El pecado que no tiene perdón. Por Juan Cicconi
El pecado contra el Espíritu Santo no se perdona

Por Juan Cicconi
Para Adoración y Liberación
El pecado contra el Espíritu Santo no se perdona
San Lucas 11, 14- 28
“Si pues vosotros, aunque malos, sabeís dar buenas cosas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Padre dará desde el cielo el Espíritu Santo a quienes se lo pidan!” Lucas 11, 13
El pecado que no tiene perdón es el pecado contra el Espíritu santo, y es un problema difícil en la Sagrada Escritura. El problema es este:
1- ¿Cuál es el pecado contra el Espíritu Santo?
2- ¿Por qué es imperdonable?
3- ¿Puede haber algún pecado imperdonable?
El Catecismo de Astete enseña que son pecadoscontra el Espíritu Santo los que no tienen perdón ni en la tierra ni en el cielo.
-¿Cuáles son? – son seis: impenitencia final, la desesperación por salvarse, la presunción de salvarse sin méritos, la obstinación en el mal, el impugnar la verdad conocida, y la envidia de la gracia ajena. Y agregamos el último y peor: el fariseísmo.
Cristo no dijo que había seis pecados contra el Espíritu Santo sino uno: El fariseísmo es el abuso y corrupción de lo religioso; es esencia de orgullo, de envidia y de hipocresía, y esto se manifiesta en el ámbito religioso.
La mafia clerical que tenía Cristo ante sus ojos no se extinguió, con razón la llamó raza de víboras. Y esto lo podemos ver en los grados del fariseísmo: 1- la religión se vuelve exterioridad, 2- la religión se vuelve profesión, 3- la religión se vuelve instrumento de ganancias y honores.
Luego continúan los grado diabólicos: 1- la religión se vuelve dura e insensible, 2- la religión se vuelve hipocresía, 3- el corazón de piedra se vuelve cruel, se persigue de muerte con saña. Solo veamos el trato a Jesucristo, desde el comienzo de su predicación buscan matarlo, y no era el Imperio Romano, eran los Sumos Sacerdotes, escribas, fariseos y doctores de la Ley de la religión judía.
La situación no cambió, luego de dos mil años el Sumo Sacerdote y la mafia clerical desprecian a Jesucristo. Por ello las palabras de Cristo:“Perversa generación es esta”, siguen siendo buenas.
Bibliografía consultada: El Evangelio de Jesucristo- P. L. Castellani
