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Adoración y Liberación

Por Vicente Montesinos

Categoría

San Pío X

Extra Ecclesiam nulla salus… y hasta el cielo no paramos…

Vicente Montesinos

 

 

Todos ustedes, hermanos, saben que la Iglesia vive momentos de grandes aflicciones,  y que los verdaderos fieles van a llorar y padecer.

Esto no es tremendismo. Es pura realidad. Lo saben, y si no lo saben es porque viven en otra realidad.

Lo saben, y si no lo dicen, es porque no se atreven, no sé por temor a quién, porque si estamos con Dios… ¿Quién contra nosotros?

Tengamos el coraje de  San Juan Bautista. No seamos mezquinos, contemporizadores, pragmático-egoístas, cobardes y traidores a Cristo.

Defender sin miedo la verdadera doctrina. Pase lo que pase. No permitamos que la llama de la fe se apague dentro de nosotros.

Jesus no va a abandonar Su Iglesia, nunca.

Y la Cruz ya se está mostrando, y más que se va a mostrar para muchos fieles.

Pero nuestra Santa Madre Iglesia de Cristo, una, católica y apostólica; se levantará, como siempre, de la mano de María, pisando la cabeza de Satanás.

Combatirá la Iglesia fiel, bajo la dirección de San Miguel; y con el amor por bandera;  y será triunfante, y se levantará jubilosa, vestida de pureza y dignidad.

Y aunque veamos ahora estremecerse a la Iglesia, no tambaleemos.

El maligno lucha y lucha, como siempre; pero ahora más que nunca también desde dentro.

Y ante ello un numero aún no determinado de cristianos no solo hemos emprendido la batalla final, sino que seguiremos en ella.

¡Adelante, desde la Iglesia de Pedro; por Cristo, con Él, y en Él! ¡A ti Dios Padre omnipotente, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos, Amén!

¡Extra Ecclesiam nulla salus… y hasta el cielo no paramos!

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San Pío X: frente al modernismo y al relativismo; la Verdad es única…

 

¡AYÚDANOS, SAN PÍO X, A QUE TU MAGISTERIO Y ENSEÑANZA NO LO ABANDONDE NUESTRA SANTA MADRE IGLESIA, UNA, CATÓLICA, APOSTÓLICA  Y ROMANA!

 

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“… ya veis, Venerables Hermanos, cuánto se equivocan los que estiman que serán más dignos de la Iglesia y trabajarán con más fruto para la salvación eterna de los hombres si, movidos por una prudencia humana, In vera distribuyen abundante la mal llamada ciencia, movidos por la vana esperanza de que así pueden ayudar mejor a los equivocados, cuando en realidad los hacen compañeros de su propio descarrío.

Pero la verdad es única y no puede dividirse; permanece eterna, sin doblegarse a los tiemposJesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre (Heb 13, 8).

También se equivocan por completo los que, dedicándose a hacer el bien, sobre todo en los problemas del pueblo, se preocupan mucho del alimento y del cuidado del cuerpo, y silencian la salvación del alma y las gravísimas obligaciones de la fe cristiana.

Tampoco les importa ocultar, como con un velo, algunos de los principales preceptos evangélicos, temiendo que se les haga menos caso, e incluso se les abandone…”

 

 

(San Pío X. Encíclica Iucunda sane, n. 25-26, 12 de marzo de 1904)

San Pío X. El Papa que amaba la Eucaristía. 21 de agosto. ¡Ojo, atendamos más que nunca a sus proféticas y tan necesarias palabras! 


¡TAN ACTUAL! ¡LEAMOS, REZEMOS Y ENCOMENDÉMONOS A SAN PÍO X PARA QUE NOS AYUDE EN ESTOS CRUCIALES MOMENTOS! 

El Papa San Pío X advierte: 

“Vigilad oh sacerdotes, a que por vuestra falta, la doctrina de Jesucristo, no pierda el aspecto de su integridad. Conservad siempre la pureza y la integridad de la doctrina, en todo lo que concierne a los principios de la fe, a las costumbres y a la disciplina; (…) 

Muchos no comprenden el cuidado celoso y la prudencia que se debe tener para conservar la pureza de la doctrina. Les parece natural y casi necesario que la Iglesia abandone algo de esta integridad; les parece intolerable que en medio de los progresos de la ciencia, únicamente la Iglesia pretenda permanecer inmóvil en sus principios. 

“… les parece intolerable que en medio de los progresos de la ciencia, únicamente la Iglesia pretenda permanecer inmóvil en sus principios”

Tales olvidan, la orden del apóstol: ‘Te ordeno delante de Dios que da la vida a todas las cosas y delante de Jesucristo que ha dado testimonio bajo Poncio Pilato, te ordeno observar este mandato (la doctrina que había él enseñado) inmaculado, intacto, hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo’. 

“… te ordeno observar este mandato… inmaculado, intacto, hasta la venida de Nuestro Señor Jesucristo’. 

Cuando esta doctrina no pueda más guardarse incorruptible y que el imperio de la verdad no sea ya posible en este mundo, entonces el Hijo de Dios, aparecerá una segunda vez. Pero hasta ese último día, debemos mantener intacto el depósito sagrado y repetir la gloriosa declaración de San Hilario: ‘Más vale morir en este siglo que corromper la castidad de la verdad’ “

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