***

    Reflexiones sobre el testimonio de monseñor Carlo Maria Viganò del 22 de agosto de 2018

    Es sumamente grave y excepcional en la historia de la Iglesia que un obispo haga acusaciones concretas en público contra un papa reinante. En un documento de reciente publicación (22 de agosto de 2018), el arzobispo Carlo Maria Viganò da fe de que durante cinco años el papa Francisco ha tenido conocimiento de dos situaciones: que el cardenal Theodor McCarrick cometió delitos sexuales contra seminaristas y contra sus subordinados, y que Benedicto XVI le había impuesto unas sanciones. Asimismo, monseñor Viganò ratificó su declaración con un juramento sagrado poniendo a Dios por testigo. Por tanto, no hay motivos razonables y verosímiles para poner en duda la veracidad del contenido del documento publicado por el arzobispo Carlo Maria Viganò.

    Los católicos de todo el mundo, los fieles de a pie, la pequeña grey, están hondamente impactados y escandalizados con los graves casos que hace poco han salido a la luz en que autoridades eclesiásticas encubrieron y protegieron a sacerdotes que habían cometido delitos sexuales contra menores y contra sus subordinados. Esta situación histórica que la Iglesia que está viviendo exige transparencia total a todos los niveles de la jerarquía, y en primer lugar evidentemente por parte del Papa.

    Es del todo insuficiente, y poco convincente, que las autoridades eclesiásticas sigan haciendo llamamientos para que no se toleren en ningún caso abusos sexuales por parte de sacerdotes y para que dejen de encubrirse esas situaciones. También son insuficientes las estereotipadas peticiones de perdón por parte de autoridades de la Iglesia. Dichos pedidos de tolerancia cero y de perdón sólo serán dignos de crédito si las autoridades de la Curia ponen las cartas sobre la mesa dando a conocer el nombre y apellidos de todos los miembros de la Curia -sea cual sea su cargo y título- que hayan encubierto abusos de menores y de subordinados.

    Del documento de monseñor Viganò podemos extraer las siguientes conclusiones:

    Que la Santa Sede y el propio Papa emprenderán una limpieza inflexible de camarillas y redes homosexuales en la Curia Romana y el episcopado.
    Que el Sumo Pontífice proclamará de forma clara y categórica la doctrina de Dios sobre el carácter pecaminoso de los actos homosexuales.
    Que se promulgarán normas ineludibles y detalladas que impidan la ordenación de hombres con tendencias homosexuales.
    Que el Santo Padre restablezca la pureza y claridad de la doctrina católica en su totalidad, tanto en la enseñanza como en la predicación.
    Que por medio de las enseñanzas del Papa y de los obispos y de normas prácticas se restituirán en la Iglesia la perennemente válida ascesis cristiana: el ejercicio del ayuno, la penitencia corporal y la abnegación.
    Que se recuperará en la Iglesia el espíritu y la práctica de la reparación y expiación de los pecados cometidos.
    Que se iniciará en la Iglesia un proceso de selección garantizado de candidatos al episcopado, hombres de Dios de probada conducta; y que sería preferible dejar una diócesis vacante durante varios años a nombrar un candidato que no fuera un verdadero hombre de Dios en cuanto a oración, doctrina y vida moral.
    Que se iniciará un movimiento en la Iglesia, sobre todo entre cardenales, obispos y sacerdotes, para renunciar a toda transigencia y coqueteo con el mundo.
    No debería sorprendernos que los oligárquicos medios internacionales de difusión, que promueven la homosexualidad y la depravación moral, empiecen a difamar al arzobispo Viganò haciendo que el núcleo de lo que expresa en su documento caiga en saco roto.

    En 1522, mientras se difundía la herejía luterana y una profunda crisis moral afectaba a buena parte del clero y en particular a la Curia, Adriano VI escribió las siguientes palabras, de una pasmosas franqueza, a la Dieta imperial de Nuremberg: «Sabemos que desde hace algún tiempo tienen lugar en la Santa Sede numerosas abominaciones, abusos en cuestiones eclesiásticas y usurpaciones de derechos, y que todo se ha corrompido para mal. La podredumbre ha pasado de la cabeza a los miembros, del Papa a los prelados: todos nos hemos descarriado; no hay quien haga el bien, ni uno solo.»

