Después que Juan fue entregado, marchó Jesús a Galilea; y proclamaba la Buena Nueva de Dios: «El tiempo se ha cumplido y el Reino de Dios está cerca; convertíos y creed en la Buena Nueva». Bordeando el mar de Galilea, vio a Simón y Andrés, el hermano de Simón, largando las redes en el mar, pues eran pescadores. Jesús les dijo: «Venid conmigo, y os haré llegar a ser pescadores de hombres»

Señor, hoy nos pides que nos convirtamos. Señor, ayúdame. Yo quiero acoger el don de la fe y hacerlo operativo. 

Quiero descubrirte en todos los acontecimientos, y vivir de esperanza; porque tú has vencido al maligno, y a la muerte. 

Señor, la Eucaristía ha de ser mi centro y garantía para esta conversión.

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