Vicente Montesinos

 

“No temo a lo que los hombres puedan hacerme por decir la verdad. Solo temo a lo que Dios me haría si mintiese” (SAN JUAN BOSCO)

 

La verdad es que poco a poco vamos asumiendo como normales temas que, vistos solo hace unos años; nos hubieran parecido una verdadera aberración. Y que vistos desde el futuro, sinceramente, no se como se verán… (sólo Dios lo sabe, afortunadamente…)

Y dirán… No es cuestión de estar recordando siempre estas barbaridades… Pero… Sí… Sí es cuestión… El que sienta que es su deber, ha de hacerlo; para ver si así, estas pequeñas llamas, llegan a iluminar a alguien; y ayudan a salvar almas, y a concienciar para que las cosas vuelvan a la senda que nunca debieron haber abandonado: la de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica; la de la sana doctrina, la tradición, y el Magisterio bimilenario.

Es muy gordo tener que escuchar (y casi más gordo que no pase nada) que  “el proselitismo es una tontería solemne”, que “no tiene sentido” (entrevista al Papa Francisco con Scalfari). Es tremendo. ¿No lo ven?

Ello es un insulto a Jesucristo Nuestro Señor, y una acusación al mismo de ordenar tonterías (¿puede haber algo más grave?); ya que fue Él quien nos mandó hacer discípulos suyos en todas las naciones (Ver Mt. 28, 19). Es, en román paladino, enmendar la plana a Cristo. 

 

Ello es un insulto a Jesucristo Nuestro Señor, y una acusación al mismo de ordenar tonterías (¿puede haber algo más grave?); ya que fue Él quien nos mandó hacer discípulos suyos en todas las naciones (Ver Mt. 28, 19). Es, en román paladino, enmendar la plana a Cristo. 

 

Por si fuera poco, y en una entrevista al diario Avvenire, el Papa manifestó que el proselitismo “entre cristianos, es en sí mismo un pecado grave”. Otra tremenda barbaridad.

¿No significa ello declarar tácitamente, contra la voluntad de Dios, que no se debe atacar la herejía?

¿Puede entrar en la cabeza de un auténtico católico que sea una sandez darle a conocer al otro la verdad para liberarlo de la oscuridad del error, cuando Jesús mismo ha dicho que la verdad nos hará libres? (Ver Juan 8, 32) ¿Hasta donde vamos a estirar este tema cuando, hoy mismo, el Papa ha considerado superados los “viejos prejuicios” sobre Martín Lutero?

 

¿Puede entrar en la cabeza de un auténtico católico que sea una sandez darle a conocer al otro la verdad para liberarlo de la oscuridad del error, cuando Jesús mismo ha dicho que la verdad nos hará libres? (Ver Juan 8, 32) ¿Hasta donde vamos a estirar este tema cuando, hoy mismo, el Papa ha considerado superados los “viejos prejuicios” sobre Martín Lutero?

 

¿Santidad, para quien trabaja, con este tipo de declaraciones? Dejo la pregunta en el aire, un atribulado día más… ¿Como puede ser que prácticamente nadie en el orbe católico diga nada?

Y así seguimos avanzando… En un camino que parece abocado, indefectiblemente, hacia el cambio de  la Santa Misa (actualización del Sacrificio de Cristo en el Calvario) por una falsa que se llamará “santa memoria”, en la cual podrán participar cómodamente todos los herejes, puesto que, al no ser pronunciadas las palabras de la Consagración, el pan y el vino ya no van a quedar convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Y este será el golpe másdecisivo que los masones le asestarán a la Iglesia. El mismo que soñaba dar Lutero: “Cuando la Misa haya sido subvertida” –decía- “yo estoy convencido de que habremos subvertido con ella al papismo”.

Esa era una de las cosas más gratificantes que manifestó el mayor hereje, (hasta ahora), de la historia. Aquél al que ahora Bergoglio pretende hacernos ver como un santo al pie de la Cruz (y así hemos tenido que verlo en el sello emitido por el Vaticano para “celebrar” los 500 años de la reforma).

En fin… Sigamos luchando; y rezando, para que estos planes no se consumen… Y en su caso, para que, en virtud de la promesa de Cristo, subsista un remanente fiel de sacerdotes y laicos, que, como se lo confió la Santísima Virgen en Lourdes a Santa Bernardita Soubirous, puedan seguir celebrando a escondidas el Sacrificio Eucarístico.

Y entre tanto, pidamos mucho por el Papa; deseando que con sus afirmaciones no haya querido enmendar la plana a Cristo… Y a los que hoy también se rasgarán las vestiduras; un día más les invito a decirme que hay de falsedad en mis palabras, sospecho que de nuevo infructuosamente.

Dios os bendiga.

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