FIRMA INVITADA: Entrevista a Santa Teresa de Jesús

Santa Teresa: “todo el daño que viene al mundo es no conocer las verdades de la Escritura con clara verdad”

Con mucha amabilidad nos atiende Santa Teresa de Jesús, nuestra doctora de Ávila, reformadora del Carmelo, maestra de oración. Ella nos enseña que hemos de “entender que es mentira todo lo que no es agradable a Dios”.

Como es mujer recia, y aunque está en el Cielo tras su mala noche en la mala posada, no vamos a hacerla perder el tiempo, ni a ustedes. Al grano.

 

 

 

 

 

 

 

 

Arturo Picatoste

 

 

Entrevistador: Buenas noches querida doctora de la Iglesia.

Santa Teresa: Buenas noches hijo mío.

 

E: Me va a disculpar, pero lo de buenas… con la que está cayendo en la Iglesia…igual suena un poco frívolo. ¿Tiene esto solución humana?

S.T.: Nada te turbe, todo se pasa. La paciencia todo lo alcanza.

 

E: Sí Madre Teresa, pero…los católicos estamos como ovejas sin pastor. Desespera ver que no nos confirman en la fe, al contrario, ahora por ejemplo nos dicen que todas las religiones son buenas y queridas por Dios. Está de moda el indiferentismo religioso. La gran apostasía se ha adueñado no sólo del mundo, sino de la jerarquía eclesial. Ahora pareciera que nos quieren traer un Evangelio nuevo, ¡diferente!

S.T: Paciencia. Dios no se muda. Hartos años estuve yo que leía muchas cosas y no entendía nada de ellas. Y mucho tiempo que, aunque me lo daba Dios, palabra no sabía decir para darlo a entender; que no me ha costado esto poco trabajo. Cuando Su Majestad quiere, en un punto lo enseña todo de manera que yo me espanto (…) Quiere Su Majestad y es amigo de almas animosas, como vayan con humildad y ninguna confianza de sí. Y no he visto a ninguna de éstas que quede baja en este camino; ni ninguna alma cobarde –con amparo de humildad- que en muchos años ande lo que estotros en muy pocos. Espántame lo mucho que hace en este camino animarse a grandes cosas; aunque luego no tenga fuerzas el alma, da un vuelo y llega a mucho, aunque –como avecita que tiene pelo malo-  cansa y queda.

 

E: Gracias madre Teresa por sus ánimos. En nuestros días al que simplemente quiere ser coherente con la fe católica y su santa tradición, la fe de siempre, la única, lo tachan de fanático, integrista, y cosas peores…

S.T.: Andas procurando juntarte con Dios por unión, y queremos seguir sus consejos de Cristo, cargado de injurias y testimonios, ¿y queremos muy entera nuestra honra y crédito? No es posible llegar allá, que no van por un camino. Llega el Señor al alma esforzándonos nosotros, y procurando perder de nuestro derecho en muchas cosas. Dirán algunos: no tengo en qué, ni se me ofrece. Yo creo que a quien tuviera esta determinación que no querrá el Señor pierda tanto bien. Su Majestad ordenará tantas cosas en que gane esta virtud que no quiera tantas. Manos a la obra.

 

E: Pero sepa usted que fatiga mucho andar siempre contra corriente.

S.T. Estando una vez muy fatigada de esto, me dijo el Señor que qué temía, que en esto no podía sino haber dos cosas: o que murmurasen de mí, o alabarle a Él; dando a entender que los que lo creían le alabarían, y los que no, era condenarme sin culpa, y que entrambas cosas era ganancia para mí, que no me fatigase. Mucho me sosegó esto y me consuela cuando se me acuerda. Vino a términos la tentación que me quería ir del convento a otro monasterio muy más encerrado que en el que al presente estaba, que había oído decir muchos extremos de él; era también de mi orden y muy lejos, que eso es lo que a mí me consolara, estar adonde no me conocieran, y nunca mi confesor me dejó.

Mucho me quitaban la libertad de espíritu estos temores, que después vine yo a entender no era buena humildad, pues tanto inquietaba y me enseñó el Señor esta verdad: que yo tan determinada y cierta estuviera que no era ninguna cosa buena mía, sino de Dios; que así como no me pesaba de oír loar a otras personas, antes me holgaba y consolaba mucho de ver que allí se mostraba Dios, que tampoco me pesaría mostrase en mí sus obras.

 

E.: Escuchando sus explicaciones las cosas se ven con más claridad. Hoy en día necesitamos escuchar a los santos doctores, enseñanzas nítidas como las suyas. Siga por favor.

S.T.: También di en otro extremo, que fue suplicar a Dios –y hacía oración particular- que cuando a alguna persona le pareciese algo bien de mí, que Su Majestad le declarase mis pecados para que viere cuán sin mérito mío me hacia mercedes, que esto deseo yo siempre mucho. Mi confesor me dijo que no lo hiciese, mas hasta ahora poco ha, si veía yo que una persona pensaba de mí bien mucho, por rodeos, o como podía le daba a entender mis pecados, y con esto parece descansaba.

 

E.: ¿Por qué también los hijos de Dios tenemos tantos miedos en la vida?, ¿es falta de fe, falta de coraje, qué es, en su caso cómo los vivía?

S.T.: Todos estos temorcillos y penas y sombra de humildad entiendo yo ahora era harta imperfección y de no estar mortificada; porque un alma dejada en las manos de Dios, no se le da más que digan bien que mal, si ella entiende bien entendido –como el Señor quiere hacerle merced que lo entienda- que no tiene nada de sí. Fíese de quien se lo da, que sabrá por qué lo descubre y aparéjese a la persecución, que está cierta en los tiempos de ahora, cuando de alguna persona quiere el Señor se entienda que la hace semejantes mercedes; porque hay mil ojos para un alma de éstas, adonde para mil almas de otra hechura no hay ninguno.

 

E.: Entonces, hay que estar más serenos, sin tantos miedos estando más mortificados en el sacrificio humilde ¿es eso?

S.T.: A la verdad, no hay poca razón de temer; y éste debía ser mi temor y no humildad, sino pusilanimidad. Porque bien se puede aparejar un alma que así permite Dios que ande en los ojos de el mundo, a ser mártir de el mundo, porque si ella no se quiere morir a él, el mismo mundo la matará (…) Digo que es menester más ánimo para, si uno no está perfecto, llevar camino de perfección, que para ser de presto mártires; porque la perfección no se alcanza en breve, sino es a quien el Señor quiere por particular privilegio hacerle esta merced. El mundo, en viéndole comenzar, le quiere perfecto (…) Y así, como digo, es menester gran ánimo, porque la pobre alma aún no ha comenzado a andar y quiérenla que vuele; aún no tiene vencidas las pasiones y quieren que en grandes ocasiones estén tan enteras como ellos leen estaban después de confirmados en gracia.

 

E.: Oh…¡Qué bueno es el Señor!

S.T.: Es para alabar al Señor lo que en esto pasa, y aun para lastimar mucho el corazón; porque muy muchas almas tornan atrás, que no saben las pobrecitas valerse. Y así creo hiciera lamía si el Señor tan misericordiosamente no lo hiciera todo de su parte; y hasta que por su bondad lo puso todo, ya verá vuestra merced que no ha habido en mí sino caer y levantar.

Querría saberlo decir, porque creo se engañan aquí muchas almas que quieren volar antes que Dios les dé alas. Ya creo he dicho otra vez esta comparación, mas viene bien aquí. Trataré esto, porque veo algunas almas muy afligidas por esta causa. Como comienzan con grandes deseos y hervor y determinación de ir adelante en la virtud, y algunas –cuanto al exterior- todo lo dejan por Él, como ven en otras personas que son más crecidas cosas muy grandes de virtudes que les da el Señor, que no nos la podemos nosotros tomar; ven en todos los libros que están escritos de oración y contemplación poner cosas que hemos de hacer para subir a esta dignidad, que ellos no las pueden luego acabar consigo, desconsuélanse, como es: un no se nos dar nada que digan mal de nosotros, antes tener mayor contento que cuando dicen bien; una poco estima de honra; un desasimiento de sus deudos, que si no tienen oración, no los querría tratar, antes le cansan.

 

E.: Doctora Teresa, usted ante todo es maestra de oración. Cuéntenos por favor algo de su vida de oración.

S.T.: Estando una vez en oración, era tanto el deleite que en mí sentía, que, como indigna de tal bien, comencé a pensar en cómo merecía mejor estar en el lugar que yo había visto estar para mí en el infierno, que, como he dicho, nunca olvido de la manera que allí me vi.

Comenzóse con esta consideración a inflamar más mi alma, y vínome un arrebatamiento de espíritu de suerte que yo no lo sé decir. Parecióme estar metido y lleno de aquella majestad que he entendido otras veces. En esta majestad se me dio a entender una verdad, que es cumplimiento de todas las verdades. No sé yo decir cómo, porque no vi nada.

Dijéronme, sin ver quién, mas bien entendí ser la misma Verdad: No es poco esto que hago por ti, que una de las cosas es en que mucho me debes. Porque todo el daño que viene al mundo es no conocer las verdades de la Escritura con clara verdad. No faltará una tilde de ella. A mí me pareció que siempre yo había creído esto, y que todos los fieles lo creían.

Díjome: ¡Ay, hija, qué pocos me aman de verdad! que si me amasen, no les encubriría Yo mis secretos. ¿Sabes qué es amarme con verdad? Entender que todo es mentira lo que no es agradable a mí. Con claridad verás esto que ahora no entiendes, en lo que aprovecha a tu alma.

Quedóme una verdad de esta divina Verdad que se me representó, sin saber cómo ni qué, esculpida, que me hace tener un nuevo acatamiento a Dios, porque da noticia de su majestad y poder, de una manera que no se puede decir. Sé entender que es una gran cosa.

 

E.: ¿Y algún consejo para que sepamos cómo orar?

S.T.: Para esto y para todo hay gran necesidad de maestros y trato con personas espirituales. No es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice El tiene sus deleites. Pues ¿qué tal os parece que será el aposento adonde un Rey tan poderoso, tan sabio, tan limpio, tan lleno de todos los bienes se deleita? No hallo yo cosa con que comparar la gran hermosura de un alma y la gran capacidad; y verdaderamente apenas deben llegar nuestros entendimientos, por agudos que fuesen, a comprenderla, así como no pueden llegar a considerar a Dios, pues El mismo dice que nos crió a su imagen y semejanza. Pues si esto es, como lo es, no hay para qué nos cansar en querer comprender la hermosura de este castillo; porque puesto que hay la diferencia de él a Dios, que del Criador a la criatura, pues es criatura, basta decir Su Majestad que es hecha a su imagen para que apenas podamos entender la gran dignidad y hermosura del ánima.

No es pequeña lástima y confusión que,  por nuestra culpa, no entendamos a nosotros mismos ni sepamos quién somos. ¿No sería gran ignorancia, hijas mías, que preguntasen a uno quién es, y no se conociese ni supiese quién fue su padre ni su madre ni de qué tierra? Pues si esto sería gran bestialidad, sin comparación es mayor la que hay en nosotras cuando no procuramos saber qué cosa somos, sino que nos detenemos en estos cuerpos, y así a bulto, porque lo hemos oído y porque nos lo dice la fe, sabemos que tenemos almas. Mas qué bienes puede haber en esta alma o quién está dentro en esta alma o el gran valor de ella, pocas veces lo consideramos; y así se tiene en tan poco procurar con todo cuidado conservar su hermosura: todo se nos va en la grosería del engaste o cerca de este castillo, que son estos cuerpos.

Pues consideremos que este castillo tiene como he dicho muchas moradas, unas en lo alto, otras embajo, otras a los lados; y en el centro y mitad de todas estas tiene la más principal, que es adonde pasan las cosas de mucho secreto entre Dios y el alma. Es menester que vayáis advertidas a esta comparación. Quizá será Dios servido pueda por ella daros algo a entender de las mercedes que es Dios servido hacer a las almas y las diferencias que hay en ellas, hasta donde yo hubiere entendido que es posible; que todas será imposible entenderlas nadie, según son muchas, cuánto más quien es tan ruin como yo; porque os será gran consuelo, cuando el Señor os las hiciere, saber que es posible; y a quien no, para alabar su gran bondad; que así como no nos hace daño considerar las cosas que hay en el cielo y lo que gozan los bienaventurados, antes nos alegramos y procuramos alcanzar lo que ellos gozan, tampoco nos hará ver que es posible en este destierro comunicarse un tan gran Dios con unos gusanos tan llenos de mal olor; y amar una bondad tan buena y una misericordia tan sin tasa.

Tengo por cierto que a quien hiciere daño entender que es posible hacer Dios esta merced en este destierro, que estará muy falta de humildad y del amor del prójimo; porque si esto no es, ¿cómo nos podemos dejar de holgar de que haga Dios estas mercedes a un hermano nuestro, pues no impide para hacérnoslas a nosotras, y de que Su Majestad dé a entender sus grandezas, sea en quien fuere?

 

E: ¿Qué suele pasarle al alma inmadura en los caminos de Dios, pero que ya sabe un poco de qué va el tema?

S.T.: No va con soberbia, que bien entiende el alma que no puede de sí nada, sino de mucha confianza de Dios sin discreción, porque no mira que aún tiene pelo malo. Puede salir del nido, y sácala Dios; mas aún no están para volar; porque las virtudes aún no están fuertes, ni tiene experiencia para conocer los peligros, ni sabe el daño que hace en confiar de sí. Esto fue lo que a mí me destruyó.

Bien creo que alma que llega Dios a este estado, si muy del todo no deja a Su Majestad, que no la dejará de favorecer ni la dejará perder. Mas cuando, como he dicho, cayere, mire, mire por amor del Señor no la engañe en que deje la oración, como hacía a mí con humildad falsa, como ya lo he dicho y muchas veces lo querría decir. Fíe de la bondad de Dios, que es mayor que todos los males que podemos hacer, y no se acuerda de nuestra ingratitud, cuando nosotros, conociéndonos, queremos tornar a su amistad, ni de las mercedes que nos ha hecho para castigarnos por ellas; antes ayudan a perdonarnos más presto, como a gente que ya era de su casa y ha comido, como dicen, de su pan.  Acuérdense de sus palabras y miren lo que ha hecho conmigo, que primero me cansé de ofenderle, que Su Majestad dejó de perdonarme. Nunca se cansa de dar ni se pueden agotar sus misericordias; no nos cansemos nosotros de recibir. Sea bendito para siempre, amén, y alábenle todas las cosas.

E.: Madre Teresa, se nos acabó el tiempo. ¿Un último consejo?

Sin duda: quien a Dios tiene nada le falta. Sólo Dios basta.

 



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7 respuestas

  1. n la cruz está la vida
    [Poema – Texto completo.]

    Santa Teresa de Ávila
    En la cruz está la vida
    y el consuelo,
    y ella sola es el camino
    para el cielo.

    En la cruz está “el Señor
    de cielo y tierra”,
    y el gozar de mucha paz,
    aunque haya guerra.
    Todos los males destierra
    en este suelo,
    y ella sola es el camino
    para el cielo.

    De la cruz dice la Esposa
    a su Querido
    que es una “palma preciosa”
    donde ha subido,
    y su fruto le ha sabido
    a Dios del cielo,
    y ella sola es el camino
    para el cielo.

    Es una “oliva preciosa”
    la santa cruz
    que con su aceite nos unta
    y nos da luz.
    Alma mía, toma la cruz
    con gran consuelo,
    que ella sola es el camino
    para el cielo.

    Es la cruz el “árbol verde
    y deseado”
    de la Esposa, que a su sombra
    se ha sentado
    para gozar de su Amado,
    el Rey del cielo,
    y ella sola es el camino
    para el cielo.

    El alma que a Dios está
    toda rendida,
    y muy de veras del mundo
    desasida,
    la cruz le es “árbol de vida”
    y de consuelo,
    y un camino deleitoso
    para el cielo.

    Después que se puso en cruz
    el Salvador,
    en la cruz está “la gloria
    y el honor”,
    y en el padecer dolor
    vida y consuelo,
    y el camino más seguro
    para el cielo.

  2. Nos hacen falta, en estos tiempos recios, una santa Teresa de Jesús, un san Juan de la Cruz, un san Ignacio de Loyola, un san Josemaría Escrivá y, sobre todo, un san Pablo, que corrija al incorregible. Quienes nos prometieron la corrección se han echado atrás, con grave peligro para sus almas, pues los fieles necesitamos ser confirmados en la Fe, y no en bobadas, cuando no herejías.

  3. Se cuenta que Santa Teresa de Jesús, yendo un día por las escaleras del Monasterio de la Encarnación en Avila, se tropezó con un hermoso Niño. Sorprendida por ver un niño dentro de la clausura monacal, se dirigió a él preguntándole:- ¿Y tú quién eres?. El niño le replicó a su vez con otra pregunta: -¿Y quién eres tú?. La madre respondió: -Yo, Teresa de Jesús. Y el niño sonriente le repuso: -Pués yo soy, Jesús de Teresa.

  4. Bergoglio, santa Teresa y los luteranos

    https://1.bp.blogspot.com/-ICkOOUqzNBI/XHMWPS1OGDI/AAAAAAAAGEw/f8OhezSUn-M1-GPpB8Y4AIGozru1Nm7XgCLcBGAs/s400/155104613212137.JPG

    Bergoglio, contento de sujetar las tesis de Lutero, el personaje más dañino en la historia de la Iglesia Católica, seguramente después del mismo Francisco

    Realmente los escritos de Santa Teresa, doctora de la Iglesia, se dan de bofetadas con la pseudo teología de izquierdas de Bergoglio, la cual ha prohibido, al menos en tres ocasiones, hacer proselitismo con los `cristianos´ no católicos y con el mismo ahínco evitar convertir a los judíos, a pesar de que rechazan al Mesías, el Verbo Encarnado, el Salvador de la humanidad.

    ¿Qué diría ella del acuerdo fraternal reciente firmado entre el supuesto Vicario de Cristo con líderes islámicos, humillando a la Iglesia al rebajarla ante una religión falsa y cruel, que si subsiste es porque el apóstata lo paga con la muerte?

    De repente el papa de la misericordia se ha guardado la compasión en el bolsillo negándosela al Cristo sufriente, a su sangre, a su deseo de llevarnos al Cielo, sacando la bandera blanca de cobarde rendición, poniendo al Hijo de Dios y a su legión de mártires a los pies de los caballos, ya que un cristiano siempre será para un musulmán, un infiel despreciable cuya vida puede ser arrebatada porque así lo quiere Alá.

    Algún papa preconciliar llamó a los mahometanos la secta de Satanás precisamente porque es herética al no aceptar al Dios Trinitario, ni que Jesucristo sea Dios, y por tanto niega la Encarnación y la Redención

    Papa Calixto III: “Hago voto de… exaltar la verdadera Fe, y extirpar la diabólica secta [el Islam] del réprobo e infiel Mahoma en el Oriente.”
    Papa Eugenio IV (Concilio de Basilea, 1434): “… hay esperanza que muchos de la abominable secta de Mahoma sean convertidos a la fe Católica.”
    Lo que sí está claro es que santa Teresa vio como los seguidores de Lutero acababan en el Infierno, mientras el Padre Pío aseguró que el mismo reformador estaba condenado.

    ¿Qué opinaría la santa de algunas de las iniciativas ecumenistas vaticanas como:

    -un sello conmemorativo en honor a Lutero,
    -la celebración conjunta de los 500 años de la Reforma Protestante
    -la exhibición -en uno de los aniversarios de la festividad de la Virgen de Fátima-, de una estatua de Lutero en el Vaticano,
    -permitir que las cenas protestantes que carecen de consagración se celebren en iglesias católicas y las misas en templos no católicos
    -abrir la puerta a que los cónyuges protestantes de los católicos, en Alemania, puedan comulgar si el obispo lo permite?

    Cuenta Santa Teresa de Ávila su visión del Infierno:

    “La entrada parecía ser por un paso largo y estrecho, como un horno, muy bajo, oscuro. El suelo parecía estar saturado de agua, mero barro, asqueroso, con olor desagradable y estaba cubierto de molestos bichos. Al final había un lugar hueco en la pared, como un armario, y en eso me vi confinada. […]“Sentí un fuego en mi alma. […] Mis sufrimientos corporales eran insoportables. He padecido los sufrimientos más dolorosos en esta vida … sin embargo, todo esto no fue nada en comparación con lo que sentí en ese momento, especialmente cuando vi que no habría ninguna interrupción ni acabarían jamás […] “No vi quién era el que me atormentaba, pero me sentí en llamas y despedazada; y, lo repito, este fuego interior y la desesperación son los mayores tormentos de todos. […]“No podía sentarme ni acostarme: no había espacio. Me colocaron como si estuviera en un agujero en la pared; y esas paredes, terribles a la vista por sí mismas, me cercaron por todos lados. No podía respirar. No había luz, pero todo era oscuridad espesa. […]“Estaba tan aterrorizada por esa visión, y ese terror me afecta incluso mientras escribo, que aunque ocurrió hace casi seis años, el calor natural de mi cuerpo se enfría con el miedo incluso ahora cuando lo pienso. […]“Fue esa visión la que me llenó con la gran angustia que siento al ver tantas almas perdidas, especialmente de los luteranos, porque una vez fueron miembros de la Iglesia por bautismo, y también me dieron los deseos más vehementes de la salvación de las almas; Ciertamente creo que, para salvar incluso a uno de esos tormentos abrumadores, soportaría con mucho gusto muchas cosas”

    María Ferraz https://religionlavozlibre.blogspot.com/2019/02/bergoglio-santa-teresa-y-los-luteranos.html

  5. Los errores –¿herejías?– del Papa Francisco I

    https://www.elespañoldigital.com/wp-content/uploads/2019/02/papafran-510-x-287.jpg

    Maestro, incluso doctor, no en doctrina, sino en confusión, desde su llegada al solio pontificio el Papa Francisco I destaca por su gran capacidad para contradecir la secular, en realidad ya milenaria, doctrina de la Iglesia en prácticamente todas sus facetas y aspectos; ya no se trata sólo de levantar polémica y de llamar la atención, sino en algo mucho peor: confudir y dispersar a las ovejas que por ingenuidad o ignorancia carecen o de firme formación católica o de la adeucada falta de criterio; o las dos cosas.

    Ante tan grave situación y el escándalo que provoca, así como los terribles perjuicios a las almas de tantos, recientemente una seguidora de este web nos sugirió la conveniencia de presentar los errores –¿herejías?– que lleva dichas el Papa Francisco I. Puestos manos a la obra, creemos que nada mejor, ni más completo, por ahora, porque seguro que la cosa va a ir en aumento, que la siguiente relación extraída de la web Dezinger/Bergoglio que les ofrecemos a continuación; también existe otra web Católicosalerta que tiene una lista muy parecida y completa.

    Cada frase ha sido pronunciada por Francvisco I en algún instante, y pichando en ella se accede a información muy completa sobre en qué y por qué contradice a la doctrina de la Iglesia.

    1 — El proselitismo es una solemne tontería, no tiene sentido y entre cristianos es en sí mismo un pecado grave
    2 — Una relectura del Evangelio a la luz de la cultura contemporánea
    3 — La pena de muerte contradice el designio de Dios sobre el hombre
    4 — La Iglesia no puede tener puertas cerradas, ni siquiera para los sacramentos
    5 — ¿Quién dicta qué es hacer el bien o el mal? La conciencia de cada uno
    6 — ¿La consciencia errónea justifica?
    7 — Los jóvenes prefieren convivir sin casarse. Hay que acercarse a ellos
    8 — No existe un Dios católico
    9 — No se puede hablar de “verdad absoluta”
    10 — Dios es el Espíritu del mundo y cada uno puede interpretarlo a su manera
    11 — La doctrina del poliedro – unidad en diversidad
    12 — El ecumenismo de la sangre
    13 — ¿Qué se puede hacer con una cultura que no tiene en cuenta a la familia? Yo no tengo recetas
    14 — El camino de la Iglesia es el de no condenar a nadie eternamente
    15 — La exclusión de la comunión a los divorciados de segunda unión no es una sanción. La comunión debe ser considerada como un remedio, no como un premio
    16 — Los ateos también pueden hacer el bien
    17 — En el Juicio Final Jesucristo no nos va a juzgar; sino que será nuestro abogado
    18 — No podemos seguir insistiendo sólo en cuestiones referentes al aborto, al matrimonio homosexual o al uso de anticonceptivos – La Iglesia corre peligro de perder la frescura y el perfume del Evangelio
    19 — La Iglesia defendía la fe con muros, pero ahora hay que construir puentes. Pasó el tiempo de excluir los ateos, juntados, socialistas…
    20 — Los pobres son la carne de Cristo y la pobreza es una categoría teológica
    21 — El encuentro es el puente para la paz
    22 — La divinidad estará en todas las almas y el todo estará en todos
    23 — Todos, ateos o de cualquier religión, son hijos de Dios
    24 — Todos nosotros nos encontraremos allá arriba, todos
    25 — “El Señor perdona siempre, jamás condena”
    26 — La caridad material hecha a los pobres testimonia más el amor de la Iglesia que el estudio de los teólogos
    27 — Dios ha salvado a un pueblo. Nadie se salva solo, como individuo aislado
    28 — Los egoístas se auto condenan, pero sus almas no son castigadas, sino que se aniquilan
    29 — Una comunidad cerrada se enferma. Una comunidad que no sale se equivoca
    30 — La Iglesia se vuelve farisaica cuando quiere adueñarse de las conciencias de las personas
    31 — Enriquecimiento para cristianos en las expresiones sagradas de otras religiones
    32 — No se debe soñar con una doctrina de la Iglesia que sea monolítica. La reforma de la Iglesia debe considerar que los preceptos dados por Cristo y los Apóstoles al Pueblo de Dios son poquísimos
    33 — “Cada uno tiene el derecho de seguir la religión que crea verdadera”
    34 — La Iglesia tiene el hábito pecaminoso de mirarse demasiado a sí misma y ser autorreferencial
    35 — Dios no es un mago, capaz de hacer todas las cosas
    36 —Se van a equivocar, van a meter la pata, ¡eso pasa! Quizá hasta les va a llegar una carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Pero no se preocupen
    37 — La Antigua Alianza no ha sido revocada. Los judíos han mantenido su fe en Dios y deben continuar en su camino: la Iglesia se enriquece con los valores del Judaísmo
    38 — Ser Papa no es ser más importante en la Iglesia; todos somos iguales. Soy medio inconsciente
    39 — La corte es la lepra del papado. La Iglesia es o debe volver a ser una comunidad del pueblo de Dios
    40 — Un Estado debe ser laico – La convivencia pacífica entre las diferentes religiones se ve beneficiada por la laicidad del Estado
    41 — La tendencia que subraya el ascetismo, el silencio y la penitencia es una desviación que se ha difundido incluso en la Compañía
    42 — Si la gente está herida, ¿qué hace Jesús? ¿Le reprocha porque esté herida? No, viene y la lleva sobre sus hombros
    43 — La fórmula de la felicidad: “Viví y dejá vivir”
    44 — Educar cristianamente no es solamente hacer una catequesis, esto es una parte. No es solamente hacer proselitismo; ¡nunca hagan proselitismo en las escuelas!” “Lo que interesa es quitar el hambre y dar educación, sin importar la religión
    45 — “Jamás se sabe dónde y cómo encontrar a Dios”
    46 — “Estimada hermana, los hermanos separados no tienen que ser percibidos como adversarios, sino como hermanos en la fe”
    47 — Ser una minoría es incluso una fuerza. Debemos ser levadura en una cantidad infinitamente más pequeña que la masa. Nuestro objetivo no es el proselitismo, sino la escucha de las necesidades
    48 — “Hijos como conejos” Para ser buen católico no hace falta tener hijos como conejos. Dios da los medios para ser responsable
    49 — Un cristiano restauracionista, legalista, que lo quiere todo claro y seguro, no va a encontrar nada
    50 — Ojalá tengamos que vender las iglesias para dar de comer a los pobres
    51 Hacer la Primera Comunión significa entrar en comunión con todos aquellos que pertenecen a comunidades diversas pero creen en Jesús
    52 — Dios está en la vida de toda persona
    53 — Los males más graves que afligen al mundo son la desocupación de los jóvenes, la soledad de los ancianos, pobreza, corrupción…
    54 — Si una persona dice que ha encontrado a Dios con certeza total, algo no va bien
