Buscar

Adoración y Liberación

Por Vicente Montesinos

Categoría

Otros Santos

San Tarsicio, los monaguillos, los obispos infieles, los jóvenes adoradores y San Juan Pablo II…

Vicente Montesinos

 

 

 

Hoy, 14 de agosto, víspera de la Asunción de la Virgen,  celebramos la fiesta de San Tarsicio.

San Tarcisio era un acólito o ayudante de los sacerdotes en Roma.

Después de participar en una Santa Misa en las Catacumbas de San Calixto fue encargado por el obispo para que llevara la Sagrada Eucaristía a los cristianos que estaban en la cárcel, prisioneros por proclamar su fe en Jesucristo.

Por la calle se encontró con un grupo de jóvenes paganos que le preguntaron qué llevaba allí bajo su manto. Él no les quiso decir que guardaba, y los otros lo atacaron ferozmente para robarle la Eucaristía.

Tarsicio prefirió morir antes que entregar tan sagrado tesoro. Cuando estaba siendo apedreado llegó un soldado cristiano y alejó a los atacantes.

Tarcisio le encomendó que les llevara la Sagrada Comunión a los encarcelados, y murió contento de haber podido dar su vida por defender el Sacramento y las Sagradas formas donde está el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

El Martirologio Romano cuenta así la vida de este santo:

En Roma, en la Vía Apia fue martirizado Tarcisio, acólito. Los paganos lo encontraron cuando transportaba el Sacramento del Cuerpo de Cristo y le preguntaron qué llevaba. Tarcisio quería cumplir aquello que dijo Jesús: “No arrojen las perlas a los cerdos”, y se negó a responder. Los paganos lo apalearon y apedrearon hasta que exhaló el último suspiro pero no pudieron quitarle el Sacramento de Cristo. Los cristianos recogieron el cuerpo de Tarcisio y le dieron honrosa sepultura en el Cementerio de Calixto”.
Sobre su tumba escribió el Papa San Dámaso este hermoso epitafio: “Lector que lees estas líneas: te conviene recordar que el mérito de Tarcisio es muy parecido al del diácono San Esteban, a ellos los dos quiere honrar este epitafio. San Esteban fue muerto bajo una tempestad de pedradas por los enemigos de Cristo, a los cuales exhortaba a volverse mejores. Tarcisio, mientras lleva el sacramento de Cristo fue sorprendido por unos impíos que trataron de arrebatarle su tesoro para profanarlo. Prefirió morir y ser martirizado, antes que entregar a los perros rabiosos la Eucaristía que contiene la Carne Divina de Cristo“.

 

Tarsicio. Monaguillo valiente, mártir por defender la Sagrada Eucaristía.

Esa que hoy hasta nuestros obispos desprecian impidiendo arrodillarse ante ella.

Hace pocos días otros monaguillos eran perseguidos por arrodillarse ante el Señor. Esta vez no por paganos, si no por su propio Obispo.

Fieles monaguillos, jóvenes adoradores y amantes de la Eucaristía todos… Hoy es vuestro patrón…

Como me dijo San Juan Pablo II al oído, con voz cansada y entrecortada, un 9 de octubre de 2004, en el Vaticano: ¡Jóvenes adoradores, adelante!

¡Feliz día de San Tarsicio!

 

Anuncios

FIRMA INVITADA: Fiesta del Apóstol Santiago – Recuperar el heroísmo (El Heroísmo de los Hijos del Trueno)

Juan Donnet

 

 

 

 

 

La prédica postconciliar, progremodernista, buenista, amariconada y light, ha asfixiado este episodio del Evangelio hasta sofocarlo y no dejarle mas que una penosa y chata moraleja del “servicio”.

¡Por supuesto que es necesario el servicio! Cristo vino a servir y no a ser servido en su Primera Venida mientras estuvo en la tierra cumpliendo su misión.

Pero el asunto es QUE ES EL SERVICIO.

El progremodernismo-buenismo-light post concilio ha reducido y achatado la noción de servicio prácticamente a un cumplimiento horizontal e inmanente de las rutinas mundanas; despojándolo y vacunándolo de todo rastro de heroísmo.

¡Oh aberración criminal y apóstata! Esa mutilación y achatamiento de la relación con Dios viene del antropocentrismo, inmanentismo, humanismo y horizontalismo que nos supo legar como fruto el Concilio.

¡Por supuesto que es necesario seguir a Cristo en las cosas cotidianas y en los deberes de cada día!

¡Pero por favor! ¡no es eso solo! ¡Eso es masacrar la Fe y la concepción de la misión que Cristo nos da!

El cristiano debe estar siempre preparado para ser signo de Contradicción, para el despojamiento, la prueba, la persecución y el Martirio. Debe estar preparado para el testimonio y el anuncio explícito, lúcido y valiente en contra de todo y de todos.

Debe estar siempre dispuesto a llevar la Cruz negándose a sí mismo, entregar todo por Cristo, a priori espiritualmente, pero también literalmente.

Negar este espíritu heroico que Cristo nos pide a todos, es, reitero, masacrar la Fe y reducirla a moralina sosa y mundana del “cumplimiento del deber cotidiano”, sin ninguna pretensión realmente sobrenatural, trascendente ni específicamente cristiana.

Como decíamos, el discurso soso, amariconado, light, progreneomodernista se ha encarnizado con este pasaje, hasta demonizar a veces a los Bonaerges.

Recordemos que no eran precisamente blandengues y lights. Quisieron que Jesús haga bajar fuego del Cielo y consuma un pueblo Samaritano que no recibió a Jesús. Recordemos que Juan quería impedir la acción de un exorcista que echaba demonios en nombre de Jesús pero no iba con ellos. Ellos estuvieron en la Transfiguración; en la Oración de Jesús en el Huerto.

Después de Pedro, eran sus Predilectos; esto es obvio.

Bonaerges, hijos del Trueno. Espíritu de celo fogoso por la Verdad y por Dios; impulsos heroicos; apasionamiento colérico por una misión. A veces sin purificar y todavía recubiertos de violencia bárbara si se quiere. Diamantes en bruto.

¡Pero Jesús ama estos espíritus! ¡Por esto eran sus predilectos después de Pedro!

Jesús no quiere inútiles sonrientes, cobardes que no se jueguen y se disfracen con sonrisas beatíficas y pretendan escapar a todo sacrificio y contradicción pactando con el Enemigo.
¡Esa tibieza es vomitiva para Él!

¡Jesús ama las almas enérgicas y heroicas!
¡Jesús ama los espíritus que se juegan por su Verdad!
¡El Reino de Dios padece violencia, y los violentos lo arrebatan!

En este pasaje, donde los Bonaerges instrumentalizan a su buena madrecita para pedir un lugar a la Derecha y la Izquierda del Reino que viene, fueron casi demonizados por la estúpida prédica buenista progre pos conciliar.

Es verdad, no habían comprendido bien. Jesús mismo lo dice. Pero su pedido muestra un gran afán de Gloria heroica y Celeste, que es característica de las almas sanas.

La Esperanza cristiana ya los ha empezado a trabajar rudimentariamente.

Todavía conciben demasiado carnalmente el Reino, pero tienen una ansia de Gloria que no solo es lícita, sino necesaria para toda alma sana cristiana. Disfrutar la Gloria eterna con el Señor.

Fijémonos la suavidad con que el Señor los enseña. Ni siquiera los reta!!!

A la pregunta del Señor a boca de jarro -nada light-
cuando ellos le responden “Podemos!”, el Señor les reponde, “está bien”.

El Señor ni siquiera se enoja, -como otras veces cuando les falta la Fe- les explica con gran paciencia.

Porque el Señor ama ese espíritu de afán de Gloria, ese espíritu heroico, que hoy con la estúpida y chata y muy humana prédica progremodernista-buenista light, que reduce lo sagrado y el servicio a lo cotidiano y ha proscripto el heroísmo, ha desaparecido.

Recuperar el espíritu de heroísmo y la verdadera esperanza trascendente cristiana es tarea de hoy del verdadero discípulo de Cristo, que debe luchar contra la concienzuda labor disolvente de la prédica “debil”, liviana, buenista, chata, sosa, inmanente, horizontal, estúpida, amariconada, despojada de toda sobrenaturalidad y trascendencia, y rastro cristiano, que nos da la “nueva iglesia de la ternura, la misericordia, la inclusión, la aceptación de lo distinto”……

 

COLECTA

Oh Señor, se el santificador y custodio de tu pueblo, para que fortalecido con los auxilios del Apóstol Santiago, te agrade con sus obras y te sirva con tranquilidad de Espíritu. Por Nuestro Señor Jesucristo….

 

EVANGELIO Mt 20, 20-23

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo.

La madre de los hijos de Zebedeo se acercó a Jesús, junto con sus hijos, y se postró ante él para pedirle algo. “¿Qué quieres?”, le preguntó Jesús. Ella le dijo: “Manda que mis dos hijos se sienten en tu Reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda”. “No saben lo que piden”, respondió Jesús. “¿Pueden beber el cáliz que yo beberé?”. “Podemos”, le respondieron. “Está bien, les dijo Jesús, ustedes beberán mi cáliz. En cuanto a sentarse a mi derecha o a mi izquierda, no me toca a mí concederlo, sino que esos puestos son para quienes se los ha destinado mi Padre”.

 

 

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, y en aplicación del nuevo reglamento europeo, toda persona que recibe comunicaciones de Adoración y Liberación ha debido prestar su consentimiento inequívoco previo; y en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.
.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

EL SANTO DEL DÍA: San Buenaventura (14 de julio)

Vicente Montesinos

 

 

 

 

San Buenaventura nació hacia 1218 en Bagnoregio (Viterbo), Italia.

Entró joven en la Orden de los Hermanos Menores.

Estudió filosofía y teología en París y, obtenido el doctorado, enseñó con gran aprovechamiento a sus hermanos .

En 1257 fue elegido Ministro General, gobernando a la Orden por espacio de 17 años, en uno de los momentos más delicados de su desarrollo. Con razón se le llama “segundo fundador”.

Nombrado cardenal obispo de la diócesis de Albano, desarrolló su ministerio pastoral con espíritu abnegado y humilde servicio.

Nos legó numerosas obras teológicas y filosóficas, luminosas y llenas de unción. La humildad, la doctrina, la espiritualidad de san Buenaventura, su sincero amor a Cristo, el calor de sus convicciones maduradas en la experiencia y contemplación del amor de Dios, dejaron una impronta indeleble en la piedad cristiana y le merecieron el título de «Doctor Seráfico».

Alimentado por la Misa tradicional, fue inspirado  por ella a la siguiente oración de Acción de Gracias, conocida por muchas almas piadosas que cada día la recitan, y que comparto con todos.

¡Y porque hasta el cielo no paramos, que Dios nos bendiga, y San Buenaventura nos recomiende!

 

 

 

Oración de San Buenaventura

Traspasa, dulcísimo Jesús y Señor mío, la médula de mi alma con el suavísimo y saludabilísimo dardo de tu amor; con la verdadera, pura y santísima caridad apostólica, a fin de que mi alma desfallezca y se derrita siempre sólo en amarte y en deseo de poseerte: que por Ti suspire, y desfallezca por hallarse en los atrios de tu Casa; anhele ser desligada del cuerpo para unirse contigo. Haz que mi alma tenga hambre de Ti, Pan de los Ángeles, alimento de las almas santas, Pan nuestro de cada día, lleno de fuerza, de toda dulzura y sabor, y de todo suave deleite. Oh Jesús, en quién se desean mirar los Ángeles: tenga siempre mi corazón hambre de Ti, y el interior de mi alma rebose con la dulzura de tu sabor; tenga siempre sed de Ti, fuente de vida, manantial de sabiduría y de ciencia, río de luz eterna, torrente de delicias, abundancia de la Casa de Dios: que te desee, te busque, te halle; que a Ti vaya y a Ti llegue; en Ti piense, de Ti hable, y todas mis acciones encamine a honra y gloria de tu nombre, con humildad y discreción, con amor y deleite, con facilidad y afecto, con perseverancia hasta el fin: para que Tú sólo seas siempre mi esperanza, toda mi confianza, mi riqueza, mi deleite, mi contento, mi gozo, mi descanso y mi tranquilidad, mi paz, mi suavidad, mi perfume, mi dulzura, mi comida, mi alimento, mi refugio, mi auxilio, mi sabiduría, mi herencia, mi posesión, mi tesoro, en el cual esté siempre fija y firme e inconmoviblemente arraigada mi alma y mi corazón. Amén.

 

 

 

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, y en aplicación del nuevo reglamento europeo, toda persona que recibe comunicaciones de Adoración y Liberación ha debido prestar su consentimiento inequívoco previo; y en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.
.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

SAN PABLO NO GUSTA A LOS PROGRES.

Vicente Montesinos

29 de junio, San Pedro y San Pablo. 

 

 

 

Hoy celebramos la gran fiesta de San Pedro y San Pablo. Día grande. Y como tal, sometido también al análisis de los estultos.

Hoy la progresía post-conciliar nos hablará mucho de San Pedro. Creen ellos, en su absoluta ignorancia, que les hace más favor a sus pretendidas causas. Sin embargo no hablarán mucho de San Pablo. El de Tarso no es muy querido por esta tropa. En su fuero interno no le perdonan su carácter, su defensa férrea de la verdadera doctrina, y su “rigidez”. Su “avinagramiento”, cual pepinillo.

Es por tanto que mientras algunos seguimos esperando a un nuevo “San Pablo”, los eclesiásticos progres se sienten molestos por el modelo episcopal que San Pablo presenta. Un modelo no muy favorecedor de los falsos “discernimientos” y “acompañamientos”. Un modelo contrario a la cobardía episcopal, tan al uso; y al ecumenismo de corta y pega.

Manda narices que en mi ya dilatada experiencia eclesial haya oido tan pocas veces hablar profundamente y con la admiración que merece del gran Pablo. Y especialmente manda narices que lo que más haya escuchado de él, en otro alarde de desconocimiento absoluto de lo que Saulo de Tarso significó; sea su frasecita en 1 Tim. 3,2; cuando decía aquello de “los obispos sean casados una sola vez“. Eso sí que les gusta; creyendo en su estulticia que esa frase legitima su ansiado fin del celibato. Quién tiene hambre sueña rollos. Y es que esto es lo que pasa cuando el nivel teológico y doctrinal no da para más.

No continúan nuestros amiguitos sin embargo leyendo en la misma carta la consigna de San Pablo de que  los obispos gocen de buena fama, para que no caigan en el descrédito ni en las redes del diablo. Eso no conviene.

Por supuesto, ni mencionar el episodio recogido en Gálatas en el que San Pablo reconviene públicamente a San Pedro, el cual, como buen Papa, acepta humildemente la corrección. Quien les iba a decir que 2000 años después íbamos a estar tan atrasados en este asunto; especialmente a ellos, que sólo quieren “abrir puertas”, “avanzar hacia los cambios”, “armar lío” y “romper fronteras” (y doctrinas). Venga, vamos a recordárselo, que seguramente desde el Seminario no lo habrán vuelto a leer: «[…] Viendo que a mí me había sido encomendado el evangelizar a los incircuncisos, así como a Pedro la evangelización de los circuncisos –pues el que dio fuerza a Pedro para el apostolado de los circuncisos me la dio también a mí para el apostolado de los gentiles–, y reconociendo la gracia que me fue dada, Santiago, Cefas y Juan, que eran reputados como columnas, dieron a mí y a Bernabé la mano en señal de comunión, para que Más cuando Cefas (nombre arameo con el que era conocido San Pedro) vino a Antioquía, le resistí cara a cara, por ser digno de reprensión. Pues él, antes que viniesen ciertos hombres de parte de Santiago, comía con los gentiles; mas cuando llegaron aquellos se retraía y se apartaba, por temor a los que eran de la circuncisión. Y los otros judíos incurrieron con él en la misma hipocresía, tanto que hasta Bernabé se dejó arrastrar por la simulación de ellos. Mas cuando yo vi que no andaban rectamente, conforme a la verdad del Evangelio, dije a Cefas en presencia de todos: “Si tú, siendo judío, vives como los gentiles y no como los judíos, ¿cómo obligas a los gentiles a judaizar?”» (Gal 2, 7-14).

Y mucho menos aquella frase de Pablo, también en Gálatas, que recoge la centralidad de la defensa de las Sagradas Escrituras, la sana doctrina, el magisterio bimilenario y la tradición, y que todo sucesor de los apóstoles debiera llevar grabada a fuego; en vez de empeñarse en contradecir sin piedad. Venga. La recordamos. Estamos de rebajas, que hoy es fiesta grande:  Mas si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anunciare otro evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os predica diferente evangelio del que habéis recibido, sea anatema. Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo.

¡Qué grandeza! ¡Que claridad! ¡Qué valentía! Y que necesario es hoy que Obispos, sacerdotes, consagrados y laicos, vuelvan a la senda de esa defensa del dogma, tan amenazado, si no vapuleado, cada día que pasa.

San Pablo es demasiado para los eclesiásticos progre-modernistas. Por eso hoy necesitamos tantos “San Pablo”, y tenemos tan pocos. Hace falta santidad. Energía. Desapego al mundo. Renuncia a hacer carrera. Ausencia de miedo a perder los privilegios eclesiástico-mundanos o las perspectivas de futuro que cada uno ambiciona en su corazón. Tenemos muy pocos. Y además están silenciados. O mandados a callar.

