San Miguel Arcángel: Defensor de la Iglesia y Príncipe de la Milicia Celestial
San Miguel Arcángel – Historia, devoción y oraciones (29 de septiembre)
San Miguel Arcángel – 29 de septiembre
Origen de la fiesta
La Iglesia celebra el 29 de septiembre la Dedicación de San Miguel Arcángel, una fiesta que tiene su raíz en Roma. Se conmemora la dedicación de la antigua basílica construida en honor a San Miguel en la Vía Salaria, conocida como Basilica Sancti Angeli ad Septem Arcas. Esta fiesta se extendió a toda la Iglesia, convirtiéndose en la celebración principal de los ángeles y, de manera especial, de San Miguel, el príncipe de las huestes celestiales.
San Miguel aparece en la Sagrada Escritura como el guerrero de Dios:
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En el libro de Daniel, como protector del pueblo elegido (Dn 10,13; 12,1).
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En el Apocalipsis, como líder de los ejércitos celestiales que combaten contra el dragón infernal (Ap 12,7).
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En la tradición cristiana, como guardián de la Iglesia y defensor de las almas en la hora de la muerte.
Quién es San Miguel Arcángel
El nombre Miguel significa “¿Quién como Dios?”, una exclamación que recuerda su fidelidad frente a la rebelión de Lucifer. San Miguel representa la victoria del bien sobre el mal, de la humildad sobre la soberbia, de la verdad sobre la mentira.
La Iglesia lo venera como:
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Príncipe de la milicia celestial.
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Defensor de la Iglesia y de los fieles contra los ataques del demonio.
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Guía de las almas hacia el cielo.
Apariciones y devoción a San Miguel
A lo largo de los siglos, San Miguel ha manifestado su protección en diversas apariciones:
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Monte Gargano (Italia, siglo V): se apareció en una cueva, indicando que era lugar santo bajo su custodia. Allí se erigió un famoso santuario.
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Roma (Castel Sant’Angelo, año 590): el Papa San Gregorio Magno lo vio aparecer sobre el mausoleo de Adriano, guardando su espada tras el fin de una peste.
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México (Tlaxcala, 1631): se apareció a Diego Lázaro de San Francisco, dejando como signo un manantial milagroso aún venerado.
San Miguel y la batalla espiritual
La fiesta de hoy nos recuerda que la vida cristiana es un combate constante contra las fuerzas del mal. San Miguel nos defiende con el poder de Dios y nos enseña a confiar en la victoria de Cristo.
La devoción a San Miguel incluye oraciones poderosas, como el Exorcismo breve de León XIII, compuesto después de una visión donde el Papa contempló los ataques del demonio contra la Iglesia.
Milagros atribuidos a San Miguel
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Protecciones en batallas históricas invocando su intercesión.
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Libramiento de ciudades de pestes y desastres naturales.
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Incontables testimonios de fieles que lo han sentido como guardián en momentos de peligro.
Oraciones a San Miguel Arcángel
Oración tradicional
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla;
sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes;
y tú, príncipe de la milicia celestial,
arroja al infierno con el divino poder a Satanás
y a los demás espíritus malignos que andan por el mundo
buscando la perdición de las almas.
Amén.
Jaculatoria
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.
Oración más extensa
Oh glorioso San Miguel, príncipe de la milicia celestial, que proclamaste con fuerza “¿Quién como Dios?” y derrotaste la soberbia de Lucifer, ven en nuestra ayuda.
Defiende a la Iglesia de Cristo de los ataques del enemigo, protege a nuestras familias de todo mal y acompaña a nuestras almas en la hora de la muerte.
Que tu intercesión nos ayude a permanecer fieles en el combate espiritual hasta alcanzar la victoria de Cristo en el cielo. Amén.
Reflexión final
La fiesta de la Dedicación de San Miguel Arcángel es un recordatorio de que no estamos solos en la lucha contra el mal. Dios ha puesto a sus ángeles como protectores, y en San Miguel tenemos un defensor poderoso. Que su grito “¿Quién como Dios?” resuene también en nuestra vida, para que vivamos siempre en fidelidad al Señor.

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