    55 — El único modo de que una persona o sociedad crezca es la cultura del encuentro, sin opiniones previas
    56 — Hay quien dice que el pecado es una ofensa a Dios…
    57 — En el Concilio de Jerusalén la decisión final es fruto de un acuerdo entre diversas maniobras y estratagemas que sembraban cizaña. Esa es la fórmula, cuando el Espíritu nos pone a todos de acuerdo
    58 — Pedir la bendición: una imagen vale más que mil palabras, ciertos gestos más que un documento…
    59 — ¿Quién soy yo para juzgar? La religión tiene derecho de expresar sus propias opiniones al servicio de las personas, pero Dios en la creación nos ha hecho libres: no es posible una injerencia espiritual en la vida personal
    60 — Yo rezo todos los días el oficio divino. Mi oración es judía, y luego tengo la eucaristía
    61 — Un cristiano debe gloriarse de los propios pecados
    62 — ¡La Virgen seguramente tendría ganas de decir al Ángel: “¡Mentiroso! ¡Me has engañado!”
    63 — Debemos escuchar los latidos de este tiempo y percibir el “olor” de los hombres de hoy. Escuchar el clamor del pueblo hasta respirar en él la voluntad a la que Dios nos llama
    64 — El lugar privilegiado para el encuentro con Jesucristo son los propios pecados
    65 — Si alguno no puede rezar, porque no cree o su conciencia no lo permite, mándeme buena onda
    66 — En aquellos tiempos antes de la Misa no se podía tomar ni siquiera agua. Pío XII nos salvó de esta dictadura
    67 — Los comunistas nos han robado la bandera. La bandera de los pobres es cristiana. Así que cuando hablan, se les podría decir: vosotros sois cristianos
    68 — No es verdad que Jesús multiplicó los panes y los peces. No es magia, es un “signo”. Y una parábola.
    69 — Todos somos iguales – ¡todos! Cuando no se ve esto, esa sociedad es injusta
    70 — “Nuestra fe es revolucionaria. – Un cristiano, si no es revolucionario, ¡no es cristiano! – Ayúdenme para que siga haciendo lío”
    71 — “Santidad, le ofrecemos este tesoro espiritual; 3.525 rosarios”. Hay ciertos grupos restauracionistas que vuelven a prácticas que yo viví, a cosas que en ese momento se vivían, pero no ahora
    72 — He decidido nombrar un grupo de cardenales que sean mi consejo. Este es el inicio de una Iglesia con una organización no sólo verticista, sino también horizontal
    73 — Se han cometido muchos y graves pecados contra los pueblos originarios de América en nombre de Dios. Pido humildemente perdón, no sólo por las ofensas de la propia Iglesia sino por los crímenes contra los pueblos originarios durante la llamada conquista de América. El Bicentenario del Grito de Independencia de Hispanoamérica fue un grito, nacido de la conciencia de la falta de libertades, de estar siendo exprimidos, saqueados, sometidos por los poderosos de turno.
    74 — Laudato si’ (I): Consideraciones colaterales: Qué es una encíclica, qué es la doctrina social de la Iglesia y, en fin, cómo debe ser una encíclica social
    75 — Laudato si’ (II): el hombre rebajado a las otras criaturas, Cristo destronado
    76 — Laudato si’(III): la “espiritualidad ecológica”
    77 — Enseñar y estudiar teología significa vivir en una frontera – Los buenos teólogos, como los buenos pastores, huelen a pueblo y a calle
    78 — El verdadero poder es el servicio y no hay otro camino en la Iglesia. Para el cristiano, progresar significa abajarse
    79 — Que los candidatos a obispos sean pastores cercanos a la gente: este es el primer criterio. Si es un gran teólogo, una gran cabeza: ¡que vaya a la universidad! Que no tengan una psicología de príncipes
    80 — Quien pregunta “por qué” a Dios también hace oración
    81 — ¡Recen por mí!
    82 — La hoz y el martillo con el Cristo encima: Para mí no ha sido una ofensa
    83 — Comenzamos este camino: Obispo y pueblo. Antes que el Obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para el que Señor me bendiga
    84 — En el caso de los divorciados y vueltos a casar, nos planteamos: ¿qué hacemos con ellos, qué puerta se les puede abrir? ¿Por qué no pueden ser padrinos? Tenemos que volver a cambiar un poco las cosas
    85 — ¿Quién nos enseña a amar? Solo el Espíritu Santo. Puedes hacer mil cursillos de catequesis o de espiritualidad, o mil cursos de yoga o de zen que nada de eso será capaz de darte jamás la libertad del hijo
    86 — Cuando tengo delante a un clerical me vuelvo anticlerical de golpe. El clericalismo no debería tener nada que ver con el cristianismo
    87 — Nosotros, descendientes de Abrahán según la fe en ti, único Dios, judíos, cristianos y musulmanes, humildemente nos ponemos en tu presencia. Todo sea para tu honor y gloria, y para nuestra salvación. A ti sea la alabanza y la gloria, por los siglos de los siglos, Dios nuestro. Amén.
    88 — ¿Por qué sufre un niño? No lo sé: es un misterio para mí – ¿Por qué sufren los niños? Recién cuando el corazón alcanza a hacerse la pregunta y a llorar, podemos entender algo. Y no hay explicaciones. No tengáis miedo de desafiar al Señor: ¿Por qué?
    89 — Cuando la Iglesia se cierra, se enferma. La Iglesia debe salir a las periferias existenciales
    90 — Los divorciados vueltos a casar no están excomulgados… ¿pero son amigos de Dios?
    91 — La opción por los pobres es una categoría teológica. Quiero una Iglesia pobre para los pobres. La nueva evangelización es una invitación a reconocer la fuerza salvífica de sus vidas
    92 — Deseo referirme a la situación de los que tras la ruptura de su vínculo matrimonial han establecido una nueva convivencia, y a la atención pastoral que merecen
