Siempre es bueno reparar el nuestro señor. Expiar ante su corazón divino y el inmaculado corazón de María nuestros pecados y los del mundo entero. Pero mucho más, en estas horas de la noche, de este día en lo que se están realizando tantos sacrilegio es, profanaciones, etc…, por exclusiva obra de Satanás, con la complicidad del mundo, por maldad o ignorancia.

En esta noche, no dejemos de reparar a nuestro Señor.

Anuncios