    La inflexibilidad y la transparencia permitirán descubrir y confesar los males que aquejan a la vida de la Iglesia e iniciar un eficaz proceso de purificación y renovación moral y espirituales. Antes de condenar a otros, todo el que ejerza un cargo presbiterial en la Iglesia, sea cual sea su cargo o título, deberá preguntarse ante Dios si ha encubierto de algún modo abusos sexuales. En caso de hallarse culpable, deberá confesarlo públicamente, pues la Palabra de Dios dice: «No te avergüences de confesar tus pecados» (Eclo. 4,26, versión Bover-Cantera). Pues, como escribió San Pedro, primero de los pontífices, «es ya el tiempo en que comienza el juicio, por la casa [la Iglesia] de Dios» (1 Pe. 4,17).

    + Athanasius Schneider, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Santa María de Astaná

    (Traducido por Bruno de la Inmaculada. Artículo original)

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  9. Hata REL se ha visto obligada a mencionar el informe Viganó, aunque con una información casi ridícula. Algo es algo. ¿ Quieren quitarle importancia ? No lo van a conseguir, pues, a estas alturas, somos muchísimos, cada vez más, quienes QUEREMOS LA VERDAD, TODA LA VERDAD Y NADA MÁS QUE LA VERDAD PORQUE LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES, aunque REL se empeñe en ocultar o reducir.

    INFORME VIGANÒ: EL PAPA HABLÓ EN EL AVIÓNCOMPARTIRCOMENTARLunes, 27 de agosto de 2018
    En la rueda de prensa en el avión de regreso desde Dublín, el Papa respondió este domingo a una pregunta sobre el informe remitido este fin de semana a distintos medios de todo el mundo por el arzobispo Carlo Maria Viganò, nuncio en Estados Unidos entre 2011 y 2016. Entre otras cosas, Viganò, de 77 años, afirma que en 2013 él mismo informó a Francisco sobre las prácticas homosexuales del ex cardenal Theodore McCarrick. También asegura que había unas sanciones de Benedicto XVI contra McCarrick que Francisco habría levantado y pide la dimisión del Papa. En su respuesta a Anna Matranga, corresponsal de la cadena de televisión CBS, el Papa dijo: «He leído esta mañana el comunicado. Lo leí, y diré sinceramente que debo decirles esto, a usted y a todos ustedes que estén interesados: lean ustedes atentamente el comunicado y hagan su juicio. Yo no diré una palabra sobre esto. Creo que el comunicado habla por sí mismo y ustedes tienen la capacidad periodística suficiente para sacar las conclusiones. Es un acto de confianza. Cuando pase algún tiempo y ustedes tengan las conclusiones, quizá hable. Pero yo quisiera que su madurez profesional haga este trabajo. Les hará bien, de verdad».

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  10. La galassia mediatica vicina al Vaticano e alla Cei inizia l’opera di demolizione della persona di Viganò delineando complotti, lotte di potere e screditando la moralità dell’arcivescovo. Ma nessuno affronta i fatti per quello che sono nè si chiede se ciò che è scritto sia vero. Intanto, mentre Papa Francesco sceglie la via del silenzio, arrivano i primi riscontri alla versione dell’ex nunzio sull’esistenza di provvedimenti inapplicati contro McCarrick. Un diplomatico citato nella testimonianza conferma: «E’ tutto vero».
    -IL DOCUMENTO CHE SCUOTE I VERTICI ECCLESIASTICI di Carlo Maria Viganò

    Carlo Maria Viganò
    La testimonianza pubblicata domenica mattina da La Verità in Italia, e da siti spagnoli e americani, firmata dall’arcivescovo Carlo Maria Viganò, nunzio negli Stati Uniti dal 2011 al 2016, e in precedenza Segretario dello Stato della Città del Vaticano, ha provocato finora una risposta evasiva ed elusiva da parte del Pontefice e l’attivazione di una macchina del fango senza precedenti da parte dei media più vicini al Pontefice.

