🇪🇸 Porque el Señor no abandona a su Iglesia / 🇮🇹 Perché il Signore non abbandona la sua Chiesa.

Ojalá fueras frío o caliente;

0 955

Porque el Señor no abandona a su Iglesia

 

 

di Vicente Montesinos 

 

 

🇮🇹 Nell’ora in cui le ombre si allungano e i cuori sono pesati sulla bilancia del Cielo, risuona —come eco antica e sempre nuova— la voce che disse: «Magari tu fossi freddo o caldo; ma poiché sei tiepido, ti vomiterò dalla mia bocca» (Ap 3,15-16). Non è tempo di confini grigi né di lampade vacillanti. L’olio deve ardere intero, l’offerta deve essere totale, il sì deve essere sì.

I segni sono stati dati a coloro che sanno leggere nel silenzio: la pietra scartata resta testata d’angolo (Sal 118,22), il piccolo resto rimane quando i cedri cadono (Is 10,20-21), e la spada della Parola separa anima e spirito (Eb 4,12). Chi ha orecchi, ascolti. Non ci è chiesto calcolo, ma fedeltà; non prudenza umana, ma obbedienza ardente.

Perché il Signore non abbandona la sua Chiesa. Parla —come sempre— nel sussurro che segue al vento impetuoso (1 Re 19,12), ma la sua voce diventa storia attraverso decisioni di carne e sangue. Quando l’uomo si alza nella fede senza riserve, il Cielo discende con potenza. Quando la volontà si arrende senza condizioni, la grazia apre cammini dove non c’erano. Così si scrivono le ore decisive: non con mezze misure, ma con cuori indivisi.

Guardate ai profeti: nessuno negoziò la verità. Guardate agli apostoli: nessuno dosò il fuoco. Guardate ai santi: tutti compresero che l’ora di Dio esige totalità. Il Regno non avanza per tiepidi consensi, ma per anime che si donano senza ritorno. Oggi, come ieri, la vittoria nasce dalla fermezza; la luce irrompe dove qualcuno si decide completamente.

Che ciascuno, dunque, scelga. Perché il Signore passa. E dove trova fede coraggiosa, edifica la sua Chiesa, conferma la sua promessa e fa nuove tutte le cose. Trionfa non chi dubita, ma chi crede fino alla fine. Laus Deo.


 

Porque el Señor no abandona a su Iglesia / Perché il Signore non abbandona la sua Chiesa.
Porque el Señor no abandona a su Iglesia / Perché il Signore non abbandona la sua Chiesa.

 

 

por Vicente Montesinos 

Director de Adoración y Liberación

🇪🇸 En la hora en que las sombras se alargan y los corazones son pesados en la balanza del Cielo, resuena —como eco antiguo y siempre nuevo— la voz que dijo: «Ojalá fueras frío o caliente; pero porque eres tibio, te vomitaré de mi boca» (Ap 3,15-16). No es tiempo de fronteras grises ni de lámparas vacilantes. El aceite debe arder entero, la ofrenda debe ser total, el sí debe ser sí.

Los signos han sido dados a los que saben leer en el silencio: la piedra rechazada sigue siendo cabeza del ángulo (Sal 118,22), el pequeño resto permanece cuando los cedros caen (Is 10,20-21), y la espada de la Palabra separa alma y espíritu (Hb 4,12). Quien tenga oído, que oiga. No se nos pide cálculo, sino fidelidad; no prudencia humana, sino obediencia ardiente.

Porque el Señor no abandona a su Iglesia. Habla —como siempre— en el susurro que sigue al viento impetuoso (1 Re 19,12), pero su voz se hace historia a través de decisiones de carne y sangre. Cuando el hombre se levanta en fe sin reservas, el Cielo desciende con poder. Cuando la voluntad se rinde sin condiciones, la gracia abre caminos donde no los había. Así se escriben las horas decisivas: no con medias tintas, sino con corazones indivisos.

Mirad a los profetas: ninguno negoció la verdad. Mirad a los apóstoles: ninguno dosificó el fuego. Mirad a los santos: todos comprendieron que la hora de Dios exige totalidad. El Reino no avanza por consensos tibios, sino por almas que se entregan sin retorno. Hoy, como ayer, la victoria nace de la firmeza; la luz irrumpe donde alguien se decide por completo.

Que cada uno, pues, elija. Porque el Señor pasa. Y donde encuentra fe valiente, levanta su Iglesia, confirma su promesa y hace nuevas todas las cosas. Triunfa no el que duda, sino el que cree hasta el fin. Laus Deo.

 

 

 


 

 

 

 

🇮🇹🇪🇸 Di don Minutella UNA QUESTIONE DECISIVA IN MISSIONE

 

 

FSSPX: coraggio o ultimo atto di un compromesso fallito? — Il gravissimo errore di restare legati alla falsa Chiesa

 

FSSPX: ¿valentía o último acto de un compromiso fallido? — El gravísimo error de seguir atados a la falsa Iglesia

 

L’ultima grande eresia di Prevost: l’unità senza verità

 

 

La última gran herejía de Prevost: la unidad sin verdad

 

 

 

 

Deja un comentario

Descubre más desde Adoración y Liberación

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo