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Adoración y Liberación

Por Vicente Montesinos

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Adoración y Liberación

Gravísima profanación en la localidad castellonense de Caudiel (España)

 

Vicente Montesinos

 

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El obispo de Segorbe-Castellón (España), Monseñor Casimiro López, ha informado de la “grave profanación del Santísimo Sacramento de la Eucaristía” descubierta en la iglesia parroquial de la localidad de Caudiel, dado que “en el transcurso de un robo perpetrado la pasada noche en la iglesia ha sido abierto con fuerza el Sagrario y las formas consagradas han sido esparcidas por el suelo“.

Así lo ha explicado en un comunicado, en el que ha señalado que para “reparar este acto sacrílego” se celebrará una Santa Misa de desagravio en la misma iglesia de Caudiel el domingo 28 de enero a las 18 horas, a la que invita “a todos los católicos de la Diócesis de Segorbe-Castellón acompañando a los fieles de esta parroquia en este momento doloroso de su historia local“.

Ha recordado que este hecho “se añade a las dos profanaciones de la Eucaristía el pasado año en Teresa y en la Basílica de San Pascual en Vila-real” y “duele profundamente” porque “se trata de actos sacrílegos contra el mayor tesoro de los católicos: la Santísima Eucaristía“.

Por ello, como obispo pide a los sacerdotes que en todas las iglesias parroquiales, capillas y templos abiertos al culto “se lleven a cabo actos de desagravio y de reparación sea con la celebración de la santa misa o con la exposición prolongada del Santísimo Sacramento“.

Exhorto a los todos fieles católicos a aprovechar lo acontecido para renovar nuestra fe y devoción eucarísticas. Detrás de este suceso se esconde una llamada a la conversión dirigida a cada uno de nosotros. Hagamos de este agravio una oportunidad de desagravio. Que esta ofensa sea ocasión para suscitar y manifestar nuestro amor hacia Jesucristo, presente en la Eucaristía“, ha concluido.

Este suceso nos permite reflexionar sobre lo que supone que el Señor se haya quedado presente entre nosotros bajo las especies eucarísticas. Él no dudó ni un momento en cumplir su promesa: “Yo estaré con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo”. Si el Señor, a pesar de todos los riesgos y peligros, mantiene hoy su voluntad de permanecer entre nosotros, es una señal inequívoca de que los bienes que se desprenden de su presencia son infinitamente más grandes que los males que se puedan derivar.

Les dejamos enlace al comunicado oficial del Obispado de Segorbe-Castellón

 

Comunicado oficial

Enmendar la plana a Nuestro Señor Jesucristo…

Vicente Montesinos

 

“No temo a lo que los hombres puedan hacerme por decir la verdad. Solo temo a lo que Dios me haría si mintiese” (SAN JUAN BOSCO)

 

La verdad es que poco a poco vamos asumiendo como normales temas que, vistos solo hace unos años; nos hubieran parecido una verdadera aberración. Y que vistos desde el futuro, sinceramente, no se como se verán… (sólo Dios lo sabe, afortunadamente…)

Y dirán… No es cuestión de estar recordando siempre estas barbaridades… Pero… Sí… Sí es cuestión… El que sienta que es su deber, ha de hacerlo; para ver si así, estas pequeñas llamas, llegan a iluminar a alguien; y ayudan a salvar almas, y a concienciar para que las cosas vuelvan a la senda que nunca debieron haber abandonado: la de la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica; la de la sana doctrina, la tradición, y el Magisterio bimilenario.

Es muy gordo tener que escuchar (y casi más gordo que no pase nada) que  “el proselitismo es una tontería solemne”, que “no tiene sentido” (entrevista al Papa Francisco con Scalfari). Es tremendo. ¿No lo ven?

Ello es un insulto a Jesucristo Nuestro Señor, y una acusación al mismo de ordenar tonterías (¿puede haber algo más grave?); ya que fue Él quien nos mandó hacer discípulos suyos en todas las naciones (Ver Mt. 28, 19). Es, en román paladino, enmendar la plana a Cristo. 

 

Ello es un insulto a Jesucristo Nuestro Señor, y una acusación al mismo de ordenar tonterías (¿puede haber algo más grave?); ya que fue Él quien nos mandó hacer discípulos suyos en todas las naciones (Ver Mt. 28, 19). Es, en román paladino, enmendar la plana a Cristo. 

 

Por si fuera poco, y en una entrevista al diario Avvenire, el Papa manifestó que el proselitismo “entre cristianos, es en sí mismo un pecado grave”. Otra tremenda barbaridad.

¿No significa ello declarar tácitamente, contra la voluntad de Dios, que no se debe atacar la herejía?

¿Puede entrar en la cabeza de un auténtico católico que sea una sandez darle a conocer al otro la verdad para liberarlo de la oscuridad del error, cuando Jesús mismo ha dicho que la verdad nos hará libres? (Ver Juan 8, 32) ¿Hasta donde vamos a estirar este tema cuando, hoy mismo, el Papa ha considerado superados los “viejos prejuicios” sobre Martín Lutero?

 

¿Puede entrar en la cabeza de un auténtico católico que sea una sandez darle a conocer al otro la verdad para liberarlo de la oscuridad del error, cuando Jesús mismo ha dicho que la verdad nos hará libres? (Ver Juan 8, 32) ¿Hasta donde vamos a estirar este tema cuando, hoy mismo, el Papa ha considerado superados los “viejos prejuicios” sobre Martín Lutero?

 

¿Santidad, para quien trabaja, con este tipo de declaraciones? Dejo la pregunta en el aire, un atribulado día más… ¿Como puede ser que prácticamente nadie en el orbe católico diga nada?

Y así seguimos avanzando… En un camino que parece abocado, indefectiblemente, hacia el cambio de  la Santa Misa (actualización del Sacrificio de Cristo en el Calvario) por una falsa que se llamará “santa memoria”, en la cual podrán participar cómodamente todos los herejes, puesto que, al no ser pronunciadas las palabras de la Consagración, el pan y el vino ya no van a quedar convertidos en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

Y este será el golpe másdecisivo que los masones le asestarán a la Iglesia. El mismo que soñaba dar Lutero: “Cuando la Misa haya sido subvertida” –decía- “yo estoy convencido de que habremos subvertido con ella al papismo”.

Esa era una de las cosas más gratificantes que manifestó el mayor hereje, (hasta ahora), de la historia. Aquél al que ahora Bergoglio pretende hacernos ver como un santo al pie de la Cruz (y así hemos tenido que verlo en el sello emitido por el Vaticano para “celebrar” los 500 años de la reforma).

En fin… Sigamos luchando; y rezando, para que estos planes no se consumen… Y en su caso, para que, en virtud de la promesa de Cristo, subsista un remanente fiel de sacerdotes y laicos, que, como se lo confió la Santísima Virgen en Lourdes a Santa Bernardita Soubirous, puedan seguir celebrando a escondidas el Sacrificio Eucarístico.

Y entre tanto, pidamos mucho por el Papa; deseando que con sus afirmaciones no haya querido enmendar la plana a Cristo… Y a los que hoy también se rasgarán las vestiduras; un día más les invito a decirme que hay de falsedad en mis palabras, sospecho que de nuevo infructuosamente.

Dios os bendiga.

¿Naftalina?

Vicente Montesinos

 

 

 

 

 

Decía Nuestro Señor Jesucristo: “¡Vayan y hagan mis discípulos a todos los pueblos; enseñándoles a guardar todo lo que les he mandado!”

 

Decía San Pablo: “Si alguien, aunque fuera un ángel del cielo, les predicara OTRO Evangelio distinto, sea ANATEMA”

 

Dice el Papa Francisco: “La doctrina no es algo para guardar con naftalina”

 

Dice el tonto del pueblo (yo): ¿No enseñó Cristo un cuerpo de doctrina aplicable a todos los tiempos y a todos los hombres?

Perla del evangelio de hoy

En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Mucho tengo todavía que deciros, pero ahora no podéis con ello. Cuando venga Él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad completa; pues no hablará por su cuenta, sino que hablará lo que oiga, y os anunciará lo que ha de venir. Él me dará gloria, porque recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros. Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso he dicho: Recibirá de lo mío y os lo anunciará a vosotros».


La palabra de hoy nos muestra a Jesús presentando otra característica del espíritu: maestro de la verdad.

El espíritu Santo nos mostrará siempre el verdadero camino, estará siempre con nosotros, y nos dará la alegría para anunciar con valentía y fuerza el reino de Dios.