    Il nodo forse più importante fra le tante cose scritte da Viganò riguarda un colloquio avuto con il Papa il 23 giugno 2013. È opportuno citarlo: “Il papa mi chiese con tono accattivante: ‘Il card. McCarrick com’è?’ Io gli risposi con tutta franchezza e se volete con tanta ingenuità: ‘Santo Padre, non so se lei conosce il card. McCarrick, ma se chiede alla Congregazione per i Vescovi c’è un dossier grande così su di lui. Ha corrotto generazioni di seminaristi e di sacerdoti e papa Benedetto gli ha imposto di ritirarsi ad una vita di preghiera e di penitenza’. Il papa non fece il minimo commento a quelle mie parole tanto gravi e non mostrò sul suo volto alcuna espressione di sorpresa, come se la cosa gli fosse già nota da tempo, e cambiò subito di argomento. In realtà McCarrick fu per anni un grande consigliere del papa in cose americane: “Le nomine di Blaise Cupich a Chicago e di William Tobin a Newark sono state orchestrate da McCarrick, Maradiaga e Wuerl. Anche la nomina poi di McElroy a San Diego fu pilotata dall’alto”. E, afferma Viganò, “Anche McElroy ben sapeva degli abusi commessi da McCarrick, come risulta da una lettera indirizzatagli da Richard Sipe il 28 luglio 2016”.

    La bomba è esplosa mentre era in corso il viaggio in Irlanda, terminato domenica sera. Da quanto ci è stato detto dai colleghi che erano sull’aereo, c’è stato un tentativo da parte della Sala Stampa di limitare domande e colloquio con i giornalisti al viaggio. Un tentativo che non ha avuto successo. Riportiamo una traduzione della notizia pubblicata dalla Catholic News Agency. A domanda, il Pontefice ha detto: “Ho letto la dichiarazione stamattina e devo dirvi sinceramente, devo dire questo, a lei e a tutti quelli che sono interessati: leggete attentamente la dichiarazione e formatevi il vostro giudizio”; e ha aggiunto. “Non dirò una sola parola su questo”.Papa Bergoglio ha detto di credere nella “capacità giornalistica di trarre le proprie conclusioni”, definendolo un “atto di fiducia”. “Quando passerà un po’ di tempo e avrete tratto le vostre conclusioni, potrò parlare. Ma vorrei che la vostra maturità professionale facesse il lavoro per voi. Sarà un bene per voi”, ha detto ai membri della stampa. Einterrogato in una domanda di follow-up di quando avesse saputo delle accuse di abusi contro McCarrick, Papa Francesco ha risposto: “Questo fa parte della dichiarazione. Studiatelo e poi dirò”.

    I commenti di vari organi di stampa sottolineano la debolezza di questa risposta. Scrive il Wall Street Journal: “Accuse secondo cui papa Francesco ha contribuito a coprire misfatti sessuali, a cui finora ha rifiutato di rispondere, si sono diffuse nella Chiesa cattolica lunedì, minacciando di minare la sua credibilità sugli abusi sessuali e di limitare in generale il suo pontificato”.

    E sul Corriere della Sera Massimo Franco ha commentato, fra l’altro: “L’attacco, pubblicato dal quotidiano La Verità, getta una luce inquietante sulla nomenklatura vaticana. E non serve chiedersi quanto siano nobili o meschini i motivi per cui è scattato.Il problema è che si insinua l’immagine di un Papa al corrente degli abusi; e incline a sottovalutarli per ragioni di realpolitik. A dilatare l’eco è quanto è avvenuto negli ultimi mesi in Cile. Bergoglio ha difeso vescovi colpevoli di abusi sessuali, liquidando come «calunnie» le accuse”.

    E Maurizio Belpietro, direttore de “La Verità”: “I giornalisti fan di Bergoglio non sperino di cavarsela ignorando il memoriale del monsignore o gettando ombre sulle sue intenzioni. Non importa la ragione che lo ha spinto a parlare, quel che dovrebbe contare è solo la realtà dei fatti elencati. Sono veri oppure no?”.

    Un testimone dei fatti, l’allora Primo consigliere di Nunziatura a Washington, Jean-François Lantheaume ha parlato con la Catholic News Agency. Ha lasciato la carriera dioplomatica, e ha scelto di fare il prete in parrocchia. “Viganò ha detto la verità. Questo è tutto”, ha risposto.

    E invece, come vediamo, tuttala la galassia dei giornalisti più o meno direttamente legati al Vaticano e alla Cei, per ragioni finanziarie o professionali, invece di chiedersi, e chiedere, se quello raccontato da Viganò è vero, si accaniscono a inventare complotti planetari, inesistenti lotte di potere interne al Vaticano (che se ci sono riguardano, eventualmente, il posizionamento dei sotto-clan bergoglianti in vista di un futuro conclave), o a screditare la figura morale e umana dell’arcivescovo.

