Letanías a San Miguel arcángel
Letanías a San Miguel arcángel
En tiempos marcados por la incertidumbre, la confusión moral y los desafíos espirituales que atraviesan nuestras familias y comunidades, la figura de San Miguel Arcángel resplandece con renovada fuerza y actualidad. Príncipe de la milicia celestial, defensor del Pueblo de Dios y vencedor del mal, San Miguel nos recuerda que no estamos solos en el combate espiritual que caracteriza cada época de la historia, y de manera especial la nuestra.
Las letanías en su honor son una súplica confiada y perseverante, una forma de unir nuestra voz a la de la Iglesia Verdadera para pedir protección, fortaleza y discernimiento. En medio de las pruebas, la violencia, la pérdida de fe y la crisis de valores que estamos viviendo en los Últimos Tiempos, invocar a San Miguel es renovar nuestra esperanza en la victoria del bien sobre el mal.
Que al rezar estas letanías, nuestros corazones se fortalezcan en la fe, se afirmen en la verdad y encuentren en San Miguel un poderoso intercesor y guardián en estos tiempos que tanto necesitan luz, valentía y fidelidad a Dios.
Letanías a San Miguel arcángel
Señor, ten piedad.
Oh Cristo, ten piedad.Señor, ten piedad.
Jesucristo, escúchanos.Señor Dios, Padre Celestial,
ten piedad de nosotros.Señor Dios, Hijo, Redentor del mundo,
Señor Dios, Espíritu Santo,
Trinidad Santa, un solo Dios,
Santa María, Reina de los Ángeles,
ruega por nosotros.San Miguel, jefe de los ejércitos celestes,
San Miguel, príncipe de los nueve coros de los ángeles,
San Miguel, Ileno de la Sabiduría de Dios,
San Miguel, príncipe Gloriosísimo,
San Miguel, fuerte en el combate,
San Miguel, terror de los malos espíritus,
San Miguel, vencedor de Satanás y de los poderes rebeldes,
San Miguel, nuestro apoyo en la lucha contra el mal,
San Miguel, príncipe de las milicias celestes,
San Miguel, fiel servidor de Dios,
San Miguel, ángel de la paz,
San Miguel, guardián del Paraíso,San Miguel, soporte del pueblo de Dios,
San Miguel, guardián y patrono de la Iglesia,
San Miguel, intercesor de los moribundos,
San Miguel, que velas por las almas del purgatorio,
San Miguel, bienhechor de los pueblos que te honran,
San Miguel, que salvas del peligro,
San Miguel, que introduces las almas en la luz eterna.Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
escúchanos.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
danos la paz.Oremos. Señor, que la poderosa intercesión de tu arcángel
San Miguel nos proteja siempre y en todas partes, nos
libere de todo mal y nos conduzca a la vida eterna.Por
Cristo nuestro Señor.Amén.
San Miguel Arcángel: Defensor de la Iglesia y Príncipe de la Milicia Celestial

https://genusdei.es/product-category/libros/ebooks/