Cuanto nos enseña el incidente de Antioquía anteriormente expuesto. San Pedro se dedicaba a disimular ante los judíos para que éstos no se enfadaran por las exigencias del cristianismo naciente. Vamos, que ya entonces el Vicario de Cristo “tendía puentes”, y “discernía caso a caso”. Y en el concilio de Jerusalén ya se estuvo a punto de redactar un capítulo 8 de Amoris Laetitia. Pero Pablo lo impidió. Le cantó las cuarenta al Papa, y aquí paz, y después gloria.

¿Hubo problema? Ninguno. Porque Pedro era humilde. Pero de verdad, no de postureo. Aceptó la reprimenda, teniendo claro que la Iglesia no era su cortijo, sino que sobre él se edificaba la misma, en una misión que consistía en guardar el depósito de la fe (no en desbaratarlo) Y si para ello tenía que recular, pues reculaba.

Y menos mal que San Pedro aceptó con humildad. Porque aquello salvó a la Iglesia. Y ahí lo tuvimos: un Vicario de Cristo en su lugar, y un Obispo en su lugar. “Le resistí en la cara”, dice San Pablo. Y punto. Sin dobleces. Sin circunloquios. Sin medias vueltas.

No. San Pablo no les gusta. En otra ocasión le dijo a Tito (1, 9) como característica necesaria de todo Obispo: ser capaz de ajustarse a la enseñanza recibida, para que sea capaz de exhortar con la sana doctrina y corregir a los adversarios. Y el propio Jesucristo tuvo que decirle a San Pedro en otra ocasión: Tú me escandalizas, porque piensas como los hombres, no como Dios. No. Todo esto no puede gustarles.

Ahora, que parece que todo ha cambiado, aunque no lo queramos ver, y que lo bueno es pensar como los hombres, aunque sea profanando la Eucaristía o lo que se ponga por delante, San Pablo va quedando cada vez más relegado.

Pero no en el corazón de Cristo, desde luego. Ni en el de los católicos fieles. Que saben cual fue su papel. Que saben cuan necesario es hoy su ejemplo. Que confían en que, por que no, pronto otro San Pablo abra la boca. Y quizá, así, una vez más, y como siempre, por gracia de Dios, la Iglesia sea salvada.

AMDG.

 

 

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, y en aplicación del nuevo reglamento europeo, toda persona que recibe comunicaciones de Adoración y Liberación ha debido prestar su consentimiento inequívoco previo; y en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.
.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

FIRMA INVITADA: Castidad y liberación

Pater Christian Viña

 

 

 

 

Homilía del padre Christian Viña, en la Santa Misa de la Jornada para jóvenes católicas sobre pureza y castidad. Parroquia Sagrado Corazón de Jesús, de Cambaceres, Ensenada

(Sábado 23 de junio de 2018).

Lecturas: 1 Cor 6, 13c – 15a. 16 -17.

 Sal 30, 3 c – 4.6 y 7b – 8ª. 16bc y 17.

 Mt 5, 1 – 12a.

 

Jesús, sano, saludable y sanador; el único que tiene palabras de Vida eterna (Jn 6, 68) llama bienaventurados, o sea, verdaderamente felices, a los que tienen el corazón puro porque verán a Dios (Mt 5, 8). ¡Enorme y maravillosa condición: alma limpia para mirar, cara a cara, al Autor de todo bien! Es, entonces, un desafío de toda la vida implorar la gracia, o sea el auxilio, la ayuda de Dios, para ser sanados y elevados. Y para Él, ciertamente, nada es imposible (Lc 1, 37).

         En el Sermón del Monte, en las famosas Bienaventuranzas, Cristo nos muestra también lo difícil de ese camino. Y cómo los católicos, para llegar a esa contemplación del Divino Rostro, debemos animarnos a nadar contra la corriente. Por eso, a continuación, agrega que son, asimismo, bienaventurados los perseguidos por practicar la justicia… y los insultados, perseguidos y calumniados en toda forma a causa de Él (Mt 5, 10 – 11). Y advierte que, por supuesto, la recompensa solo será en el cielo (Mt 5, 12). O sea: en nosotros, con la ayuda del Señor, solo está buscar su rostro y darle gloria; intentando ser santos porque lo demás es perder el tiempo, como les dijo la Madre Isabel de Rosis, a sus hijas religiosas.

         Jesús no es un charlatán ni un prometedor de imposibles para conseguir votos. Él, por el contrario, sería – en el ambiente politiquero- un piantavotos; o sea, alguien que, en vez de acercar, aleja a los votantes. Él no vino al mundo para construir, con votaciones y asambleas, el Evangelio. Él, verdadero Evangelio, buena noticia del Padre, vino para abrirnos, con la Cruz, la puerta estrecha de la salvación;  porque ancha es la puerta que lleva a la perdición (Mt 7, 13).

         Con todo el fervor  que lo caracteriza, San Pablo nos explica –como lo acabamos de escuchar en la primera lectura-, que el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo (1 Cor 6, 13). Y que nuestros cuerpos son miembros de Cristo (1 Cor 6, 15), y templos del Espíritu Santo (1 Cor 6, 19). Por lo tanto –concluye- nosotros no nos pertenecemos, sino que hemos sido comprados ¡y a qué precio! Glorifiquen entonces a Dios en sus cuerpos (1 Cor 6, 19 -20).

         En el salmo 30, como respuesta a la exhortación paulina, repetimos: Señor, yo pongo mi vida en tus manos. Y ese acto de confianza de hijos obedece a que Tú eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre, guíame y condúceme (Sal 30, 3). No existe persona más auténticamente libre que la que se abandona en Dios. Esto es, la que solo busca la voluntad del Padre (Mt 6, 10), y no la propia voluntad. ¡Qué distinta sería nuestra sociedad si las que luchan para terminar –como dicen ellas- con elpatriarcadoabortando al macho, reconociesen su verdadera dignidad de hijas del Padre, y renunciaran a la esclavitud del mal!

         San Juan Pablo II Magno nos recordaba que la castidad es indispensable para amar a Dios, y para hacer realidad el ideal cristiano de servicio a Dios y a los demás. De esta virtud se derivan la alegría y la fortaleza para este servicio; y se agranda la capacidad de amar del corazón humano (Homilía, 3 de abril de 1980).

         Otro papa santo, también Magno, San Gregorio, advertía que la impureza provoca insensibilidad en el corazón y, con frecuencia, violencia y crueldad. Y menciona también, entre otros efectos de la lujuria, la ceguera de espíritu, la inconsideración, la precipitación, el egoísmo, el odio a Dios, el apegamiento a este mundo, y el disgusto hacia la vida futura (Moralia, 31, 45).

         La Iglesia siempre enseñó que, con la ayuda de Dios, y el auxilio de la gracia, la castidad se puede vivir en todos los momentos y circunstancias de la vida. Como verdadero tesoro, como un regalo espléndido e irrepetible, y como auténtica riqueza exige, ciertamente de nosotros, el mayor cuidado posible. ¿No resulta contradictorio que, en el caso del dinero y otros bienes materiales, agotamos todos los esfuerzos para conservarlos y multiplicarlos; y a esta joya la dejamos a merced de cualquier ladrón y arrebatador? Ya Pío XII advertía, en la encíclica Sacra virginitas, de 1954, que para conquistarla, el cristiano además de poner los medios humanos requeridos en cada caso, como evitar la ocasión próxima, y guardar los sentidos, debe recurrir a los medios sobrenaturales, sin los cuales no sería posible. O sea, a la oración, a los sacramentos de la Penitencia y de la Sagrada Eucaristía, y a una devoción ardiente hacia la Santísima Madre de Dios.

         Para ello, por cierto, hay que prepararse como corresponde. Hoy casi ni se habla de la virginidad, la pureza y la castidad; incluso suelen ser las grandes ausentes de las predicaciones de nosotros, los curas. El temor a ser ridiculizados, perseguidos, y despreciados; la pereza intelectual, que impide profundizar en lo que nos enseñan la Sagrada Tradición, la Sagrada Escritura, y el Magisterio de la Iglesia y, en algunos casos, la falta de fe en el juicio de Dios, llevan a estruendosos silencios. ¿Podemos, acaso, quedarnos callados cuando tantos millones de hermanos nuestros son arrastrados al pecado mortal, y al sacrilegio?

         La educación para la pureza debe ser una prioridad absoluta de todos los hogares creyentes; e, incluso, de quienes sin tener fe buscan con sinceridad respetar el orden natural. La triste realidad, de cualquier modo, es que la destrucción de la familia arrasa la inocencia de los niños cada vez a más temprana edad. Millones de criaturas, en Argentina y en el mundo, como verdaderos huérfanos con padres vivos, andan a la deriva, a merced de perversos de todo pelaje, en los más diversos ámbitos. Los medios de comunicación y las redes sociales han endiosado las más aberrantes depravaciones, con una impunidad absoluta. Y hasta el hartazgo, en este debate argentino sobre el aborto se ha reclamado, por si fuera poco, una educaciónque no es otra cosa que una imposición sexual, basada en la promiscuidad. Los totalitarios del género quieren que ese adoctrinamiento incluya las más antinaturales variantes. Pero, por supuesto, no se habla, en absoluto, de la virginidad hasta el matrimonio, y la fidelidad en el mismo.

         Es urgente, entonces, más que nunca, enseñar sobre estos temas. Y hacerlo con convicción y firmeza; con sabiduría y coraje. Y, por supuesto, sin buscar adaptar el Evangelio a nuestro pecado. Sino aniquilar el pecado, con el mismo Evangelio.

         No pocos padres me dicen que no pueden hablar de estos temas, con sus hijos, por temor a que estos les recuerden sus pecados juveniles… ¡Pero nosotros no somos el centro ni la medida! ¡Es Cristo nuestro modelo; y sus exigencias son las únicas liberadoras del mundo, el demonio y la carne! ¿Acaso tememos más al qué dirán los otros, que al qué dirá Dios en la hora de nuestro juicio? ¿A qué se debe tanto miedo a anunciar el Evangelio, y decirles a tantos lo que no quieren escuchar?

         Hace un par de meses, en mi artículo, La revolución de la castidad, decía que desde los totalitarismos viejos y nuevos (estos últimos, versiones degradadas de aquellos) siempre se planteó la revolución en clave de lucha contra los poderosos, explotadores y los dueños del dinero… Hoy, por amor a los más débiles, debemos ser revolucionarios de la castidad. Y, a fuerza de noviazgos puros, matrimonios sanos y fuertes, abiertos generosamente a la vida, y familias compactas y numerosas, enfrentar a los poderosos, explotadores y los dueños del dinero; que ahora buscan mostrarse como sensibles y de mente abierta… Hoy en que la supuesta derecha y la supuesta izquierda coinciden absolutamente en la tiranía antivida y antifamilia, más que nunca los militantes de la Vida debemos estar anclados en el Corazón de Aquel que hace nuevas todas las cosas (Ap 21, 5).

         Los escándalos de los abusos sexuales de menores, lacra extendida en el mundo que ha golpeado, incluso, a la Iglesia deben ser un definitivo llamado de atención para terminar con este pansexualismo; que todo lo corrompe, que todo lo pervierte, y que solo siembra destrucción y muerte. Pero, claro, si se llama derecho humano al aborto, y se presenta ese abominable crimen como un problema de salud pública, ¿podremos asombrarnos de que, en algunos países de Europa, se esté promoviendo la legalización de la pedofilia? ¡Clama al Cielo!

         Los católicos debemos encarnar hoy la generación de la pureza y animarnos a ser campeones del mundo, en nuestra fidelidad al Evangelio. ¡Que la tibieza y el temor al ridículo no se apoderen de nosotros! ¡Solo asumiéndonos, con pasión, como una auténtica minoría diferente y sanamente contestataria podremos agradar a Dios, y contribuir a la salvación del mundo!

         Un anciano sacerdote me decía que “la renuncia de tantos a la santidad puede explicarse, en parte, porque hablamos poco y enseñamos menos de la vida de los santos”. ¡Volvamos a mostrar, entonces, en ellos, el rostro radiante y triunfante de Cristo Resucitado!

         A no pocos de mi generación, desde muy niños, nuestros padres y sacerdotes nos hicieron fascinar con los santos. Esperábamos, con impaciencia, aquellos libritos económicos y populares con la vida de Santa María Goretti, virgen y mártir; de Santa Bernardita Soubirous, de Santo Domingo Savio, de San Luis Gonzaga, de San Tarcisio, y de los pastorcitos de Fátima, entre otros. ¡Y queríamos ser como ellos, héroes y santos!

         Hoy que tenemos tantos medios de comunicación a nuestro alcance, no caigamos en pecado de omisión. No seamos esquivos a la hora de hablar, con convicción, de la pureza; y de cómo ellos y otros niños y adolescentes santos la vivieron anclados en Cristo, o sea, inapelablemente felices.

         ¡Que María Santísima, la Virgen niña, la adolescente Madre vuelva a nosotros, esos sus ojos misericordiosos! Para que, llenos de su pureza, vivamos con castidad, cada uno, según nuestro propio estado de vida. Para que el mundo crea y se salve; y entienda, definitivamente, que el Señor bien lejos de ser castrador, es el auténtico, definitivo  y todopoderoso liberador. El único en quien somos, verdaderamente, dueños de nosotros mismos…

 

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, y en aplicación del nuevo reglamento europeo, toda persona que recibe comunicaciones de Adoración y Liberación ha debido prestar su consentimiento inequívoco previo; y en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.
.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

¡San Ireneo, ruega por nosotros!

Vicente Montesinos

Feliz día, en los sagrados corazones de Jesús y de María; que hoy encomendamos a la intercesión de San Ireneo, sabio padre de la iglesia, combatiente contra la herejía, y defensor de la verdad atemporal y no relativa de Cristo.

Como siempre en estos casos, murió entregando su vida por el Señor, para mayor gloria de Dios.

Él nos alcance la valentía que se espera de nosotros y se refleja en frases como la que hoy os proponemos.

No tiene desperdicio: “Y ni el que posee dotes oratorias entre los que presiden las iglesias, enseñará nada distinto a lo que os hemos dicho, ya que nadie está por encima de su maestro”

Valiente admonición de San Ireneo para que nadie, desde el Papa hasta el último cristiano, se abrogue el derecho a mutar el evangelio de Jesucristo y la verdad atemporal.

¡Cómo nos recuerda San Ireneo a San Pablo!; cuando nos dice: “y si os presentarán otro evangelio distinto al que os hemos predicado, sea un ángel del cielo, o nosotros mismos, sea anatema “.

Unidad de criterio, coherencia, fidelidad a la verdad atemporal, a la sana doctrina, a la tradición, al magisterio, y a las sagradas escrituras.

Justo lo que hoy necesitamos.

¡San Ireneo, ruega por nosotros!

¡Hasta el cielo no paramos!

En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, permitidme esta reflexión…

Vicente Montesinos

 

 

 

 

Llegamos hoy a esta gran Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús; y nos vienen a la cabeza y al corazón tantas celebraciones, tantas devociones, tanta historia de Amor de Jesús para con nosotros.

Recordamos también esas revelaciones del Sagrado Corazón de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque; y las promesas del Corazón Divino a los hombres.

Pero todavía más importante que todo esto (que lo es) es darnos cuenta de la razón por la cual el Señor se revela. Porque nos recuerda constantemente una realidad, que es la del inmenso Amor que Dios nos tiene. Dios nos amó primero.

Y tanto es así, que en la primera lectura de hoy, del profeta Oseas, se nos recuerda esta grandeza: Cuando Israel era joven lo amé, y de Egipto lo llamé a mi Hijo…, … y los atraje, con vínculos de amor

Jesucristo, a través de los profetas está amando y atrayendo a su pueblo; a su pueblo que ahora es la Iglesia.

El pueblo entonces, y ahora, es duro de entendederas y de respuesta a Dios, pero a pesar de eso constantemente Dios nos sigue regalando su amor.

Está muy extendida la creencia y el “dicho” fácil y sensiblero de que el Dios del Antiguo Testamento es un Dios terrible y duro; frente al del Nuevo Testamento; un Dios dulce y misericordioso.

Pues bien, no nos dejemos engañar. El Dios del Antiguo Testamento es el mismo que el del Nuevo Testamento. Y sí; nos vendan lo que nos vendan, tiene su exigencia tremenda, y tiene su Amor tremendo. Y en estas profecías bíblicas lo explica perfectamente el Señor: ¡cómo mi Corazón está perturbado al ver el poco caso que el pueblo de Israel me hace”

Y sigue perturbado su Sagrado Corazón, y bueno es recordarlo hoy, al ver el poco caso que los hombres, y especialmente los cristianos, le hacemos.

Pero es más, nos dice: ¡Yo no actuaré con el ardor de mi cólera; y no volveré a destruir a mi pueblo, porque yo soy su Dios! 

El corazón de Dios es un corazón que no es variable como el nuestro; a quienes nos cuesta amar. El Corazón de Nuestro Señor se fija plenamente en lo que Él ha creado, que es el hombre; porque sabe que esa frágil criatura necesita del Amor de Dios.