    Il massimo (o il minimo, se vogliamo) è stato raggiunto da un sito che era finanziato fino a qualche tempo fa dal Vaticano, che è andato a pescare un articolo del 2013 relativo a un conflitto familiare di Viganò; e il link è stato prontamente ripreso e rilanciato su Twitter da Massimo Faggioli, esponente di esportazione della scuola di Bologna e del progressismo ecclesiale senza se e senza ma. Tanto per far capire che non si arretra davanti a nulla.

    Temiamo che non sia solo un riflesso di servilismo, ormai automatizzato, quello a cui assistiamo. È la strategia, collaudata, di un leader che non può e non vuole dare una risposta chiara, che lo inchioderebbe. E gioca sul tempo, nel frattempo sguinzagliando contro i critici o i fastidiosi le sue mute massmediali. Abbiamo visto questa stessa strategia in atto quando si è trattato dei Dubia. E lì il silenzio dura ancora.

    Qui però, il problema è diverso. Non si parla di dottrina o di teologia, che, in fondo possono scaldare gli animi solo di una percentuale piccola o grande, ma sempre percentuale, di credenti. Il nodo da sciogliere qui riguarda un fatto concreto. È vero o non è vero che il Pontefice il 23 giugno 2013 è stato informato del fatto che McCarrick aveva a suo carico un grosso dossier alla Congregazione per i vescovi? Che aveva rovinato generazioni di seminaristi e giovani preti? Che era stato sottoposto a un regime di sanzioni da parte di Benedetto? È vero o non è vero? Se non è vero, è facile dire: Viganò si sbaglia, ricorda male, mente. (Ma forse c’è il timore che esista qualche documento…).

    Se invece è vero, si tratta di spiegare perché McCarrick, fino al 2018, quando è esploso un caso di giustizia civile, ha potuto fare quello che voleva. Per quanto difficile possa essere spiegare, e duro trarre le conseguenze. Ma in questo caso, più che mai, il silenzio non si addice al successore di Pietro. Una non risposta avvalora la denuncia; il silenzio può temporaneamente salvare l’uomo, ma è devastante per il ruolo e l’immagine del Papa e la credibilità della Chiesa.

    http://www.lanuovabq.it/it/prime-conferme-sul-dossier-vigano-nonostante-il-fango

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  11. El mitin de la familia sin la familia. La misericorditis es así. http://www.lanuovabq.it/it/il-meeting-della-famiglia-senza-la-famiglia

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  12. Sulle dichiarazioni di Mons. Viganò, un’idea fissa.
    L’idea fissa

    La vicenda papa Francesco-Viganò, alla quale stiamo assistendo in queste ore, è allucinante.

    Il papa è fatto oggetto di accuse gravissime relative ad uno dei cardini del suo pontificato: la “riforma della chiesa” e la lotta agli “insabbiamenti”.

    L’accusatore è un uomo che, al di là delle valutazioni personali, ha pieno titolo per affermare la conoscenza diretta dei fatti che denuncia.

    Il punto centrale dell’accusa è il seguente: il papa era a conoscenza della condotta gravemente disordinata del Cardinal McCarrick fin dal giugno 2013 e ha ignorato la questione.

    Ogni uomo mediamente intelligente dovrebbe ragionare più o meno così: poiché o la cosa è vera o la cosa è falsa, occorre ristabilire la verità mediante un’indagine.

    Semplice, no? E invece no.

    La vicenda va assumendo un piega surreale che dimostra ancora una volta come il nostro tempo, prima di essere l’epoca della grande apostasia dalla fede, è l’epoca della grande apostasia dalla ragione. La nota espressione “chi sono io per giudicare” sintetizza perfettamente l’abdicazione del razionale: il giudizio, infatti, è la cellula fondamentale del ragionamento o sillogismo, a tal punto che, se ci si rifiuta di formulare giudizi, in ultima analisi, ci si rifiuta di formulare ragionamenti. Così l’uomo regredisce all’istinto, al sentimento o, peggio, alla cieca volontà, madre feconda di ogni dispotismo.

