Autoridad: presencia y ausencia. Por Luis Miguel Benito de Benito
Siempre fue una sorpresa encontrar la sabiduría donde menos se esperaba encontrar, acaso en los labios de un pastor. Y ahora no lo es menos. Los hechos vividos en los últimos años han mostrado que se ha puesto a los lobos a cuidar el rebaño, por seguir con una imagen bíblica.

“La gente se admiraba de cómo les enseñaba, porque lo hacía con plena autoridad y no como los maestros de la ley” (Marcos 1, 22)
Siempre fue una sorpresa encontrar la sabiduría donde menos se esperaba encontrar, acaso en los labios de un pastor. De antiguo, los “maestros de la ley”, los que deberían ser guardianes celosos de la ciencia, la verdad, la convivencia, de la justicia social a menudo han estado muy alejados de su cometido. Y ahora no lo es menos. Los hechos vividos en los últimos años han mostrado que se ha puesto a los lobos a cuidar el rebaño, por seguir con una imagen bíblica.