Y así emerge una más grande realidad: Cristo nos ha redimido muriendo en la Cruz. ¡Cristo ha triturado nuestros pecados muriendo en la Cruz! Como nos dicen hoy la Sagradas escrituras, “su corazón fue traspasado… ¡Mirarán al que traspasaron!” Y Jesucristo con esto nos da dos grandes lecciones: en primer lugar, el inmenso amor que Dios nos tiene; y segundo, como ese Amor llega al cúlmen con la muerte de Jesucristo en la Cruz; para destrozar nuestros pecados.

Por lo tanto… ¿Qué es lo que tiene que hacer el hombre? Fijarse constantemente en este Amor de Dios. Y fijarse en este Amor que a Cristo le costó su Sangre. Y ello nos llevará a la consecuencia a donde quería llegar: si los cristianos queremos hacer realmente una experiencia de Cristo, y queremos realmente colaborar con la Gracia de Dios para ser apóstoles, no podemos rechazar la Cruz de nuestra vida.

La naturaleza humana, herida por el pecado, busca apartar todo lo que le cuesta; todo lo que no es fácil; todo lo que no es cómodo. Pero hay una certeza: no ha habido ningún santo que haya querido llegar al cielo apartando la Cruz de su vida. Luego nosotros tenemos que identificarnos cada vez más con la Cruz del Señor, y sobretodo con la cruz que el Señor quiere para cada uno de nosotros; que es un regalo de Dios, aunque a veces no lo experimentemos así, porque esa cruz es la que limpia, tritura y deshace nuestros pecados, para, imitando el Amor de Dios que se entrega, entregarnos nosotros a Él, cumpliendo la voluntad de Dios en nuestras vidas.

Un voluntad de Dios que a veces es dura, crujiente… Y otras veces es suave, tranquila… Pero ahí está Cristo con nosotros. Y nos lo recuerda constantemente; regalándonos el Sacrificio de la Santa Misa, para que vivamos esa entrega plena, junto a Él, cada día de nuestra vida, hasta el final de los tiempos.

Así Cristo nos va configurando en una constante actividad de fe, esperanza y caridad: el inmenso Amor de Dios basta para salvarte a ti por la Cruz de su Hijo y su Sagrado Corazón amante; pero si queremos santificar nuestra vida, y unirnos a Dios en la Gloria eterna, hemos de ser colaboradores de la Gracia y unirnos a Jesucristo en la Cruz y en su Sagrado Corazón atravesado.

No basta ser una “buena persona”. No basta “vivir cristianamente”. Porque las manchas que nos ensucian hemos de arrancarlas, con la ayuda del Señor, que quiere que lleguemos al final de nuestras vidas con un alma plenamente limpia. Con un corazón, cuanto más mejor, igual al suyo, que para eso se nos ha dado.

Queridos hermanos, siempre, pero más nunca, en este día de gracia, pensar que podemos ser santos sin permitir que el Sagrado Corazón de Jesús vaya limpiando, no solo el pecado mortal, sino la infinidad de impurezas que inundan nuestro ser, es un ejercicio de ingenuidad, temeridad y pecado.

Por lo que conseguir alinear nuestro corazón al Sagrado Corazón de Jesús ha de ser nuestra meta, aunque sepamos que no es algo que podamos conseguir sólo por nosotros mismos; sino siendo dóciles para que la Gracia de Dios nos vaya haciendo ver donde están nuestras imperfecciones.

¿Difícil? ¡Sí! San Pablo, en su carta a los Efesios, con toda su pasión apostólica, intenta hacernos entender cómo se nos ha dado la gracia de anunciar a los gentiles la riqueza insondable de Cristo, e iluminar la realización del misterio escondido desde el principio de los siglos”. ¡Porque nuestra vida es un misterio! ¡Como es un misterio Dios mismo! Pero ese misterio se va revelando, primero a través de la Iglesia, y después a nivel personal, para tener esa experiencia de Cristo que  nos lleve a una vida en plenitud.

Nunca intelectualmente llegaremos a entenderlo todo, y solo cara a cara lo entenderemos en el Cielo junto al Señor, si es que a él llegamos. Pero en este mundo sí que podemos tomar esa actitud de humildad ante el Sagrado Corazón de Jesús, y de permitir que Él vaya purificándonos.

¡Confiemos en la Grandiosidad del Corazón de Cristo, aunque nuestra pobre cabeza y nuestro pobre corazón sean tan pequeños!

Con San Pablo, podemos así decir, que “viviendo de esta forma llegaréis así a vuestra plenitud, y entenderéis lo alto, lo ancho,  lo profundo…” Se le acaban las palabras al Apóstol para definir el Amor del Corazón de Dios para con nosotros…, y su riqueza insondable, que quiere darse a los hombres, pero que requiere de los hombres, no solo para vivir apartados del pecado, sino para aspirar a esa plenitud de Dios.

Colocándoos a todos dentro del Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesús, le pido humildemente que así sea.

 

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, y en aplicación del nuevo reglamento europeo, toda persona que recibe comunicaciones de Adoración y Liberación ha debido prestar su consentimiento inequívoco previo; y en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.
.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que ¡Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

FIRMA INVITADA: Preguntas de un católico del siglo pasado (V)

Rafael Ortín

 

Zurbaran s-XVII
Catalina de Siena, de Zurbarán.

 

El 29 de abril conmemorábamos a Catalina de Siena, Santa mística dominica predicadora y escritora  del siglo XIV, copatrona de Europa, Italia y doctora de la Iglesia.

Aún siendo joven, intervino decisivamente en la vida política de aquel tiempo y en el retorno a Roma del Papa residente en Aviñón.  ¡Y en el Cisma de Occidente!

¿Tenemos tan grandes santos como ella actualmente?

¿Los necesitamos en la Iglesia?

¿Será la actual crisis de la Iglesia una crisis de santidad?

Resulta que Catalina fue la hija número 23 en la familia Benincasa. ¿Calificaríamos hoy a su madre de “coneja”?