    La reazione del Papa è sconvolgente. La mancanza di una smentita secca e perentoria è ovviamente sospetta. Ma tralasciando i sospetti, è mai possibile che, dopo aver martellato insistentemente circa il “fallimento delle autorità ecclesiastiche — vescovi, superiori religiosi, sacerdoti e altri — nell’affrontare adeguatamente questi crimini ripugnanti”, proprio lui si rifiuti di dare una risposta adeguata a una simile accusa?

    Ancor più sconvolgente e programmatica la reazione dei media; poiché nella stragrande maggioranza supportano l’uomo che ha inteso adeguare l’agenda della Chiesa cattolica a quella del mondo, nessuno vuole entrare nel merito delle accuse.

    Si cerca di screditare l’accusatore, senza riferimento ai fatti riportati.

    L’idea fissa alla quale non posso smettere di pensare però è la seguente: visto che Benedetto XVI è vivo, perché non si affretta a smentire di aver segretamente disposto provvedimenti disciplinari verso McCarrick? Sarebbe molto semplice. Forse che Benedetto non possa smentire nulla, proprio perché, effettivamente, non v’è nulla da smentire?

    http://blog.messainlatino.it/2018/08/sulle-dichiarazioni-di-mons-vigano.html

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  13. Misas sacrílegas después de orgías gays. Esto la misericorditis propiciatoria de la comunión en pecado obviamente no lo iba a denunciar.

    Messe sacrileghe dopo orge gay tra preti: il Memoriale del Nunzio Viganò. Stralcio 1\2

    Iniziamo la pubblicazione di alcuni stralci della Testimonianza dell’Arcivescovo Carlo Maria Viganò pubblicati ieri sulla stampa e di cui si è occupata Mil (QUI, QUI e QUI).
    QUI il testo integrale del memoriale.
    Rileggendoli il sottoscritto si è vergognato per le tante vittime innocenti (principalmente seminaristi) predate da Vescovi, Cardinali e preti omosessuali e pederasti.
    Nefandezze orrende coperte fino alle massime cariche.
    Contiamo che la giustizia della S. Sede inizi gli opportuni approfondimenti e le dimissioni di molti avvengano presto.
    La setta omossesualista che ha comandato in parte della Chiesa americana sia finalmente smantellata e distrutta.
    Preghiamo per le vittime e anche per i carnefici, ma pretendiamo giustizia.
    Non praevalebunt.
    L

