»¿Qué hará el dueño de la viña? Vendrá y dará muerte a los labradores y entregará la viña a otros. ¿No habéis leído esta Escritura: ‘La piedra que los constructores desecharon, en piedra angular se ha convertido; fue el Señor quien hizo esto y es maravilloso a nuestros ojos?’».




Hoy volvemos al tiempo ordinario; y como siempre, en nuestra vida, Dios nos invita a seguir trabajando en su viña. Hoy Jesús nos da una vuelta por la viña del Señor. Y nos vuelve a enseñar lo que hacen los buenos y fieles siervos, y lo que hacen los fieles indignos.

Dios nos pide frutos: primero nuestra santidad personal; y después nuestro apostolado para acercar más almas a Cristo. 
Si santificamos nuestro trabajo profesional, nuestras relaciones sociales y nuestro deber hacia el bien común, estaremos laborando bien en la viña de Nuestro Señor. 

Apoyémonos en el Espíritu Santo que se nos ha dado, para cometer fielmente esta tarea a lo largo de nuestro largo peregrinar en la vida, que empieza de nuevo y, en este tiempo ordinario, que es “extraordinario”, como cada día, en gracias divinas. 

                           Vicente Montesinos

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