¿Qué hubiese ocurrido si sus padres hubiesen practicado la “paternidad confortable”?

Hoy la mediocridad invade la Iglesia Católica, de punta a punta, de lo más alto a lo más bajo….¡Necesitamos santos!!

Muchísimos santos y Papas han sido hijos de familias numerosas…

Entonces, ¿no ocurrirá que no los estamos dejando nacer? 

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que ¡Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

 

De “Francisco, repara mi Iglesia…”; a “Francisco, rehabilita a tu Iglesia”

Vicente Montesinos

 

 

Hace escaso días les hablaba en este artículo de la pretendida continuidad de Bergoglio con S.S el Papa Benedicto XVI, que era algo así como mi continuidad con Pablo Iglesias. Más o menos. Por mucho que se empeñen los que son más papólatras que el Papa en vendernos lo contrario.

Es tan clara la continuidad, que a un personaje como Jose María Castillo, que fue expulsado de la Universidad de Granada por órdenes del entonces Cardenal Ratzinger por sus opiniones sobre la jerarquía eclesiástica, el misterio de la Santísima Trinidad y la naturaleza de la Iglesia; el Papa Francisco lo acaba de rehabilitar de la pérdida de su “venia docendi”, manifestando además que sus libros “hacen mucho bien a la gente“. Vamos, un bien inconmensurable. Perder la poca fe que pudieran tener en estos tiempos convulsos. Cabría saber si el Papa también los ha leído. Si es así, se entienden algunas cosas; y si no es así, y en todo caso, a ver como narices sabe Bergoglio el bien que le hacen o dejan de hacer a la gente.

Vamos, una continuidad total con Su Santidad el Papa Benedicto. Si ya lo decía yo.

Estamos llegando a un extremo en el que cualquier día va a ser dogma de fe también la continuidad de Francisco con San Francisco de Asís. ¡Oiga, que pasa eso se puso su nombre! ¡Y es el papa de los pobres, las periferias, y todo eso…!

Vendernos que el extraordinario Papa Benedicto es como Francisco, es como vendernos que San Francisco de Asís es como Bergoglio.

¡Claro! Discurso del mundo: el Santo de los Pobres, y el Papa de los Pobres, que se puso su nombre. Y a correr. Que bonito… Entrañable…

En tal comparación jamás podría llegar Bergoglio a más ni San Francisco a menos. Entre otras cosas porque es justamente el tipo de católico que alaba a Bergoglio el que sin tener ni idea del de Asís se queda con la imagen que interesa a este mundo líquido, superficial y cosmoplanetario-ecuménico: el santo de los pobres, ecologista, guay y vegano.

Estos ideólogos de la nada, no saben, ni quieren saber que San Francisco, sí, ayudó mucho a los pobres (más que el Papa de los pobres, por supuesto), pero que si fue santo fue por su enorme amor a Dios, por ser un santo enormemente eucarístico, que sus escritos empezaba y acababa no hablando de los pobres, sino de Cristo Eucaristía, que tomó a la pobreza por escudo, pero no escatimó en gastos para Dios (vasos sagrados ricos; cálices de la máxima calidad, manteles para los altares de las más finas telas, etc…).

Tampoco quieren saber de su fidelidad al magisterio, a la sana doctrina y a las sagradas escrituras.

Tampoco del cuidado excelso de la tradición, a la que defendía con virtudes heróicas.

Vamos, como Bergoglio.

Es por ello que el Señor dijo a San Francisco que reparara su Iglesia, que falta hacía, ya que él tenía mimbres para poner fin a muchos desmanes litúrgicos y morales que se estaban produciendo…

Y ahora, que hace más falta que entonces, a lo mejor Francisco cree que el Señor le ha pedido “rehabilitar su Iglesia” (la suya propia, claro). Sólo así se entiende la rehabilitación de todo lo que huela a herejía, y el castigo de todo lo que huela a catolicidad fiel. De ahí la rehabilitación de Castillo… Y de tantos otros “enamorados de la Fe”.

Vamos. Todo continuidad.

 

—————————————————————

Puedes ver más contenidos en adoracionyliberacion.com

Si quieres contactar conmigo puedes hacerlo en adoracionyliberacion@gmail.com

Si quieres recibir en tu teléfono cada día los artículos de Adoración y Liberación; reflexiones, mensajes católicos y meditaciones para la lucha diaria en la que nos encontramos; manda un e-mail a adoracionyliberacion@gmail.com indicando tu nombre, edad, si eres consagrado o seglar; país de origen y número de teléfono móvil; y serás dado/a de alta en nuestra lista “Adoración y Liberación”. En cumplimiento de la ley de protección de datos, en cualquier momento cualquier persona podrá darse de baja y solicitar la modificación y/o cancelación de sus datos de carácter personal.

 

Adoración y Liberación es un proyecto sin ánimo de lucro, cuyo único objetivo es el de luchar por Jesucristo y su Santa Madre Iglesia Católica en estos momentos de confusión; y frente a tantos que nos intentan callar. Gracias por formar parte de esta gran familia de fieles católicos en adoración a nuestro Señor Jesucristo, y defensa de su Santa Madre Iglesia, una, católica y apostólica, y de la Verdad atemporal. Sólo te pedimos tus oraciones para que podamos seguir adelante con esta labor, a pesar de las dificultades. Si además nos ayudas con tu donativo, para sostener los gastos de conexión, investigación, comunicaciones, infraestructura, redes, hosting, dominios, derechos, etc…; nos permitirás seguir adelante. Condiciones: el monto de las donaciones revertirá en el funcionamiento de la web y el servidor, así como gastos de hosting, dominios, investigación, comunicaciones e infraestructura del portal. Y porque ¡Hasta el cielo no paramos! que ¡Dios te bendiga!


Donate Button with Credit Cards

 

Sitio web ofrecido por WordPress.com.

Subir ↑