    TESTIMONIANZA
    di
    Mons. Carlo Maria Viganò
    Arciv. tit. di Ulpiana
    Nunzio Apostolico
    In questo tragico momento che sta attraversando la Chiesa in varie parti del mondo, Stati Uniti, Cile, Honduras, Australia, ecc., gravissima è la responsabilità dei Vescovi. Penso in particolare agli Stati Uniti d’America dove fui inviato come Nunzio Apostolico da papa Benedetto XVI il 19 ottobre 2011, memoria dei Primi Martiri dell’America Settentrionale. I Vescovi degli Stati Uniti sono chiamati, ed io con loro, a seguire l’esempio di questi primi martiri che portarono il Vangelo nelle terre d’America, ad essere testimoni credibili dell’incommensurabile amore di Cristo, Via, Verità e Vita.
    Vescovi e sacerdoti, abusando della loro autorità, hanno commesso crimini orrendi a danno di loro fedeli, minori, vittime innocenti, giovani uomini desiderosi di offrire la loro vita alla Chiesa, o non hanno impedito con il loro silenzio che tali crimini continuassero ad essere perpetrati.
    Per restituire la bellezza della santità al volto della Sposa di Cristo, tremendamente sfigurato da tanti abominevoli delitti, se vogliamo veramente liberare la Chiesa dalla fetida palude in cui è caduta, dobbiamo avere il coraggio di abbattere la cultura del segreto e confessare pubblicamente le verità che abbiamo tenuto nascoste. Occorre abbattere l’omertà con cui vescovi e sacerdoti hanno protetto loro stessi a danno dei loro fedeli, omertà che agli occhi del mondo rischia di far apparire la Chiesa come una setta, omertà non tanto dissimile da quella che vige nella mafia. “Tutto quello che avete detto nelle tenebre… sarà proclamato sui tetti” (Lc. 12:3).
    Avevo sempre creduto e sperato che la gerarchia della Chiesa potesse trovare in se stessa le risorse spirituali e la forza per far emergere la verità, per emendarsi e rinnovarsi. Per questo motivo, anche se più volte sollecitato, avevo sempre evitato di fare dichiarazioni ai mezzi di comunicazione, anche quando sarebbe stato mio diritto farlo per difendermi dalle calunnie pubblicate sul mio conto anche da alti prelati della Curia romana. Ma ora che la corruzione è arrivata ai vertici della gerarchica della Chiesa la mia coscienza mi impone di rivelare quelle verità che con relazione al caso tristissimo dell’arcivescovo emerito di Washington Theodore McCarrick sono venuto a conoscenza nel corso degli incarichi che mi furono affidati, da S. Giovanni Paolo II come Delegato per le Rappresentanze Pontificie dal 1998 al 2009 e da Papa Benedetto XVI come Nunzio Apostolico negli Stati Uniti d’America dal 19 ottobre 2011 a fine maggio 2016.
    […]
    Anzi, la lettera del P. Boniface Ramsey, O.P. del 22 novembre 2000, secondo quanto scrisse il Nunzio Pietro Sambi, fu da lui scritta a richiesta del compianto Nunzio Montalvo. In essa P. Ramsey, che era stato professore nel Seminario diocesano di Newark dalla fine degli anni ’80 fino al 1996, afferma che era voce ricorrente in seminario che l’arcivescovo “shared his bed with seminarians”, invitandone cinque alla volta a passare il fine settimana con lui nella sua casa al mare. Ed aggiungeva di conoscere un certo numero di seminaristi, di cui alcuni furono poi
    ordinati sacerdoti per l’arcidiocesi di Newark, che erano stati invitati a detta casa al mare ed avevano condiviso il letto con l’arcivescovo.
    […]
    Nel redigere l’Appunto su questi documenti che come Delegato per le RR.PP. mi furono affidati il 6 dicembre 2006, scrissi per i miei superiori, il Card. Tarcisio Bertone e il Sostituto Leonardo Sandri, che i fatti attribuiti a McCarrick dal Littleton erano di tale gravità e nefandezza da provocare nel lettore sconcerto, senso di disgusto, profonda pena e amarezza e che essi configuravano i crimini di adescamento, sollecitazione ad atti turpi di seminaristi e sacerdoti, ripetuti e simultaneamente con più persone, dileggio di un giovane seminarista che cercava di resistere alle seduzioni dell’arcivescovo alla presenza di altri due sacerdoti, assoluzione del complice in atti turpi, celebrazione sacrilega dell’Eucaristia con i medesimi sacerdoti dopo aver commesso tali atti.
    […]
