»Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso. Tomad sobre vosotros mi yugo, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es suave y mi carga ligera».



En el Evangelio de hoy vemos como La Paz de Jesús es el refugio para los que han sido maltratados en aspectos de la vida: «Venid a mí todos los que estáis fatigados y sobrecargados, y yo os daré descanso» 

Jesús nos invita a seguirlo; pero no nos engaña: estar con Él es llevar su yugo, y asumir las exigencias del amor. 

Sufriremos. Si. Pero su carga es ligera. Y no sufriremos por nuestro egoísmo, sino por amor de Dios, y con la ayuda del Espíritu Santo 

Confiemos en Dios. No nos veremos defraudados.  

                                      Vicente Montesinos

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