En manos de María Auxiliadora de los cristianos ponemos nuestro deseo de ser fieles a sus inspiraciones.

Vicente Montesinos

Corpus, silencio, Cardenal Sarah y Benedicto XVI…

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Queridos hermanos: estrenaremos pronto, Dios mediante,  el mes de junio, dedicado al Corazón de Jesús; y además celebraremos una de las fiestas más significativas del calendario católico; y fiesta por excelencia para los adoradores: el Corpus Christi.

La Exaltación del Cuerpo y de la Sangre de Cristo; hecho banquete eterno para nosotros, por pura entrega y sacrificio suyo. Todo un Dios hecho pan, que sustenta la vida diaria de nosotros, pobres peregrinos en este mundo.

La fiesta del Corpus nos debe hace reflexionar en la constante necesidad de oración, adoración, contemplación y alabanza a Nuestro Señor Jesucristo, Santísimo Sacramento, y Pan de Vida. Los adoradores siempre han sido “maestros del silencio y la contemplación”, y así debería seguir siéndolo; en este mundo de hoy, henchido de ruido y distracciones malsanas.

Y meditando sobre esto, no creo que sea coincidencia que haya llegado a mí en recientes fechas el libro del Cardenal Sarah “La fuerza del silencio. Frente a la dictadura del ruido”. Su lectura os la aconsejo con fuerza.

Robert Sarah es un cardenal de la Iglesia católica, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que en los últimos años está realizando una labor impagable en la defensa y cuidado de la liturgia en nuestro Iglesia, con todas las dificultades a las que se está teniendo que enfrentar en los tiempos que corren.

Robert Sarah es un cardenal de la Iglesia católica, Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, que en los últimos años está realizando una labor impagable en la defensa y cuidado de la liturgia en nuestro Iglesia, con todas las dificultades a las que se está teniendo que enfrentar en los tiempos que corren.

Como ha dicho Su Santidad, el Papa Benedicto XVI recientemente; “con el Cardenal Sarah la liturgia está en buenas manos” (demos gracias a Dios).

Como ha dicho Su Santidad, el Papa Benedicto XVI recientemente; “con el Cardenal Sarah la liturgia está en buenas manos” (demos gracias a Dios).

En este gran libro que nos trae, Sarah explica que el ruido nos impone su dictadura, hasta el punto de que rara vez añoramos el silencio. Sin embargo, el ruido genera desconcierto, mientras que en el silencio se forja nuestra identidad. El Cardenal habla de la necesidad de silencio interior para escuchar la música de Dios, para que brote la oración confiada en Él, y para entablar relaciones cabales con nuestros allegados. La verdadera revolución -afirma- viene del silencio, que nos conduce a Dios y los demás, para colocarnos a su servicio”.

El Cardenal se pregunta: ¿pueden aquellos que no conocen el silencio alcanzar la verdad, belleza y amor? La respuesta es innegable: todo lo grande está relacionado con el silencio. Dios es silencio. El habla caracteriza al hombre, pero el silencio lo define, porque lo hablado adquiere sentido en virtud de ese silencio.

En este mes próximo mes tan eucarístico; que sepamos, como nos invita Sarah, descubrir a Dios en el silencio, para desde, ese diálogo íntimo, poder salir al mundo a realizar nuestra labor en clave de Dios.

En este mes próximo, tan eucarístico; que sepamos, como nos invita Sarah, descubrir a Dios en el silencio, para desde, ese diálogo íntimo, poder salir al mundo a realizar nuestra labor en clave de Dios.

¡Que el Señor os bendiga!

Vicente Montesinos

Perla del evangelio de hoy: “os conviene que yo me vaya”

Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito; pero si me voy, os lo enviaré: y cuando Él venga, convencerá al mundo en lo referente al pecado, en lo referente a la justicia y en lo referente al juicio; en lo referente al pecado, porque no creen en mí; en lo referente a la justicia porque me voy al Padre, y ya no me veréis; en lo referente al juicio, porque el Príncipe de este mundo está juzgado. 




Esta pequeña perla del evangelio de hoy,  nos invita a reflexionar al respecto del Espíritu Santo; persona de Dios que viene a nosotros, y que Jesucristo nos anuncia de forma tan gráfica y vehemente.