    Ma finalmente seppi con certezza, tramite il Card. Giovanni Battista Re, allora Prefetto della Congregazione per i Vescovi, che il coraggioso e meritevole Statement di Richard Sipe aveva avuto il risultato auspicato. Papa Benedetto aveva comminato al Card. McCarrick sanzioni simili a quelle ora inflittegli da Papa Francesco: il cardinale doveva lasciare il seminario in cui abitava, gli veniva proibito di celebrare in pubblico, di partecipare a pubbliche riunioni, di dare conferenze, di viaggiare, con obbligo di dedicarsi ad una vita di preghiera e di penitenza.
    […]
    Le medesime disposizioni di papa Benedetto furono poi comunicate anche a me dal nuovo Prefetto della Congregazione per i Vescovi, Card. Marc Ouellet, nel novembre 2011 in un colloquio prima della mia partenza per Washington fra le istruzioni della medesima Congregazione al nuovo nunzio.
    A mia volta le ribadii al Card. McCarrick al mio primo incontro con lui in Nunziatura. Il cardinale, farfugliando in modo appena comprensibile, ammise di aver forse commesso l’errore di aver dormito nello stesso letto con qualche seminarista nella sua casa al mare, ma me lo disse come se ciò non avesse alcuna importanza.
    […]
    Al Card. Tarcisio Bertone, come Segretario di Stato, fu indirizzato il rapporto del Nunzio Sambi, con tutti gli allegati, e a lui furono presumibilmente consegnati dal Sostituto i miei due sopra citati Appunti del 6 dicembre 2006 e del 25 maggio 2008. Come già accennato, il cardinale non aveva difficoltà a presentare insistentemente per l’episcopato candidati notoriamente omosessuali attivi – cito solo il noto caso di Vincenzo di Mauro, nominato Arcivescovo-Vescovo di Vigevano, poi rimosso perché insidiava i suoi seminaristi – e a filtrare e manipolare le informazioni che faceva pervenire a papa Benedetto.
    […]
    Per quanto riguarda la Curia Romana per ora mi fermo qui, anche se sono ben noti i nomi di altri prelati in Vaticano, anche molto vicini a papa Francesco, come il Card. Francesco Coccopalmerio e l’Arcivescovo Vincenzo Paglia, che appartengono alla corrente filo omossessuale favorevole a sovvertire la dottrina cattolica a riguardo dell’omosessualità, corrente già denunciata fin dal 1986 dal Card. Joseph Ratzinger, allora Prefetto della Congregazione per la Dottrina della Fede, nella Lettera
    ai vescovi della Chiesa cattolica sulla cura pastorale delle persone omosessuali. Alla medesima corrente, seppur con una ideologia diversa, appartengono anche i Cardinali Edwin Frederick O’Brien e Renato Raffaele Martino. Altri poi, appartenenti a detta corrente, risiedono persino alla Domus Sanctae Marthae.
    Vengo ora agli Stati Uniti. Ovviamente, il primo ad essere stato informato dei provvedimenti presi da papa Benedetto fu il successore di McCarrick alla sede di Washington, il Card. Donald Wuerl, la cui situazione è ora del tutto compromessa dalle recenti rivelazioni sul suo comportamento come vescovo di Pittsburgh.
    […]
    Le sue recenti dichiarazioni in cui afferma di non aver nulla saputo, anche se all’inizio furbescamente riferite ai risarcimenti alle due vittime, sono assolutamente risibili. Il cardinale mente spudoratamente e per di più induce a mentire anche il suo Cancelliere, Mons. Antonicelli.
    Del resto già in altra occasione il Card. Wuerl aveva chiaramente mentito.
    […]
    Il Card. Wuerl inoltre, ben sapendo dei continui abusi commessi dal Card. McCarrick e delle sanzioni impostegli da papa Benedetto, trasgredendo l’ordine del papa, gli permise di risiedere in un seminario in Washington D.C. Mise così a rischio altri seminaristi.
    Il Vescovo Paul Bootkoski, emerito di Metuchen, e l’Arcivescovo John Myers, emerito di Newark, coprirono gli abusi commessi da McCarrick nelle loro rispettive diocesi e risarcirono due delle sue vittime. Non possono negarlo e devono essere interrogati perché rivelino ogni circostanza e responsabilità al riguardo.
    Il Card. Kevin Farrell, intervistato recentemente dai media, ha anch’egli affermato di non avere avuto il minimo sentore degli abusi commessi da McCarrick. Tenuto conto del suo curriculum a Washington, a Dallas e ora a Roma, credo che nessuno possa onestamente credergli. Non so se gli sia mai stato chiesto se sapeva dei crimini di Maciel. Se dovesse negarlo, qualcuno forse gli crederebbe atteso che egli ha occupato compiti di responsabilità come membro dei Legionari di Cristo?
    Del Card. Sean O’Malley mi limito a dire che le sue ultime dichiarazioni sul caso McCarrick sono sconcertanti, anzi hanno oscurato totalmente la sua trasparenza e credibilità.
    * * *

