En aquel tiempo, se llegó uno de los escribas y le preguntó: «¿Cuál es el primero de todos los mandamientos?». Jesús le contestó: «El primero es: ‘Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas’. El segundo es: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. No existe otro mandamiento mayor que estos». 





Una vez más Nuestro Señor desmonta a los que intentan atacarlo con preguntas capciosas. Toda actitud del seguidor de Cristo se resume, en relación a los mandamientos, en dos ideas fundamentales: amarás a Dios sobre todas las cosas, y al prójimo como a ti mismo. 

Si amamos a Dios, y amamos al prójimo; lo demás vendrá por añadidura. No significa que el resto de cosas no importen, sino que todas nuestras demás acciones vendrán como consecuencia de este doble mandamiento principal.

Fortalezcámosnos, pues, mutuamente, en el ánimo y la fuerza necesarias para con estos mandamientos, y la gracia de Dios, enfrentar al mundo día a día.
                                           Vicente Montesinos

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