    93 — ¿Dime con quién andas y te diré quién eres? (I): Los amigos comunistas de Francisco
    94 — ¿Dime con quién andas y te diré quién eres? (II): Es extraño pero si hablo de esto para algunos resulta que el Papa es comunista
    95 — Vivir la fe cristiana significa servir al hombre, a todo el hombre y a todos los hombres, a partir de las periferias de la Historia
    96 — La juventud necesita tres pilares claves: educación, deporte y cultura
    97 — No he dicho nada más de lo que está en la Doctrina Social de la Iglesia
    98 — En Argentina trabajábamos mucho juntos con los pastores. En Buenos Aires yo me reunía con un grupo de pastores amigos, y rezábamos juntos. Y eso nos ayudaba a trabajar juntos los que estábamos en la línea seria ¿no? Entonces, ve, la palabra “sectas” se va como diluyendo
    99 — Los que son cristianos, con la Biblia, y los que son musulmanes con el Corán, con la fe que recibieron de sus padres. Dios es un solo: el mismo
    100 – La vida es compleja, está hecha de gracia y de pecado. Si uno no peca, no es hombre
    101 – En el Evangelio, Jesús no se enoja, pero lo finge cuando los discípulos no entienden las cosas
    102 – La familia es una realidad social, de cultura. No podemos calificarla con conceptos de naturaleza ideológica. No se puede hablar hoy de familia conservadora o familia progresista: la familia es familia
    103 – La unidad no la van a hacer los teólogos sino el Espíritu Santo. Me uno a ustedes como uno más
    104 – Los cristianos y los musulmanes comparten la misma fe
    105 – No todos reconocen, en la soledad, una llamada que el Señor les dirige. A nuestro alrededor encontramos diversas familias en situaciones así llamadas irregulares —a mí no me gusta esta palabra
    106 – La dirección espiritual es un carisma de los laicos
    107 – Jesús vino al mundo para aprender a ser hombre
    108 – El verdadero Islam y una adecuada interpretación del Corán se oponen a toda violencia. El Corán es un libro profético de paz
    109 – Los pobres están en el centro del Evangelio, son el corazón del Evangelio: si quitamos a los pobres del Evangelio no se comprenderá el mensaje completo de Jesucristo
    110 – Francisco y su peculiar concepto de propiedad privada
    111 – Infligir una pena al culpable no vence al mal, sino que simplemente lo contiene. Sólo respondiendo con el bien es que el mal puede ser vencido – Lo que movía a Jesús en todas las circunstancias no era sino la misericordia.
    112 – Jesús había dicho que era el Pan bajado del cielo y que daría su carne como alimento y su sangre como bebida, aludiendo así claramente al sacrificio de su misma vida. ¡Tenemos necesidad de Jesús, de estar con Él, de alimentarnos en su mesa, con sus palabras de vida eterna!
    113 – Es indispensable prestar atención para estar cerca de nuevas formas de pobreza y fragilidad donde estamos llamados a reconocer a Cristo sufriente
    114 – Un pastor no teme ensuciarse las manos. Arriesga su vida, su fama, incluso en la carrera eclesiástica, ¡pero es un buen pastor! No puede estar tranquilo, protegiéndose a sí mismo. Es tan fácil condenar a los demás, pero no es cristiano
    115 – Los Padres reunidos en el Concilio habían percibido la exigencia de hablar de Dios a los hombres de su tiempo en un modo más comprensible. Había llegado el tiempo de anunciar el Evangelio de un modo nuevo
    116 – Me surge pensar en la tentación de relacionar el anuncio del Evangelio con bastonazos inquisidores. No, el Evangelio se anuncia con dulzura
    117 – Hasta el más malo, el más blasfemo es amado por Dios con ternura de padre, de papá
    118 – Padre, ¿puedo rezar con un evangélico, con un ortodoxo, con un luterano? — ¡Debes, debes! Habéis recibido el mismo bautismo – Las diferencias entre los sacramentos católicos y el culto luterano son “las explicaciones, las interpretaciones”. Hacéis lo mismo, tanto en lengua luterana como en lengua católica, pero es lo mismo.
    119 – Nadie puede saber si es tocado por la gracia. La gracia es la cantidad de luz que tenemos en el alma
    120 – Dios nos juzga amándonos. Si acojo su amor estoy salvado, porque Dios no condena, Él sólo ama y salva
    121 – La fe no es una herencia que recibimos, sino que es una respuesta de amor que construimos diariamente
    122 – Por su “aventura”, probablemente también Jesús tuvo que pedir disculpas a sus padres
    123 – A pesar de los varios obstáculos, particularmente los fundamentalismos de ambas partes, es un deber para todo cristiano el diálogo interreligioso, en el cual ambas partes encuentren purificación y enriquecimiento
    124 – Un recuerdo para los queridos inmigrantes musulmanes que esta tarde comienzan el ayuno del Ramadán, con el deseo de abundantes frutos espirituales. Mis mejores deseos y oraciones para que vuestras vidas puedan glorificar al Altísimo
    125 – Se impone una evangelización que ilumine los nuevos modos de relación con Dios, con los otros y con el espacio. La Iglesia está llamada a ser servidora de un difícil diálogo
    126 – ¡Nuestra división es un escándalo! Los hermanos Anglicanos…
    127 – Los escritos sagrados del Islam conservan parte de las enseñanzas cristianas; Jesucristo y María son objeto de profunda veneración
    128 – Si somos honestos en la presentación de nuestras convicciones en el diálogo ecuménico, seremos capaces de ver con más claridad lo que tenemos en común. Se abrirán nuevos caminos para el mutuo aprecio