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  14. Los enemigos de Viganò tratarán de desacreditarlo
    agosto 27, 2018

    Fuente del Vaticano: “las noticias del Arzobispo Viganò han golpeado a la Curia como una bomba atómica”

    Apenas unas horas después de la publicación de la declaración del ex nuncio Carlo Maria Viganò que implica al Papa Francisco en el encubrimiento del abuso sexual del cardenal McCarrick, cada vez más fuentes confirman su credibilidad.
    (Ya he tratado el caso del ex funcionario de la Nunciatura, Monsignor Jean-François Lantheaume quien afrmó: “Viganò dijo la verdad”)

    Además el internacionalmente conocido P. Carlos Martins de los Compañeros de la Cruz y el jefe del “Ministerio de reliquias sagradas de los Tesoros de la Iglesia¨ escribió en su página de Facebook:

    Acabo de pasar las últimas dos horas hablando por teléfono con un amigo en la Curia del Vaticano. Dijo que las noticias del Arzobispo Viganò han golpeado a la Curia como una bomba atómica. Dos cosas son notorias con respecto a Viganò:

    1) Él es muy respetado como profesional,

    y 2) Sus posiciones Curiales le dieron acceso claro a la información condenatoria que él dio.

    En otras palabras, él no es un pirata, y no confía en los rumores. Esto hace que su informe sea digno de crédito

    En las palabras del funcionario curial con el que hablé esta tarde, lo que Viganò ha informado “hace que los papas Borgia parezcan santos”. El sentimiento en la Curia en este momento es que la respuesta de los enemigos de Viganò tratará de desacreditarlo personalmente, tanto debido a la impecabilidad del personaje de Viganò y la imposibilidad de que haya interpretado los hechos incorrectamente.

    Su única esperanza (de sus enemigos) será tratar de alejarnos del foco de la perversión y la corrupción que él descubrió. Es probable que afirmen que es un hombre amargado que busca el engrandecimiento personal después de haber sido exiliado de Roma. Cuando esto ocurra, no lo crea. Viganò está retirado. Él no tiene nada personalmente que ganar con esto [h / t Vox Cantoris].

    El famoso escritor y bloguero Rod Dreher twitteó hace unas horas:

    Los correos electrónicos de los sacerdotes católicos de los Estados Unidos son: por ejemplo: El Papa Francisco: “está muerto para mí. Un fraude total ahora. Todos estos años ha estado golpeando a sacerdotes y obispos, y ahora se ha demostrado que es un hipócrita … Estoy oyendo de Roma que la carta de Vigano es absolutamente creíble. Sin duda “.

    Y contra los intentos del Cardenal Cupich (que Viganò afirma que debe su sombrero rojo a McCarrick) y otros para poner en duda la existencia de las sanciones contra McCarrick, el académico y comentarista católico moderado a liberal C. C. Pecknold tuiteó:

    He estado escuchando todo el día de fuentes confiables que afirman que los prelados de alto rango y los funcionarios del Vaticano han confirmado confidencialmente que había sanciones privadas contra McCarrick.
    ***
    La respuesta de Francisco y sus aliados a la declaración de Viganò ha sido predecible en retrospectiva, siguiendo la estrategia empleada contra los dubia y los cardenales dubia. No pueden confirmar las afirmaciones, obviamente, ya que eso equivaldría a admitir crímenes graves que el propio Francis ha condenado enérgica y repetidamente.

    De hecho, algunos comentaristas (incluido yo) notaron cómo el documento explosivo de Viganò se publicó apenas unas horas después de que Bergoglio, que ya hizo en otra ocasión referncia a la coprofagia, se hubiera referido públicamente a los que cubrían el abuso sexual clerical como “caca”.

    Pero cualquier negación corre el riesgo de ser expuesta como una mentira.

    Por lo tanto, se entiende el “no voy a decir ni una palabra” de Bergoglio en la entrevista del avión papal de ayer.

    Pero al mismo tiempo, los secuaces de Bergoglio persiguen a Viganò con brío y crueldad:

    Massimo Faggioli: Viganò es un “terrorista”.

    Austin Ivereigh: Viganò está involucrado en un “golpe de estado bruto” para el “Team (equipo) Burke”.

    Michael Sean Winters, del National Catholic Reporter: Viganò es “un traficante de teorías de conspiración que mezcla hechos, ficción y veneno …”

    etc…

    Espero que estén aterrorizados.

    Hace veinticuatro horas, juzgué que Francis podría sobrevivir fácilmente a esto. Ahora no estoy tan seguro.

    http://mahoundsparadise.blogspot.com/2018/08/vatican-source-news-of-archbishop.html

    http://religionlavozlibre.blogspot.com/2018/08/los-enemigos-de-vigano-trataran-de.html

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  15. Grande Vigano, muy grande.
    Gracias y que el Señor se lo premie.

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  16. El presidente de los obisy de USA se une también a Vigano y pide
    *respuestas concluyentes y *documentadas*

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  17. “Hace veinticuatro horas, juzgué que Francis podría sobrevivir fácilmente a esto. Ahora no estoy tan seguro.”
    No es el único.

    Le gusta a 1 persona

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