Vicente Montesinos

 

 

 

 

Ayer mismo sacábamos a la luz la estupenda noticia de la profesión de fe sobre el sacramento del matrimonio de los tres obispos kazajos; un verdadero impulso a la lucha por el restablecimiento de la sana doctrina y la continuidad magisterial bimilenaria en el seno de nuestra, hoy, atribulada Iglesia Católica.

 

Enlace al artículo de ayer: URGENTE: TRES OBISPOS CONTRA AMORIS LAETITIA

 

En este mismo artículo les decía que  “Su claridad meridiana y atrevimiento va a “hacer pupa” en el Bergoglismo recalcitrante. Y si no al tiempo…”.  Y les apuntaba que quizá, siguiendo con el humilde trabajo y oración de tantos hermanos, 2018 fuera el año de la extensión gozosa de la reconquista de la Sana Doctrina y fidelidad a Nuestro Señor.

Alguno me tachó de utópico ayer. Prefiero seguir soñando, luchando, rezando, y con el mazo dando.

Creo que el Resto Fiel de católicos, principalmente laicos, que estamos humildemente dando la cara contra la barbaridad que es Amoris Laetitia y muchos otros aspectos del Pontificado de Francisco, desde dentro de la Iglesia, desde la caridad, y sin temor a ser “misericordiados” (y de hecho siéndolo); hemos de seguir con decisión, recta conciencia y sin miedo, por la fidelidad a Cristo y a su Santa Madre Iglesia; y sometiéndonos a Dios Todopoderoso, que nos juzgará. Y que de esta forma se pueden conseguir muchas cosas. ¡Claro que sí! ¿Sino, como? ¡Rezando! ¡Y actuando! ¡Indisociablemente!

Y algunos dirán hoy que es otra casualidad, pero la cuestión es que de nuevo volvemos a gozar con otra gran noticia, a Dios gracias; y es que dos arzobispos italianos (Carlo María Viganó, que fuera Nuncio en EEUU, y Luigi Negri, arzobispo emérito de Ferrara)  firman la profesión de fe sobre el sacramento del matrimonio de los obispos kazajos de la que ayer les hablábamos.

 

 

Y algunos dirán hoy que es otra casualidad, pero la cuestión es que de nuevo volvemos a gozar con otra gran noticia, a Dios gracias; y es que dos arzobispos italianos (Carlo María Viganó, que fuera Nuncio en EEUU, y Luigi Negri, arzobispo emérito de Ferrara)  firman la profesión de fe sobre el sacramento del matrimonio de los obispos kazajos de la que ayer les hablábamos.

 

 

Aquí tienen enlace a la noticia:

 

Enlace a la noticia sobre los dos Arzobispos italianos que se suman a los tres Obispos Kazajos

 

Después de todo. ¿Puede o no ser el 2018 el año en el que empecemos a ver los frutos de nuestra oración y esfuerzo?

La revolución llega a Italia; y no tiene visos de parar. Seamos optimistas. Es necesario que tantos y tantos obispos y cardenales que deben, necesariamente, pensar como nosotros (que para eso están más preparados y formados, y son sucesores de los apóstoles por cuya sucesión y fidelidad luchamos), se atrevan por fin a dar el paso que ya han dado Schneider, Peta, Langa, Viganó y Negri.

La misericorditis actual, que envuelve las gravísimas herejías que denunciamos, ahoga las distintas realidades de nuestra Iglesia, y con ellas a sus cabezas, pastores, prelados y príncipes. Y ello ha de acabar.

El hecho de que estos valientes obispos corrijan con su sana doctrina a la errónea es un motivo para dar profundas gracias a Dios, tener esperanza y seguir luchando.

Nos jugamos mucho. Nos jugamos todo. Porque recuerden… ¡Hasta el cielo no paramos!

 

P.D: Por cierto; mis queridos obispos españoles… ¿Para cuando el primero en sumarse a la lista? Recuerden que una vez fuimos la Reserva Espiritual de Occidente…

 

 

 

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