El milagro Eucarístico de Santarém: Nacido del sacrilegio
Milagro Eucarístico que sucedió después de un Sacrilegio.

Lorenzo Ramírez
Corresponsal en Paraguay

En 1247 una joven esposa, atormentada por la infidelidad de su marido y en un intento desesperado por recuperar su amor, decidió acudir a una bruja.
Ella le dijo que era posible hacer una poderosa poción de amor que restauraría la fidelidad y pasión originales de su esposo.
El ingrediente indispensable para el éxito, sin embargo, era una Hostia consagrada que la mujer misma debía conseguir.
La joven, consciente del Sacrilegio, respondió al pedido y se dirigió a su parroquia, la Iglesia de San Esteban. Luego de recibir la Santa Eucaristía, la escondió furtivamente en la esquina del pañuelo que llevaba en la cabeza.
Salió y se dirigió rápidamente a su casa, pero algunas personas se detuvieron a preguntar si estaba herida, porque vieron que gotas de sangre marcaban su camino.
La mujer comprendió de inmediato de dónde venía la sangre y, jadeando, corrió a casa, escondiendo rápidamente la Hostia Consagrada, envuelta en una tela, dentro de un cofre de madera.
La mujer se tranquilizó.
Por la noche, el marido llegó a casa y, después de cenar, se fue a dormir como de costumbre.
Sin embargo, en medio de la noche, fueron despertados por un destello de luz que palpitaba dentro de la habitación y provenía del baúl de la mujer.
Esta se vio obligada a contarle todo a su esposo, quien se sorprendió al mirar la Sagrada Hostia brillante y sangrando.
Vieron también, una espectacular visión de Ángeles adorando la Sagrada Hostia sangrante.
Apenas amaneció, corrieron a avisar al Párroco. La historia del milagro de Santarém se difundió y mucha gente acudió al lugar para postrarse en adoración y oración.
La Hostia, el Sacratísimo Cuerpo, Alma, Sangre y Divinidad de Jesucristo fue devuelto a la iglesia con una procesión solemne, el Párroco la colocó en un relicario de cera de abejas y el sangrado continuó ininterrumpidamente.
LA SAGRADA HOSTIA SIGUE SANGRANDO DESDE HACE 770 AÑOS.
A lo largo de los siglos, la Hostia del milagro de Santarém ha continuado sangrando. Puede verse como tejido hemorrágico endurecido y fresco. Según las personas que lo vieron, tiene una forma irregular y venas que van de arriba hacia abajo.
El hecho de que la Sagrada Hostia haya permanecido intacta durante todos estos años es un “segundo milagro” y sigue desafiando a los escépticos.
¡Bendito sea el Santísimo Sacramento del Altar!

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