Y es que el Espíritu demostrará al mundo su error en la sentencia sobre Jesucristo. De esta forma durante cada día de nuestra existencia, el espíritu Santo saca a la luz, para salvarnos, nuestro pecado; siguiendo la tarea redentora de Jesucristo.

Y nuestro principal pecado es la falta de fe en el enviado del Padre. 
Creer o no creer marca la línea del juicio. Y hoy nos podemos preguntar: ¿cómo está mi fe, que firmeza la sustenta, qué hechos dan testimonio de ella?

Que nuestro corazón sea una puerta abierta a ese espíritu de Dios que permanece en nosotros, y al que Cristo nos invita a acoger.

María nos asista en esta tarea.

                                 Vicente Montesinos

Perla del Evangelio de hoy: “…vosotros también daréis testimonio.”

En aquel tiempo, Jesús habló así a sus discípulos: «Cuando venga el Paráclito, que yo os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, Él dará testimonio de mí. Pero también vosotros daréis testimonio, porque estáis conmigo desde el principio. Os he dicho esto para que no os escandalicéis. Os expulsarán de las sinagogas. E incluso llegará la hora en que todo el que os mate piense que da culto a Dios.

 

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Jesús nos anima en el Evangelio de hoy a conocer con claridad el destino de un cristiano comprometido: dar testimonio, con valentía, en medio del mundo.

Dar testimonio significa tener trato cotidiano con Él; que ese trato se refleje en nuestras obras, acordes a su mensaje; y tener claro, que si estás en esta historia, nadas contracorriente. Así ha sido siempre.

Que Cristo nos de las fuerzas necesarias para vivir esta única e imprescindible misión; y que la Virgen Auxiliadora de los cristianos, vele por nosotros. Amén.

 

Vicente Montesinos

Perla del Evangelio de hoy: “El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él”

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si me amáis, guardaréis mis mandamientos; y yo pediré al Padre y os dará otro Paráclito, para que esté con vosotros para siempre, el Espíritu de la verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no le ve ni le conoce. Pero vosotros le conocéis, porque mora con vosotros. No os dejaré huérfanos: volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero vosotros sí me veréis, porque yo vivo y también vosotros viviréis. Aquel día comprenderéis que yo estoy en mi Padre y vosotros en mí y yo en vosotros. El que tiene mis mandamientos y los guarda, ése es el que me ama; y el que me ame, será amado de mi Padre; y yo le amaré y me manifestaré a él».

En este domingo, Jesús, que vuelve al Padre para ser glorificado; nos deja un compendio de motivos para la fe y la esperanza.

Y es que no nos deja solos. No nos deja huérfanos. La sensación humana que tenían los discípulos, de quedarse solos;  y que podemos sentir también los hombres de hoy, es aliviada por Jesús, entonces, y ahora: Él nos deja un Paráclito, un defensor, el Espíritu Santo, que le pide al Padre para nosotros, y nos acompaña todos los días de nuestra vida.

Como nos acompaña Él también, presente en todos los sagrarios de la tierra y en cada eucaristía.

Que nuestra respuesta, en este domingo sexto de Pascua, y siempre, sea la de una vida nueva, vivida en los mandamientos y en los sacramentos.

Que María nos ayude a conseguirlo.

Vicente Montesinos

Perla del Evangelio de hoy: “No sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo”

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero, como no sois del mundo, porque yo al elegiros os he sacado del mundo, por eso os odia el mundo. 

La palabra de Dios hoy contrapone el mundo a los seguidores de Cristo. El mundo representa todo aquello de pecado que encontramos en nuestra vida. 

Pero Jesús nos invita a luchar contra ese pecado dentro del mundo. A estar en el mundo sin ser del mundo. A santificarnos a nosotros mismos y a los demás con las obras diarias, pero con los ojos y el corazón en el cielo.
Ni el cristiano ni la iglesia pueden seguir las modas del mundo. Y la felicidad se puede alcanzar en la lucha diaria, pero sin perder ningún punto de fidelidad al mensaje. Y ello aunque cueste la persecución.

¡Seamos valientes y proclamemos sin miedo a Cristo resucitado, luz y alegría de los cristianos! ¡Pidamos a María que nos ayude para transformarnos y para ser capaces de comunicar esto al mundo!

                                   Vicente Montesinos

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