    129 – Hay que crear nuevas síntesis culturales. Quien emigra obliga al cambio a quien lo acoge. Hay que cultivar la cultura del encuentro
    130 – La moral de la Iglesia se encuentra –pienso– en este punto ante una perplejidad: ¿Es el quinto o el sexto mandamiento? A mí no me gusta bajar a reflexiones tan casuísticas, cuando la gente muere por falta de agua y por el hambre, por el hábitat…
    131 – Sueño con una opción misionera capaz de transformarlo todo, para que las costumbres, los estilos, los horarios, el lenguaje y toda estructura eclesial se convierta en un cauce adecuado para la evangelización del mundo actual más que para la autopreservación
    132 – Tú, sacerdote, que estás ahí en el confesonario, tú estás ahí en el lugar del Padre
    133 – Este Mesías no es como yo imaginaba que tendría que ser el Mesías. ¿Me habré equivocado al anunciar a uno que no es?
    134 – Debo pensar en una conversión del papado. Me corresponde, como Obispo de Roma, estar abierto a las sugerencias que se orienten a un ejercicio de mi ministerio que lo vuelva más fiel al sentido que Jesucristo quiso darle
    135 – El Hijo del hombre, que como una serpiente, hecho pecado, viene elevado para salvarnos. Miremos al Crucifijo: un hombre torturado, un Dios, vaciado de la divinidad, manchado por el pecado
    136 – Francisco cambia el protocolo Vaticano con los pecadores públicos
    137 – Cuando una persona va al confesionario es porque siente que algo no va bien, quiere cambiar o pedir perdón. Ha hablado con el gesto de venir, y cuando una persona viene es porque no quiere hacer lo mismo otra vez
    138 – La Iglesia es mujer. La mujer, en la Iglesia, es más importante que los obispos y los sacerdotes
    139 – La predicación moral cristiana no es un catálogo de pecados y errores. El Evangelio invita ante todo a responder al Dios amante que nos salva. Si esa invitación no brilla no será propiamente el Evangelio lo que se anuncie, el mensaje dejará de tener “olor a Evangelio”
    140 – ¿Amamos a la Iglesia sabiendo incluso comprender sus defectos? La Iglesia también tiene defectos
    141 – Esta oscura mundanidad se manifiesta en muchas actitudes. En algunos hay un cuidado ostentoso de la liturgia, de la doctrina y del prestigio de la Iglesia
    142 – La misericordia sobrepasa los confines de la Iglesia y nos relaciona con el judaísmo y el islam, que la consideran uno de los atributos más calificativos de Dios
    143 – Los ortodoxos y los católicos están unidos no sólo por la tradición común de la Iglesia del primer milenio, sino también por la misión de predicar el Evangelio de Cristo en el mundo contemporáneo
    144 – Me duele cuando leo aquel pasaje del Evangelio, cuando Judas arrepentido va a los sacerdotes
    145 – Los divorciados en nueva unión pueden encontrarse en situaciones muy diferentes, que no han de ser catalogadas o encerradas en afirmaciones demasiado rígidas sin dejar lugar a un adecuado discernimiento
    146 – Que todos los cristianos ortodoxos de Ucrania vivan en paz y armonía, y que las comunidades católicas del país contribuyan a ello, con el fin de mostrar cada vez más nuestra fraternidad cristiana
    147 – Amoris Laetitia… ¿Simpatiza Francisco con la herejía de Joviniano?
    148 – La Iglesia no deja de valorar los elementos constructivos en aquellas situaciones que todavía no corresponden o ya no corresponden a su enseñanza sobre el matrimonio
    149 – Ninguna familia es una realidad celestial. Contemplar la plenitud que todavía no alcanzamos, nos permite relativizar el recorrido histórico que estamos haciendo como familias, para dejar de exigir a las relaciones interpersonales una perfección, una pureza de intenciones y una coherencia que sólo podremos encontrar en el Reino definitivo
    150 – En la Iglesia es necesaria una unidad de doctrina y de praxis, pero ello no impide que subsistan diferentes maneras de interpretar algunos aspectos de la doctrina o algunas consecuencias que se derivan de ella
    151 – Internet puede ofrecer mayores posibilidades de encuentro y de solidaridad entre todos; y esto es algo bueno, es un don de Dios
    152 – La Iglesia Católica en repetidas ocasiones ha servido de mediadora en favor de la solución de problemas que afectan a la paz, la concordia, la tierra, la defensa de la vida, los derechos humanos y ciudadanos
    153 – En la Iglesia caemos en la vanidosa sacralización de la propia cultura, con lo cual podemos mostrar más fanatismo que auténtico fervor evangelizador
    154 – La Iglesia nunca ha estado tan bien como hoy
    155 – Cualquier comunidad de la Iglesia, en la medida en que pretenda subsistir sin ocuparse de los pobres correrá el riesgo de la disolución
    156 – Amoris Laetitia versus Magisterio de la Iglesia
    157 – La solidaridad se convierte en un modo de hacer la historia, en un ámbito donde los conflictos pueden alcanzar una unidad pluriforme que engendra nueva vida
    158 – Si nos concentramos en las convicciones que nos unen y recordamos el principio de la jerarquía de verdades, podremos caminar decididamente hacia expresiones comunes de anuncio, de servicio y de testimonio ¡Cuantas cosas podemos aprender unos de otros!
    159 – La diversidad es bella cuando acepta entrar constantemente en un proceso de reconciliación, hasta sellar una especie de pacto cultural que haga emerger una “diversidad reconciliada”
    160 – Invoquemos la misericordia de Dios por los pecados cometidos contra el mundo en el que vivimos

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